Hola amigo(a) lector(a), este es el segundo capítulo, espero poder darle una conexión a esta nueva historia tratando de mejorar ciertos aspectos. Trataré de actualizar lo más seguido que pueda tal vez los fin de semana como en esta ocasión, asi que querido (a) lector(a), antes darte gracias por darte el tiempo de leer este fic, pedirte paciencia si es que no pudiera agregar nuevos capítulos de manera seguida. Bueno ahí les va, espero les guste.
MISTERIOS
A pesar de tener algo de alimento listo en su nevera o un par de tostadas tibias encima de una pequeña pero familiar mesa para cuatro o cinco tal vez y que en muchas ocasiones servía de 9 cuando habían visitas, en esta oportunidad le importaba menos que nada el hecho de comer, simplemente prefirió prender el televisor y tratar de despejar su mente con cualquier otra cosan mediante los sonidos de un programa escogido por azar, no dudó en lavarse la cara pues estuvo llorando a montones hace un par de horas atrás y su rostro se hallaba desfigurado por tal, pero no era para menos obviamente, había perdido a quien sabe su mejor amigo, una persona con la cual siempre estuvo peleando de niños pero quienes en el fondo compartían siempre. Recordó la ocasión cuando ambos hicieron una pequeña apuesta para ver quién conquistaría primero a una singular chica estudiante de intercambio siendo vencedor aunque el romance con dicha joven se esfumara para el tiempo cuando ella retornó a su país de origen.
Muchas cosas raras deambulando sobre su cabeza le hacían imposible dormir, su padre aún no llegaba y es que el prefirió salir primero pues no podía seguir soportando aquel clima nefasto. En menos de una semana toda una vida pudo cambiar tan repentinamente sin dejar rastro; dejó caerse de manera pesada sobre uno de sus grandes muebles cubiertos por una especie de pelaje extravagante que no hacía más que resaltar el buen momento económico de su padre y en parte por él mismo pues siendo una "estrella de rock" como le mencionaban sus amigos, algo de ingresos podía traer consigo en ciertas ocasiones. Pasaron cerca de diez minutos intentando encontrar algún buen programa televisivo que le mantuviera pensando en lo que sea pero no fue productivo, decidió poner algo de música calmada de las que pudo conseguir en un electivo de clases de relajación hace tres meses, colocó el CD una vez encontrado debajo del refrigerador no sin antes preguntarse quién coloca un disco debajo de un objeto como ese; sin embargo, recordó que el mismo Tai quien una vez de visita jugaron a lucha libre como niños y terminaron por desordenar completamente la casa, en ese momento uno de los discos debió de haber quedado regado a su suerte esperando que algún día alguien pudiera ponerlo en su lugar adecuado. Todo fue inútil, nada le haría sentirse mejor hoy, se dispuso a tomar una ducha entonces pensando que sería necesario que algo de agua callera sobre su tan angustiada cabeza, era invierno en Japón así que puso a hervir agua para luego mezclarla con agua fría en una tina, su celular empezó a sonar al poco tiempo de haber prendido la cocina para colocar encima la tetera.
-Diga- contesto de la manera más cortes que pudo pero un desgano impropio e inevitable lo suplantó.
-¿Es usted el señor Tai Yagami?- por unos instantes Matt Ishida creyó haber estado soñando. Asió con fuerza aquel celular mientras verificaba en su pantalla el número emisor, pero tan solo podía verse un claro "0000000" como señal del remitente.
-SI soy yo-presionado por la curiosidad intentó llegar a fondo sobre esto, tal vez haber estado en medio de tanta presión le habría costado parte de su cordura y por ello pensó que sería correcto tratar de seguir con esto para comprobar su estado actual.
-Señor Yagami que gusto me da oírle, imagino su estado actual, intenté buscarlo pero me fue imposible, lamento mucho sobre la muerte de su amigo Matt- aquel muchacho rubio tragó saliva como si al hacerlo terminaría por descubrir mucho más, el sujeto con quien hablaba no solo hubo referido a Tai como vivo, sino que para empeorar todo le mencionó a él como muerto.
-Lamento decirle que el joven Matt no está muerto- trató de sonar o de imitar al máximo la voz de su castaño amigo para evitar sospechas. Miró a su alrededor como quien presintiendo estar siendo observado de manera sigilosa, se acercó hasta donde la puerta principal y le hecho dos veces llave, si su padre llegaba a casa temprano no tendría inconveniente en abrir la cerradura pero para cualquier otro sujeto lograr hacerlo sería muy dificultoso.
-Descuide, pronto lo estará- esa voz le impartía un miedo sobre natural, ya para estas alturas supo que no era su imaginación, preso de una corazonada fue hasta su habitación con el objetivo de apoderarse en mano de su preciado dispositivo digital.
