Disclaimer: Los personajes no me pertenecen. Basado en la saga de Stephanie Meyer.
Pisadas
Capítulo 02
PoV BELLA
-¡Esme! ¿Dónde está Esme, Eward?- gritaba con furia Carlisle mientras lo sarandeaba.
-Yo... lo siento Carlisle ella... no esta, se la llevaron-contestó en un susurro.
-¿¡QUIÉNES EDWARD?! ¡CONTESTA!- gritó aun mas fuerte.
-¡No lo sé! sí.. ¡no lo sé!¡no pude leer sus mentes, no sé que son!- Edward cayó de rodillas sollozando -...no sé que son...-
Me desperté de repente, sentandome de golpe en la cama. Me sentía tan agitada, que hasta me costaba respirar. ¿Porqué soñe eso?, que pesadilla mas loca.
Me tranquilicé, y me di cuenta que estaba sola. Edward no estaba, tomé mi celular, que estaba en la mesita de luz y eran las 08:24 am, bastante temprano. Decidí levantarme, y fui a tomar una ducha refrescante, a ver si así podía relajarme aun más. Esa pesadilla por una extraña razon me hizo despertar agotada. Estaba bañandome, cuando senti unas pisadas que venian del cuarto... seguro es Edward.
*minutos despues*
Salí de la ducha y me puse frente al espejo. Edward seguia dando vueltas, ¿qué estará haciendo?, ¿acaso necesita algo?.
-¿Edward? ¿Eres tú?- dije alzando la voz, mientras cepillaba mi cabello. No recibí respuesta -¿Edward?-grité un poco más, y los pasos pararon. Una sensasión de miedo empezó a apoderarse de mi ¿y si Edward fue a comprar y alguien entro a la casa?, ¿o un vampiro?... No, no creo, ya me hubiera comido, entonces... ¿quién es?...
Me envolví en la toalla, tomé el cepillo con más fuerza y junte valor para salir. Estaba a punta de dar un paso, cuando escuche la voz de Edward.
-Bella, amor ¿ya terminaste?. Mis padres y mis hermanos ya llegaron- ¿acaso me queria jugar una broma o pretendia asustarme?
Tomé el picaporte con fuerza y abrí la puerta del baño de un golpe, con una furia que le arrancaría un brazo si pudiera.
-Ey va...-
-¿Qué mierda estas haciendo? ¡¿Eh?!- me miró shockeado, no entendia nada... ohhh si claro -¡CONTESTA!-
-¿Qué? Bella, ¿hice algo mal?- ohhhh... le encantaba hacerme cabrear.
-¡¿Cómo te atreves a querer jugarme una broma sabiendo lo que pasó ayer?!... eres un estupido Edward-
-Bella yo... no entiendo de que me hablas-
-¡¿Cómo que no entiendes?! ¡¿que no eras tu el que estuvo dando vueltas por todo el cuarto, por mas de 6 minutos y que cuando te llamaba, no me contestabas?! ¿crees qué es gracioso? ¡¿EH?! ¡¿LO CREES?!-
Estaba tan enojada, nunca me había sentido tan enojada con él. Nunca le gritaba, NUNCA, lo juro pero me estaba sacando de mis casillas.
-Bella, yo no subí aqui arriba en ningun momento. Te lo pueden confirmar mis hermanos, estube todo el tiempo con ellos desde que llegaron- ¡¿que?!
-Edward, no me mientas, por favor yo escuche todo- era una broma, lo era, estoy segura.
-Amor, no subi aqui arriba, no te miento ¿porqué lo haría?- le creí, lo vi en sus ojos. Él no me mentía, pero entonces... ¿quién fue?... o ¿qué fue?, ¿habrá sido mi imaginación?... NO, ¡eso no!, eran pasos... pasos muy fuertes.
-Pero...entonces ¿quién subió?-
-No subió nadie Bella, ¿estas segura que escuchaste pasos?, habrá sido tu imaginacion. Yo no escuche nada, ni oli nada, es imposible-
-Bueno, puede que sí, quizas por la pesadilla que tube, y estaba un poco alterada, ¿enserio no fuiste tú?- lo miré con miedo y se puso serio.
-No amor, no fui yo-
-Bueno... me cambio y bajo- fue la pesadilla, es imposible que algo suba sin que un vampiro lo sienta ¿no?
-Te esperamos- me dio un beso en la frente y se fue.
¿Podría haber amanecido tan alterada? Sin pensar mas sobre el asunto me cambié y bajé a desayunar algo.
-Hola- dije a toda la familia.
-Bella...- se acercó Esme dandome un abrazo cariñoso-que gusto verte...
-Bella- saludo Carlisle, con un asentimiento de cabeza, lo devolvi pronunciando su nombre.
