Los personajes de Legend of Korra pertenecen a sus respectivos creadores Bryan Konietzco, Michael Dante Di Martino, así como a la televisora Nickelodeon, mi único objetivo al hacer este fanfic es el de entretener, y no hay fines de lucro por lo que espero les agrade.
Sueño de un recuerdo.
"Tú fuiste mi primer amor, mi único amor… incluso si renacen en otra vida… nos volveremos a encontrar y nos enamoraremos otra vez"
Se dice que los vampiros como los han llamado los humanos, han existido desde el principio de los tiempos ocultos en las sombras por temor al sol, ellos son descendientes de los primeros asesinos que han existido quienes fueron convertidos en demonios con ayuda del rey de las tinieblas con una condición, él les daría poder e inmortalidad pero a cambio tenían que ayudarlo el día del juicio final para así poder derrotar de una vez por todas al dios omnipotente. Sin embargo no todo salió como pensaron pues a el protector de la humanidad no se le puede engañar fácilmente pues sabe lo que cada uno de sus hijos hace y sabiendo lo que tramaban envió a sus arcángeles para encerrar a la primer esposa de Adán quien fue la primera vampiresa y al primer hijo de Adán y Eva quien asesino a su hermano por envidia, para que así el arcángel los encerrará por siempre en lo más profundo e inusual mente más luminoso lugar del purgatorio para que se quemarán eternamente sufriendo una agonía inmensa.
Pero como todo pecado tiene consecuencias esta pareja malévola tuvo descendencia que fueron llamados súcubos o vástagos y por obra del dios que aborrecen fueron condenados a vivir eternamente de igual manera ocultándose del sol a menos que aceptarán un trato, el cual era solo asesinar a los criminales ya que él los consideraba como su más atroz creación, no podrían beber sangre de inocentes o serían condenados como sus padres, aquellos que aceptaron se les dio un anillo que les serviría a pasar desapercibidos aunque el sol seguiría molestándoles al grado de que sentirían como su piel hierve sin ser quemada, solo la sensación, pero como algunos adoran su naturaleza decidieron permanecer en las penumbras ocultándose y acabando con la vida de los inocentes aunque no duran mucho tiempo vivos después de hacerlo.
Y como todo dios poderoso y en el fondo temeroso, éste ser omnipresente decidió crear a un ser especial que le serviría como arma principal, es decir este humano con poderes especiales sería el encargado de mantener el equilibrio entre vampiros y hombres lobo ejerciendo su nivel de mediador que puede ser más fuerte que ambas especies pero solo comenzaría a la edad de 18 años a desarrollar sus poderes así como a recuperar sus recuerdos del pasado, cada 100 años ocurría lo mismo es decir este humano poderoso terminaba con los conflictos de especies que desde hace 5 000 años ha sido enemigos naturales, pero como el cambio de las estaciones este ser debe partir y siempre es a la edad de 40 años donde su creador decide que es tiempo de que la paz que deje sea puesta a prueba, como siempre no funciona y por ello vuelve renacer, pero a diferencia de lo que se cree dios ya teniendo un hijo que dio la vida para un pal en el pasado, decidió que su humano poderoso fuera una mujer en todas sus vidas y siempre teniendo la misma apariencia, pero debía borrar los recuerdos del lugar donde creció y nació para que ningún humano se diera cuenta, era como si nunca hubiese existido hasta el día que volviera a nacer.
La mujer elegida por dios esta grandiosa ser no tiene permitido tener pareja es decir que nunca debe enamorarse y siempre obedeció las ordenes de su padre, pero hace 100 años cometió el error de enamorarse de una mujer que no era cualquiera sino una vampiresa hija de más prestigioso vampiro de todos los tiempos, su clan es el más respetable porque nunca ha tenido problemas o mejor dicho había, ya que su última miembro de la familia, Asami hizo que aquella mujer hija de dios de gran poder cayera en sus encantos dando inicio a un conflicto entre los vástagos y el creador en aquella época hizo algo que jamás pudo imaginar hacer, adelanto la muerte de su hija quien entonces se llamaba Kyoshi haciendo que muriera a la edad de 27 años dejando una catástrofe en el mundo que el clan Sato tuvo que reparar por el error de su hija menor, pero no solo provoco la muerte de su elegida sino que además le borró los recuerdos a la inmortal Asami Sato.
