"La danza es como el vino; madura con cada actuación"

-Alarmel Valli.


La alarma rompía toda la tranquilidad del lugar, tanto sus intentos por querer apagarla como el escandaloso sonido y las llamados de su madre para bajar a desayunar.

No quería levantarse.

Hoy era el día

El tan esperado día que tanto había esperado, estaba aquí, solo era cuestión de abrir sus ojos y seguir con su rutina que terminaría en él, en el colegio…recogiendo sus cosas del club de coro.

Era en donde abandonaba todas sus pertenencias y por fin decía adiós. Le constaba por eso levantarse y no decir que en verdad estaba que lloraba, sin embargo se sentía aliviado y hasta sentía que cicatrizaba un poco el dolor.

En un par de días se le olvidaría, o eso quería creer.

-Yuuri – Mari, su hermana, entro a su cuarto con lo que podía oler un par de cigarrillo en las manos – El desayuno está servido, no llegues tarde a la academia – Una capa de hondo mutismo lleno el lugar, sin embargo Katsuki podía ver debajo de sus cobijas las figuras antropomorfas que se creaban por la colilla de su hermana. Cauteloso, abrió su boca, pero después la cerró, lo intento de nuevo; pero quedo mudo.

-¿Qué pasa Hermanito? – Mari entro a su cuarto y se sentó en el borde de la cama, despacio volvió a exhalar el humo de su palillo de nicotina y palmeo la cabeza del moreno debajo de sus frazadas.

-Crees que lo que lo hago ¿E-Esta bien? – Se enderezo hasta sacar su cabeza –Comenzar en algo que de pronto no me guste, olvidar mi pasado en el grupo del coro…empezar desde 0 en algo desconocido…-Afonía de nuevo y después la enigmática sonrisa de su hermana, con las cenizas cayendo despacio en la estancia.

-Nada es fácil desde un principio Yuuri, debes de saberlo ya… pero lo estás haciendo bien – Acaricio su cabeza, su mano alborotando su cabello azabache – Papá, Mamá y yo estamos tan orgulloso, tan orgullosos pequeño y llorón Yuuri

Sintió las lágrimas colarse en sus parpados pero Mari le palmeo la espalda fuertemente haciéndolo despabilar – Ahora ya, vete a desayunar – Le dio un zape en la cabeza y lo empujo hasta la puerta tirándole una toalla a la cara.

Katsuki mientras se limpió la mejilla del rastro de una pequeña lagrima y sonrió.


Cuando Vicchan chillo y lo rodeo moviendo su cola en un frenético baile de alegría, Yuuri supo que era hora de irse. Toco el pomo de la puerta, pero su madre lo detuvo con su almuerzo y en ello, le acuno entre sus manos y le dio un suave beso en la mejilla.

-Ve con cuidado Yuuri, espero que todo salga bien – y de ese modo dijo adiós, con las agujetas de sus zapatos bien puestas, y Vicchan en la puerta ladrando con la lengua afuera.

Observo su bicicleta parqueada a un lado del garaje que casi nunca utilizaban y le quito las cadenas hasta tenerla libre.

Se montó en ella, volvió a mirar atrás y pedaleo. Regreso su mirada al frente y siguió pedaleando, tenía miedo de que el corazón se le explotara, sonaba como un tambor y le estaban martillando los oídos.

Pero no era hora, no debía de tener pavor.

Bajo una colina y cerro sus ojos disfrutando del aire que chocaba con su rostro, le levantaba los cabellos y los volvía rebeldes, su flequillo hacia atrás por completo, pero Inusualmente al ver algo marrón, se le nublo la vista y reconoció escuetamente el cabello platinado del personaje extraño de ayer.

Se vio a sí mismo, desviar los ojos de nuevo y volver a fijarlos en él y en sus perfectos labios que ahora le silbaban al hermoso caniche que no hacía más que ladrar de la felicidad que podía drenar.

Yuuri se alzó de hombros y siguió adelante, rápido y mucho más rápido, hasta que…

-¡Cuidado! – Por suerte la advertencia le cayó justo cuando creía que estaba a punto de estrellarse con lo rápido que iba cruzando, el sujeto frente suyo abrazo su celular con fuerza como si eso importara más que su propio cuerpo y después abrió los ojos.

