Bueno e aquí la continuación espero que les guste, me he estado esforzando y espero que les guste. Quiero dar las gracias a todos los que apoyan este fanfiction y también los que comentaron. Voy a contestar los mensajes al final, y también las notas del autor estarán al final. Por si tienen dudas. :3

Sin más, disfruten su lectura...


-Bueno- la joven dijo en voz baja mientras asentía y aguardaba las cosas en un pequeño bolso que tenía, asombrando a la mujer mayor que vio como volvió a sacar una especie de palito y voltear a ella- fue un placer conocerla Sra. Cole,- le dijo con una sonrisa radiante- lástima que Usted no me recordara. Obliviate –clamo en voz baja.

Una vez lanzado el hechizo la joven tomo su cosas y salió del Orfanato Wool, sin ver a nadie en particular, una vez afuera la pelinegra volvió al bebé en su brazos y sonrió, le dedico una última mirada al orfanato solo para lanzar otro Obliviate más fuerte a todos los residentes del lugar, asegurándose que nadie recordaría al pequeño bebé nacido el treinta y uno de Diciembre de 1926.

-Vamos mi pequeño Tom, que tu padre nos está esperando- dijo Harriet con una bella sonrisa.

La pareja de Madre e hijo dejo la entrada del orfanato con un solo movimiento de varita de la bella joven.


Callejón Diagon


Cepheus, al salir del Ministerio, se dirigió al Callejón Diagon.

La junta a la que había sido llamado para asistir había terminado temprano y había decidido ir a comprar unos cuantos regalos, tanto para su esposa como para su nuevo hijo, los cuales ya deberían estar en casa si no se equivocaba.

Lord Peverell había acudido a distintas tiendas para bebés mágicos (14 más o menos), comprando en todas ellas una gran cantidad de artículos para bebés, entre ellos la famosa colección de cuentos de Beedle el bardo, mismo libro que él había tenido en su infancia y el cual siempre quiso poder leérsela a sus hijos.

Pero al yendo de tienda en tienda, y más al estar concentrado en un libro, no se dio cuenta cuando llego al Callejón Knockturn, un poco sorprendido, pero no le dio mucha importancia y empezó a ver las tiendas a través de las vitrinas. Entre su curiosidad pronto se adentró más en el oscuro callejón y, sin darle mucha importancia, pronto llego a Borgin y Burkes.

Borgin y Burkes era una tienda de mala muerte (según a la opinión de los magos de la luz) que solo estaba llena de artefactos oscuros, la mayoría extremadamente peligrosas, pero, para un mago que desciende de los más grandes magos oscuros, era el paraíso en la tierra, y es por eso que al momento de pasearse cerca de dicha tienda Cepheus se tomó la molestia de mirar con esmero la estantería e incluso adentrarse en el local.

Examino cada cosa con detenimiento, sabía que Harriet no tenía nada en contra de la magia oscura pero tampoco era una gran fanática, por lo que, si quiera que ella tuviera más tolerancia, necesitaba algo que en si representara a Slytherin y su familia.

Fue en ese momento que vio algo que hizo que sus ojos se agrandaran y pronto la felicidad que alguna vez tuvo en su rostro se esfumara para ser reemplazada por una expresión estoica y sus ojos pronto se llenaron de llamas que solo reflejaban odio.

Ya que, justamente al frente de él, en el mostrador de cristal, estaba nada más ni nada menos el guardapelo de Salazar Slytherin. El guardapelo que era el mayor tesoro de la familia de sus ancestros estaba como si fuera nada importante amontonado junto otras baratijas de segunda mano.

Muchos podrían llegar a pensar que no era más que una réplica barata de la original, pero no él, él que se crió viendo ese collar y al dueño del collar, y fácilmente podría identificarlo de entre millones de ellos. Ese octógono con bordes de plata con su centro de oro y grabados en pársel con una serpiente hecha de esmeraldas justo en medio era algo no podía confundirse, al menos no para él.

-Disculpe, señor Burke- llamo al encargado de la tienda tratando de contener su furia- ¿Cómo llego a usted ese medallón?- le pregunto con voz neutra

-¿Cuál Lord Peverell? ¿Él que tiene la serpiente?- pregunto Caractacus Burke, el cual al ver el asentimiento de su cliente continuo- me lo vendió una mujer, que debo admitir que era muy poco agraciada, estaba embarazada y muy desesperada, para mi este collar no vale mucho debido que no posee nada de magia oscura, por ello no le pude dar más de diez galones, pero en fin, ¿está interesado en él?- le cuestiono con un brillo codicioso en sus ojos.

