¡Lumos!

...

Bueno, ¡hola de nuevo!.

Primeramente agradecer a todos aquellos que leyeron el fic y les gustó, también a todos aquellos que lo leyeron y no entendieron nada, y sobre todo me gustaría agradecerles los que después de leer el primer capítulo lean éste que es el segundo.

Después, muchísimas gracias a todos los que comentaron, en especial a Agus que comentó a la hora creo, de que yo subiese el capítulo uno, así que espero que este te guste, aunque ya te advierto que no te va a explicar nada, al menos será menos confuso XD. Aiko muchas, muchas graacias! Que aunque no sea capaz de escribir diecisiete páginas de capítulo como tú mi récord está en siete, lprote muchas gracias, JOr a la que le agradezco lo indecible que accediera a leerlo, después de que casi la amenazase casi con ahogarla XD, jeftpotter muchismas gracias también, a Irenee que bueno tampoco la conozco mucho, un par de años si eso... pero que le da la suficiente confianza para poder matarme como no escriba rápido la historia XDD.

Y ya por último a "xemaria" a la cual va dedicado este capítulo por ser la primera en leerlo y en darme su apoyo. MUCHISIMAS GRACIAS!

Y sin más aquí va el segundo capítulo, ningún personaje me pertenece todo pertenece a JK Rowling


Caminaba por un oscuro pasillo, pobremente iluminado, era un lugar extrañamente familiar para él, tenía la sensación de que en algún otro momento de su vida había estado allí antes. Escuchó algo detrás suya y alzó la varita, pero sólo era el ascensor que subía con su habitual traqueteo. Volvió a mirar al frente hasta que por fin torció a la derecha y continuó con paso firme por una sala iluminada por llamas azules llena de puertas, cruzó una de ellas hasta llegar a una sala enorme con hileras de estanterías, continuaba hasta el pasillo ciento quince y se detenía ante una esfera de cristal donde la etiqueta rezaba a la luz que la propia esfera parecía producir. Potter-Weasley-Granger "Sólo un recuerdo"
Había algo en aquellas palabras que le despertó el aletargado cerebro, como si debiese saber de donde procedían.

-¡Eh!

Entonces Harry abrió los ojos y se irguió en el asiento, e intentó enfocar al hombre que le llamaba.
Ron lo miraba con suspicacia.

-¿Qué?-dijo Harry.

-Nada, nada…, Kingsley te estaba buscando, te espera en su despacho.

Harry se levantó de inmediato y cruzó la habitación en pocos pasos. Cuando estaba abriendo la puerta, Ron comentó en voz alta.

-Puedo ir instalando las sábanas en la silla para que cuando vuelvas puedas quedarte dormido otra vez.

Harry le sonrió con una mueca y cerró la puerta.
Mientras caminaba por el pasillo intentó recordar el sueño que había tenido, aunque las imágenes les resultaban muy confusas y borrosas, llegó a la puerta y llamó. Lo más curioso –se dijo a sí mismo mientras abría la puerta- es que no recordaba haber tenido sueño, sino más bien una pérdida rápida de consciencia, algo que hacía años que no le pasaba…

.

.

-¡Anda ya! Eso es imposible –exclamó Ron cuando le contó lo que había pasado en el despacho del ministro.

-Pues no me creas pero me acaban de ascender a jefe de aurores. –dijo Harry riendo.

Ron que parecía todavía alucinado se sentó.

-A ver…, no digo que no te lo merezcas –comentó Ron irguiéndose en la silla- porque después de todo, eres el niño que vivió, el Elegido, el que derrotó al mago más peligroso de los últimos tiempos, el que se queda dormido trabajando –dijo Ron enumerando con los dedos- pero es que los jefes de aurores suelen ser un poco más… mayores y tú has cumplido los veintisiete hace más o menos cinco meses nada más.

Harry se encogió de hombros y terminó.

-Sabes perfectamente que Brown, el antiguo jefe, hacía años que quería jubilarse y que creía que sería Kingsley quien le sucedería, pero al convertirse éste en ministro ha tenido que buscar otro para el puesto y yo soy, a pesar de mi edad, el que más tiempo lleva por aquí, ya sabes después de las bajas por la guerra…
Harry y Ron guardaron silencio, las muertes de Fred, Tonks, Lupin y tantos otros era algo que no conseguirían superar nunca.

-Bueno, lo hecho, hecho queda. Por cierto, ¿no habíamos quedado con Hermione para almorzar?

-Sí, le dije que pasaríamos a por ella sobre la una, y será mejor no llegar tarde porque últimamente esta muy rara, más rara de lo habitual quiero decir –dijo Ron mientras recogía la chaqueta y salían por la puerta- a veces está normal y otras veces le cambia el humor y se enfada conmigo sin motivo.

Harry que sin decir nada, costumbre que había adquirido a lo largo de los años cuando sus amigos discutían y dejaban de hablarse, llamó al ascensor que no tardó en llegar con su habitual traqueteo. Ron abrió la puerta y entró.

-¿Entras o qué?

Harry quien se había quedado observando el ascensor como si le hubiese llegado un recuerdo repentino sacudió la cabeza y también entró.
Dentro sólo había una chica morena con algunas columnas de papeles con el símbolo del ministerio de magia, en los brazos, parecía muy apurada.

