Hana Yori Dango

Disclaimer: Hana Yori Dango no me pertenece, pertenece a Yoko Kamio.

Summary

El destino da muchas vueltas. La última vez que vio a Yuki fue en la boda de Makino, tras un año sin verse ella repentinamente decide dejar a Sojiro en paz. El casanova sorprendido decide buscar el porqué de esa decisión inconsciente del gran descubrimiento que obtendrá con su búsqueda y a los cambios que generara en su vida.

ADVERTENCIA

Situado en los minutos antes del final de la última película de Hana Yori Dango

Capítulo dedicado a todas las muchachas nombradas en la parte de abajo.


Una historia que acaba de empezar

(Parte 1- Nishikado Sojiro y Matsuoka Yuki)

1

Dejare de perseguirte

¡Pero que se supone que haga!― La voz alterada de Tsukasa resonó en el pequeño parlante de su celular, con una mueca de molestia Sojiro alejó el aparato de su oído― ¡Jamás he tenido un aniversario de bodas!

El pelinegro rogó a cualquier deidad presente algo de paciencia mientras negaba con la cabeza varias veces. Al día siguiente se cumpliría un año desde el matrimonio de Tsukasa y el joven presidente se encontraba en un estado de pánico afectando al resto de los F4. En una llamada compartida entre todos, método que usaban desde hace un tiempo, los tres muchachos trataban de ayudar a un muy desesperado Tsukasa. El resultado hasta el momento era un gran monologo por parte del muchacho sobre que podía y que no debía regalar a su mujer, eso no era algo del todo positivo, en realidad no lo era en absoluto ¿Por qué aún tenía el teléfono en su oído? Ah, claro, Tsukasa es su amigo. Demonios.

Si le regalo joyas, las rechazará, no le gusta que gaste dinero. Si le doy flores, será muy simple ¡Nada es suficiente para esta mujer! ― El muchacho hablaba sin darles oportunidad a ninguno de argumentar nada, la tentación de dejar el celular a un lado y a Tsukasa hablando solo el resto del tiempo era demasiada. Estúpida lealtad, nada podía hacer contra ella. No era capaz de dejar a su amigo colgado, seguramente eso también les pasaba a los otros. Por un largo y tedioso momento la charla de una sola persona en lo que se había convertido la conversación parecía no tener fin.

¿Y si van a la isla de hace un año? ―La voz de Rui resonó en los aparatos y hasta Tsukasa callo, era una gran idea. Como siempre solía suceder, el cerebro de Rui, que parecía ser el único al que Tsukasa escuchaba, encontró una solución perfecta a la que ni el joven presidente encontraría objeción.

Romántico, aunque es costoso no es nada ostentoso ¡Es perfecto para Makino! ― La voz entusiasmada de Akira se escuchó también, el tono de su amigo se parecía al de un comercial barato, pero al escucharlo decidido a que el chico de cabello rizado aceptara la idea Sojiro asintió y decidió que era momento de participar.

― Además que es un lugar perfecto para cenas con velas y esas cosas. La tendrás sobre ti antes de decir "Feliz aniversario" ― Un tono sugerente típico de él era lo que bastaba para cerrar el trato, se llevó la taza de té a sus labios y con una sonrisa satisfecha escucho las sonoras carcajadas de Akira, la disimulada risa de Rui y el grito avergonzado de Tsukasa.

¡Hey! Que dices Sojiro, M-makino no es de esas mujeres― Una gran carcajada esta vez de los tres muchachos restantes. Lo siguiente fue Tsukasa reclamando algo que no alcanzo a escuchar y colgando enfadado, ya se disculparía luego. Rui tras un breve instante colgó después de despedirse con un tranquilo Hablamos luego. La llamada grupal finalizo y solamente quedaron él y Akira.

Si algún día llego a oírme asi, mátame― La voz de su amigo le hizo reír de forma inmediata

― Eso si consigues a alguna chica que llegue a soportarte.

Ambos rieron y Sojiro aprovechó para colocar el celular en la cómoda y activar el altavoz, su mirada pasó por el reflejo frente a él. Los trajes siempre representaron su primera elección de ropa, elegante y perfecto para él, aunque el toque informal de sus jeans no le molestaba. Pocos meses después de la boda y aún más pocos después de aquella extraña y un tanto incomoda llamada de Akira el pelinegro se propuso escribir un libro. El tema era algo obvio y se sorprendió cuando se publicó. No pensó que se vendería rápido y menos que el mismo día que saliera en tiendas se agotara, tampoco pensó que tendría una firma de libros. El no aspiraba tan alto.

Ya verás que va a aparecer ― La complicidad en la voz de su amigo le hizo sonreír de nuevo mientras que, tras anudar su corbata, tomó el teléfono y camino por su casa a la salida ― Ahora dime, futuro poeta de Asia ¿A qué hora será la firma?