Y aunque dios cree que lo sabe todo el cometió un error muy grande y fue dejar vivir a Asami y volver a renacer a su hija, pues pronto ambas recuperarían sus recuerdos para volverse a enamorar pero esta vez puede que las cosas sean muy diferentes, ¿no lo creen?
El error da paso a un amor y ahora comienza
Sueño de Asami.
En un hermoso bosque dos seres increíbles y hermosos corrían alegres esquivando las rocas y ramas bajas de los árboles o incluso saltando sobre ellas, llevando ropas de color rojo brillante como la sangre a la luz de la luna llena, sus ojos eran distintos pero tenían algo similar, brillaban de una manera que podría cegar a cualquiera y sobre todo sus ojos no tenía pupilas, sin embargo ella no podía ver el rostro de su amada.
-¡Oye Asami eso no es justo!-
Gritaba la joven de cabellos castaños y piel morena a la vampiresa de piel pálida y bellos cabellos negros, siendo de esta especie era más que obvio que la vampiresa sería más rápida inclusive más que la misma hija de dios.
-Lo siento elegida súper lenta-
-Ja ja que graciosa chupa sangre-
A esta altura llegando casi al fin de un acantilado las jóvenes por así decirlo ya corrían a la misma velocidad que superaba la de la luz, la noche era fría pero acogedora para ambas que podían mostrarse realmente en la oscuridad como eran sus habilidades, cuando Kyoshi tenía 21 años conoció a la heredera Sato que la cautivo rápidamente y por supuesto enamoró.
-No pensé que fueras tan buena corriendo-
-También soy un ser sobre natural como tu Asami y en cierto modo inmortal ya que siempre vuelvo a renacer con la misma apariencia y sobre todo mi conocimiento es superior al tuyo ya que en teoría he vivido más tiempo que tú-
-Tienes razón yo solo tengo 300 años mientras que tú deberías tener más de 10 000 años vaya que vieja eres-
-Si soy muy vieja pero muy buena en esto-
Kyoshi la toma de la cintura acercándola a su cuerpo para así darle un beso que poco a poco se fue intensificando, a la pelinegra le encantaban los labios de su amada que era muy cierto, sabía lo que hacía por su vasta experiencia, la morena la carga poniendo las piernas de Asami alrededor de su cintura y la sujeta del trasero para que así pudieran sentirse más cerca, el paisaje comienza a volverse borroso en este momento y una enorme luz se posa sobre ellas, Kyoshi deja de besar y la abraza fuertemente recargando su mentón en el hombro de la pelinegra.
-Asami eres mi primer amor… mi único amor… si vuelvo a renacer ten por seguro que nos volveremos a encontrar… y nos enamoraremos otra vez-
Al decirle eso poco a poco el cuerpo de la joven de cabellos castaños fue desapareciendo disolviéndose en pequeñas luces que poco a poco van subiendo al cielo, la mujer de ojos verdes sujeta la cara oscura de la mujer que siempre amaría pero también estaba por borrarse ante ella hasta que de pronto aquella luz deja ver poco a poco esos bellos ojos azules que la miraban con tristeza y entonces…
¡Despierta!
Asami despierta abruptamente respirando de manera agitada sentada en su cama cubierta de sabanas de seda de color rojo, busca la voz que la despertó pero no la encuentra ya que en realidad nadie estaba en su alcoba, mira sus manos sintiendo esa sensación de calor que le había dejado su sueño, estaba realmente confundida.
