CAPITULO 2

CAPITULO 2

"LAS 3 DE LA MADRUGADA"

PVB (Punto de Vista de Bella)

Parecían tan desvalidos la primera vez que los vi, agarrándose a mis piernas, solos y asustados, sin saber que había pasado o cómo había pasado que me dieron unas ganas enormes de achucharlos hasta dejarlos sin respiración!! Aún no entiendo como me pude sentir tan apegada a ellos así tan de repente! Pero me sentí...y aun me sentía.

Me habían robado el corazón con sus sonrisas, con el hoyuelo que les salía en la mejilla izquierda y sus enormes ojos verdes. ¿Cómo resistirse a ellos? Pero entonces apareció el padre. Tenia pinta de arrogante. ¿Cómo se atrevía a acusarme de haber secuestrado a sus hijos? Era para echarse a reír.

Debería haber tenido una cámara, su cara era todo un poema cuando Frank, el guardia jurado del centro comercial, dijo que yo tenía razón. Diciendo que había hecho lo correcto quedándome en un sitio concreto y no andando de un lado a otro. Casi se muere de la impresión, en serio! Pero de todas maneras continuaba pareciéndome extremadamente guapo.

Parecía un dios griego vestido de diseño y su pelo, que decir de su pelo desordenado de color bronce...parecía creado para pasar los dedos por él y eso sin mencionar sus vibrantes ojos verde esmeralda junto con su sonrisa y el solitario hoyuelo. Era fácil suponer a quien habían salido los niños

Pero nada de eso importaba. No era su tipo ni él era el mío. Nunca en un millón de años podría sentirme atraída por una persona que piensa tan mal de alguien que ni siquiera conoce. Por Dios! Si fue él el que perdió a los niños! De todas maneras, eso ya daba igual, las probabilidades que tenia de volver a verlo eran que? Una entre un billón? Pero lo que no puedo negar es que no pasaría nada si lo viera de vez en cuando, era un regalo para la vista!...NO! Para Bella! Deja de pensar en él de ese modo!

Ringringringringringringringringringringringringringringringringringringringringringrin

(Mi timbre se acababa de volver loco y solo había una persona en este mundo que llamara así... Alice!)

Me levante del sillón y me dirigí a la puerta, donde del otro lado se encontraba Alice tocando el timbre incesantemente. Más le valía tener una buena razón para estar en mi casa a esas horas de la madrugada. Juro que por sus venas en vez de sangre corre azúcar y cafeína.

-Bella!- grito abrazándome después de abrir la puerta.

-Alice!- la imité con el mismo entusiasmo- ¿qué haces aquí?

-Es que no puedo venir a casa de mi mejor amiga?- me preguntó Alice haciendo un puchero. Algunas veces me preguntaba si es que lo hacia aposta o es que realmente era así.

-Claro Alice... pero sigo sin saber que haces aquí.

-He venido a visitarte tonta. Ayer al final no pude hablar contigo- me replicó Alice como si fuera la cosa más natural del mundo.

-vale Alice pero... son las 3 de la mañana ¿Se puede saber qué haces despierta?- le volví a insistir mientras cerraba la puerta después de dejarla pasar y seguirla hasta la cocina donde se estaba sirviendo un café.

-Ni que te hubiera despertado.

-Eso es lo de menos Alice.

-Arg! Es descafeinado?- dijo escupiendo el café en la taza.

-Claro que lo es!- dije con una mueca. Alice odiaba todo lo descafeinado aunque ella no necesitaba cafeína para funcionar, había nacido ya con los nervios disparados.

-Cuál es la gracia de trabajar de noche si vas a beber descafeinado?- me dijo mientras revisaba los armarios de la cocina buscando algo para comer. Comía como una lima y aún así estaba delgada como un duendecillo.

-Alice, siempre trabajo a estas horas y bebo café por el sabor y no por lo despierta que me pueda mantener, al contrario que te pasa a ti!- se volvió hacia mí y me miro con los ojos entornados- además sabes que si tomo mucha cafeína me termina doliendo la cabeza.

-Bella, no tienes nada de comer!- protestó Alice mientras ponía los ojos en blanco. Había suficiente comida para alimentar a un ejército, lo que pasa es que la tenía que cocinar.

-Los armarios están llenos Alice.

-Lo sé, pero la tengo que cocinar!- veis? Ya os lo había dicho.

