En el momento en que ambas chicas bajaron del avión Victoria extendió sus brazos como en forma de cruz y respiro profundamente

-¡Oh sí, América!- dijo Victoria en tono entusiasmado, como si hubiese llegado a Narnia, o a Hogwarts o lo que sea

Sam también dio un profundo respiro. El aire familiar de Seattle inundo sus pulmones. De repente todos esos recuerdos inundaron su mente. No los recuerdos de sus últimas semanas en Seattle, sino todos los otros innumerables buenos recuerdos. Sam de verdad había tenido muy buenos momentos en Seattle, con Carly y con… Freddie. ¡Diablos! Freddie siempre había estado presente en sus buenos y malos recuerdos…. Freddie siempre lo arruinaba todo. Tenía que dejarlo ya

-así que ¿Cuál es el plan, Puckett?- dijo Victoria envolviéndola con un brazo

Uh oh

Sam frunció el ceño

-no tienes un plan- dijo Victoria, más como una afirmación que pregunta

-¡no es mi culpa!- se excusó Sam- ¡es tu culpa por avisarme un día antes de viajar!

-¡si no lo hacía de ese modo probablemente hubieras encontrado la manera de no viajar!

Victoria tenía razón

-como sea, déjame pensar- respondió Sam- bueno… son como las ocho y la comida del avión era una basura y estoy muy hambrienta

-entonces vamos a cenar- respondió Victoria

Sam asintió

-mientras cenemos puedo llamarle a Carly y decirle que estoy de vuelta

-¡Oh, no! ¡Ni siquiera le avisaste a Carly que vendrías!- respondió Victoria en tono acusatorio

-¡lo olvide! ¿De acuerdo? Pero puedo llamarle cuando estemos cenando

Victoria resoplo

-tu mandas- respondió Vic- pero necesitaos encontrar un hotel o algo. No pienso ir por todo Seattle cargando mis maletas

Sam observo las dos grandes maletas de cuero negro que estaban a sus pies

-tienes razón- dijo- conozco un lugar

Victoria sonrió y giro sobre sus talones un par de veces

-la aventura está comenzando- canturreo

-¡Supéralo, Victoria!- dijo Sam molesta. Cosa que hizo reír a Victoria

Ambas chicas tomaron una maleta y salieron del aeropuerto en busca de un taxi. Sam le dio la dirección a donde iban y el taxi las llevo

-son treinta dólares- informo el taxi cuando ambas bajaron

Victoria volteo a ver a Sam y viceversa. Sin decir una palabra ambas chicas tomaron las maletas y corrieron

-¡Alto! ¡Hey! ¡Vuelvan!- grito el chofer pero no se bajó del auto ¡gracias a dios! Por lo que las chicas pudieron entrar al hotel después de cinco minutos, cuando creyeron que el taxi ya se habría ido. Entraron al hotel y pidieron un cuarto. Dejaron sus maletas en él y después bajaron de nuevo al vestíbulo. Sam observo a Victoria durante medio minuto. Su largo y liso cabello rojo estaba enmarañado, pero no lo suficiente para hacerla lucir despeinada, era solo como si una ráfaga de viento hubiera desordenado un poco su cabello. Y tampoco estaba mal vestida. Sus jeans ajustados se mantenían en su lugar y su blusa de "I 3 New York" seguía sin arrugarse, así que, si. No estaba totalmente bien vestida, pero si lo suficiente para poder ir a cenar al lugar que tenía planeado

Después Sam se observó ella misma en el reflejo de la ventana. Sus jeans negros y su cazadora de piel la hacían lucir intimidante y algo sexy, pero era suficiente para salir a cenar.