-¡Yuuri!-

-P-Pichi ¡Ahh! ¡Esper-! – Recibió un abrazo que le aplasto las costillas y un peso en sus rodillas, Chulanont se había sentado en sus piernas

-No te veía desde que fui a tu casa~ - Le sonrió con su perfecta hilera de perlas – y ¿Bien? ¿Qué decidiste? – Parecía un niño emocionado por su primer día en la escuela, se le acerco lo suficiente como para invadir su espacio personal pero no tanto como para caerse de la silla.

-A-a pues yo… - Viro los ojos con una mano en su nuca – Yo…Sí, sí fui –No hubo algo más brillante que la sonrisa del fotógrafo y ni mucho más doloroso que la caída que sufrió al recibir unos fuertes brazos que le rodearon el cuello, que lo obligaron a caer de espaldas y estamparse con el suelo, ya que Pichit podía gritar imparables "Yei" mientras que Yuuri se asfixiaba en sus brazos.

-Ahora debemos ir a recoger tus cosas – La oración le atravesó el alma, pero al mismo tiempo le dio valor, un inquebrantable valor.


Cuando sus ojos deslumbraron la sala de coro, se detuvo; pero después Pichit lo miro y Yuuri retomo la marcha por si solo con el ceño fruncido.

Abrió la puerta mirando de reojo y entro con los pies bien puestos en la tierra, hasta enfrentar de frente a Minako, su maestra desde niño en el canto.

-Deje tus cosas en esa caja, también puse tu túnica, no sé si la necesitas pero –

-Tenga – Yuuri saco de su bolsillo una pulsera – Esto fue un bonito detalle para aquellos días pero no lo necesito ahora – De ella colgaban notas musicales, las blancas, las negras, las corcheas, brillaban como el oro y tenía claveles –

Minako entorno la mirada hasta poder fijarla en los marrones de Yuuri, sobre sus lentes de montura azul.

-Bien- Suspiro – Espero que lo que hayas escogido sea de tu gusto – le dio la espalda – no olvides entregarme las llaves de la sala, ya no es posible que las tengas –

Katsuki sostuvo la caja entre sus manos y prefirió no echarle una mirada, no ahora.

Esculco en sus bolsillos y estiro el brazo para entregarles las llaves a Minako…

Pero las manos le temblaban y en ello, su cuerpo se volvió trémulo.

Dios santo

Pichit le arrebato las llaves y se las entregó a Minako en un parpadeo.

-Gracias por atendernos ¡Hasta la próxima! – Empujo a Yuuri hasta la salida y palmeo su espalda.

-¿Estas bien Yuuri? – Pero justo cuando intento levantar su rostro, la alarma de un móvil sonó -¡El proyecto! –Chunalont miro al pelinegro y suspirando, le revolvió los cabellos y le dio un empujón de ánimo antes de salir corriendo mientras siseaba unas cuantas palabras sobre un trabajo de fotografía que debía de entregar.

Cuando se hubo solo, resoplo

-Ay – Yuuri abrazo más la caja entre sus brazos – Soy un idiota.


No se sentía preparado, de hecho estaba muerto del miedo, pero en el fondo quería preguntar cuando serían las audiciones para entrar a el grupo de danza. Quería tener una fecha.

Para comenzar con una presentación formal

Trago saliva y asomo su cabeza en el auditorio, justo en el momento en donde alguien salía e irremediablemente le daba un susto de muerte

-Vieja Bruja ¡No puedes irte! ¡Tienes que llevarnos a la cima! – Una voz que se le antojaba lo mas de chillona y a la vez irritante, le empapo los tímpanos. Pero la persona que gritaba casi rompiendo sus cuerdas vocales apretó los puños y miro la espalda de la alta mujer, que se alejaba con lo que veía, sus tacones que le proporcionaban altura.

-A-Ah disculpa – Yuuri llamo la atención del chico con cabellos de oro y piel blanca, no obstante se arrepintió cuando describió su mirada verde y lo hostil y expresivo que podía ser.

El chico un poco más bajo que él, lo miro por encima del hombro y chasqueo la lengua dándose la vuelta con la columna encorvada y las manos en los bolsillos.

Katsuki parpadeo atónito y volvió a asomar su mirada para encontrar, como le era obvio, jóvenes esparcidos por toda la sala charlando o algunos estirando. Dubitativo arrastro los pies hasta el centro de la sala, con la mirada barriendo el piso y volvió a toparse con el chico malhumorado.