-A qué se refiere con eso, creí que Matt no tiene nada que ver con nuestro acuerdo- mientras bajaba las escaleras de peldaño en peldaño para evitar provocar ruido y escuchar todo lo posible a través del celular decidió ponerse detrás de la cocina.
-Mentir y tomar el lugar de un difunto es una cosa grave-
Un sonido abrupto le hizo girar la cabeza, su televisor el cual lo hubo apagado hace unos instantes para tomar una ducha reconfortante se prendió estando incluso sin estar conectado a una fuente de corriente, en su pantalla tan solo figuraban líneas negras y blancas interponiéndose unas sobres las otras de manera desordenada. –Quien es usted-
-Debo eliminar a la otra parte o correría un riesgo, ¿no lo cree usted?, lo siento espero pueda perdonarme pero llevo mucho tiempo esperando esto. Hasta nunca señor Ishida- desde un principio supo que tan solo estaba jugando con él para imponerle temor y curiosidad, Matt saltó hasta ponerse detrás del refrigerador donde aquel viejo CD de música continuaba desparramado. Todas las ventanas estaban cerradas per una señal brillante proviniendo desde su digivice le hizo entender una cosa….Tai no había muerto por un simple accidente.
Sintió como un aguijón penetrando su pierna izquierda, como por acto reflejo retiro la extremidad para ver como un gran charco de sangre comenzaba a emanar, se sacó con rapidez el polo para hacer presión sobre la zona afectada con el fin de comprimir, eso era todo lo que sabía de qué hacer en casos como estos; si tenía suerte, Joe su amigo estudiante de medicina quien también había asistido a la misa al igual que todos aquellos quienes compartieron una aventura singular estaría lo suficientemente cerca como para llamarle, pero si algo le hubo atacado habría la posibilidad que cualquiera del grupo lo fuera también. –El veneno de esa cosa lo matará pronto señor Ishida, a no ser que me entregue el emblema del joven Tai- a pesar de haber soltado el celular producto del dolor aun podía oir lo que esa voz trasnmitía, era verdad, poco a poco iba sintiéndose sin fuerzas.
-No sé nada, ni a qué te refieres-
-Por favor sea congruente, tengo entendido que usted y el joven Yagami pueden fusionar sus emblemas; es obvio que antes de morir él debió habérsela entregado a usted para protegerlo de cualquier amenaza-
Matt sentía como la vida se le iba en cada segundo, moriría sin poder transmitir este mensaje a sus demás compañeros, sin advertirles acerca de un peligro inminente que los estaba acechando y sin decirles que su gran amigo tuvo una muerte provocada; sea lo que sea, este nuevo ser amenazaba a todos los elegidos.
-Bien si usted no quiere cooperar no me deja más opción que ir a por el resto, hasta nunca- se oyó el sonido de finalización de llamada, ahora el rubio comenzaba a respirar muy deprisa y con cada vez más letargo, se dejó caer al piso elegante de su casa esperando a la muerte con los brazos abiertos –te veré pronto amigo- cerró los ojos. Pudo haber muerto pero una luz desde su digivice hizo que cobrara los sentidos, esa ráfaga de luminosidad apuntó directamente hacia su pierna dañada ni bien la llamada hubo terminado devolviéndole la vida literalmente.
-Necesito otro más- cayó exhausto no sin antes agradecer mantenerse con vida, quería respuestas inmediatas, sabía asimismo que los otros corrían un riesgo abrumante; no existía peor momento para todos que el mal haya surgido caprichosamente ahora justo cuando se hallaban dolidos por la muerte de su querido amigo la cual ya se hubo enterado fue todo menos un simple accidente en auto. Repasó esa línea dos veces: era cierto, Tai falleció cuando su vehículo cayó a un precipicio y la ulterior explosión, pero que había con ese amigo con quien viajaba, es cierto que las autoridades dijeron no haber encontrado el cuerpo de aquel castaño pero sí era verdad acerca de la llegada a emergencias al hospital local más cercano de un joven de casi veinte años con múltiples fracturas y quemaduras de tercer grado gracias a una explosión.
Cogió nuevamente su celular, para esta vez era increíble verse cuán rápido había pensado en todo, pensó también que pudo haber logrado tener el mismo nivel que Izzy en estos momentos. En su cabeza hubo formulado la teoría de ser Kari la
siguiente en ser puesta bajo peligro pero teniendo en cuenta la presencia de toda su familia cerca sería poco probable ser acatada sin armar un alboroto y si ya él había sido víctima lo fue bajo un escenario muy discreto aprovechando su soledad. Por ende imaginó en ser Sora la siguiente o tal vez su genio amigo pues no sería descabellado pensar el hecho de, poniéndose él como aquel ser amenazador, dañar al mejor elemento o al quien pudiera encontrar respuestas rápidamente antes que cualquier otro.
