el segundo capítulo... aparecen 2 personajes originales. Por favor, necesito reviews, si no dejo de publicar esto.


2.

Y repentinamente ambos estaban viajando en tren a Liverpool para embarcarse a Irlanda, era de ese modo porque era una investigación delicada y tenían que ser lo más discreto posible, con ellos iba otro Auror, sin acompañante, un hombre de unos 30 años de ojos azules y cabello castaño claro extremadamente corto, muy alto, el rostro marcado con arrugas prematuras, sus manos eran desproporcionadamente largas, parecía ser buen amigo de Tonks, pues era bastante abierto al platicar con ella, poseía un gran sentido del humor, su nombre: Adam Bennett.

Mientras Tonks y Bennett platicaban, Remus miraba el paisaje pero estaba atento a la conversación.

"El Ministerio Irlandés de Magia es bastante inexperto... por eso pidieron ayuda con nosotros, ellos dicen inexperto, yo digo incompetente" charlaba Tonks muy tranquilamente, junto a ella Remus llevaba la cabeza recargada en el cristal de la ventana, y en frente estaba Bennett.

"¡Hey, mis padres eran irlandeses" Bennett se ofendió, aunque era más una broma que un reclamo.

La joven bruja rió de buena manera "yo dije el Ministerio Irlandés, no todos los irlandeses" pausó "además por la cercanía es un problema que atañe igualmente a Inglaterra..." añadió con un tono más serio.

Era un viaje considerablemente largo, así que comieron, durmieron, platicaron, hicieron de todo y sin embargo seguían faltando horas para llegar. En la noche, Bennett por fin había caído rendido y roncaba desde su lugar, Tonks usó de almohada el hombro de Remus quien no podía dormir y observaba a su eterna enemiga en el cielo, amenazadoramente en cuarto creciente.

"¿Estás dormido?" Remus escuchó la susurrante voz de Tonks que al parecer había estado simulando estar dormida.

"No... no puedo" contestó con sinceridad él.

Ella apartó su cabeza del hombro de Remus "¿otra noche sin dormir?" preguntó con inmensa comprensión en sus palabras.

Él la miró en la oscuridad, era el momento para ser sincero y contarle lo que sentía, ese vacío, sentirse ajeno, como un forastero. Pero no, sabía que algo le preocupaba a ella pues solía dormirse al instante estuviese donde estuviese. "Sí... no importa ¿algo pasa contigo?" preguntó minimizando lo que a él le pasaba.

"Lamento haberte traído, considerando la naturaleza del problema tú estás expuesto, el Ministerio me dijo que podía traer un acompañante si quería... y lo primero que pensé fue en qué tanto tiempo puedo estar lejos de ti como para no traerte" aquellas palabras sonaban afligidas a la vez hermosas, consideró Remus, era una declaración muy grande del amor que compartían.

"Estoy bien..." con voz ecuánime él contestó "estaré bien..." sonrió.

Se miraron por unos instantes, ella también dibujó una sonrisa en su rostro al ver el apoyo que él le brindaba y lo abrazó, colocando su oído sobre el pecho del mago, escuchaba con claridad los latidos de su corazón. "¿Tienes miedo?" Remus preguntó mientras la rodeaba con sus brazos.

"Siempre" ella contestó sin apartarse de él "soy una Auror después de todo ¿no, me enfrento a cosas peligrosas todo el tiempo, sería una tonta si no tuviera miedo" contestó como si esa respuesta hubiera estado en su mente durante mucho tiempo pero nunca nadie le hubiera preguntado.

Durante el resto de la noche él no la soltó y ella se quedó cálidamente dormida en sus brazos, Remus comprendió, entonces, su motivo en ese viaje... apoyar a Tonks y nada más, él solía decirle: "necesito que tú seas fuerte porque yo no lo soy", tal vez en esa ocasión era diferente; hecho que Remus consideraba arriesgado, pues últimamente no se sentía capaz de tal acto, era más débil que nunca.

El día amaneció con una llovizna fina, nublado y gris, para aminorar el frío tomaron café que pasaron a ofrecer, Remus nuevamente lo olió antes de darle el primer trago, pudo notar que el olor no era tan fuerte como el café que el solía preparar, los dos Aurores, por su parte, tomaron café acompañado con donas azucaradas. En breve estarían en Liverpool.