-Disculpa –Su mirada de espanto a través de esas gemas verdes, fue un infierno que le hizo tragar saliva al pelinegro – Q-Quería saber cuándo son las audiciones para entrar – Al finalizar, suspiro aliviado, no se había enredado con su propia saliva o se había mordido la lengua.

Él rubio, Descaradamente, lo miro de pies a cabeza y volteo la mirada.

-Aquí no aceptamos cerdos – Espeto caminando en dirección a las barras de estiramiento.

Yuuri junto sus dedos pulgares nervioso, y levanto la mirada

-P-Pero

-Aw~ no seas tan duro con él muchacho, Yuri – Una pelirroja, con profundos ojos azules y unos labios rosas y carnosos, llego detrás del pelinegro y lo atrajo de los hombros con un brazo – No le hagas caso, es un mocoso berrinchudo -

-¡A quien le dices Berrinchudo! ¡Bruja! – El moreno paso su mirada por ella y después en él, y así en un intervalo de 3 segundos hasta que la pelirroja le apretó más a ella y lo miro de frente.

-¿Qué te trae por aquí? – Le agarro de las manos – ¿Te perdis- Detuvo la pregunta de improvisto y se acercó aún más hasta invadir su espacio personal -o…espera …¡Eres el prodigio del club de coro! El que tiene su garganta repleta de miel y escupe flores – Yuuri tosió del improvisto con la ridícula y hasta exagerada metáfora –

-No-no…veras – Desvió la mirada – Q-Quería saber cuándo son las audiciones para entrar- Se lo esperaba, La afonía que lleno el lugar. Se vio obligado de soltarse del agarre de la chica y juntar sus rodillas sintiéndose pequeño.

La pelirroja se cubrió la boca, y Katsuki se sobresaltó en su puesto, con las manos ocultas en las orillas de su camisa y un rubor pequeño en las mejillas.

-Eso está bien – Siseo delicadamente, volviéndole a envolver entre sus manos las suyas – Dentro de unas 3 semanas comenzaremos, el día exacto seria el jueves 10, espero de verdad verte hay – Su mirada atrapada en el azul de ella le hicieron recordar a alguien, pero el reflejo se esfumo cuando sus labios se estiraron hacia arriba y pudo regalarle una sonrisa.

-Gracias – Se inclinó como su cultura dictaba y abandono la sala bajo la atónita mirada de la chica pelirroja que tenía ahora, en sus mejillas, un tinte rosáceo.


-Yuuri – Yuko llego con una prenda en sus manos, en el momento en donde hacia platica con los adorable niños que no dejaban de alabarlo porque decían que bailaba "Muy hermoso"

Después de preguntar en el grupo de baile, hablo con el director y él le dio plazo para poder instalarse en algún grupo de la academia. Ya que de echo después de ser expulsado del club de opera, había intentado convencer al director para que lo dejara entrar en otro club; el rector con sus bien puestos cabales creía que no había algo más en lo que él fuera bueno, por suerte le pudo demostrar lo contrario cuando lo invito a unas de sus clases de ballet y pudo ver su esfuerzo crecido con el tiempo.

-Yuuri~ - Estaba pensando en que prepararía para entrar, ¿una coreografía de claque? Algo de jazz ¿Qué tal ballet?

Estaba tan inseguro en sí estaba bien.

-¡Yuuri! – Dejo de mirar el piso embelesado y se despabilo con una sonrisa avergonzada pintada en su rostro – Perdón, te vi tan pensativo que no quería molestarte pero después hiciste unas caras muy raras y me preocupe – Sonrió – Ahora que me has contado que ya hay una fecha para tu presentación, creo que es momento de que comencemos con el entrenamiento pesado.

-Entrenamiento…-Titubeo -¿Pesado? – Yuko reunió a los niños en un círculo y comenzó a enumerar los ejercicios que harían ante la fija mirada del azabache que nervioso, se secó el mínimo sudor de la frente y miro la prenda que tenía la peli-castaña en sus manos.

Oh, no.

Cuando la chica que le había enseñado en algunas semanas el cómo ambientar su cuerpo se acercó lentamente con una sonrisa brillante, Yuuri se sintió tan asustado que trago saliva y trato de decir algo, para ser inmediatamente interrumpido por ella.