Saludé a los chicos, charlamos de varias cosas. Alice me habló de su viaje a Texas con Jasper. Emmet me contó de su gran azaña cazando un leon mientras todos nos reiamos. Pasamos un lindo momento hasta que Edward comenzó a contar lo que sucedió anoche.
-¿Qué sucede Edward, qué es aquello que me querias contar?- dijo Carlisle.
-Bueno... anoche hubo un suceso extraño mientras veiamos una pelicula-
-Redondea Eddie- dijo Emmet con cara de aburrimiento.
-Callate Emmet, por favor...- dijo Rose.
-Gracias Rose, como iba diciendo, estaba sentado cuando sentí un olor dulzón que quemaba mi naríz. No podía leer su mente, y no había ruido proveniente de este "animal", si se le puede llamar asi. No tenía latidos, respiración, no tenía nada, pero ese olor seguia ahi, en un mismo lugar, frente la ventanta, del otro lado de los arboles. Cuando me acerqué, sentí escalofrios. Carlisle, no era algo bueno, y no era otro vampiro, ni humano. Era algo que desconozco totalmente. Nunca senti algo asi...- wow. No sabía todo eso, es muy fuerte y da escalofrios.
La familia entera se le quedo mirando raro, ¿porqué lo miraban asi?
- ¿Tienes alguna idea Carlisle?- preguntó Edward.
Carlisle lo miró fijo, no podía leer sus ojos, pero algo me indicaba que no sabía nada.
-Bueno, no lo sé hijo, nunca sentí algo asi, nunca escuche a otro vampiro hablando de algo desconosido y que le tuviera tanto miedo.- ¿cómo no tenerle miedo?... no lo ves, ni sientes que esta vivo, pero lo hueles y te da escalofrios, como para no tenerle miedo.
-Sé que suena loco, pero es lo que sentí. Todavia ni yo me lo puedo creer, porque no pude distinguir nada, no pude ver nada, era la nada misma, con un olor dulzon que me daba mala espina.-
-Edward, quizás confundiste algo, quien sabe, no tienes porque hacerte tanto problema.- comentó Emmet.
Todos se lo quedaron viendo como si tubiera dos cabezas.
-Emmet... ¿enserio dijiste eso?- dijo Jasper.
-Sí, ¿cuál es el problema?- no pude evitar soltar una risita. Adoraba como Emmet le quitaba lo pesado a una situacion, como el vampiro se lo tomaba como si no fuera nada del otro mundo, no se hacia problema.
-Hijo, un vampiro nunca se confunde. Es casi imposible, nuestros sentidos nos llevan a dar siempre con lo acertado, mas en estos casos como olores, ruidos... siempre sabes lo que hay de lo otro lado- cada vez ansiaba mas mi transformación.
-Es por eso que estoy tan intrigado Carlisle...-habló Edwrad -...no puedo no saber que era lo que me estaba viendo, no puedo no saberlo, me enloquece, me siento inutil.-
-Te entiendo completamente hijo, pero no tengo una respuesta para lo que me acabas de comentar, sólo conjenturas ilógicas que no pueden ser posibles.- "conjeturas ilógicas"... todo es lógico cuando no sabes que es aquello que te esta amenazando ¿no?
-Yo digo que pudo haber sido un vampiro con algun don...- dijo Alice -...puede que sea un nuevo miembro de los Vulturis que nos esta vigilando, eso tiene sentido.-
-El caso es que no senti a un vampiro, nose como explicarlo... pero era algo más... era una presencia extraña, no lo sé.-
-Exácto, pudo haber sido un don, pero aun asi, los Vulturis no tienen nada por lo que vigilarnos.- dijo Carlisle con una mano en su menton expresando una mirada pensativa.
-¿Cómo que no?- salto alterada Rosalie -¡¿acaso te olvidas de ella?!- me señaló con el dedo.
-No Rose, Aro sabe la fecha en la que la convertiremos, yo lo conozco, él nunca nos vigiliria antes, quiere seguir ganandose nuestra confianza por si no te das cuenta-
-Pero es algo posible Carlisle, no me lo niegues. Por culpa de ella vivimos en un constante peligro al estar bajo la mira de ellos.-
-¡Rose! no seas asi con ella, no tiene la culpa de nada- dijo ofendida Esme.
-Como sea...- dijo dando un ademan con la mano y dejandose caer sobre el sillón donde estaba Emmet.
Rose tenia razon, por mi culpa ellos estaban en la mira, agache la cabeza.
-¡Aquí nadie tiene la culpa de nada!- dijo ofendido Carlisle -Bella, no te sientas mal, esto no es tu culpa, esto es algo más- aun así, no lograba dejar de sentirme culpable.