-¿Quieres ayuda? ¿A dónde vas? –le preguntó Ron.

La chica le miró con una extraña mirada, llena de emoción. Y después miró a Harry. Que raro –pensó Harry.

-Gracias, pero no quiero desviaros, yo me dirijo a la planta de legislación mágica –la chica habló con voz nerviosa aunque ya no había rastro de aquella emoción en los ojos, quizás hubiese interpretado mal lo que había visto antes.

-No te preocupes nosotros también vamos hacia allí, mi mujer trabaja allí.

La chica les pasó unos cuantos informes a cada uno y respiró notablemente aliviada.

-Vale, puede que a veces haya metido la pata –retomó Ron la conversación esta vez cargado de papeles- un par de veces a lo sumo.
Harry miró a Ron a los ojos y este replicó.

-Bueno, está bien, puede que me pasará con ella de vez en cuando, pero eso era antes cuando éramos unos críos que no nos atrevíamos a decir lo que realmente sentíamos. Además yo he cambiado mucho –completó Ron rápidamente.

-Puede que tuviera un mal día –dijo Harry viendo que Ron no se callaría hasta que no hablará- eso es todo, ni que te hubiese arrojado los canarios de aquella vez ¿te acuerdas?

-Como olvidarlos –replicó Ron ceñudo.

Harry oyó entonces como la chica carraspeaba por lo bajo, como si intentara ocultar una carcajada. Harry la miró, pero ésta estaba inmersa en uno de los folletos que llevaba en brazos, por lo que movió la cabeza negativamente y pensó que aquello era imposible, lo más probable es que se hubiese estado aclarando la garganta. Aunque la verdad es que aquella muchacha le estaba empezando a inquietaba un poco.
Por fin el ascensor paró y Ron abrió la puerta, siguieron andando hasta el despacho de Hermione, la chica de los informes los siguió trastabillando detrás de ellos. A Harry le dio la impresión de que debía de llevar poco tiempo trabajando allí, pues no se le veía muy segura de lo que hacía. Le dieron los papeles que llevaban y llamaron al despacho, enseguida salió Hermione que al ver a la chica la saludó y le dijo.

-Rachel, no hace falta que lo termines todo hoy puedes continuar mañana por la mañana.

-No importa me gustar terminar las cosas cuando las empiezo, nunca dejes para mañana lo que puedas hacer hoy –replicó la chica con una sonrisa.

Harry y Ron se miraron y supieron que estaban pensando lo mismo, si Hermione había contratado a aquella chica era porque se parecía mucho a ella en su forma de ser.
Algo que no había cambiado en el transcurso del los años, pues Hermione se tomaba muy en serio su trabajo tan en serio como habían sido para ella los exámenes de Hogwarts, había cosas que no cambiaban nunca…
Y otras que sí pensó Harry alegremente cuando Ron y Hermione se saludaron con un beso.

-Estos son Ron Weasley y Harry Potter, por cierto –dijo señalándolos y después dirigiéndose a éstos- os presento a Rachel Hailed, empezó hace poco como mi ayudante en prácticas así que viene por las mañanas hasta que termine las prácticas.

La chica los saludó otra vez con otra sonrisa y dijo.

-Es curioso que acabará trabajando con ella cuando, he crecido escuchando vuestros nombres y además he leído muchos libros sobre vosotros y lo que pasó con Riddle
–dijo con voz cantarina.

Harry la miró, si no hubiese sido porque físicamente no se parecían, habría pensado que eran familiares, incluso tenía el mismo brillo de ojos que Hermione poseía cuando hablaba de cosas que había leído en algún libro. Al fin había quedado resuelto el misterio de la mirada en el ascensor, conocer a alguien del que había leído había hecho emocionarse a Rachel. Harry supuso que Hermione se sentiría igual si hubiese podido conocer a cualquiera de los personajes de Historia de Hogwarts. Pero entonces cayó en la cuenta de algo.

-Oye, has dicho Riddle y no Voldemort, no es muy común que las jóvenes generaciones sepan que antes se llamó Tom Riddle.

-Ah, pues no sé, es que en mi casa se le llamaba así a veces, ya que tuvimos algunos problemas con él cuando vivía. Y bueno, en libros que he leído aparece su nombre también.

Harry asintió, y entonces Ron comentó.

-Deberíamos irnos ya ¿no?

-Sí, claro, nos vamos, Rachel nos vemos mañana.

-Adiós, encantada de haberos conocido.

Se alejaron de ella dejándola ordenando todo el papeleo y Harry volvió a pulsar el botón del ascensor.


Primero a todos los que han llegado hasta aquí millones de gracias...

Como notó como mi conexión cerebral está que un poco mosca sólo me gustaría añadir unas palabras y es que la historia entera va dedicada a "micoautora" la cual lleva conmigo desde que empecé a escribir en clase de sociales XD (a lo mejor por eso me hice de ciencias XD), y como lo más seguro que nunca pueda dedicarle una historia como Merlín manda, aquí le dejo esta que de lejos es la mejor que se me ha ocurrido nunca.

La última cosa que pido es que es sigáis leyendo la historia, porque lo mejor está por llegar...

¡Nox!