-¿Qué significa ese sueño?... ¿Quién era ella?-
Mira el reloj, eran las 8:00 am para su buena suerte aun no era muy tarde para ir a su empresa y comenzar a trabajar como siempre, es ahí cuando recuerda las palabras de Korra que le decía que debía disfrutar su vida pero aunque era 379 años tarde para ello tenía que hacerle caso al menos por un día, levantándose de su cama dejando ver su hermoso cuerpo estilizado por esa bata negra de satín camina hasta su baño para ducharse ya que aunque no olía a nada le gustaba sentir lo caliente del agua.
Minutos después saliendo totalmente desnuda mostrando su cuerpo perfecto sobre todo por sus senos y trasero, se para frente a su armario donde tenía ropa de todas las épocas que había vivido pero ahora necesitaba algo más cómodo para visitar a su nueva presa, poniéndose unos pantalones negros ajustados y una camisa de color magenta manga larga que se ajustaba perfectamente, peinando suavemente su cabello se coloca un pasado en la cabeza de color azul como los ojos de la persona en su sueño, el maquillaje como siempre era parte importante de su persona aunque no lo necesitaba pues era hermosa de cualquier modo.
Poniéndose un reloj fino en su mano izquierda en el cual mira la hora siendo ya las 8:30am sonríe un poco y aunque no podía ver su reflejo en el espejo sabía que estaba lista, sale de su alcoba sonriente y tomando su bolso de mano que tenía en un perchero de camino a las escaleras de esa enorme mansión saca de este su celular marcando a un conocido suyo que seguramente le ayudaría en lo que estaba planeando su maliciosa mente.
En espera…
^¿Hola?^
-Buen día Zuko-
^Que sorpresa la grandiosa Asami Sato me llama^
-Deja las bromas guapo, necesito tu ayuda-
^Ahora… ¿Quién es tu próxima víctima hermosa?^
-No creo que sea una víctima ésta vez-
^No puedo creerlo ¡Asami interesada realmente en alguien!... este debe ser el inicio de fin de los tiempos^
-Ja ja que gracioso… mira su nombre es Korra creo que estudia en la preparatoria ubicada en la misma área de la universidad, quiero que investigues ¿dónde vive? O mejor aún todo lo que sepas de ella-
^Korra es nombre de mujer mmm quien lo diría jajaja^
-Zuko—dice molesta.
^De acuerdo dame dos horas para conseguir lo que quieres^
-Muchas gracias espero tu llamada y no te preocupes te pagaré muy bien-
^Claro que lo harás por eso somos buenos amigos, bien te llamaré^
-Bye-
Cuelga.
Zuko era el mejor amigo de Asami desde niños ya que él desde que cumplió sus 20 años se convirtió en el vampiro más poderoso en el gobierno por lo que podía investigar a cualquier persona en unas horas o a veces minutos, le gustaba ayudar a su amiga ya que la paga era excelente pues los sato tenían una reserva de sangre sumamente extraña en su poder que era la más exquisita de todas, lograron obtener la última dosis antes de que comenzará la inquisición pues los religiosos mataron a todas esas personas que poseían esa jugosa sangre.
Ahora que eso estaba listo la pelinegra se sentía más tranquila pero al llegar a l planta baja de su mansión se topa con su padre quien parecía sorprendido de ver a su hija vestida tan ligera.
-Buen día padre-
-Buen día hija ¿por qué el atuendo?-
-Hoy me tomaré un día libre-
-¿Día libre?, estas demente no puedes dejar sin supervisión la empresa—dice molesto.
-No te preocupes por eso seguro mi hermano se hará cargo-
-Tú hermano es un idiota Asami-
-Oh vamos padre estoy segura de que Bolín podrá con todo no es tan torpe como piensas-
-Lo dices para zafarte de esto recuerda Asami que soy más viejo y sabio-
-Eso lo sé pero no pienso cambiar mi itinerario así que quieras o no me tomaré ese día libre-
Comienza a caminar ignorando a su padre y cuando este la iba a seguir para atraparla el hermano de Asami, Bolín hace acto de presencia aunque solo llevaba su pijama de rayas puesta y su cabello estaba todo alborotado.