-Sea lo que sea, pronto se presentará y nos daremos cuenta de que és. Pero hasta el momento no sirve de nada darle vueltas al asunto, estemos atentos.- hablo Alice. Sabias palabras, que mejor que estar atentos a que carcomernos la cabeza.
Pasamos un buen rato hablando sobre lo bien que la pasaron en sus minis vacaciones, comentando anecdotas graciosas, cuando Carlisle decidio hablar a solas con Edward en su despacho. Eso no me gustaba nada.
Edward PoV
Estabamos pasando un buen rato después de discutir opciones sobre lo que pudo haber sido aquello que me aterró tanto, cuando escuche la voz de mi padre llamandome.
Edward me gustaria que hablemos a solas en mi despacho, por favor.
Asentí con mi cabeza, quizás tenia una idea sobre lo que pudo ser aquello. Nos levantamos y fuimos directo a su despacho, nadie dijo nada, sabian a donde nos dirijiamos y para que. Entramos y me senté en la silla que estaba frente a su escritorio, miré su rostro, estaba bastante pensativo.
-Hijo lamento no poder responder a tus preguntas sobre lo sucedido anoche.-
-No es necesario padre, no tienes porque saberlo todo-
-No es eso Edward, es que yo tambien he olido aquel olor dulzon que describiste hace un momento.- ¿como? el también lo sintió, ¿por qué nunca me comento nada?.
-¿Por qué nunca me dijiste eso?-
-Lo siento, nunca lo senti tan importante, porque nunca volvió a pasar.-
-¿Nunca te volvió a pasar? ¿a qué te refieres? ¿hace cuánto que no te sucede?.- ¿a dónde quería llegar?
-Bueno... fue hace mucho, cuando me encontraba con los Vulturis.-
-¿Pero cuál es la razón para haberlo ocultado por tanto tiempo?-
-Sólo fue irrelevante, porque fui el unico que lo senti en ese momento y ahora te escucho a ti y me siento confundido, y debo decirte que un poco asustado.-¿asustado? ¿de qué iba esto?
-Carlisle, por favor, explicame.-
-Bueno, para ese momento estaba con los Vulturis y estaba viviendo una vida de pura paz, por asi decirlo, no tenia problemas con nadie, era libre de entrar y salir por donde queria. Un dia me comenze a sentir observado, seguido... pero simplente pense que alguno de los muchachos me jugaba una mala pasada, pero no tenia sentido, ¿me entiendes? No era un humano, mis sentidos estaban agudizados, pero al final de cuentas, nunca supe quien fue. Hasta que una tarde sali de caza a una zona rural despejada, donde podía cazar tranquilo, cuando volví a sentir esa sensación. Un olor dulzón provino de una dirección que daba a los arboles, era tan dulce que quemaba mi nariz y tube que dejar de respirar, porque no podia soportarlo. Mire en todas las direciones minusiosamente, pero no encontre nada. Cerré mis ojos y traté de enfocarme en todo ruido proveniente de ese lugar y nada, era la nada misma.
Todo era normal, no era posible que alguien o algo me siguiese sin que yo no lo hubiera visto u escuchado. Era irritante no tener nada de nada sobre aquello que me estaba amenazando. Dudaba en contarle a Aro, no sabía como podía el reaccionar. La verdad no me sentia seguro contandoselo, asi que decidí indagar más sobre nuestra especie, sobre sucesos extraños, algo que me diera una pista.- colocó sus manos sobre su mentón, y su mirada, que estaba fija en mis ojos, paro a enfocarse sobre el escritorio, recordando con un rostro serio. -Estube semanas leyendo y no encontré nada y la sensación de estar observado no ayudaba en nada. Caí en la cuenta de que no encontraria ninguna informacion si no le preguntaba a Aro. Medité un buen rato en la biblioteca ese dia, sobre si convenia decirle lo que me ocurrio, cuando volvi a sentir el olor, junto con una sensacion de que estaba ahi conmigo, justo detras de mi. Hijo, nunca senti tanto miedo, si hubiera podido temblar lo hubiera hecho. Mi mente entro en pánico y mis pensamientos revoloteban sobre mi cabeza, me confundian más. Decidí levantarme y darme la vuelta. Hacerle frente a aquello que estuvo molestandome por dias, pero me encontre con nada. Por un momento me alivié, cuando senti pasos que se acercaban a mi, que estaban detras de mi, se acercaban más y más. Cerré los ojos con miedo y desesperación de que alguien entrara por aquella puerta y me salve, que auyentara aquello que me acosaba, y de repente... los pasos sesaron... senti que lo tenia justo detras de mi... me prepare para lo peor.
-¿Carlisle? ¿estás bien?- era la voz de Aro
