What if... CIVIL WAR edition

by Emiko Mihara

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CAPÍTULO 2 - CIELO GRIS

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Steve sabía que Bucky lo estaba evitando.

No sabía nada de él desde aquella tarde en la terraza... desde ese beso. Nunca tomó a Buck por el tipo de chico que huía de aquella manera. Tal vez fue porque la primera reacción de Steve había sido empujarlo. No era su culpa, lo había sorprendido e incluso pensó que podía ser una broma... pero Buck no haría eso, no se aprovecharía de algo que le dijo en secreto.

Bucky era todo lo que le quedaba y... no quería perderlo.

El estómago no lo dejaba estarse quieto. Trató de distraerse con el periódico y funcionó bastante bien hasta que lo llamaron y le dijeron que no era apto para el servicio... otra vez. Ya había perdido la cuenta de las veces- no, no realmente. Eran cinco intentos. Cinco intentos de seguir a Buck y continuaba fallando.

Necesitaba descargarse de alguna manera. Si, por eso buscó pelea con ese tipo en el cine... pero como casi siempre, tenía las de perder... y como casi siempre, Bucky apareció al rescate, con su flamante uniforme.

Entonces te vas.fue lo primero que Steve fue capaz de decir y se sintió mal por los segundos de silencio que Bucky le regresó, antes de que cayeran en los hábitos de siempre.

Así sería: ese beso nunca había sucedido...

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—¿Quieres bailar conmigo, Steve?

La fiesta era algo elaborada para el gusto de Steve. Había tenido que dejarse llevar por Tony a un modisto para conseguir un smoking de gala, hecho a medida. Steve no era del tipo de hombre que se dejaba vestir así, pero Tony lo había convencido con las razones para la fiesta. Luego de lo ocurrido con Ultrón, Industrias Stark debía recuperar la confianza de otras empresas y sobre todo, la confianza del gobierno de los Estados Unidos. Si Tony no conseguía eso, lo más probable es que embargaran lo poco que aún tenía bajo su nombre (era un alivio que al menos la empresa y casi todos los activos de Industrias Stark estuvieran a nombre de Pepper).

—Tierra llamando a Capitán América... Cap, ¿me oyes?

—¿Ah? —Steve pestañeó y se sonrojó un poco al notar que Tony había estado hablándole muy cerca. No tenía idea de que era lo que le había estado diciendo— Mmmh... ¿sí? —murmuró y Tony sonrió.

—Entonces ¿si bailaras conmigo, Steve? Que gran honor. —repitió el (ya no tan) millonario y volvió a extender su mano hacia el soldado. Steve consiguió componerse de la vergüenza inicial y tomó al otro de la mano, dejando que lo guiara a la pista de baile.

Esta era otra de las cosas a las que le había costado un poco acostumbrarse desde que lo descongelaran... Sí, se adaptó rápido a la tecnología, a los avances en casi todos los campos, ¿pero en el plano social? Uff, todavía le sorprendía que la gente fuera tan abierta con casi todo lo que sentía y quería. Al menos Tony lo entendía (de una manera algo extraña): el genio millonario había luchado gran parte de su adolescencia contra una parte de sí mismo, pero luego de (literalmente) morir en la batalla de New York, decidió que no se ocultaría más... Tal vez por eso habían hecho click tan rápido: eran similares en muchos sentidos y se enseñaban cosas mutuamente.

—Pensé que no sabías bailar, Steve. —habló Tony luego de unos minutos. En realidad Steve apenas y había notado que, si, estaban bailando (y bastante bien además).

—Solo quieres que diga que tú eres un gran bailarín. —lo acusó y Tony sonrió enorme.

—Me descubriste.

Por esos minutos, solo durante ese baile, todo parecía ir perfecto en el mundo.

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Pero Steve no quería olvidar aquel beso, no podía.

Cuando se separó de Bucky en la Feria Stark, quiso hacerlo rápido, sin despedirse. Pero de nuevo, Bucky lo encontró: siempre lo encontraba. Se iría mañana y Steve había pensado en no despedirse. ¿Qué clase de amigo era?

Prometeme algo.habló Bucky, —No hagas nada estúpido hasta que yo regrese.