Cuando llegaron a la ciudad de Liverpool, en la estación de trenes había un hombre de expresión dura esperándolos para llevarlos al puerto. Usando sólo las palabras necesarias éste sujeto les sirvió de chofer por unos 20 minutos en lo que llegaban al puerto.

El barco, de tamaño considerable, lucía como un barco común y corriente. "¿Este es el barco?" preguntó Tonks indignada, como si el Ministerio no se preocupara por su seguridad.

"Sí" casi sin mover su rostro el hombre que los había recogido contestó "el Ministerio consideró que una embarcación muggle, con puros pasajeros muggles, era la mejor opción, la más discreta"

"De todos modos..." Bennett intervino notando como su compañera de trabajo deseaba golpear al hombre del Ministerio "no sabes ni qué vamos a buscar, así que es un lugar seguro" eso tranquilizó un poco a Tonks y los tres abordaron rumbo a Dublín.

"Esto es para ustedes" el hombre del Ministerio entregó un sobre a Bennett junto antes de que subieran al barco.

Les asignaron 2 camarotes, uno para Bennett y el otro para Tonks y su acompañante Remus. Pocos minutos después de haberse instalado, la puerta del camarote de la pareja sonó, seguramente Bennett que le llevaba el sobre oficial a Tonks.

"¿Qué dice?" preguntó Tonks a Bennett quien leía el mensaje.

Con mirada de duda Bennett buscó al reverso de la hoja más datos pero ya no había "sólo unas cuantas líneas... a dónde debemos llegar y a quiénes debemos contactar"

"¿Algún hotel bonito?" preguntó Tonks.

"No..." pausó Bennett "un Auror irlandés nos hospedará, un tal Isaac Highmore"

En la chica una expresión de decepción se hizo obvia "oh, genial, ni eso tendremos... qué tacaños son los del Ministerio"

Tras reír con aprobación Bennett continuó "además dice que tenemos que buscar a algunas personas, trae una lista de nombres y eso es todo, son todas nuestras órdenes, supongo que si algo importante sucede nos lo comunicarán a brevedad"

Remus se mantuvo sólo como testigo silencioso, mirando a Bennett que era tan sólo un poco más joven que él.

En alta mar la luna llena llegó inevitablemente, esa sería la noche. Por la tarde todos charlaban en el camarote de la pareja, incluso Remus interactuaba más, pero pronto vio por la pequeña ventana que oscurecía, notó que Bennett no tenía intención alguna de marcharse.

"Bueno... ya es tarde" dijo Remus torpemente "tengo sueño" era una excusa bastante mala considerando que a penas iba a oscurecer.

Tonks pareció comprender pues le siguió la corriente "es cierto" dijo bostezado falsamente.

Como es de suponerse, Bennett no comprendió muy bien y los miró con una ceja arqueada, hubo unos instantes de silencio antes de que sonriendo dijera "ah, ya entiendo, quieren estar solos"

"¡No!" Remus y Tonks contestaron al mismo tiempo.

"Bueno..." Tonks lo pensó más detenidamente "sí, e interrumpes el romance aquí, así que fuera" Bennett salió después de eso pues prácticamente fue corrido.

Para Remus, conseguir la poción que lo hacía indefenso era indispensable, no por él, sino porque ahora compartía un hogar con alguien, se odiaría si un día (o una noche) por error la pudiera herir, así que por cualquier medio, adquiría dicha poción, se transformaba y se limitaba a echarse a pies de Tonks como un perro manso.

Fue un viaje largo y pesado, a los pocos días todos se hartaron de ver solamente mar y cielo. "No entiendo los transportes muggles" dijo una tarde cualquiera Tonks mirando por la borda el azul del cielo sobre el azul del mar junto a Remus "son lentos y poco funcionales"

Días después por fin se veía el puerto Hanover, en Dublín en la lejanía, un lugar viejo y descuidado, decorado por graffiti y principalmente ocupado por embarcaciones comerciales.