-Si- fue su única respuesta

-Bien, por un tiempo creí que me quedaría con esta cosa para siempre- expreso con alivio mientras sacaba el guardapelo y lo ponía arriba del mostrador- como ya le he dicho lo compre por diez galones pe_

Antes de que Caractacus pudiera terminar de hablar una bolsa con mil galones fue puesta enfrente de él, sus ojos se abrieron un poco y volteo hacia el pelinegro que le había dejado la bolsa solo para ver como este tomaba el guardapelo y sin decir más salía de su tienda. Dejándolo desconcertado.


A fuera de la mansión Peverell


Cepheus nunca antes en toda su vida había estado más molesto e indignado como lo era en este momento.

Había muchas cosas que tal vez pudiera perdonarle a la Squib de Merope Gaunt, como casarse con el muggle Tom, carecer del don de la magia, no tener gracia alguna o belleza, ser una ingenua ilusa entre otras cosas... pero... ser TAN tonta como para vender una reliquia familiar que vale más que todas sus tierras juntas por unos insignificantes galones era algo imperdonable!. Y con un terrible estado de ánimo ingreso a su hogar siendo recibido por su elfo domestico Kerry.

Kerry, junto con otros elfos domésticos, habían empezado a trabajar en la mansión después de que Harri hubiera vuelto con el bebé, de esa forma no tendrían que preocuparse que alguno de ellos tratara mal o despreciara al niño por no ser hijo de un Peverell ya que todo ellos pensaban que el niño era tanto suyo como el de su esposa.

-Bienvenido de nuevo maestro Cepheus- dijo el elfo mientras que su amo le dio su capa. Sacan al mago de sus meditaciones.

-¿Dónde está Harri, Kerry?- le pregunto sin voltear a verlo.

-La Ama esta con el joven maestro en la sala de estar, la Ama le pidió a Kerry que le dijera que cuando llegara fuera a verla lo más pronto posible- Kerry dijo con adoración, ya que, al igual que todos los elfos domésticos que trabajaban en su mansión, adoraban a su esposa.

-Bien, voy enseguida- contesto pero antes de ir más lejos volvió a dirigirse al elfo- ah! Por cierto Kerry, lleva todas compras a la habitación de mi hijo y acomódalas- ordeno volviendo a reanudar su marcha.

-Si Amo- el elfo hizo una reverencia antes de desaparecer con un chasquido de dedos con las compras de su maestro para cumplir la orden.

Cepheus se dirigió con rapidez a la sala de estar, aun con su mal humor con él, a los pocos minutos se encontró enfrente a la puerta de dicha habitación, levanto la mano dejándola caer en la perilla de la puerta y procedió a abrirla.

Solo para ser recibido por la más bella imagen de todas, ahí, sentada en la mecedora cercana a la venta, tan hermosa como siempre, Harriet se mecía suavemente mientras arrullaba al pequeño bebé en sus brazos. Cepheus, tratando de no hacer ruido, cerró la puerta detrás de él y se adentró en la habitación de forma sigilosa.

Harri, al sentir otra presencia en el cuarto, levanto la vista del niño que cargaba en brazos y la dirigió hacia la puerta. Al ver a su esposo caminando hacia ella no pudo deprimir que una cálida sonrisa escapara de sus labios.

-Oh! Cep, tienes que verlo- dijo alegremente- es están lindo e inocente en estos momentos que no puedes ni imaginarte lo cruel que será su futuro- termino murmurando lo último.

Cuando Cepheus llego a su lado vio con curiosidad al bulto que estaba envuelto con una manta azul, el bebé era sin duda un descendiente de Lord Slytherin, sus cabellos (aunque pocos) eran negros como los suyos, les faltaba poco para ser negro ébano o incluso un negro cuervo como el de su amada Harriet, su piel era blanca marfil (que esperaba mantuviera en el futuro) y sus ojos eran marrones, pero no era nada que no se pudiera arreglar con un hechizo y aunque deseara que fueran del mismo color que el de los ojos de Harriet sabía que ella no estaría de acuerdo con alterar la apariencia del niño ni un solo cabello. Así pues, soltó un suspiro, y continúo la conversación.

-Mañana por la noche, en el Ministerio, habrá un baile, todos están esperando que vayamos, y también vendrá un reportero hoy dentro de dos horas- le informo con indiferencia y con un tono contundente, dando a entender que no había lugar para las réplicas.

Ya que si algo sabía Lord Peverell, era que Lady Peverell no le gustaban los bailes y sobre todo los reporteros.