¿Cómo podría? respondió Steve con una sonrisa débil, —Tú te estás llevando toda la estupidez.

Bucky hizo un gesto con los labios, casi parecía una sonrisa, para luego susurrar un "Punk." y acercarse de nuevo a abrazarlo. Steve le regresó el abrazo. No quería soltarlo. Desearía no tener que soltarlo.

Jerk.habló bajo, contra el pecho de su amigo.

Se volverían a ver. Tenían que volver a verse... tal vez entonces Steve tuviera el valor para preguntarle a Bucky que había significado aquel beso.

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Luego de Ultrón, la seguridad mundial se había triplicado en algunos países, quintuplicado en otros: en USA había llegado a un delicado punto hacía solo unos días, cuando el Congreso validara una segunda Acta Patriótica: esta vez, todo lo que Steve había evitado que Hydra consiguiera cuando SHIELD cayó, estaba ahora en manos del Gobierno de USA. Todos estaban vigilados por los satélites, la historia de todos los ciudadanos estaba en manos del gobierno, incluso para aquellos chicos super-humanos que no cumplían la mayoría de edad... y Tony le había dicho que lo peor estaba por venir.

—Odio cuando tienes razón. —murmuró Steve cruzado de brazos, de pie detrás de Tony que miraba las noticias en una de las pantallas en su laboratorio.

—Yo también lo odio, Cap.

En la pantalla se podía ver como las cámaras de vigilancia de la ciudad habían documentado la sede de la ONU (en suelo norteamericano) volando en pedazos.

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Todo ocurrió tan deprisa que ni siquiera podía recordar todos los detalles que lo llevaron a aquel momento. Recordaba el dolor de la cuna Stark, recordaba el brillo, las luces... Fue raro ver al mundo desde tan alto, ver a todos desde arriba siendo que siempre había sido al revés para él... y de repente corría y salvaba niños y saltaba al agua y rompía cristales... pero no era eso lo que quería.

Solo quiero hacer lo que este en mis manos para ayudar.recordaba haberle dicho a Peggy Carter antes de que todo aquel circo de las presentaciones y la venta de bonos comenzara. Antes de darse cuenta de nuevo, todo el mundo lo conocía...oh bien, todo el mundo conocía al Capitán América. Tenía películas y comics y propaganda con su rostro... pero no, él quería otra cosa. El dinero era bueno, ayudaba -o eso creía- pero no era todo lo que él quería hacer.

Cuando por fin estuvo en el campo de batalla, imaginó que sería diferente. No esperaba que lo aplaudieran o lo ovacionaran como en la gran ciudad, pero definitivamente no esperaba ser abucheado. Entendía que esos chicos debían de haber pasado por el infierno: lo notaba en sus rostros... Si, a él tampoco le hubiera gustado que un niño bonito en mallas fingiera ser un héroe cuando otros arriesgaban la vida en el campo de batalla.

Sin darse cuenta, por los pocos minutos que consiguió estar en el escenario, sus ojos buscaron a alguien entre la multitud. Supuso que aunque estuviera allí, Bucky no sabría que era él. Hasta donde él mismo sabía, todos los soldados del campamento estaban en la función, con escepción de unos pocos que requerían mantenerse en la enfermería.

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Las cosas estaban fuera de control luego de lo ocurrido en la ONU. Las fuerzas armadas y de seguridad del G7 se estaban uniendo para cazar al Winter Soldier después de que se diera a conocer una filmación que lo ubicaba en el lugar del atentado.

—Entiendo tus sentimientos, Steve, pero si aún es peligroso, entonces-

—No, Tony. —lo interrumpió con un tono de voz que distaba mucho del usual. Sin darse cuenta había comenzado a ablandar su trato con Tony, más y más a medida que las semanas pasaban: se había vuelto su familia, aunque no pudiera ponerlo en palabras aún y a veces sintiera que el sentimiento no era recíproco.