Cuando Remus y los dos Aurores pisaron tierra, muy seguro, Bennett señaló en una dirección y dijo "por aquí", jalando el equipaje lo siguieron, no caminaron por mucho tiempo y aun sobre el muelle llegaron a una zona menos ajetreada aunque no menos pintarrajeada. Se detuvieron frente a una casa enorme que ocupaba toda la cuadra, parecía antigua y bien conservada, sin rastros de graffiti, lucía un verde esmeralda brillante con dorado, pero tenía aspecto de lúgubre.

"¿Cómo sabes que es aquí?" Tonks preguntó a Bennett.

"Me lo explicaba en el mensaje del Ministerio, pero lo hacía de tal forma que creí que nos perderíamos, pero mira... fue fácil llegar" sonrió y con paso firme se acercó a la enorme puerta de madera que encaraba el mar. Tocó y no recibió respuesta.

Todos se quedaron frente a la puerta, no supieron si fueron segundos, minutos o qué, pero fue un periodo de tiempo considerable antes de que les abrieran. Un hombre joven, como de la edad de Tonks abrió, sus ojos eran claros, color miel y pequeños rodeados por ojeras, su cabello café, largo y amarrado en una coleta, su rostro era afilado, sus facciones sutiles, parecía un niño, sobre su rostro una barba de candado perfectamente recortada le ayudaba para no parecer menor, era alto y muy delgado, llevaba las mangas de su túnica recogidas, dejando ver sus brazos llenos de cicatrices, ese fue un detalle que Remus no pudo dejar de notar, aunque Bennett y Tonks parecieron no darle importancia.

"Tú debes ser Isaac Highmore" dijo Bennett al mirar al muchacho.

"Claro, ustedes deben ser los enviados del Ministerio Inglés" dijo el joven con un divertido acento "pasen" y con un ademán de su mano indicó que eran bienvenidos.

Aquella antesala era oscura y pequeña, pero al seguir caminando te encontrabas con una sala mucho más grande y un poco más iluminada, todo en esa casa parecía antiguo pero de gran valor, los muebles eran de madera oscura tapizados con telas llenas de patrones que Remus pudo identificar de la corriente artística "artes y oficios", la mesa de centro sin embargo parecía victoriana, ambas corrientes eran la constante en la casa.

El joven Auror Isaac Highmore demostró ser vivaz pese a su aspecto que bajo aquella iluminación tan tenue asimilaba mucho al de Remus, cansado y enfermo. Era un entusiasta y en cuando sirvió bebidas para todos fue directo al grano comentando lo que sucedía en su país, nada que Bennett y Tonks no supieran. Nuevamente Remus era un simple testigo, pero algo en Highmore llamaba su atención de manera inquietante, tal vez las cicatrices en sus brazos o tal vez su acento irlandés, podía ser cualquier cosa.

Al día siguiente los Aurores saldrían a investigar, al parecer Highmore conocía a todas las personas enlistadas en el comunicado del Ministerio, eso sería de gran ayuda y esperaban resolver el misterio rápido.

La casa era enorme, pero les fueron asignadas recamaras en la misma ala que la habitación del dueño, al parecer el ala más usada de la casa, pues era un caserón inmenso para sólo un hombre.

Listos para dormirse Remus y Tonks platicaban de toda aquella experiencia.

"Mañana saldremos temprano a comenzar nuestro trabajo" Tonks abotonaba su pijama de franela rosa, "¿está bien si te quedas aquí sólo? O puedes salir a dar un paseo"

"Sí, supongo... estaré bien" él contestó... después permaneció meditabundo "ese muchacho, Highmore, tiene algo... algo extraño" confesó lo que había notado desde que lo vio por primera vez.

"Es muy buena persona" Tonks tomó su lugar junto a Remus en la cama.

"No..." Remus pausó "no digo que sea mala persona" y de pronto supo qué era eso extraño que notaba en él "es sólo que me parece familiar" dijo de forma lenta y pausada, como si pensara cada palabra.

"No te pongas paranoico" la joven besó en los labios a Remus "buenas noches" se acomodó entre las sábanas, tomó su varita que estaba en el buró y apagó las luces.

...contunuará