-¿Por qué hacen tanto escándalo?—su voz sonaba ronca.
-Hoy te harás cargo de la empresa hermanito-
-¡¿Qué?!-
-Suerte—sonríe.
-¡ASAMI!-
Gritan ambos pero ya era tarde pues esta ya se había evaporado y aparecer en su auto lujoso lista para salir de aquella prisión que se veía como mansión, el día estaba mejor que ayer o al menos para los humanos porque a ella le fastidiaba el sol, conduciendo a gran velocidad por las calles de New York miraba a los peatones caminar tranquilos y sabía que así su joven de ojos azules no podría negarse a acompañarla como tenía pensado.
Podía olerla desde lejos a pesar de estar a varios kilómetros pero no quería llamar la atención buscándola por eso así que sería mejor con la ayuda de Zuko, a pesar de que deseaba ver y sentir cerca a esa joven de ojos azules no podía dejar de sentir una incertidumbre por aquel sueño que había tenido, no podía recordar ¿quién era Kyoshi? Y ¿Por qué estaba con ella?, los vampiros no podían soñar pero cuando lo hacían era por una razón muy grande y eso es lo que le preocupaba.
Kyoshi… un bello nombre pero demasiado lejano a mi memoria aunque… tiene los mismos ojos que ella… que Korra, me gustaría poder recordarla y saber ¿por qué me hacía tan feliz?
A pesar de que siendo vampiro no podía ingerir comida humana si podía beber café y por ello le encantaba ir a esa cafetería tan hogareña donde ya era una cliente exclusiva que por si fuera poco daba buena propina y eso hacía que los empleados la adoraran y pelearan por atenderla, estacionándose en frente de ésta baja de su auto inhalando el hermoso ahora a granos de café que seguramente degustaría su paladar, entrando mira a los clientes de siempre que la saludan y como las campanillas suenan un mesero que normalmente era el que siempre ganaba para atenderla sale de la cocina viéndola con una sonrisa, este joven tenía ojos grises, cabello castaño y piel blanca.
-Buen día señorita Asami-
-Gracias Aang pero por favor ya te he dicho que me llames Asami a secas-
-Lo siento Asami—susurra—la jefa se enoja si lo hago—sonríe juguetón.
-Tu jefa tan amargada como siempre-
Bromeando camina hasta su mesa designada que era la última pegada a la pared donde la ventana era más amplia y podía ver mejor fuera del local.
-¿Lo de siempre verdad?—saca su libretita.
-Si por favor sabes que me encanta el americano-
-Si se nota por tu cara jajajaja… bien ya vuelvo-
-Claro-
Eran muchas personas con diferentes olores que pasaban frente a la cafetería, madres con sus hijos pequeños llevándolos con correas como perritos, o solo mujeres y hombres con sus mascota, policías que supuestamente protegían las calles pero nunca servían de nada, jóvenes con sus bicicletas y sobre todo el ruidoso sonido de los autos averiados que el buen sentido del oído de Asami detectaba y a veces deseaba arreglarlos pero era algo imposible incluso con su velocidad los dueños la verían de forma rara así que tenía que aguantarse, a otro lado de la calle había una enorme biblioteca y aprovechando su vista podía ver a través de las paredes a las personas que siempre les gustaba relajarse leyendo un buen libro, o solo besarse en el silencioso lugar.
A veces se ponía a pensar ¿cómo sería tener una vida mundana?, pero sabía que era una pregunta estúpida pues ella había nacido siendo un vástago más de una madre a la que amaba pero que casi nunca veía pues rara vez salía de su alcoba ya que era escritora y siempre tenía ideas que plasmar en sus libros, a ella de niña le encantaba escuchar las historias que su madre le narraba, eran buenos tiempos pero siempre estaba ocupada aunque si la escuchaba cuando necesitaba ayuda ya que como su madre decía, "puedo hacer todo lo que desee".