Sojiro ya estaba dentro de la limusina, el teléfono en un espacio especial para ello y la voz de Akira inundo el automóvil con su última frase. El titulo le causaba gracia, aunque gracias a su educación su redacción y coherencia a la hora de escribir era decente no merecería jamás ese título. En su opinión el no poseía un talento en especial, tal vez tocaba bien la guitarra, tal vez bailaba lo suficientemente bien como para impresionar, tal vez su voz no era del todo desastrosa, tal vez era bueno en muchas clases de deportes, tal vez sus dibujos no eran simples garabatos, tal vez fuese bueno en muchas cosas pero siempre habría alguien mucho mejor. El no sería un gran algo. El solo era Nishikado Sojiro, heredero de la industria del té japonés, nada más ni nada menos que eso.

― En una hora, es lo que tardare en llegar ― Sus ojos se cerraron perezosamente y un suspiro salió de sus labios, como un niño se recostó en los asientos usando su brazo derecho como una almohada. Otra vez pensando en tonterías ¿Qué tenía Akira que siempre estaba presente cuando reflexionaba sobre su vida?― Aun lo estoy pensando seriamente, la fila es enorme, no sé cuándo acabare. ¿Quieres que te firme algo? ― Sonrió con sorna y observo el pequeño aparato frente a él, esperando la respuesta de su amigo. Aparentar humor y un estado decente en lugar de demostrar sus preocupaciones siempre le había funcionado, también ayudaba a olvidar dichas preocupaciones. La imagen mental de su Akira con su libro en sus manos en aquella larga fila que había hecho aparición en su mente le daba gracia y le distraía.

Aunque muero de ganas por tu firma ― El sarcasmo y la risa teñían la frase de su amigo, no pudo evitar reír ante sus palabras ― Tengo la última reunión hoy, creo que arregle una gran parte de los problemas en este sitio. Aún quedan un par de familias que me están causando problemas ―Ahora Akira sonreía apenado, se escuchaba esa sonrisa en su voz ¿O es que Sojiro ya alucina? No sabe, el ver las reacciones de su amigo solo hablando con él era extraño, pero no lo suficiente para preocuparlo. Tal vez solo fuese el poder de la amistad o alguna cosa cursi a la que se suelen relacionar ese tipo de cosas― Pásate por mi casa cuando acabes, tengo que hablar contigo ― El punto donde hablar con Akira se tornaba en algo incómodo acababa de llegar, odiaba cuando eso pasaba. Pese a que la conversación que tuvieron hace meses estaba olvidada llegaba un punto en cada conversación en que solo deseaba colgar el teléfono. La voz de Akira se tornó mucho más seria sin aviso, sorprendiendo un poco a Sojiro que solo alcanzó a fruncir el ceño

Desde esa vez las llamadas poco a poco fueron disminuyendo de frecuencia, aunque no dejaron de mantener contacto, un raro e incómodo contacto para Sojiro. Incluso cuando se visitaban mutuamente el tiempo era corto, tanto por los compromisos de ambos como por el ambiente. Algo estaba roto y Sojiro no entendía que era. ¿Por qué aún seguían en contacto? Sojiro no sabía, ya había caído en cuenta de que él no sabía muchas cosas ¿Terquedad? Tal vez ¿Cariño? Era lo más probable ¿Curiosidad?... ¿De qué?

― Supongo que me daré una vuelta por ahí en la noche si es algo urgente― Su voz sonó indecisa y cuando se dio cuenta ya se encontraba sentado frente al teléfono, observándolo con una mirada penetrante. Estúpidos y profundos pensamientos le hacían realizar acciones raras― No te metas en problemas hoy.

Y tu recuerda que debes firmar, no ligar― Por alguna razón aquella frase no le causo gracia, pese a que esa era la intención, Sojiro percibía un tono peligrosamente serio y amenazante en la voz de Akira, una advertencia― Jya mata Sojiro― A penas dijo la despedida colgó, dejando a Sojiro observando el teléfono fijamente.

El constante sonido que uno escucha en cuanto se cuelga el teléfono estaba ahí, el ritmo llenó el lugar sin que él se moviera, su mirada quedo en el pequeño aparato como si con ella pudiera acallarlo. Akira actuaba extraño desde hace un tiempo, como si le guardara rencor. Lo absurdo de esa posibilidad fue desapareciendo conforme las llamadas llegaban, lo único que le quedaba era encontrar la razón. Una misión imposible, luego le encontró cada vez más molesto. Las miradas, las palabras, todo lo que Akira hacia tenía algo de enojo en él. Era extraño.

¿Yuki? Tras esa llamada dejo de buscar a Yuki, el hacerlo daba la sensación de algo inútil. Nada supo de ella, al visitar al matrimonio Domyouji ella nunca aparecía en la conversación. Incluso llego a tener la sensación de que Makino evitaba el tema. Tsukasa no parecía saber nada, para variar. Sojiro optó por dejar la búsqueda y concentrarse en su trabajo, terminó usando este como un medio de distracción. Ya no quiso saber más de Yuki, por tiempos cortos ella salía de su mente pero el pensamiento regresaba con más fuerza. Eso se convirtió en algo rutinario para el con el tiempo. Aun repitiéndose la misma excusa de aquellos días, que solamente la buscó para confirmar su rendición, para confirmar que le dejaría en paz. El dejar de buscarla fue la prueba que necesitaba para ese pensamiento, pero no significaba que dejase de pensar en ella.

