Bueno, estaba aun inspirada así que terminé el capítulo dos mucho antes de lo esperado xD
Aclaraciones:
-Los personajes pe pertenecen a Arii Memeko
-Lo que viene entre "" son pensamientos de los personajes x3
Recién horneado! Disfrútenlo nwn
Eran tantos los sentimientos que estaba experimentando en ese momento que me vi obligado a recurrir a mi pasado, ese pasado que prometí olvidar para siempre. La soledad puede ser peligrosa, pues no importa si quien te tiende la mano es un criminal. Con tal de sentir algo de calor humano realmente no importa.
Me contacté con Yabase, él era un chico que por sus condiciones de vida ha estado un diversas pandillas. Unas más peligrosas que otras.
Cierto día, me comentó que estuvo en una que se ubica en la ciudad continua a este lugar, en donde acogían a los que deseaban ingresar, pero no tenían un hogar determinado aunque el costo de eso era participar en las peleas contra otras pandillas… La verdad, en este momento eso me tiene sin cuidado.
-No sé por qué me preguntas sobre Takeda-san y esa pandilla. Se supone que tú dejaste esto ¿no? Por ese hombre…
-…
-¿Qué es lo que pretendes?
-Solo envíame su contacto, ¿de acuerdo? Te lo compensaré.
-Bien. Quiero un pastel de chocolate mañana._ y sin nada más que decir Yabase cortó la llamada. Unos minutos más tarde llegó un mensaje con el número y dirección de ese tal Takeda-san.
No me interesaban las pandillas, para ser honesto. Solo quería irme y dejar todo. Desgraciadamente, para alguien como yo su única opción es unirse a un grupo de bandidos pues… no hay nadie más a quien acudir.
-Además, si soy una maldición ¿por qué no fastidiar a criminales? Jaja…_susurré con amargura.
Si quería irme, habían unas cosas por hacer antes. Debía ir por algo de ropa y conseguir algo de dinero para ir a la ciudad "Pero de seguro mamá aun está en casa… aunque con lo ebria que se veía debería quedarse dormida en unas horas. Cuando eso pasaba nada la despertaba, entonces podré volver por mis pertenencias"
Masahiro comenzó a caminar sin dirección hasta que su madre posiblemente cayera dormida. Eran las 9:16 p.m cuando su teléfono empezó a sonar y mostraba en grandes letras el nombre de Kousuke-san.
-¿Qué hago? No quiero hablar con él… pero si no lo hago empezará a buscarme_ luego de un gran suspiro, el rubio tomó valor para atender la llamada._ ¿Sí?
-¿Masahiro? ¿Lograste encontrar a tú madre?_ preguntó el pelinegro con su voz serena habitual "¿Cómo logra actuar como si nada? ¿Será que esto ha pasado desde hace más tiempo?"
-Um… Sí. Solo se desorientó…
-Oh, ya veo. ¿Quieres que vaya por ti? Podemos hacer lo que quieras.
-Kousuke-san, yo… la verdad estoy agotado. Mamá estaba ebria así que no paraba de hablar y hablar. Ya sabes jaja…
-Mm entiendo. Entonces nos vemos mañana. Descansa.
-Sí… _Kousuke había cortado la llamada. El joven volvió a suspirar pero esta vez con algo de alivio "Se lo creyó" pensó victorioso.
Luego de dar vueltas por otro rato, el rubio regresó a su casa y en efecto su madre estaba dormida justo en donde la había visto por última vez. Su corazón se contrajo adolorido, recordando el incidente que inició todo.
Sin darle tiempo al dolor, entró a su habitación y se quitó el uniforme. Se puso un pantalón oliva, una camisa blanca y un abrigo azul. Luego, tomó su ropa (la cual no era mucha) y la metió en un gran bolso negro.
-Bien… ahora el dinero…_ Masahiro a pesar de ser una persona de pocos recursos tenía la costumbre de ahorrar pues las emergencias en su estilo de vida eran comunes. Agradecía esa costumbre pues en esta situación necesitaba ese dinero con urgencia.
Ya con todo preparado, dio una rápida mirada a su madre. Estaba temblando un poco así que para despedirse le colocó una manta.
-Lo siento… por todo…_susurró el chico mientras derramaba un par de lágrimas más.
Y con pasos firmes, Masahiro dejó aquel lugar. Un hogar vacío, una cáscara de infelicidad.
.
.
.
.
No había dormido mucho, el día anterior habían pasado demasiadas cosas que estuvieron merodeando en mi cabeza durante toda la noche.
Ese día había quedado con Hojo y Ayaka para beber juntos en el bar de Natsuo, sin embargo, por una discusión ambos dejaron el lugar casi tan pronto como llegaron. Preferí quedarme, pues en casa me sentiría algo aburrido y solo sin Masahiro. Las personas que nos conocen creen que es él quien depende de mí, mas yo sé que es todo lo contrario. Sin ese niño no podría vivir.
-¿Y el niño?_ preguntó sin mucho ánimo el camarero.
-Atendiendo asuntos familiares.
-Mm… ¿Qué te parece nuestra nueva bebida?
-Es buena pero algo fuerte para mi gusto.
-Pensé que ese era tu estilo.
-Me gustan las bebidas fuertes pero creo que esto es una bebida para vikingos. Si Masahiro tomara un sorbo ya estaría ebrio jaja. Creo que solo con olerla.
-Hablas mucho de él ¿te lo han dicho?
-¿Eso crees? Ah…_ cuando Kousuke hizo a levantarse un profundo mareo provocó que se tambaleara._ Vaya, si que es fuerte esta bebida…
-¿Te vas?
-Si, creo que mejor iré a descansar. Además, si sigo bebiendo esto mañana no podré trabajar_respondió el profesor mientras preparaba sus pertenecías para irse.