-Yuri Katsuki – A ella le brillaron los ojos y al moreno el pulso se le aumento – Desde ahora no te daré clases. – La sorpresa fue el dominio de su expresión y así quedo grabada hasta el momento en donde Yuko le hizo una señal para que la siguiera y el indeciso, lo hizo.

Caminaron por un corto pasillo y al llegar a la puerta final, se sintió como en las películas de terror y de ese modo, el pelinegro temía que el corazón le explotara en cualquier momento.

Ella volteo el pomo de la puerta y ante sus ojos se mostró una oscuridad que duro poco cuando Yuko busco a palmeadas el interruptor de luz y como velas al prenderse una a una, cada ampolleta con una luz segadora mostro vida al lugar para así a ver una inmensa sala con barras horizontales pegadas a la pared, miles de ventanas en los lados y un enorme ventilador de techo en todo el centro del lugar.

-¿Y esto? – Resoplo haciendo que escapara todo el aire de sus pulmones.

-Es la sala de los que hacen claque, pero como están en unas pequeñas vacaciones, he decidido que esta será, desde ahora, tu sala para practicar – Yuuri entrecerró los ojos con la pena de tener miopía y no poder bien las palabras que decía un letrero pegado a la pared de color morado y brillantina.

-Ah…pero…yo no sé –Era patético decir eso, lo sabía, más cuando se supone que su meta era poder demostrarle a todos que podía desempeñarse en algo aparte del coro y que en verdad podía trasmitir sus sentimientos a través del movimiento.

Se sentía pequeño en ese gran salón, uh.

-Yuuri – Yuko se acercó lentamente y al estar en su lado asintió.

Ah.

Era cierto.

-No estás solo, todos confiamos en ti – Mari, su Madre, Yuko…hasta esa chica pelirroja

Ese calorcito en el pecho era increíble.

-Te dejo esto – ante la mirada avergonzada y hasta nerviosa de Katsuki, negó con la cabeza lentamente y le enterró la prenda de ropa en el pecho de un tirón – Es un maillot, sé que es vergonzoso pero no se mueve de su sitio y te permite gran libertad de movimiento. Es ideal para ti Yuuri, además se ambienta muy bien a tu cuerpo – Comento casualmente haciendo que el azabache explotara en rojo carmín – como no tengo leggins de tu talla tendrás que usar unas vendas, procura ser cuidadoso, recuerda, solo harás estiramientos que duren… -Mire el reloj de indumentaria de diamantes artificiales que portaba en su mano y asintió como la mujer pizpireta que mostraba ser – ¡1 hora! – Aplaudió con las cejas juntas y una mirada de determinación que le trasmitió una inmensa confianza a Yuuri.

-Yuko ¿Qué tipo de-

-Solo diré una cosa Yuuri – se acercó hasta una mesa caoba pegada a un rincón del salón y agarro un control – Siente la música y déjate llevar por ella- Cuando quiso replicar ella lo cayo encendiendo el equipo de música con solo oprimir el botón rojo – Escogí esta canción… ¡Porque me encanta! – Se agarro de las mejillas juntando las rodillas y suspiro – Como admiro a esa mujer –Chillo-

-Ah no sabía que te gustaba esa película -

Cerrando los ritmos hasta el latir de su corazón

Cambiando de movimiento en la luz

Ha bailado en la zona de peligro

Cuando el bailarín se convierte en el baile.

-Ay Yuuri, todos debemos de aprender algo de ella(1)…-Susurro - ¡Bien mucha charla y menos acción! – Vocifero – Allá en la esquina del salón – apunto –Esta el vestidor, cámbiate rápido y comienza los estiramientos, vuelvo en un hora para saber cómo te fue.

Ella es una loca, loca en la pista

Y ella está bailando como nunca ha bailado antes

Ella es una loca, loca en la pista

Y ella está bailando como nunca ha bailado antes

No se movió de su sitio incluso cuando ella abandono el lugar, sin embargo pasados unos segundos abrazo el vestuario entre sus manos y corrió hasta el vestidor.

Le quedaba algo apretado, pero tal vez eran por los suspensores, estaba incomodo pero debía de acostumbrarse, además nadie lo vería con aquel traje y quien quita que cuando era niño ¿alguna vez no lo uso? Recordaba tener un álbum de fotos vergonzosas de esos años, revisaría tal vez y podría darse cuenta que también uso aquella prenda tan ajustada en su cuerpo.