¿Por qué ella estaba en su mente ahora? Ya no le sorprendía, pasaba más seguido de lo debido. Un momento pensando en cualquier cosa y luego ella, su rostro cada vez más borroso ¿Estaba bien olvidar su rostro? Su subconsciente se molestaba cada vez que la pregunta aparecía y el ya no deseaba saber el porqué de esa nueva molestia. Su rostro se iba con el tiempo, no verla le hizo dudar muchas veces de la versión de ella que tenía en la cabeza. Ya no era correcto imaginarla como la muchachita que conoció hace años, como él era obvio que habría experimentado algún cambio. Su eterna cazadora ¿Cuándo la bautizo con ese apodo? No lo sabía, cuando se dio cuenta ya estaba en su cabeza, el nombre le daba una sensación, dándole una dosis grande de nervios pero gustándole bastante. Como ella.

Sus sentimientos aun no eran claros, pese a que era más que obvio que ella era sumamente importante para él no deseaba admitirlo ¿Por qué? Porque Yuki era distinta a las otras chicas, una muchacha soñadora y una romántica irremediable, de las que pensaban primero en los demás antes que en ella misma, la clase de mujer que solía evitar. Una chica buena. Por ella podría decirse que sentía un cariño muy especial sin un nombre específico, era lo máximo que estaba dispuesto a admitir. Ella había cambiado su vida, pero no estaba seguro de poder enamorarse de ella, porque Sojiro no tenía un concepto claro del amor.

― Señor, ya hemos llegado― La voz del chofer interrumpió sus pensamientos, de forma increíblemente rápida tomo el teléfono y lo colgó para luego salir del coche. Caminando a la entrada del edificio esbozo su mejor sonrisa para las mujeres que se encontraban en la fila. Ya pensaría en Akira y Yuki luego, ahora debía trabajar.


Akira suspiro pesadamente, su mano masajeó su nuca tratando de alivianar la tensión en ella. Aquel día, los esfuerzos de años de trabajo y balas perdidas comenzarían a dar frutos. Un alto porcentaje de Yakuza se le unirían, el acuerdo se firmaría y el estrés que conllevaba el evento atacó al muchacho desde el inicio. No todo era positivo. Pese a ser una gran noticia para muchos aún se encontraban opositores a la idea de una fusión, el hecho de dejar el crimen como algo no tan vital en la organización, no a todos les gustó. En todo aquel tiempo sus opositores le habían causado demasiados problemas, no permitiría que eso se repitiese, no ese día.

La seguridad era prioridad, todo parecía estar listo. Guardias en los edificios, cada ventana asegurada y libre de la posibilidad de algún francotirador. Los alrededores de la calle principal asegurados y libres de cualquier persona ajena. El cielo y el resto completamente despejados y una ruta de escape perfectamente trazada en caso de emergencia. Los detalles estéticos no eran muchos, una especie de almuerzo entre un gran porcentaje de la mafia japonesa, la idea a muchos llego a parecer irracional. Akira la encontró perfecta, era una forma innovadora de inculcar confianza entre esa nueva sociedad. Una sociedad que él se encargaría de dirigir desde aquel día.

Ella tal vez ya está en la fila. Pensó con una sonrisa algo nostálgica, desechando instantáneamente los esquemas y la organización del evento, llevó su mano a su teléfono y marco un número que ya tenía memorizado. Caminando por el vestidor improvisado que sus empleados armaron cerca de la calle en donde se haria evento sonrió al verse de negro, le gustaba mucho ese color. El tono de llamada duro poco, su llamada fue contestada rápidamente.

Moshi moshi ¿Akira-san?― El joven Mimasaka amplió su sonrisa al escuchar la voz al otro lado del teléfono. Se le escuchaba sorprendida por su llamada, en la mañana ella le dijo que iría de compras, tal vez creía que él no tendría idea alguna de la fecha o que no sería capaz de adivinar su paradero. Se recordó a si mismo que ella aún no se acostumbraba del todo a su forma de vida, ella no estaba acostumbrada a que él lo podía saber todo.

― Yuki-chan hisashiburi ― Saludó el muchacho con un tono jovial, la risa de la joven se escuchó ante sus palabras. La imagino sonriendo, debía de verse muy linda en aquel momento. Pese a que tan solo habían pasado unas horas desde la última vez que la vio, el siempre solía saludarle de esa forma. Para el unas horas era demasiado tiempo ― ¿Llegaste bien? ― La sintió dudar al otro lado de la línea, tal vez decepcionada o asustada. Ya se encargaría de calmarla, de recordarle que él no se enfadaría nunca con ella.

Vaya, era de esperarse de Akira-san ¿Cómo supo dónde estoy? ― Su tono algo nervioso hizo reír al joven que en ese momento se recostaba en el sofá de cuero negro que había en el lugar. No dudo en responder a esa pregunta con sinceridad. Ella sabía la respuesta después de todo, mentirle nunca era opción, nunca lo seria para él. Jamás habría secretos entre ambos, esa era la promesa que habían hecho ya hace un tiempo.