Cogió el celular para buscar entre sus contactos, la mayoría eran chicas así que rio ante esa realidad, la pudo encontrar y timbró de inmediato, tan solo pasaron cinco segundos para escuchar un remitente.
-Matt, no estoy con ganas de hablar con nadie, discúlpame si pensabas si….-
-Sora no cuelgues por favor, escúchame, Tai no murió por casualidad fue un suicidio- la joven se quedó paralizada unos cuantos segundos, momentos en los cuales su rubio amigo siguió dándole una serie de palabras pero que ella jamás lograría entender, tan solo pudo captar la última frase. En unos segundos recobró algo de conciencia. –explícate-
-Sora, acabo de ser atacado por alguien quien conoce de la muerte de Tai, me parece que este ser conoce acerca de nosotros, me pidió entregarle el emblema del valor; si lo tienes por favor necesito que te pongas a salvo, llama a los demás chicos no te atacaran si están juntos- mirando a su madre quien se hubo quedado dormida esperando a que su hija bebiera todo el té preparado con amor, sintió un miedo atroz envolviéndole de pies a cabeza.
-Iré a por mi hermano y nos veremos en tu casa, trata de actuar con normalidad pero contáctate con alguien más, llegaremos cuanto antes- la señal daba por finalizada, tan solo podía asimilar el hecho de haber sido conocedora de la muerte de ese gran amigo de la infancia. No pudo pensarlo dos veces y trató de ponerse en comunicación con Izzy, un instinto le hizo llamarle a él primero.
-Izzy, escucha yo….-
-No tienes que explicar nada, estoy camino a tu casa ahora mismo, llegaré en cinco minutos, traigo malas noticias.-
…..
….
-Me cuesta creer que se haya ido-
-Nadie hubiera pensado en algo como esto-
-Me siento muy sola-
-Te acompañaré hasta el fin del mundo Kari, si quieres llorar puedes hacerlo, siempre podrás contar conmigo- una tierna imagen de una muchachita adolecente y una especie de gato bípedo con dos guantes verdes y filosas garras cortas se hacía presente; desde su llegada no hubo hecho otra cosa más que llorar amargamente por la pérdida de su hermano mayor, se sentía tan sola ahora, sin saber cómo continuaría su vida sin tener a su más preciado tesoro cerca y a pesar de tener cerca la compañía de su siempre valiente compañera digimon, las cosas no volverían a ser iguales.
Tras unos cuantos minutos de congoja, imaginó que fue algo egoísta todo ese tiempo, se llevó las manos a la boca para luego separarlas. –Cómo esta Agumon-
La mirada de aquella felina le hizo entender el significado.
-Se marchó hace un día, pensamos que necesitaba un momento a solas pero hasta ahora no hemos podido encontrarlo-
-Pobrecillo, quieres algo de ayuda, también necesito verlo-
-Kari, mil disculpas si sueno ruda pero una vez que el portador de una emblema desaparece su digimon acompañante lo hace también para nunca retornar- mirando al suelo sabiendo que eso no era más que otra peor noticia, Gatomon apoyó su cabeza contra los hombros de su única mejor amiga humana. Haciendo un movimiento de manos, hizo desparecer sus garras para poder acariciar la espalada de esa chica sin producirle daño alguno mientras le hizo una mímica con la otra extremidad para hacerle entender a un triste Gabumon evitar acercarse, este lobo estuvo parado bastante cerca queriendo ser de consuelo pero imaginó que este momento debería ser de ambas y por más deseos de ayudar, no sería de mucha ayuda pensó.
….
…..
-Todo marcha según lo planeado-
-Pero mi señor, aún no ha….-
-Apenas hemos iniciado amigo mío, y estando él fuera no habrá mayor problema futuro-
-Entiendo, solo…-
-Tranquilízate, solo son retrasos, hemos esperado muchos años y creo poder esperar unas cuantas semanas o a lo mucho un par de meses más-
-¿No sería más prudente comenzar atacando?, podríamos aprovechar su estado débil en estos instantes-
-Tal vez tengas razón, pero recuerda que si se activara en nuestra contra tendríamos graves problemas por afrontar-
-Sí mi señor, perdone si lo he molestado-
-Para nada amigo mío, para nada, pronto nos cobraremos nuestra merecida venganza-
Entre las sombras de un oscuro cuarto dotado de paredes con construcciones medievales y suelo rocoso, dos sujetos conversaban mientras veían a través de una especie de ordenador todos los sucesos que deseaban ver. Ambos tenían puesto los ojos sobre un sitio donde ningún mapa revelaba existencia de vida pero que gracias a la desaparición de un emblema sagrado, se hubo activado su verdadera ubicación.
-Deben estar fuertemente armados, hasta recuperar parte de nuestra fuerza, ellos tienen la ventaja…..por ahora-
…
