¿Qué es todo esto? Me pregunto muy seguido, ¿valdrá la pena hacer este viaje tan largo y cansado?, nadamos por varios días para llegar a China, la excusa fue que necesitabas entrenar, nadaste como todo un guerrero, sin detenerte y solo medio dormíamos en los maderos que llevábamos para mantenernos a flote, me asombra que a pesar de todo tú no te hayas quejado, solo lo normal de la situación, posiblemente otra persona hubiera abandonado tal empresa, pero tú soportaste el viaje y parece que ningún peso cayera en tus hombros, esa determinación y fortaleza mental me sigue impresionando, ¿realmente tan bueno te quieres volver en el estilo de combate libre?

Me da miedo confesarlo, pero por un momento pensé que no lo lograríamos, que el cansancio y la distancia menguarían nuestra fuerza y espíritu, tuve miedo de que los dos pereciéramos en el mar y nuestro rastro se hubiera perdido para siempre, mi alma no hubiera encontrado descanso de saber que algo así hubiera pasado. Afortunadamente logramos llegar, tendidos sobre la playa, hambrientos en harapos y con la piel lastimada por el agua, sal y sol. Uno hubiera pensado que la comida sería un problema, pero el mar ofreció lo necesario, nos repusimos en esa misma noche, alejados de la civilización, como siempre acampamos y prendimos una fogata, ahí estabas, sentado con un pescado y algunos mariscos al fuego, a veces me pregunto en lo que estarás pensando cuando veo tus ojos perdidos en una mirada que no se a donde lleva, y es en esos momentos de silencio que no me incomodan, pues el silencio siempre ha sido una parte de mi vida, pero si me incomoda el hecho de no saber qué es lo que piensas de mí, sinceramente creo que debes odiarme y no te culpo, que clase de padre la da a su hijo una vida como esta, sin tregua, sin tiempo, llevándote al borde de tus capacidades físicas, mentales.

Por fin podemos decir que hemos llegado a China, y aún nos queda un vasto terreno por descubrir y explorar, estaremos a salvo por algunas semanas, tal vez dos meses pasen cuando mucho antes de que vuelvan a dar con nuestro rastro, aquí aprenderás muchas cosas nuevas, desde estilos de pelea hasta como socializar con la gente, pues será un gran problema que no conozcamos el lenguaje nativo, espero seas paciente y tomes nota de todo lo que puedas sacar ventaja.

Tengo que empezar primero por saber en dónde estamos, una vez que nos podamos ubicar tendremos que empezar a movernos de nuevo, y de ahí puedo empezar a buscar a los contactos que tenemos en estas tierras, ellos nos podrán ayudar con alojamiento y comida, pero sobre todo con más información de cómo están las cosas, una vez que vea que es seguro entonces podré mandar los detalles a Tendo, no podemos darnos el lujo de cometer algún error o de darnos a notar más de la cuenta, una de las ventajas que encuentro es que por lo menos en algunas de las ciudades o pueblos más grandes, podremos confundirnos en el gentío, el problema será cuando tengamos que pasar por pueblos chicos, seremos fáciles de reconocer y eso no me gusta mucho.

También tengo pensado que participes en torneos locales de artes marciales, sé que es algo peligroso, pero finalmente tu viniste aquí creyendo eso y muy ilusionado con esa idea, sería injusto que no te dejara hacerlo, así podrás aprender de diferentes estilos y rivales, en el Japón, la mayoría de tus rivales ya te quedaban algo cortos, ahora podrás demostrarte frente a nuevos contrincantes y podré ver si el entrenamiento a resultado y ver lo fuerte y poderoso que te has vuelto. Solo es cuestión de que tengamos cuidado, solo eso, tampoco podremos llamar de mas la atención y tendremos que seguir acampando, aunque entre más nos adentremos en la china, menos oportunidad tendrán de encontrarnos.