― Pues resulta que conozco a Yuki-chan más de lo que ella piensa― De nuevo la risa de la muchacha, ahora menos nerviosa, se escuchó de nuevo. Akira respiro más aliviado y decidido a continuar― Además que tú me lo acabas de confirmar.

Eh, si bueno ― Yuki suspiro resignada a que su secreto no lo era más ― Creo que no pude evitar venir, creo que es apropiado.

Akira ahogo un suspiro al escuchar las palabras de Yuki, pese a escucharse tan segura de alguna forma le parecía que las palabras que estaba diciendo eran para convencerse a sí misma. No dijo nada al respecto. Estar presente ante ese tipo de sentimientos aún es algo incómodo para él, demasiada pureza después de todo. Por muy bueno que fuese no era un santo, era el más maduro de los F4 pero esa madurez tenía un precio muy alto, uno que había estado obligado a pagar. Al tener en frente esa pureza quería creer que era algo a lo que debía acostumbrarse en un futuro, tal vez en algún momento ese tipo de sentimientos serian para él.

― Supongo que ya has tomado una decisión ― Escucho a la joven asentir casi en un susurro ¿En qué pensaba kami al hacerla tan adorable? Ya, Akira concéntrate― Recuerda que estaré ahí en cualquier caso.

Lo haria, porque se trataba de Yuki. Para sorpresa de muchos él era el único con quien la joven mantuvo un contacto frecuente y casi diario desde que Tsukasa se casó con Makino. Las razones de ello eran demasiadas. Akira sabía muy bien todo por lo que ella tuvo que pasar en aquellos meses, la forma en que la vida jugó con su suerte de manera injusta, él era culpable de varias de esas jugadas. En todo ese tiempo él fue su compañero y apoyo. Un lazo fuerte había sido forjado entre ellos dos, en sus vidas algo de gran peso les unía. Para el, Yuki se volvió alguien mucho más importante que sus amigos, al punto de engañar a todos ellos solo por verla tranquila. Solo por verla feliz.

Lo sé, no sabes cuánto te lo agradezco ― La voz de Yuki demostraba más gratitud que sus mismas palabras, para Akira eso era suficiente ― ¿Vendrás esta noche? Puedo preparar algo.

Otra sonrisa aún más grande apareció en el rostro del muchacho. La voz de Yuki ahora más animada y aquella tentadora propuesta le hacían arrepentirse de invitar a Sojiro a su casa. Si hace años le hubieran dicho que el estaría hablando de aquella forma con Matsuoka Yuki él se habría reído y asegurado que la probabilidad de hablar con tanta confianza con una muchacha menor que él era casi nula. El Akira de antaño habría echo eso. Aún era algo sorprendente que la relación entre ambos hubiera progresado tanto, no era algo que nadie hubiese esperado.

Gomennasai Yuki-chan, luego de la reunión tendré una visita en casa y no puedo cancelar ¿Qué tal si mañana vamos a algún lugar? Después de este asunto voy a tener demasiado tiempo libre podemos ir de viaje o algo asi ― Una risa se escapó de sus labios al caer en cuenta de su tono, parecía un crio pidiendo tímidamente una cita a la chica que le gustaba. Comparar esa situación con la verdadera le causaba gracia.

Oh… bueno, comprendo eso ― Escuchó a Yuki algo decepcionada, eso duró poco― Por favor ten mucho cuidado hoy― Ahora en su tono se sentía la preocupación por su bienestar, ella era consciente del peligro que su trabajo representaba, ella sabía a qué se enfrentaba ― Mañana nos vemos entonces, prepararé todo. Sé que les encantará viajar.

Akira asintió con la cabeza, cayendo en cuenta en que existía un tema de mucha importancia para el que debía preguntar antes de colgar, la puerta de la habitación se abrió dejando ver a su guardaespaldas.

― Señor, ya todo está listo. Han llegado ―

El muchacho asintió y lo despidió con un gesto de su mano, sabía que Yuki había escuchado.

― Debo irme, pero quería preguntarte si te ha llamado ― Se sorprendió a si mismo escuchándose de aquella forma tan obviamente interesada, parecía hasta desesperado. No era lo que muchos considerarían un asunto de vida o muerte, pero en si era algo realmente importante.

Le hable en la mañana, volverá en una o dos semanas. Te desea mucha suerte.

― Si vuelven a hablar dale las gracias de mi parte, avísale también del viaje. Cuídate ¿Entendido? Sea lo que sea que suceda hoy no dudes en llamar si se complica.

Arigatou Akira-san. Te veré mañana.

Yuki colgó apenas dijo esas palabras y Akira guardó su celular en el bolsillo. Era un día importante para todos, de eso no cabía duda. Animado por las palabras de la muchacha se encamino fuera de la habitación. El presentimiento de que aquel día algo cambiaria para todos se hizo presente.