Por otro lado su padre era más frio que su misma piel pues solo le había enseñado como ser una fuerte empresaria o vampiresa Sato, es verdad que ella era la consentida pero eso no era bueno ya que todo recaía en sus hombros cansados por 379 años, Hiroshi nunca le mostró afecto como un verdadero padre ya que decía que eso eran sentimentalismos humanos, por ello prefería estar lo más alejada de él y su relación algo tensa.
Su hermano menor por 50 años, Bolín era un irresponsable que solo le gustaba gastar el dinero ya que decía que eso les sobraba, él había tomado esa manera de ser solo para enfurecer a su padre ya que él si necesitaba cariño y obviamente nunca lo obtendría ni siquiera de su madre que le parecía un ser molesto, Asami no podía comprender ¿por qué trataban así a su hermano?, como si fuese un perro que solo les sirve de mascota y aunque le dolía de joven ver a su hermano triste por ello cuando era niño, tampoco podía hacer mucho puesta estaba seguro de que él la odiaba por ser la consentida.
Pero ahora ya no tenía que pensar mucho en eso, ya estaba vieja y había conocido a una humana increíble que para su mala suerte no podía manipular, pero tendría que ganársela a como diera lugar y aunque sabía que de cierto modo le gustaba era necesario que le mostrara cuanto le gustaba a ella también y así poder tenerla consigo por siempre, si así es ella quería volverla inmortal pero declinaba en cuanto recordaba las palabras de la joven que detestaba la inmortalidad, era un duro camino el que tenía que recorrer pero tenía la seguridad de que lograría convencerla de estar con ella toda la eternidad o al menos hasta el día del fin de los tiempos.
Interrumpiendo sus pensamientos Aang llega ante ella dejándole su café en la mesa sonriéndole como siempre y sonrojándose, el chico debía tener unos 17 años como Korra por lo que le parecía un tierno niño, algo irónico ya que deseaba poseer a otra niña de esa edad y de una manera pasional, si la mente de Asami era una gran cueva oscura donde si prendías una linterna para dar luz te encontrarías con cosas inexplicables.
-Gracias Aang eres muy amable toma tu propina—le da $50 dólares.
-¡Wow!... es decir—tose—gracias señorita Asami-
-De nada—sonríe y en ese momento suena el teléfono era Zuko—Disculpa debo atender esta llamada-
-Oh claro me voy-
El chico se da la vuelta y se va rápidamente por lo que ella ya podía hablar con tranquilidad.
-¿Qué sucede Zuko?-
^Pues que tú chica es fácil de encontrar^
-Es fantástico que ya la hayas encontrado solo te llevo 40 minutos-
^Siendo solo una joven de preparatoria fue fácil además de que ha participado en varios eventos es muy inteligente^
-Eso no me sorprende pero ya dame la dirección-
^Supongo que deseas saber su apellido y bueno se llama Korra Allen y vive…-comienza a decirle.
-Qué apellido tan peculiar… gracias Zuko mañana te llevaré tu pago-
^Para servirte princesa^
Cuelga.
-Korra Allen suena a apellido de súper héroe, bien ahora que se ¿Dónde vives? y estudias será más fácil secuestrarte-
Sonríe con malicia bebiendo su café de un trago pues necesitaba llegar a tiempo para encontrarla antes de que entrara a la escuela ya que los martes tenía entendido que en esa preparatoria entraban a las 9:00am. Se levanta dejando el pago del café y más propina para el joven que solo alcanza a decirle adiós ya que esta tenía mucha prisa y la hizo nota muy bien, subiendo a su auto el cual enciende y arranca yendo a gran velocidad con un rumbo fijo el cual era la preparatoria más prestigiosa del estado suponía que Korra había obtenido una beca o algo así pues no parecía tan acaudalada como ella.