-¿nos vemos muy europeas?- pregunto Vic al notar que Sam estaba observando su aspecto

-solo lo necesario- respondió Sam- ahora vámonos. Estoy tan hambrienta que me comería a un vagabundo

Victoria sonrió y avanzo a paso decidido hacia la puerta. Era claro que aún no superaba todo eso de "la aventura americana"

Ambas fueron caminando hasta el restaurant que Sam eligió. Había ido una sola vez ahí, con Spencer, Carly y Freddie. Era uno de esos restaurantes familiares elegantes que tenían la sección de mesas de un lado y un bar para los padres u hombres de negocios de otro lado y que tenían música en vivo y lo que sea. La razón por la que Sam eligió ese lugar fue porque la comida ahí era deliciosa e increíblemente barata. Mientras caminaban Victoria iba haciendo comentarios como "América realmente es lindo" "No es tan diferente de Europa" y un montón de comentarios más comparando Londres con Seattle. Sam iba más concentrada recordando sus días de gloria ahí. En cuantas veces había pasado por esas calles y en como todo parecía diferente.

Al llegar al restaurant un hombre con traje las guio hasta su mesa, lo cual fue una increíble suerte, ya que generalmente, tenías que hacer fila para esperar una mesa

-buenas noches, señoritas ¿les puedo tomar la orden?- pregunto un mesero una vez que las chicas se habían sentado en su mesa

Victoria volteo a ver a Sam claramente asustada. Sam sonrió

-¿Cuál es la recomendación del chef?

-hoy el chef recomienda que pruebe su deliciosa lasaña a la boloñesa

-suena perfecto- respondió Sam- dos órdenes, por favor

El mesero asintió y anoto sus órdenes en una libreta. Después hizo una leve reverencia y se fue

-woh, comida italiana en Estados Unidos- dijo Victoria sarcásticamente

-tienes que superar todo esto de América

-bien, pero mañana iremos a un McDonald ¿okay?

-okay- respondió Sam- así que ¿Cuánto tiempo nos quedaremos aquí?

-¿te refieres a Seattle?

-no, aquí, el restaurante- respondió Sam con sarcasmo

-tres días. Y no tienes que ser tan grosera- respondió Vic fingiendo que estaba ofendida

-¿Y en Las Vegas?- pregunto

-cuatro días. Podremos hacer muchas locuras ¿eh?

-en tanto no terminemos casadas

Ambas rieron

-bueno- dijo Victoria- solo tienes tres días así que no metas la pata

-¿a qué te refieres?

-te traje para que puedas cerrar el círculo- respondió Victoria

-¿De qué circulo hablas, loca?

-debes ponerle fin a todo. Hacer un cierre. ¡Pum! Cierre. Y todo estará bien. Pero nada estará bien si no haces el cierre y no podrás continuar con tu vida si no hay un cierre ¿entiendes?

Sam la observo como si esperar que en cualquier momento revelara que se estuvo drogando durante el vuelo, pero al ver que no lo hizo Sam se encogió de hombros

-me recuerdas a la patita de Chicken Little

-¿Qué?

-ya sabes, esa película del pollito al que atacaron los aliens ¿la recuerdas?

-jamás había oído de ella, pero suena patética

-lo es, al igual que tú y tu "cierre"

Sam había aceptado ir a Seattle, pero jamás acepto hacer un "cierre". Si tenía suerte no se encontraría con Freddie durante esos tres días y si estaba bendecida no tendría que chocar narices con Pam. Lo único que Sam quería hacer era visitar a Carly y hablar con ella sobre todo lo que paso durante esos dos años, aunque ambas ya lo sabían, ya que se habían estado enviando e-mails desde siempre. Quizá ir al cine y salir con Gibby y Carly. Nada más

-eso no es patético, Sam. Entonces iras a ver a tu madre y le dirás que estas a punto de entrar a la universidad y que eres una de las mejores jugadoras de hockey y que la perdonas…

-pero no la he perdonado- la interrumpió Sam

-¡Pues hazlo! Y después iras con Freddie y le darás una muy fuerte patada en la entrepierna…

-creí que querías que hablara civilizadamente

-puedes hablar civilizadamente con él después de patearlo. Se lo merece… la patada, quiero decir

-oh, se merece mucho más que una patada… ¡Y está aquí! – Sam se interrumpió a sí misma y se tiro debajo de la mesa

-¿Qué diablos haces?- pregunto Vic

-¡Esta aquí, Vic! ¡Él está aquí!- le respondió Sam aun escondida- ¡no quiero que me vea!

-¿Quién está aquí?