-Dios, acaso no puede ajustarse más en mi trasero– Menciono con sarcasmo sintiendo un ligero aire en las piernas al salir y los bordes de la tela calar más allá en su piel.

Con la mirada se concentró en buscar los vendajes y pronto se dio cuenta que su problema de miopía era muy grave, de hecho siempre lo tuvo de frente en el estante que colgaba al lado del afiche que no podía ver. Era sorprendente porque en ningún momento la vio mientras que aquel pedazo de papel morado, sí.

No obstante antes de poder agarrarla, se miró los pies y por inercia movió sus dedos como si estos le respondieran a sus pensamientos.

Estaba decidido.


Cuando quiso mirar, se detuvo en la puerta cuando la breve canción comenzó a sonar, la entreabrió solo un poco y un fuerte olor de perfume mezclado a sudor le inundo la nariz con el increíble panorama de una piel de tez totalmente roja por el esfuerzo y unas piruetas que se le antojaban donaires con una pizca de elegancia que casi la hace llorar.

La música hace eco pero a Yuuri se le escurren jadeos, es ahí cuando el ritmo se vuelve mas dulce y adictivo, tanto que recorre sus muslos con las palmas de sus manos sudadas, hasta llegar a su vientre y poder terminar en su cabeza con la mirada perdida en un punto invisible, el mundo se detiene, la música sigue sonando y Katsuki enloquece y sonríe, y se divierte, y salta y trota con el cabello escurriendo en almizcle y una gran sonrisa en los labios.

Se podía sentir lo asfixiante del lugar, su rigor trabajo, la lengua seca y la exudación caer en sus parpados, pero aún más sus pies lastimados, rojos, hasta hinchados. No tenían vendas, Yuuri había completado sus estiramientos con los pies pelados y solo una pista de baile para practicar.

Y de ese modo, asi como las cosas se podían observar, Yuko nunca en su vida se sintió tan maravillada mientras que Yuuri nunca en su vida...

Se sintió tan libre.


(1)Se refiere a la protagonista de FlashDance. De echo de ahí viene su canción, llamada, Maniac.


Contestando Reviews

Kurara Matsumomo: Oh Gracias por leerr~ me alegra que te encantara la idea, JAJA. Debo de admitir que se me ocurrió al escuchar mucho esa musica Aesthetics de los años 80´s y 90´s. ¿El manga Ballroom? Nunca he escuchado ese nombre, hm - Inserte carita pensativa - Lo buscare para ver que tal :D. ¡Oh sí! Viktor relajado y casual es tan nice ~ :3. Terminando, Oh dios ¡Yas! Welcome to the madneess me hizo fangilear mucho jeje ¡Mas si eres del shipp Otayurio! Que sorpresa. Bueno, Espero que te haya gustado, saludos y besos.

Keimy Pave: Aquí tienes tú continuación :D Gracias por leer y oh 7v7 habrán muchas sorpresas jeje. Pues como viste ¡Ya esta Yurio!. Makacchin es un amor~. Espero que te haya gustado, bye.

Kumikoson4: ¡Kumi! te vuelvo a ver jaja : y ¡Sí! es un shotaaaaaaaa okya xD el curso de niños, por eso lo puse ahí, para que se viera lo hermoso que es y tierno. Yo también amo ese tipo de AU´s son los mejores. OBVS! esas caderas y esas curvas nacieron para moverse JAJA 7V7. Aqui te dejo la continuación, disfrutala :3. PD: LO SEEEEEEEEEE, SE LUCIO TANTO XDDD. #DejaDeHacermeSentirPedofila. Okya xDD Gracias por leer, adiós~.


Tengo los capítulos adelantados, ademas de eso, aprovecho para actualizar hoy ¡Porque hubo un gran recibimiento! ¡24 personitas que siguen la historia! :3 y los que le dieron fav ¡Gracias también! jeje Quería darle las gracias a mi editora Juliet por hacerme la portada, uff, si que la necesitaba.

Como subí actualización esta día, en la semana que viene no subiré nada :´D ya que seguiré adelantando capítulos. Sin embargo se viene mas fics y hasta one-shots +18 7v7.

Dejen un review si les gusto ¡Los leo con gusto!

Gracias por leer.

Gateway To Infinite~

PD: Si gustan busquen como es el maillot usado por hombres y entenderán la calentura del asunto 7v7.