-Está bien- respondió Harri con cansancio- entiendo lo del baile, pero... ¿Por qué el reportero?- pregunto con curiosidad.

-Ha habido una gran cantidad de chismes desde que dejamos el mundo el mundo mágico, muchos de ellos dicen que el parto salió mal y moristeis junto con el bebé- le contó con una mueca- o que perdisteis al bebé y estamos tratando de recuperarnos de la perdida, por ello es indispensable que nos vean en el baile de mañana juntos, el reportero vendrá para hacernos una entrevista para responder las dudas del mundo mágico y también sacar una fotografía familiar de todos nosotros, no tienes que preocuparte yo ya idee una historia- termino de decir cuando sintió algo en su bolsillo.

Llevando su mano a su bolsillo derecho de su túnica saco el guardapelo de Salazar con cierta sorpresa de haberlo olvidado.

-Está bien, lo haré- la melódica voz de su esposa lo regreso al presente- supongo que tendré que cambiar la ropa de Tom- dijo lo último pensativamente.

Cepheus hizo una mueca de disgusto al oír el nombre del niño que supuestamente seria su hijo, por una parte entendía y respetaba el deseo de Harri por querer respectar el último deseo de su prima lejana pero... ¿en serio? ¿Tom? ¿Qué demonios significaba eso? ¿Qué poder venia de ese nombre? ¿Quién en su sano juicio seguiría a alguien con el nombre de "Tom"?. Así que, tosiendo un poco, para aclarándose la garganta, Lord Peverell decidió salvar a su hijo de ese horrible nombre Muggle.

-Querida, no crees que sería mejor para todos si le cambiáramos el nombre al pequeño- al recibir una mirada confundida de su esposa el hombre continuo- solo digo, para no levantar sospechas, deberíamos... no se… tal vez ponerle un nombre más mágico- sugiero

El vio como Harriet levanto al bebé, solo para poder verlo a los ojos, y se le quedo mirando un rato de forma reflexiva, obviamente, no había pensado en eso, a ella le gustaba llamarlo Tom, era corto, tenía una gran variedad de sobre nombres y, lo más importante, se le hacía un lindo nombre pero, por otra parte, si estaba aquí para brindarle a Tom Marvolo Riddle una nueva vida... tal vez tenía que empezar desde cero también.

Observando al niño y luego a su esposo se dio cuenta, por primera vez, lo mucho que se parecían, ambos tenían el mismo color de cabello y ojos, ambos eran de piel blanca marfil y casi compartían los mismos rasgos faciales, haciendo más fácil que pasaran por Padre e hijo, lo que único que vio que pudieran decir que era de ella, serian los sutiles rizos que se formaban en las puntas de su corto cabello.

-... Thomas Cepheus Peverell, pero de cariño Tom o Cepi- dijo en tono burlón lo último, logrando sacar un suspiro de cansancio de su marido.

Ella cerró los ojos mientras sonreía y volvió a acomodar a su hijo en brazos solo para sentir, pocos minutos después, como un collar era depositado en su cuello. Sus ojos se abrieron de golpe, levantando la única mano que tenía libre la llevo hasta su cuello solo para apreciar lo que era una cadena y al seguirla llego hasta un colgante que se le hizo muy familiar.

Levanto su vista a su marido, el cual tenía una gran sonrisa posada en sus labios, y le entrego al bebé y fue corriendo al primer espejo que pudo encontrar solo para volver a sentir como sus ojos se agrandaban y que pareciera que podían salir de sus órbitas.

-Cuando la reunión termino pensé en comprar unos cuantos regalos para el pequeño Thomas, y al estar leyendo uno de ellos llegue a cierta tiendo donde lo vi- mintió descarada mente pero no le importó- El guardapelo de Salazar Slytherin. el pobre tonto no sabía lo que tenía, me lo vendió por una cantidad que ni se acercaba a la verdadera, tenía pensado guardarlo en Gringotts en la bóveda de nuestra familia pero... ahora que lo veo puesto en ti, no cabe la menor duda que fue hecho para ti, querida. Me alegro de vértelo puesto- dijo con tono de satisfacción.

Harri sentía que se podía desmayar en cualquier momento, él nunca se hubiera atrevido a imaginar que algún día se encontraría usando una de las cosas que en algún futuro serian usadas para hacer los horrocruxes de Voldemort. En seguida negó con la cabeza, tratando de sacar esa imagen y recuerdos de su mente, eso no iba a pasar, de eso se encargaría personalmente, él criaría bien a Tom, él le daría todo lo que necesite, él lo salvaría de la oscuridad. Incluso con ese cuerpo Harri sabía lo que tenía que hacer. Había avisto a Tonks (aunque fuera corto tiempo), a la Tía Petunia, a la madre de Hermione y la señora Weasley criar a sus hijos y ya tenía una idea, sabia los errores, los trucos, los consejos, los movientes y comportamiento que debía de tener. Había visto lo que el verdadero amor de una madre podía hacer. Claro que podía hacerlo... tal vez...