Yuki mordió suavemente su labio inferior, desde temprano permaneció en aquella larga fila. Cuando llego al lugar la hilera de mujeres ya era bastante larga, aunque podía ver el local donde la firma se realizaría, la distancia era bastante, pese a ser muy temprano ella se encontraba en la mitad de lo que sería el resto de la fila cuando esta empezó a avanzar. Cuando eso sucedió su corazón latió a toda prisa, parecía que saldría en cualquier momento de su pecho. Él ya estaba ahí y ella estaba muy nerviosa. Minutos después, para su alivio Akira había llamado y la conversación con él le ánimo y apaciguo un poco. Como siempre, él era su salvador cuando se hundía en sus propios miedos, era su salvavidas. El tono confiado y casi relajado del muchacho ayudo a calmarla, si él podía estar asi en un evento como aquel, ella podía soportar su situación.

Eso era lo que se había estado repitiendo durante las dos horas que esperó para llegar casi al final de la fila, ahora que estaba dentro del edificio su corazón palpitaba locamente de nuevo. Se vio a sí misma como la adolecente de diecisiete años, enamorada y deseosa de un poco de atención por parte de aquel muchacho que en su tiempo le había ayudado. Negó con la cabeza ante aquel pensamiento, ella ya no era ninguna adolecente enamorada, ya no más. Los años habían pasado y ya no era tiempo para juegos de niños.

Apretó la copia del libro contra su pecho, temblaba, la lluvia que había iniciado hace poco ya no la tocaba, aun asi estaba temblando. Dentro del edificio todo era mucho más cálido, pero su nerviosismo estaba al tope, solo un poco más y estarían frente a frente. Sus ojos se cerraron, el miedo estaba presente ¿Qué pensaría el después de tanto tiempo? ¿Se alegraría de verle? ¿Se acordara de ella? ¿Cómo debería saludarle? La muchacha bajo la mirada aún más nerviosa, aterrada de ante la posibilidad del olvido. Ya no recordaba él porque estaba en aquel lugar, todas sus ideas y decisiones le parecieron tan lejanas. Se sentía como una niña perdida.

― Señorita, es su turno― Cuando el guardia de seguridad hablo a la muchacha en frente suyo ella elevo su mirada, Sojiro estaba casi frente a ella. El no cayó en cuenta de su presencia, su mirada permanecía fija en los libros que firmaba, apenas elevaba su mirada para despedir a quien sea que pidiera su firma y aparecía otra persona. No prestó atención alguna a la fila.

Yuki observo a Sojiro con una sonrisa enternecida que se había formado en su rostro sin su consentimiento, un año exacto sin verlo y él no había cambiado en nada. Su rostro perfecto y su mirada cautivadora, seguían iguales, tal vez más hermosos. Verlo en la portada del libro que reposaba en sus manos no se comparaba con la realidad, la sensación intensa al estar en su presencia era realmente única. Antes de que el guardia le llamase ocultó su rostro tras el libro, elevando este como una máscara. El guardia le observo extrañado pero le dejo pasar volteando los ojos ya acostumbrado a comportamientos extraños frente a algún famoso.

Sojiro se despedía con una radiante y falsa sonrisa de la última muchacha que había pasado por la mesa, su mirada se desvió al papelito que reposaba en su mano. Lo arrugo y lo lanzo al bote de basura que tenía al lado, el cual se encontraba repleto de papeles similares en el mismo estado. La mayoría de esas mujeres solo habían aparecido para dejar su número, llego a pensar que ni siquiera sabían de lo que el libro se trataba. Pese a tener el bote de basura a su lado, desechando los números de teléfonos que le ofrecían frente a todas, estos aún continuaban llegando. Como si su rechazo no afectara en nada, como si su opinión no importara.

Su mirada se desvió, tras hacer una mueca de disgusto, a la siguiente persona al frente suyo, esperando tener a otra mujer joven con escasas prendas o a alguna crecida demasiado escandalosa. Parpadeo sorprendido al encontrarse con una de las copias de su libro cubriendo el rostro de una muchacha. Pudo ver tras ella que todas las demás observaban curiosas, tanto como el, aquel gesto tan extraño. Con un gesto rápido y demostrando su mejor sonrisa Yuki bajo el libro, enseñando finalmente su rostro. Sus ojos brillaban emocionados, expectantes.

El corazón de Sojiro quedo quieto un instante, casi imperceptible, al ver a Yuki frente a él. La sorpresa, la alegría y la confusión del reencuentro embargaron al pelinegro e hicieron que este retrocediera unos centímetros. Boquiabierto, observo a la castaña frente suyo, buscando reconocer y confirmar que ella era realmente Yuki, su Yuki. Un suspiro continúo sus reacciones. Meses pensando en ella, en su bienestar, molesto por no saber nada y ahora tenerla frente suyo con esa sonrisa característica en ella, trajo finalmente una sonrisa aliviada a su rostro. Ella estaba bien suspiró lleno de alivio. El sentir tantas emociones en tan solo unos segundos le dejaron sin palabras

Ella también sonrió de forma tímida, bajó el libro poco a poco y se lo ofreció con una leve inclinación, un ligero sonrojo azotó a sus mejillas. Él se enderezó estirando sus manos hacia ella y tomando la copia en ellas. Sus manos se rozaron con las de ella cuando tomo el libro.