-Hay sobras de pasta con parmesano en la nevera.

-Oh! Maravilloso…entonces…- lo sabía, sabia que había un motivo para esa visita y ahora lo iba a descubrir- ¿qué pasó en el centro comercial?

-¿Qué te hace pensar que pasó algo? Fui, comí y me marché… ¿me tendría que haber pasado algo más?

-No, pero…veo amor en un futuro muy cercano…

-Oh! Otra predicción de "Ally la que todo lo ve"- a Alice le gustaba jugar a la "Clarividente" pero a decir verdad siempre acertaba.

-Simplemente siento que algo va a cambiar en tu vida, nada mas- dijo Alice sacando el plato del microondas y sentándose en la mesa con migo.

-Bueno, no creo que eso sea po…

-Me quemo, me quemo!- chilló Alice saltando en la silla, yo no pude reprimirme el reír mientras me levantaba a por un vaso de leche para que se le pasara el dolor de la quemadura.

-Alice, o te lo comes frío o soplas antes de metértelo en la boca, pero así no!

-Vale…-dijo antes de beberse el baso casi de un trago- gracias…que me decías antes de todo esto?

-No es nada de verdad Alice…solo que me tropecé con unos gemelos- le dije encogiéndome de hombros como si nada, aunque la verdad es que no podía dejar de pensar en los pequeños.

-¿Qué te tropezaste con unos gemelos? ¿Y eso?- dijo mientras se metía el tenedor en la boca ahora que se le había enfriado la comida.

-Bueno, Angie y yo ya nos íbamos cuando los niños se agarraron a mi. Se habían perdido y entonces les compre un helado mientras esperábamos a que nos encontrara su padre.

-¿Qué se agarraron a ti? Así sin más? Y entonces que?- me preguntó Alice con curiosidad.

Me lo tenia que haber imaginado, a Alice le encantaba que le contara hasta el más mínimo detalle, daba igual lo insignificante que fuera. Así que le conté todo lo que había pasado de principio a fin.

-Y no te dijo nada? Nada de nada? Ni un simple gracias?- preguntó estupefacta. Era extraño, ella nunca se mostraba tan ofendida nunca.

-Bueno, yo es que tampoco le di la oportunidad…me llamaron al móvil…y además… me acuso de haber secuestrado a sus hijos.

"Pero que cara tenia el tío"

-Y cómo se llama?- me preguntó Alice ansiosa.

-Cullen, Agente Edward Cullen.

-Agente?- preguntó con incredulidad.

-No es un agente de verdad, pero me dijo su nombre como si fuera James Bond, el agente 007, sentí un impulso enorme de hacerle burla…- sonreí al acordarme de aquello y de que parecía no haberle sentado bien mi bromita.

-Hmmm

-Y eso que significa Alice?

-Oh nada, pero hablas de él como si te gustara, haríais una gran pareja! Simplemente perfectos!

-Y tú como sabes que haríamos una buena pareja…mira da igual- ¿Cómo hacia Alice para aparentar saberlo todo? Nunca lo sabré, aunque la verdad es que no me apetecía saberlo aunque nunca me verás apostar contra ella, siempre acierta.

-Simplemente lo sé- dijo con confianza

-Bueno eso ya no importa, lo mas seguro es que no lo vuelva a ver más, además es muy egocéntrico para mi gusto, arrogante… y además ¡yo no salgo con chicos!

-Oh ya saldrás…ya lo veras y muy pronto.

-¿Qué?- Alice había dicho aquello en un susurro y no lo había pillado.

-Eh…lo que tu digas Bella, eso es lo que he dicho- dijo de lo mas calmada, algo que me llamó mucho la atención, porque Alice no estaba tan calmada nunca.

E&BE&BE&BE&BE&BE&BE&BE&BE&BE&BE&BE&BE&BE&BE&BE&BE&B

Vale, hasta aquí el capitulo 2. El lunes y si no pasa nada...y si España gana a Italia en la Eurocopa...(no os preocupéis, si pierde también) actualizare y subiré el capítulo 3.

Espero que os guste este y a todos los que habéis leído y habéis dejado review muchas gracias de mi parte y de la de Charley ( la autora original) y a los que habéis leído y no habéis dejado review... pues también, pero si dejáis review eso alegra mucho el día y hace que la traductora (yo misma) se ponga a traducir con mas ánimo para vosotros.

Ciaooo