-Bien cariño- la voz de Cepheus lo saco de sus pensamientos- ¿te gusta tu regalo?- Le pregunto con curiosidad.

Harri se limitó en asentir con la cabeza esbozando una sonrisa, que trato que fuera brillante, para hacerle ver que le fascino su obsequio, y su esposo respondió con otra sonrisa, acercándose a ella listo para compartir un beso.

-Amos- cuando la voz de Kerry los interrumpió- el señor Skeeter acaba de llegar y los espera en la biblioteca- les informo.

Harri suspiro, Cepheus se volvió hacia ella con una sonrisa y le entrego al pequeño Thomas, sino antes de transfigurar sus ropas y manta por algo más apropiado para la entrevista, y una vez acomodo apropiadamente en los brazos protectores de su madre, Lord Peverell dio cortésmente una reverencia y le ofreció su brazo con gran cortesía.

-Mi Lady Peverell,- dijo en tono juguetón, haciendo que Harri rodara los ojos de forma divertida- ¿Me concedería el honor de escoltarla hacia la biblioteca?- pregunto tomando su mano y depositando en ella un tierno beso.

Harri rio en vos baja y contesto:

-No lo sé mi Lord,- dijo con el mismo tono juguetón- Hay que preguntarle a este apuesto joven que me acompaña- ante eso levanto a Tom un poco- Que opinas mi querido Tom, dejas que este distinguido caballero me escolte hasta la biblioteca- le pregunto dejado que Cepheus envolviera sus brazos al rededor que su cintura.

El bebé vio con curiosidad la escena delante de él, para sus padres, fue tierna la forma como el fruncía el ceño cuando su padre se acercaba demasiado a su madre.

-Me parece querida que nuestro pequeño "Tom" está desarrollando lo que los muggles llaman Complejo Edipo- exclamo con cierta diversión

Harri puso los ojos en blanco con una expresión divertida en su rostro, empujo un poco a su esposo, y entre risas divertidas, la pareja camino hasta la biblioteca.

Tal era su diversión que nunca se dieron cuenta de lo cierto que eran esas palabras.


¿La nueva familia real mágica?

"El parto fue complicado y doloroso pero valió la pena"- H. Peverell

Por Richard Skeeter

Mis lectores, muchos hemos oído y visto a la pareja que a fascinado a todo el mundo mágico, la pareja que hace solo unos pocos meses se han vuelto padres.

Cepheus y Harriet Peverell se ha vuelto conocida como la pareja del sueño de las familias pura sangre, ambos son los herederos de dos familias mágicas muy importantes.

Todos conocemos a la Familia Peverell como una de las antiguas casas nobles de familias mágicas, Lord Peverell lastimosamente es el único miembro viviente de dicha familia en la actualidad, al ser la familia mágica más antigua y pura en sangre es ya, prácticamente hablando, considerada realeza entre nosotros los magos.

Lord Peverell, de cuarenta y siete años, nos cuenta un poco de su historia de amor y del nacimiento de su hijo.

"Yo ya había dado por sentado que mi destino era la soledad y una vida sin amor" Lord Peverell le informo a este reportero con una mirada de tristeza grabada en su rostro "No me moleste en cambiar eso, me gustaba mi soledad y vivía feliz estando solo hasta que ella vino a mi mundo" en esa parte volteo a ver a Lady Peverell, que sostenía a su hijo, de cinco meses de edad, en brazos, con amor y adoración "Ella vino y me mostro un mundo que yo estaba ignorando, me mostro la felicidad de las cosas triviales podían ofrecer y dar, era delicada y a la vez fuerte, potente e inteligente como dulce y femenina, mi mujer ideal, si se me permite decir, le debo tanto que nunca podría pagárselo, Harriet es mi mundo" en eso la tomo de la mano que ella tenía libre depositando un tierno beso en ella.

Para mí fue más que obvio el amor que le profesaba a la hermosa Harriet Janet Glow, ahora conocida como Lady Peverell.