Hisashiburi desu ― Dijo Yuki, su sonrisa no cambió en ningún momento. Al tenerlo frente a ella una extraña seguridad le invadía, no parecía nada difícil actuar como en antaño, cuando todo era más sencillo ¿Estaba bien sentirse feliz en aquel momento? Tal vez no, que importa.

Sojiro observó brevemente el libro en sus manos antes de volver su mirada a la muchacha, una sonrisa traviesa cruzó por su rostro. La necesidad de salir del lugar y apartarse de todas las personas alrededor, exceptuando a Yuki, se hizo presente. Se puso de pie ante la mirada confundida de la muchacha y las mujeres presentes y camino velozmente a la salida, casi corriendo.

Para Yuki fue como un lapsus, un viaje al pasado. La necesidad de perseguirlo se hizo presente después de tantos años y sin pensarlo siquiera la muchacha entre gritos camino velozmente hacia él. Olvidó el porqué de su visita, el porqué de su ausencia en aquellos meses, olvido todo lo que se había repetido hasta aquel día. Solo quería estar con él aunque para hacerlo mandara al diablo todo símbolo de madurez. Mandar al diablo también con ella todo lo que había sucedido en ese tiempo.

Para Sojiro también represento un viaje en el tiempo, escucho sus gritos y los pasos, pasó entre los rostros sorprendidos de sus admiradoras con gran velocidad. Al salir del edificio seguido por la muchacha pudo sentir las miradas confundidas y aturdidas por su comportamiento, el flash de varias cámaras también se presentó. Ya arreglaría los detalles de su fuga luego. Nada le importaba, solo quería alejarse y hablar con ella. No sabía que le diría, tampoco importaba.

La realidad parecía lejana para ambos, la lluvia había cesado y ambos corrían por las calles de Tokio sin importar las miradas escandalizadas o curiosas que los peatones les daban. Ambos olvidaron momentáneamente el hecho de no haberse visto en todo un año, olvidaron todo el tiempo transcurrido desde la última vez que hablaron, olvidaron todo lo referente a el tiempo separados. Por un momento les pareció que los años no pasaron y continuaban en esos días sencillos. Pero aun asi los momentos como aquel no eran eternos, el tiempo continuaba su curso.

Cuando Sojiro se estacionó en uno de los tantos callejones de la ciudad y Yuki paró frente a él la realidad les cayó a ambos como un balde de agua fría. Ambos se sorprendían por sus acciones, Sojiro inquieto por su reacción y Yuki arrepentida por seguirle el juego. No estaba bien. El callejón húmedo debido a la lluvia, con pequeños charcos alrededor de este, sin nada alrededor se sentía sombrío. Ambos con la respiración agitada se observaron durante minutos, que parecían ser eternos.

Cuando su respiración se calmó continuaron viéndose, reconociéndose. Los años no pasaban en vano, ambos se veían mucho más adultos, la realidad del mundo fuera de la seguridad de la escuela y la familia parecía haber tocado a ambos. Aun asi lograron encontrar a la persona que habían conocido tiempo atrás.

― Nishikado-san ― Susurro Yuki sin saber cómo reaccionar, todo rastro de seguridad se había ido, una parte suya gritaba por caminar hacia adelante y abrazar al muchacho frente a ella, otra deseaba hacer lo mismo cambiando el abrazo por algo menos dulce. Ella solo se quedó de pie frente a él. Ya no era solo la emoción quien mandaba, ella debía ser fuerte, debía ser sensata. Ya no era una niña enamorada.

Sojiro le observo fijamente, la emoción que sentía al principio se esfumó completamente, dejando en su lugar muchas cosas, no todas eran positivas. La sonrisa que se había formado en su rostro también se fue, lo único que quedó fue un extraño enojo, que aguijoneaba su mente. ¿Dónde había estado? Era la pregunta principal para él, un largo año sin saber que fue de ella, sin saber nada, no era algo que pudiese olvidar tan fácilmente.

― No supe nada de ti en todo este tiempo ― En sus palabras se sentía el reproche, Yuki bajó su mirada apenada, dudaba que la respuesta a esa afirmación fuera del agrado del mayor ― Parece que yo no te importé demasiado si fuiste capaz de olvidarme tan fácilmente.

¿Por qué dijo eso? Sojiro no lo supo, no en aquel momento. El mismo se sorprendió ante la hostilidad de sus palabras, se encontró a si mismo tratando de herir a Yuki por desaparecer, por dejarlo. El enojo se hizo cargo de cada palabra que salió de sus labios, sin pensar ni considerar el daño que podría causar. Un enojo que no entendía, que había aparecido sin permiso y sin una razón lógica para él, habló sin pensar nada en lo absoluto.

¿Por qué le dolió escucharlo? Yuki se había preparado durante mucho tiempo para esa clase de palabras, no se sorprendía, no debía sorprenderse. Se suponía que su corazón se había vuelto inmune a todo el daño que el contrario pudiese causarle, se suponía que ella ya conocía la amargura del rechazo y no se dejaría caer tan fácilmente. Se suponían muchas cosas.