-…Hey, Kousuke…_ antes de que el pelinegro pudiera responderle, el camarero había tirado de su corbata para que quedara a su altura y así plantarle un beso. El shock combinado con los tragos ayudó a que el análisis de la situación se procesara más lento y fue el sonido de una puerta cerrándose lo que le regresó los pies a la tierra.
-Natsuo…_susurró el asesino de osos cuando se deshacía del agarre del camarero.
-Lo siento… creo que es mejor que te vayas.
Después de salir del local empezó a sentirse más mareado. Su amigo lo había besado, eso era muy extraño pues ¡era su amigo! Y sabía lo que sentía por Masahiro… ¡Masahiro!, debía llamarlo. Pero no en este momento, se encontraba muy confundido por lo que acababa de pasar. Sería mejor hacerlo al llegar a casa.
Una vez ahí, se tomó un café bien cargado para tratar de disminuir los efectos del alcohol y así ser capaz de llamar al rubio.
-¿Sí?
-¿Masahiro? ¿Lograste encontrar a tú madre?
-Um… Sí. Solo se desorientó…_ había algo extraño en su voz, Kousuke lo sabía
-Oh, ya veo. ¿Quieres que vaya por ti? Podemos hacer lo que quieras.
-Kousuke-san, yo… la verdad estoy agotado. Mamá estaba ebria así que no paraba de hablar y hablar. Ya sabes jaja…_ "Tal vez discutieron…"
-Mm entiendo. Entonces nos vemos mañana. Descansa.
-Si…
Después de esa llamada, Kousuke estaba algo preocupado pero… tal vez se involucraba demasiado. Sabía que hay momentos en donde es mejor estar solo para aclarar la mente y la verdad es que después de lo sucedido en el bar no sabía como encarar al chico a pesar de no ser su culpa.
Aun así, lo anteriormente relatado era la causa de que el profesor estuviera caminando por los pasillos de la institución con una expresión de sueño puro. Las primeras clases que impartió fueron algo agotadoras pero poco a poco empezó a retomar su ritmo habitual, ya tendría tiempo para descansar.
-Bien, es el almuerzo. Iré solo a ver un momento a Masahiro_se dijo a sí mismo. Una vez en el salón del rubio, vio al grupo de amigos de su hermano hablando entre ellos con gestos de preocupación.
-Hola, chicos.
_Nii-chan, que bueno que llegas_dijo Ken con mirada seria._ Setagawa no vino hoy, tampoco contesta nuestras llamadas. ¿Acaso pelearon de nuevo?
-¿No vino? No… no hemos peleado. Es extraño. Tal vez sí tuvo un problema con su madre después de todo…
-¿De qué hablas?_preguntó Hasekura con serenidad.
-Creo que tuvo un problema con su madre y no quiere decirme. Como sea, trataré de llamarlo.
-Es inútil. Su teléfono está apagado_dijo Shige con molestia_ ¿Seguro que no le hiciste nada, viejo?
-Ya les dije que no… cuando termine iré a su casa a buscarlo.
-Tal vez sea mejor ir primero a nuestra casa. Si peleó con su madre es posible que buscara a nuestra mamá ¿no? Pues no tiene más a donde ir…
-Kensuke tiene razón, si no está ahí entonces puedes ir a su casa_apoyó Hasekura al comentrio del Oshiba menor.
Y justo como Kensuke había sugerido, al finalizar las clases todos se dirigieron a la casa Oshiba.
-Bienvenidos, muchachos_saludó la madre.
-Mamá ¿Setagawa no ha venido por acá?_preguntó Ken.
-¿Setagawa-chan? Estuvo aquí en la mañana pero se fue.
-¿Te dijo algo?_interrogó Kousuke.
-Mm… no mucho. Solo dijo que venía a regresarte algo, Kou. Fue a tu habitación y luego se fue.
-¿Ah?_sin esperar otro comentario, Kousuke subió las escaleras para llegar a su habitación. No veía nada raro o diferente a como estaba en la mañana antes de salir. Suspirando pesadamente, tomó asiento en su cama y entonces lo vió… el anillo de Masahiro estaba en su mueble.
-¿Qué demonios significa esto?...
-¡Nii-chan, ven rápido!_ desde la sala logró escuchar la voz de su hermano pequeño. Tomó el anillo en sus manos y se apresuró a bajar.
-¿Qué suce-…?
_¡Tú! Tienes que ayudarme, por favor_ era la madre de Masahiro. Era la primera vez que la veía sin maquillaje pues parecía haber llorado lo suficiente como para eliminarlo.
-Por favor, señora. Tranquilícese_dijo Hasekura mientras le traía una silla, ya que la mujer parecía que colapsaría en cualquier momento. Al verla, Kousuke sintió miedo. Algo muy malo debió pasar.
-Masahiro…¡Masahiro se fue! Es mi culpa, soy una madre terrible…_sollozaba la mujer.
-¿Qué quiere decir?_preguntó Shige.
-Le dije cosas tan crueles… Lo herí. Por favor, ayúdenme. Solo quiero saber que está bien.
-No se preocupe_dijo Kousuke con firmeza mientras apretaba en su puño el anillo de su amado rubio_ Yo lo traeré de regreso.
.
.
.
.
FIN CAPITULO II
¿Será que Kou-chan le haga pelea al título de este fanfic y nos demuestre que sí existen los héroes? tal vez, a lo mejor jojojooo ewe
Me han dicho que soy buena para hacer llorar a las personas con lo que escribo xD pero si en algún momento lloras leyendo este fanfic no te preocupes, pues no todo será tragedia cofcofhabráhardcofcof :v
Nos leemos!