-Me veré como acosadora pero eso no me importa si es por ti Korra-
En alguna parte de Nueva York…
Korra hoy había despertado temprano ya que no quería llegar tarde a la universidad de nuevo y menos con el horario de hoy, caminaba tranquila por las banquetas con su estilo único de siempre, pantalón deportivo negro, remera roja de flash y una sudadera negra de Zoom algo irónica su vestimenta, su gorra negra de NY como siempre ocultando su cabello castaño que decidió amarrar en una mini colita a la altura de la nuca, parecía estar más animada ya que el día anterior había besado a una bella chica que era mucho mayor que ella y además de ser una exitosa empresaria, sus converse combinaban perfecto con su ropa pero parecía no querer ensuciarlos por la manera en que caminaba.
Mira hacia arriba haciendo brillar sus ojos azules con ayuda del astro rey que de alguna manera ella siempre sentía que este la hacía más fuerte aunque no entendía ¿por qué?, su vista siempre había sido muy buena al grado de que puede ver a una persona u objeto a grandes distancias, nunca ha mencionado eso por temor a que piensen que está loca pero ya se estaba adaptando a vivir con ello, en fin todos los sentidos de Korra eran impresionantemente perfectos y eso le gustaba porque no había secretos a su alrededor como cuando murmuraban sobre ella los envidiosos de su escuela.
La juzgaban por ser tan extraña o increíblemente fuerte, pero aquellas palabras de envidia o insultos dejaron de importarle hace mucho tiempo ahora solo se concentraba en estudiar y aunque muchas veces recibió alguna invitación de universidades que la querían ella prefirió estudiar como todos los demás sin apresurar las cosas ya que lo que quieres es vivir la vida, sus pensamientos así como acciones eran tan humildes que podía impresionar a más de uno ya que tenía una apariencia de chica ruda, pero su rostro era casi el de un ángel bondadoso con hermosos ojos azules como el cielo en su mejor tiempo.
Para sentirse mejor comienza a cantar una canción que había escuchado hace poco pero que le llamo mucho la atención.
Don't know if words can say
But darlin' I'll find a way
To let you know what you meant to me
Guess it was meant to be
I hold you in my heart
As life's most precious part
Oh darlin'
I dream about you often my pretty darlin'
(Darlin' you're so fine)
I love the way you soften my life with your love
Your precious love uh huh oh…
-¿Acaso estás cantando Darlin?-
Korra se detiene en seco al escuchar esa voz detrás de ella, gira lentamente sobre sus talones y se topa con esos hermosos ojos verdes.
-¿Asami?-
-¿por qué te sorprendes?—sonríe coqueta.
-Bueno es que además de que no te escuche venir me sorprende que estés tan relajada cuando tienes una empresa que atender-
-Decidí tomar tu consejo y vivir un poco la vida-
-Genial… creo… pero ¿Qué haces por este lugar?-
-Vine a buscarte-
-¿A mí?... pero si voy a clases-
-Oh no te preocupes por eso ya hable a tu escuela y al parecer si soy muy respetable en el mundo académico les dije que te necesitaba y bueno ya tienes permiso de faltar-
-¿En serio?... sabes comienzas a verte acosadora—se acerca viéndola de manera divertida— ¿Y bien a dónde piensas llevarme señorita acosadora?—sorprende a Asami quien después del mini shock sonríe.
-Central Park ahí es donde pienso llevarte en primer lugar-
-Mmm es un lugar muy concurrido aunque es martes posiblemente no hayan muchas personas pero podremos comer algo de helado-
-En serio eres como una niña-
-Jajajaja ¿acaso no te gusta el helado?-
-Como decirlo… no suelo ingerir ese tipo de alimento-
-Todo ser humano debe ingerir alimento… por cierto tu forma de hablar es tan elegante como si fueras una antigua ciudadana de Gran Bretaña-
-Pues mis antecesores si supongo que convivir mucho con alguno de mis familiares provocó este acento-
-Aun así pareces ser más vieja de lo normal en serio ya necesitas salir-
-Gracias por decirme vieja—le da un leve zape en la nuca.