― Me parece que cometiste un gran error al volver a fastidiarme, estaba muy bien sin ti acosándome a cada momento ― A penas las palabras salieron de su boca se odió a si mismo por decirlas. El rostro de Yuki le demostró cuanto le afectaron sus palabras, una mueca de dolor cruzó su bello rostro de forma casi imperceptible, pero él pudo verlo, le vio bajar la mirada apretando su mano contra su pecho.

― Supongo que si fue un error― Susurro ella con la mirada gacha, una sonrisa triste se asomó por su rostro ― Lo siento.

No duele, ya no siento nada. Manteniendo ese mantra Yuki volteó dándole la espalda sintiendo un dolor en su pecho que hace mucho que no sentía. Negó con la cabeza, aun desistiendo a rendirse ante sus emociones y echarse a llorar, no era la primera vez que Nishikado Sojiro la hería de esa forma. No lloraría frente a él. El no merecía sus lágrimas, el no merecería nada de ella, nunca más. Su corazón ya no era suyo, no lo era, no. Bueno, tal vez ya no completamente.

La forma tan repentina en que aquel momento, que al principio les lleno de dicha, se transformó en algo tan lúgubre sorprendió a ambos, el lapsus de alegría que al inicio sintieron desapareció. Ninguno lograba entender porque la situación llego a ese extremo con tal rapidez, ninguno vio el rencor que el otro tenía oculto durante aquel año. Para el pelinegro verla asi ocasiono algo desconocido en su interior. El porqué de sus actos, la razón de sus duras palabras era algo que ni el mismo entendía. En aquel instante se arrepentía profundamente de hacerlo. Dio un par de pasos para acercarse a ella, su mano levantada en su dirección, sus labios entreabiertos, dispuestos a explicar algo que no comprendía, dispuestos a disculparse. A pedir el perdón de ella aludiendo a su estupidez como causante de sus palabras.

― No se preocupe Nishikado-san, ya no volveré a molestarle, puede estar tranquilo― El susurro extrañamente tranquilo detuvo en su lugar a Sojiro ¿Por qué le había parecido una risa? Yuki con la mirada gacha dejo salir un suspiro antes de continuar― Yo dejare de perseguirte― Antes de que Sojiro pudiese reaccionar si quiera ante sus palabras vio como Yuki salía corriendo del lugar, aun con sus manos presionadas firmemente en su pecho.

Cuando el corría ella siempre le perseguía pero Sojiro solo se quedó con la mirada fija en el lugar por donde ella se había ido, su brazo aun estirado, sus ojos abiertos por la sorpresa, todo había sucedido demasiado rápido. Sin que pudiese solucionar nada, antes de que pudiese remediar los actos de su estupidez ella ya no estaba. Ahora que deseaba perseguirla sus piernas no le respondían y el tiempo pasaba de nuevo, sin darle tregua a pensar en nada. Maldita sea. Se quedó inmóvil aun sin entender que sucedía, aun sin comprender el porqué de sus propias acciones. Sojiro tardó en caer en cuenta de su repentina soledad. Sojiro no se dio cuenta como las gotas de lluvia caían a su alrededor. Sojiro no pudo concentrarse en su alrededor, solo cuatro palabras invadieron su pensamiento.

Que mierda he hecho


Ostia, creo que me he pasado un poco, me ha quedado largo el capítulo ¿Que opinan ustedes? Como dije creo que las antiguas reconocerán esta escena en otro lugar y no tan larga. Explicaciones más abajo vamos a los RR.

Respuesta a los RR

Una historia que acaba de empezar I

shi no hime: ¡Hola!Me alegra que pienses que mejore en la redacción, me siento orgullosa y feliz de escucharlo. La verdad es que, el que te demorases en reconocer la historia también me alegra porque mi intención era hacerla diferente. La trama va a desarrollarse con más lentitud que al comienzo pero no tardara tanto que digamos, son historias cortas que darán lugar a otras y para ello debo explicar más cosas asi que tomara más capítulos pero va a cobrar la trama anterior pronto. Aunque se añadirán un par de "cosas" por asi decirlo. Yo también, la verdad es que haber dejado el fic de esa forma atormentaba a mi conciencia estoy aliviada de ver que aún lo puedas leer. Ya aparecieron varias sobrevivientes y bueno…me esforzare por darles un final definitivo, ya tengo algo escrito pero bueno aún falta bastante. ¡Gracias por leer y disfruta este capítulo!