Sam rodo los ojos, aunque sabía que Vic no podía verla

-el rey de España- le respondió molesta- ¿de verdad eres tan estúpida?

-¡Oh dios! ¿Freddie está aquí? ¿Quién es?- pregunto Vic estirando el cuello y volteando en todas direcciones

-esta por el bar… Jesús…. No puede verme. ¡Me voy al baño!

-no, Sam. Espera

Pero Sam ya estaba haciendo su propio recorrido al baño. Primero camino "normal" sin quitarle la mirada a Freddie. Luego de repente se agacho y gateo un tramo. Luego volvió a ponerse de pie y le robo el menú a una señora que dijo "¡HEY!" después Sam continuo yendo con su cara tapada con el menú y en su camino choco con un mesero haciéndolo derramar las copas que llevaba. Unos cuantos ojos curiosos voltearon, pero Freddie no. Finalmente Sam termino su recorrido gateando hasta el baño. Victoria la observo avergonzada y diciendo a la demás gente, aunque nadie le pregunto "Así agarra hambre, es algo religioso"

Victoria espero a que el mesero llegara con sus órdenes y una vez que llegaron salió en busca de su mejor amiga

-¡SAM!- grito Vic en la puerta del baño. En eso un hombre salió - ¿sí?

Victoria se quedó aterrada

-uh… me refiero a otra Sam… uh…

-este es el baño de hombres. El de mujeres está detrás de ti- respondió el hombre molesto y después volvió a entrar

Victoria se quejó molesta y giro sobre sus talones.

-¡SAM!- volvió a gritar. Esta vez su rubia amiga se asomo

-¿sigue ahí?- pregunto

-¡Ni siquiera sé quién es!

-¡Claro que sabes! Lo viste en iCarly

-sí, pero no lo reconozco… además no puedo creer que le tengas miedo ¡sal de ahí de una vez!

-esta vez no va a funcionar, Vic. No pienso salir de aquí hasta que él no se vaya

-¿oh si? ¿Y qué harás? Creí que tenías hambre

-tengo hambre. ¿Podrías traer mi comida aquí, por favor?

-¡No, Sam! Sal

-¿Qué no entiendes? Esta con alguien más

Victoria de repente entendió

-lo echare de aquí- dijo finalmente Victoria- y después podremos cenar

-¡No! ¿Qué harás? ¡Vic, vuelve!

Pero Vic ya se había ido. Avanzo con paso determinado hasta el bar y se tomó un minuto para buscar a Freddie. Finalmente lo encontró charlando con una chica rubia… muy parecida a Sam. Bien, eso era extraño. Pero debía ser él. Había cambiado desde hace dos años, pero Victoria estaba segura que era él al menos un 80 por ciento. Mientras avanzaba hacia él rezo en silencio porque no estuviera equivocada, si no, sería humillante. De último momento Vic se giró y camino hasta la barra

-¿Qué te sirvo?- pregunto el hombre que atendía

-uh… ¿una cerveza?

El hombre entrecerró los ojos

-¿tienes identificación?

-sí, seguro- dijo y después saco su identificación "falsa". El hombre la observo y después le sirvió la cerveza. Victoria la tomo y avanzo hasta Freddie. Una vez que estuvo delante de él le hecho la cerveza encima, fingiendo que se tropezaba

-¡Oh, lo lamento!- dijo Vic- ¡de verdad! ¡Es que ya estoy algo tomada! ¡YUJU!- mientras hablaba Victoria intento sacar a relucir su acento europeo.

La chica que estaba con Freddie volteo a ver a Vic furiosa

-¿Qué diablos te sucede, estúpida?

Victoria se quedó helada, como si estuviera esperando que esa chica la golpeara

-no, está bien- respondió Freddie- mejor nos vamos. Necesito cambiarme- y dicho eso tomo a la chica del brazo y ambos se fueron

Una vez hecho eso Victoria prácticamente corrió al baño

-¡SAM!- volvió a gritar una vez que estuvo completamente segura que era el baño de mujeres

Sam se asomó

-ya puedes salir. Se fue

-¿Qué le hiciste?

Victoria sonrió con arrogancia, como si fuera una niña chiquita que hizo la mejor broma de todas.