Hola y bienvenidos/as sean a mi compilado de mini fics sobre la adorada Effie Trinket.
Este segundo fic se sitúa en los septuagésimo cuartos Juegos del Hambre, es decir donde Peeta y Prim son cosechados, siendo esta última cambiada por Katniss que se ofrece voluntaria. Relata las vivencias de Effie como escolta del doce, su desagrado por el distrito minero y las ansias de la joven de ser ascendida a un distrito mejor.
Declaimer: La Trilogía "Los Juegos del Hambre" y sus personajes no me pertenecen, solo soy una fan con suficiente imaginación como para inventar locuras. Esta serie de fics forman parte del reto de mini fics del foro el Diente de León, mes de Diciembre.
El lado oscuro de la escolta del distrito doce
Año a año los escoltas abandonan el esplendor de Capitol city para dirigirse a los distritos que les han sido asignados. Effie Trinket no es ajena a esto y se embarca en el primer tren rumbo al último distrito, el número doce, distrito dedicado a la minería y uno de los más pobres.
La joven Effie, que roza los veintipocos, detesta ser escolta de un distrito con tan poco glamour, sin embargo desarrolla a la perfección el papel que debe realizar para contentar a sus superiores en la Capital y así lograr un ascenso.
Año tras años Effie, con sus pelucas y trajes extravagantes, es juez y testigo de la Cosecha. Una niña y un niño de entre doce y dieciocho años son apartados de sus familias y la joven capitolina, simplemente espectadora.
En compañía de Haymitch, el único mentor con vida del doce, se encarga de transportar a los jóvenes hasta Capitol city, para un breve entrenamiento y que sean arrojados a la arena. Año tras año Effie observa a esos pobre niños, mayormente de la Veta, morir en el baño de sangre o en los primeros días. Junto con ellos, muere su posibilidad de cambiar a otro distrito y algo más. Un hoyo se forma en su corazón, un lugar a donde van todos esos niños que ve morir en cada uno de los Juegos.
La joven de voz cantarina cada año es más oscura, mas acartonada en su forma de representar su papel para el Capitolio. Con cada año que pasa, Effie no quiere ver morir a nadie más. Quiere poder dormir una noche sin tener pesadillas en las que niños ensangrentados y con miembros amputados le exigen, le piden, le ruegan que los devuelva con sus familias.
Para los 74º Juegos del Hambre Effie ha tomado una decisión. Ese sería el último año en que viajaría al doce, la última vez que volvería a Capitol city llevando a dos jóvenes a sus muertes. Un último gran acto y se retiraría.
Ese día usaba su color favorito, rosa chillón. Como siempre el doce estaba lleno de niños y los recipientes llenos de nombres de los desafortunados. Un primer papel para las mujeres y la "afortunada" es una niña de nombre Primrose Everdeen. En cuanto la ve, Effie sabe que es imposible que ese pequeño retoño sobreviva a la sanguinaria arena, por eso cuando una castaña arma revuelo ofreciéndose voluntaria, un suspiro escapa de su boca, aliviada. Un gran año para terminar, una voluntaria en un distrito pobre es casi un milagro.
Katniss Everdeen es la nueva tributo del doce. Ella aplaude, pero nadie más lo hace. Luego de un incómodo silencio llega el turno del tributo masculino. Un joven rubio responde al llamado de Peeta Mellark y sube al estrado estrechando tembloroso la mano de su compañera. Effie los observa algo alejada y no puede evitar pensar quienes extrañaran a esos dos, en su mente ve a la pobre hermana de la chica gritando el nombre de Katniss mientras alguien la quitaba del lugar. Algo se rompe en su interior, y ruega a quien sea que escuche sus plegarias que este año el Vencedor sea del doce, sea Ella, para que la pequeña rubia no se quede sin su hermana.
Effie mira a través de las pantallas como su tributo femenino corre por los bosques de la arena con una agilidad increíble. Llora con la chica cuando las quemaduras son imposiblemente dolorosas y ruega desesperada que encuentre a su compañero cuando las reglas cambian de curso. Se dice a si misma que una escolta tiene que ser distante a los tributos, una simple mediadora entre estos y el Capitolio. Pero ella no puede, ella necesita que sea diferente. Necesita que ese rincón oscuro de su corazón sane de una vez y para siempre.
Con los años había logrado ganar dinero, ahorrado para alguna cosa lujosa que quisiera, pero no. Ese año, su año de salida, haría algo que ningún escolta había hecho antes. Tomó el dinero y se anotó como patrocinadora anónima. Ese dinero podía no ser mucho, pero para ella era su redención, su forma de rendir culto a todos los que habían muerto por unos Juegos tan horribles.
Katniss vivió y también su aliado y fueron coronados vencedores en una hermosa ceremonia. Ese mismo día a Effie le llegó una carta con el sello de la ciudad. En ella, le ofrecían la posibilidad de ser escolta del distrito más lujoso de Panem o quedarse con su viejo distrito. Effie miró el papel y luego la imagen de la bella Katniss con su impoluto vestido y una sonrisa en el rostro, arrugó el papel y lo arrojó al papelero. No abandonaría a sus vencedores, no los dejaría sin su apoyo.
Hasta aquí el segundo mini fic sobre Effie . Son 800 palabras sin contar las notas al principio y estas mismas :3.
Gracias por el apoyo! Se agradecen los favs (º/º)
Con cariño atentamente, Anna Scheler