Habían discutido esto un centenar de veces desde que Steve se mudara a la nueva torre Stark y cada vez que lo hacían, el rubio militar daba gracias a que el resto del equipo vivía en las Instalaciones Avengers, a las afueras de New York. Wanda pasaba gran parte de su tiempo libre ayudando a la Dra. Cho. El Dr. Selvig contaba con la asistencia de Vision; Fury, María y Natasha repartían su tiempo entre las instalaciones y algunas misiones secundarias, igual que Sam y Rhodey. Clint se había retirado, aunque a diferencia de Tony, no ofrecía ninguna clase de ayuda desde su retiro.

—Ya hemos hablado de esto, Tony.

—Muy bien. —fue el turno de Tony de ponerse duro, para continuar hablando —Supongamos que el Winter Soldier ya no está dominado por Hydra: eso no significa que deje de ser una máquina asesina.

—¡Tony! —reclamó Steve, levantando la voz —Ya te lo dije, él me salvo. Sé que suena increíble, pero realmente creo que él-

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La noticia lo había hecho saltar, literalmente. ¿Qué otra cosa podía hacer cuando Peggy le decía que la compañía 107, lo que quedaba de la 107, había sido su público? Buck no estaba allí: lo habría visto, de eso estaba seguro.

El Coronel Phillips no pareció realmente incómodo al confirmarle que había ya firmado una carta de "desaparecido en acción" con el nombre de Barnes. Steve creyó saborear el sabor metálico de la sangre en su boca, por haberse mordido la lengua con demasiada fuerza.

¿Una carta para quién? No tiene familia. le salió decir y ya parecía claro en su rostro que se lanzaría a las fauces del lobo (o de la Hydra) cuando Phillips explicó brevemente lo que había pasado con la 107, no hacía mucho más de un par de semanas.

Ni siquiera lo pienses, Rogers. advirtió el Coronel —Intenta mover tu trasero fuera de este campamento y me aseguraré que toda tu pequeña excursión acabe antes de comenzar, ¿me oyes?

Steve oía, pero no por eso iba a obedecer. Después de todo, técnicamente no era un militar (al menos no un soldado activo que debiera obedecer órdenes) Cogió todo lo que creyó necesitar, mientras Peggy lo seguía por todo el campamento, tratando de convencerlo de lo contrario, usando palabras como "locura", "suicidio" y finalmente la necesaria pregunta:

¿Por qué es tan importante?

Steve abrió la boca para responder, pero la cerró casi de inmediato y sin soltar palabra. Sus dedos se cerraron, apretando la tela de la mochila que acababa de poner en la parte de atrás del jeep, junto al escudo que usaba en las presentaciones y el casco de una de las chicas que bailaban.

Tengo algo que preguntarle.

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—Cap, escuchame-

—No Tony, escuchame tu a mí: no voy a quedarme aquí parado escuchándote hablar de Bucky-

—¡YA NO ES BUCKY! —levantó la voz el millonario, exasperado por siempre acabar en la misma discusión una y otra vez y no encontrar la manera de que Steve viera la realidad: —Tu amigo está muerto, Cap. Sea lo que sea, el Winter Soldier no es Bucky Barnes.

Estaba siendo inusualmente cruel, pero no podían seguir con aquello. Una parte de Tony realmente trataba de razonar lo que Steve estaba sintiendo, pero no conseguía comprender el nivel de lealtad que demostraba el rubio luego de que el otro lo había casi matado (que luego lo salvara de ahogarse era solo un detalle que no entraba en la ecuación). Lo peor de todo es que las únicas discusiones- no, las únicas peleas que habían tenido desde que ellos comenzaran a ser algo más, habían sido por Barnes.

—Él me salvo.

—Sí, lo has dicho un millón de veces... pero si realmente es Barnes, ¿por qué no se entregó? ¿Acaso un soldado huiría del castigo de esa manera?

—No creo que recuerde tanto aún... pero sé que me recuerda a mí.

Tony suspiró. Habían llegado un poco más lejos que otras veces al menos:

—Cuando lo atrapen, porque van a atraparlo, podrás preguntarle si te recuerda o no.

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Desde que lograra infiltrarse en esa instalación de Hydra, los nervios- No, desde que se subiera al avión de Stark para acercarse al territorio de la instalación: si, desde ese momento los nervios le habían estado estrujando el estómago. Quiso parecer despreocupado, abriéndose paso entre los soldados y liberando a algunos cautivos para luego ir a por los demás. No supo siquiera lo que había respondido cuando le preguntaran si podría hacerlo solo (algo sobre Hitler, ¿tal vez?) y se internó por los pasillos cuando los soldados comenzaron a provocar un mayor caos.