Patricia Bustos Pues ¡Hola! Bienvenida, la verdad me sorprendí al leer tu RR. Creo que podría hacer algo como lo que me pides, aunque necesitaría unos pocos detalles para tu petición dulzura, por ejemplo: El porqué del secuestro, en que época estaría hecho y cosas asi. Aunque si deseas dejarme eso a mí tampoco hay problema, necesitaría esos detalles por si quieres algo más específico. Espero que hasta ahora el fic que hago sea de tu agrado ya que no me comentaste nada de él y bueno… también espero tu opinión. De todas formas en cuanto me respondas los requisitos de arriba gustosa escribiré el fic o one-shot que me pides. ¡Disfruta el capítulo!

susyh: ¡Hola! Qué bueno que te dieses una vuelta por esta sección, realmente quería que leyeses esta nueva versión. Como dije esperaba que mis antiguas lectoras volvieran y asi darles un buen final. Por donde dejar el RR no te preocupes linda, me basta con saber que lo leíste y también saber tu opinión. Aunque te revela los primeros secretos no son tan spoilers que se diga ya que la trama y toda la historia en si es un poco más complicada que el "pequeño evento" entre Yuki y Sojiro, asi que no te preocupes no afectara mucho. Me alegra que esta nueva edición sea de tu agrado, trato de hacerla lo mas leíble posible sin que parezcan conjuntos de decálogos míos, yo y mi costumbre de hacerlos. Termine de ver la serie más pronto de lo que pensé asi que solo quedaría el trabajo de editar los capítulos que tenía antes, terminar los nuevos también y editar todo en resumen. Pese a que es un trabajo vale la pena y prometo no volver a dejar la historia. ¡Gracias por leer y disfruta este capítulo!

Una historia que acaba de empezar I (HYDD)

yvania: ¡OMG! ¡Estás aquí! Me alegra muchísimo verte de nuevo después de tanto tiempo. Pues en primer lugar debo disculparme de nuevo contigo, tarde mucho y lamento mucho más decepcionarte. Me alegra que vuelvas a leerlo y espero que la nueva edición te guste, trate de mejorar muchos aspectos. Como dije antes actualizare cada domingo ya que es el único día que dispongo de internet en casa. Larga historia. En si la historia entre Yuki y Sojiro ya está lista y con un final cursi y muy meloso pero debido a que este será un conjunto de historias aun debo terminar las otras. Espero verte en todo el tiempo que tarde hacerlas y bueno que disfrutes este capítulo. ¡Gracias por leer!

Fin de las respuestas

La verdad y con toda sinceridad no esperaba tener tantos comentarios después de dos años, me sorprendió mucho. Me siento feliz. No tengo mucho que decir ahora más que gracias y eso. Espero que este capítulo sea del agrado de todas.

El capítulo estaba en mi escritorio desde el domingo anterior, ya terminado, asi como ahora el capítulo dos está listo también. Pero toda esta semana ayudó a convencerme a mí misma de que estaba terminado y listo para salir a la luz. Hacerlo significó una lenta y ardua revisión a la última película de la serie, repitiendo una y otra vez la escena de Sojiro y Yuki en la librería esa y también varias observaciones a la escena de Akira. Trate de darle sentido a la última ya que no era muy realista (¿Una comida de mafias? ¿Really nigga?) Poner algo de sentido ahí fue… difícil… ¡En serio! Yo en todo el fic tratando de hacerlos ver como adultos a los cuales el dinero no les salva de la dura vida y viene Akira y hace una comida en una mesa prestada de Hogwarts con personas de la mafia. Joder, ricos bastardos.

En la escena de Sojiro al ver a Yuki tuve que poner cámara lenta, aunque no lo parezca todas las reacciones que he descrito las hizo, solo que obviamente no con los mismo sentimientos. Algunas ya saben lo que Yuki pasó en ese año y la reacción de la verdadera Yuki también me trajo un ligero dolor de cabeza, yo tratando de crear una madura Yuki y viene la verdadera y se pone a corretear, Japón tiene algo en mi contra.

Creo que amortigüe un poco la situación, creo. Ustedes aclárenme eso. También díganme que les parece o que impresiones les da todo lo que sucede entre estos personajes. Espero leer eso en los comentarios, la verdad.

Esto se encuentra entre las escenas de los últimos minutos de la película, aquí con pensamientos, desde ese punto es donde avanza la historia. Mmmm…creo que no hay mucho más que decir.

¿Alguna tiene la aplicación de Fanfiction para el celular? Es un milagro de la tecnología, ya que no tengo acceso a internet en computadora la descubrí en mi celular, una puede descargar historias ahí y eso es genial, las actualiza y todo eso. Jajaja lo siento hoy estoy demasiado animada, creo. Me encuentro muy emocionada ahora mismo viendo un comic gracioso creo que canadiense.

¿Alguien vio "Scott Pilgrim vs The World"? o el título en español que creo que es "Scott Pilgrim vs Los ex de la chica de sus sueños" Me pareció tan gracioso, ame al amigo gay de Scott, incluso planeo escribir algo algún día de ello. Bueno tenía otra pregunta también ¿A alguien aquí le gusta el Yaoi? No sé, curiosidad ¿Qué opinarían si pongo una pareja asi en el fic?

Bueno ya acabo y las dejo por hoy, como dije espero que les guste y si tienen alguna duda, queja o lo que sea sobre el fic no duden en comentarla, yo con mucho gusto voy a responder.

Gracias por leer y hasta el próximo domingo

Atte. Violeta Scarlett Morgenstern

Un diez de mayo del 2015 a las dos cuarenta y tres am