"La conocí cuando vivía en Dufftown, había salido a caminar por el pueblo con intención de ir a la librería a comprar unos libros más para mi biblioteca, decisión de la no podría estar más complacido, ella estaba viendo una de las floristerías, para mí fue como ver un ángel caído del mismo cielo, la empecé a cortejar un poco, pero cuando me entere que era una Golw no pude evitar sentir cierto temor, creía que nuestra relación no pudiera ni siquiera existir tomando en cuenta nuestras familias"

Como todo el mundo sabe que la familia Golw era una familia mágica pura sangre de origen inglés, que se había traslado a vivir a Alemania, que se creía extinta desde hace unos siglos, los Golw era una familia reconocida por ser una familia que poseía un gran poder y amabilidad en el arte de la magia, esta familia mágica también era conocida por estar al lado de la luz, lo cual le encontré muy irónico, ya que la familia de Lord Peverell, en estos últimos años, se había puesto a ejercer la magia oscura.

Estos dos seres, que no podían ser más opuestos, se atrajeron entre si solo para dar como resultado a un tierno y hermoso bebé mágico.

Thomas Cepheus Peverell, Thomas por su abuelo materno y Cepheus por su padre, es el agraciado hijo del matrimonio Peverell, aunque es muy joven, el señorito Peverell ha demostrado ser la viva imagen de su padre compartiendo con el casi todos sus rasgos. Lastimosamente no heredo ningún rasgo de su encantadora madre, a la cual no parece importarle mucho.

"Él es perfecto tal y como es, no podrá cambiarle nada" dijo Lady Peverell con una gran sonrisa. "Amo como se ve, se parece tanto a mi padre y a mi amado Cepheus que no podría pedir otra cosa"

Pero no todo es miel sobre hojuelas en la vida de la familia Peverell, ya que, aparentemente, Lady Peverell estuvo a punto de morir en el nacimiento del joven Thomas. Pero cuando le pregunte ella lo único que me comento fue:

"El parto fue complicado y doloroso pero valió la pena" me comento con una sonrisa que respalda cada una de sus palabras.

Lord Peverell reconoció que el motivo por el cual la pareja no había salido en público desde el nacimiento de su primogénito era para que Lady Peverell se recupera, y también era porque Lady Peverell se negaba a separarse del lado de su hijo por más de dos minutos.

Solo puedo decir que el joven Thomas es el joven más afortunado del mundo por tener a una madre tan hermosa y poderosa que está más que dispuesta a dar la vida por él.

Esta familia mágica pura sangre ha demostrado ser la perfecta familia sangre pura. Sin tener la más mínima mancha en su historia, volviéndola la realeza entre nosotros.

¿Qué sorpresas nos traerá este joven mango nacido de la luz y la oscuridad al mundo mágico? Bueno eso solo lo dirá el tiempo.

´Lord Peverell relacionado con Salazar Slytherin´- ver página 2

'Lord Peverell y el joven Thomas hablantes Pársel?´- ver página 3

´Lady Peverell es reconocida como la bruja más hermosa en el mundo mágico Ingles´- ver página 4

Un hombre que había terminado de leer el artículo lo doblo con rudeza para luego arrojarlo al suelo. ¿¡Qué demonios era eso!? Su primo lejano era, prácticamente en la aristocracia mágica, como un rey casado con una atractiva bruja pura sangre mientras que él se pudría tres años de su vida en Azkaban!

¡Esto no podía ser justo! Él era el descendiente directo de Salazar Slytherin y sin embargo era siempre su primo el que tenía la mejor parte de ello. Oh pero esto no se quedaría así, de eso estaba seguro, no le permitiría a Cepheus que le robara lo que por derecho era suyo, no señor, no lo permitiría.

De eso él se encomendaría.

O dejaba de llamarse Morfin Gaunt!.


Fin del Capitulo 2

Algunos pusieron que Harry se adaptado muy rápido a hacer mujer, en si es cierto, le todo cuatro meses encontrar a Cepheus, cuatro meses en los que descubrió las ventajas de ser mujer y por lo que no se pudo quejar. luego le tomo dos año conocer y querer a Cepheus, pero como mencione en el primer capitulo, la posión que tomo Harri venia con efectos secundarios y su enamoramiento con Cepheus fue uno de ellos (explicación en el próximo capitulo) por lo que su amor es algo así como el de Merope y Tom Riddle Sr.

Morfin Gaunt estuvo tres años en Azkaban por su comportamiento violento, debido a ello pensé que era bueno para traer la primera desgracia a la familia Peverell.

El próximo capitulo iniciara cuando Tom tuvo tres años, mencionando un poco sus otros años, aunque hay no mucho que decir.

Bueno eso es todo.

Por favor dejar Review! ;3