No tardó en encontrar una seguidilla de habitaciones extrañas, mezcla entre laboratorio y sala de torturas... y repentinamente consiguió oir una voz que reconocería en el mismo jodido infierno.

Sargento James Buchanan Barnes. Número de registro 32557038. Regimiento de Infantería 107.sonaba la voz vacía y repetitiva en el cuarto. Steve casi se cae en la desesperación de llegar hasta la camilla en donde el otro estaba amarrado.

¡Bucky! lo llamó cuando estuvo a su lado y temió durante los pocos segundos en los que el otro solo se quedó callado, aún mirando al cielo raso... pero los ojos de Buck parecieron despertar y recuperar algo de brillo cuando giró apenas su cabeza y lo vio: —Soy yo, Steve. —le habló bajo, apoyando una mano en el pecho ajeno, aferrando su ropa.

... Steve.repitió lento y acabó sonriendo suave. Lo reconoció e intentó moverse: en pocos segundos más estuvo libre, y de pie junto al rubio (o más bien apoyado en él)

Creí que estabas muerto. murmuró Steve, abrazándolo y aferrándolo por la cintura mientras recobraba fuerzas.

Y yo creí que eras más bajo.

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Sam había seguido el rastro del Winter Soldier por meses e incluso reclutaron a ese chico: Scott Lang, Ant-man, para recaudar mayor información. Esta era la primera nueva pista en meses.

—Buck...¿me recuerdas? —fue lo primero que se le ocurrió preguntar y Steve creyó que el pecho se le oprimiría aún más por los primeros segundos de silencio.

—El nombre de tu mamá era Sarah. —comenzó a hablar el Winter Soldier con la voz rasposa —Solías usar papel periódico en los zapatos...

Steve apenas consiguió sonreír cuando desde su hombro, una pequeña hormiga voló lejos para darle el espacio suficiente a Scott para regresar a su tamaño normal.

—Ok, soy el único que dirá lo gracioso que es que recuerde a tu mamá? ...Oh, había olvidado que esto es cosa seria, ¿verdad?

—La ONU voló en pedazos. ¿qué parte de todo esto no te parece serio? —interrumpió Sam, cruzándose de brazos y Scott rodó los ojos.

—Te están buscando, Buck. —comenzó a hablar Steve y el Winter Soldier miró a los otros dos antes de regresar su mirada a Steve. Por alguna razón se lamió los labios antes de hablar.

—Ya no me dedico a eso.

—Sí, lo sabemos, por eso vinimos a buscarte primero. —volvió a interceder Scott —No sé lo que intentabas metiendo tu brazo en esa prensa, pero permíteme... —continuó, cerrando de nuevo su casco para achicarse y usar una hormiga voladora para meterse entre los pistones y remaches de la prensa hidráulica.

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Schmidt y Zola se había escapado y toda la base de Hydra estaba en llamas y estallando por doquier. No había tiempo aún para descansar.

Cruza tu primero. indicó Steve y con algo de renuencia Bucky lo obedeció, caminando por la biga de metal y llegando al otro lado justo antes de que se desprendiera.

¡Tiene que haber otra manera de cruzar!gritó para que Steve lo escuchara aún con las explosiones alrededor.

¡Vete de aquí! lo apresuró el rubio¡Encontraré otro camino!

¡NO ME IRÉ SIN TI!consiguió gritar el recién rescatado soldado.

Steve maldijo por lo bajo mirando alrededor, resolviendo que hacer luego de medir la distancia con la mirada. Dobló parte del soporte que estorbaba su camino y tomando solo unos metros de carrera, saltó la distancia que separaba las plataformas, llegando al otro lado milagrosamente, sosteniéndose del soporte en el que Bucky se mantenía apoyado. El sargento no dudó en ayudar al rubio a subir, y ambos consiguieron salir del edificio antes de que acabara por derrumbarse sobre ellos.

Así que... ¿no te irás sin mí...?preguntó Steve, de rodillas y recuperando el aliento. Bucky estaba en el suelo, recostado boca arriba, respirando agitado.

Callate, Rogers. La próxima vez dejaré que el edificio te caiga encima.

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—¿Qué piensas? —preguntó Sam, una vez que Steve y él se habían alejado un poco del Winter Soldier, para que Scott trabajara tranquilo.

—Hay que llevarlo a un lugar seguro. —habló el capitán, aún observándo en dirección a la prensa hidráulica y a Bucky —Tal vez alguna bodega abandonada de SHIELD, un lugar que no aparesca en los mapas.

—Si, seguro, pero no estaba hablando de eso.

Steve pestañeó y levantó la mirada hacia el moreno, sin entender a lo que se refería.

—Me pediste que lo encontrara: lo hice. Entiendo perfectamente lo que está pasando por tu cabeza... o al menos eso creo. —admitió con algo de duda —Pero necesito saber que estás seguro de esto y que realmente crees que él no lo hizo.

—Él no lo hizo, Sam. —hablo con la seguridad que lo carácterizaba —No sé aún lo que está pasando, pero presiento que es alguna clase de trampa, así como la que Hydra me tendió para que SHIELD me persiguiera hace un año.

Sam asintió lentamente y desvió la mirada hacia el Winter Soldier por un par de minutos.

—¿En serio usabas papel periodico en los zapatos?

—Me quedaban grandes.

—Eso no es lo que pregunté. —sonrió apenas el "piloto", pero casi de inmediato volvió a ponerse serio —¿Qué vas a decirle a Stark?

—... No lo sé...

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Había conseguido rescatar a muchísimos soldados. Había rescatado a Bucky. Sentía que tenía tantas cosas de que hablar, con tanta gente... pero el tiempo corría demasiado rápido cuando estabas en medio de la guerra. Le avisaron que las presentaciones se acabarían por ahora y que estaría en el servicio activo desde ahora. Tendría un equipo propio, además de batallones que los seguirían cuando fuera necesario... Pero había alguien que no podía dejar atrás: no quería dejar atrás.

No fue difícil encontrar a Buck en aquel bar. Todos los soldados que tenían la noche libre estaban allí.

¿Estás listo para seguir al Capitán América a una muerte segura?

Claro que no. aseguró Bucky, bebiendo un último trago de su cervezaEl tipo pequeño de Brooklyn que era demasiado tonto para escapar de una pelea. Lo sigo a él.

¿Sabes? Ahora que lo mencionas, ese tipo pequeño tiene una pregunta que hacerte.

La leve sonrisa en los labios de Bucky pareció desaparecer repentinamente y levantó los ojos de su vaso vacío hasta fijarlos en el rostro de Steve. A pesar de todo lo que había pasado, sabía perfectamente lo que el otro quería preguntar.

Dile que espere a regresar a casa. pareció rogar —La gente hace y dice cosas estúpidas en tiempos de guerra.

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—Quiero quitármelo... —habló Bucky luego de varios minutos cuando Sam y Steve dejaron de hablar entre ellos. Steve se acercó, mucho más que antes, lleno de una confianza por el otro que tenía décadas dormida.

—Sé que piensas que el brazo te hará hacer cosas, Buck, pero te prometo que eso no pasara. Tenemos una manera de cortar las señales que podrían ejercer cualquier control sobre ti. —habló con cierto tono paternal y aunque lejos, Sam notó que el Winter Soldier no entendía de lo que hablaba.

—Lo que quiere decir es que podrás usar ese brazo como si fuera tuyo, sin miedo de que te patinen el coco. —explicó en menos palabras y se escuchó una risita algo apagada (probablemente de Scott)

—Siempre complicando las cosas simples. —comentó Buck y solo por esas palabras, solo por esos minutos, Steve creyó oír al viejo Buck, su Bucky.

—Aprendí del peor.

—...Punk.

Jerk.

Asshats. —sonó la voz de Scott luego de recuperar su tamaño, apretando un botón para que la prensa liberara al Winter Soldier. Cuando descubrió que todos lo miraban, abrió su casco para mostrar una expresión de cejas altas —¿Qué? ¿No era una competencia?