-Auch eso dolió tienes la mano pesada—se soba.
Si te hubiera golpeado con toda mi fuerza ya estaría muerta—No seas dramática no te golpee tan fuerte ahora sube al auto—saca la llave y suena la alarma.
-Que auto tan hermoso—le brillan los ojos y corre hasta él—en serio que tienes buen gusto-
-Lo sé por eso te he invitado-
Aquello hizo que Korra se quedara sin palabras pero después comienza reírse por lo bajo y sube al auto al mismo tiempo que la conductora designada, quien al estar ya dentro se acerca rápidamente a la morena dándole un beso en la mejilla dejando la marca de su labios en la mejilla de esta que se sonroja de manera salvaje.
-¿Por qué fue eso?-
-Sé que no te sientes cómoda si te beso los labios hermosos que tienes así que actuare normal para ti-
-Ah… bien eso creo-
-No te pongas nerviosa solo fue un beso en la mejilla-
-¿Quién se puso nerviosa?... puf—cruza sus brazos orgullosa.
-Eres una niña muy bipolar, ponte el cinturón ya nos vamos-
-Bien señorita grande-
Asami sonríe y comienza a conducir a gran velocidad ya que disfrutaba la cara de susto de Korra que parecía tener la ligera idea de que ella quería matarla, pero sobre todo porque la pelinegra había cambiado de rumbo, había girado en una avenida que era la que las personas usaban para dirigirse a Washington lo que estaba poniendo más raro todo.
-Oye Asami… ¿por qué tomaste este rumbo?-
-No te asustes solo quiero llevarte a un lugar que me gusta mucho-
-Ah que bien pero… baja la velocidad no quiero morir tan joven-
-¿Acaso no conduces así?... digo ya que los jóvenes de ahora así lo hacen-
-¿Jóvenes de ahora? Jaja, en serio pareces mi abuela y no tengo licencia de conducir-
-Qué raro para tu edad se supone que ya deberías tenerla-
-Lo que pasa es que no soy buena para conducir—dice con pena.
-¿De verdad?... qué raro para alguien de tu edad y si sueno como vieja pero así hablo-
-Prefiero la bicicleta o el transporte público aunque este me haga la vida difícil-
-Bien ya entendí pero si alguna vez te animas yo puedo enseñarte a manejar—le guiña el ojo.
-Lo tendré en cuenta, pero en serio ¿A dónde vamos?-
-Pronto llegaremos sobre todo a la velocidad que voy-
-Eso es notable-
Después del tiempo específico de New York a Washington, Asami se adentra en uno de los tantos bosques de la capital de USA, era muy hermoso y algo frío así como húmedo pero era el ambiente perfecto para la vampiresa que quería alejarse del sol pero sobre todo ahí estaría a solas con la morena que ya estaba demasiado nerviosa, podía escuchar su corazón latir rápidamente como si se quisiera salir de su pecho.
Al finalizar la conducción se detiene al final de la carretera que era solo de tierra y había un letrero que decía, "prohibido el paso", Asami baja antes que Korra que dudaba en bajar pues al vera alerta le decía que de alguna manera la mujer d ojos verdes estaba demente o quería matarla cualquiera de las dos opciones le daba mucho miedo, la pelinegra se acerca a su ventanilla mirándola fijamente.
-Sal del auto Korra-
-No sé si deba ya que ese letrero dice prohibido el paso-
-No hagas caso del letrero lo que pasa es que es un bosque donde la flora y fauna se preserva para el bien de la humanidad así que no haremos nada malo, anda sal del auto confía en mi-
-De acuerdo—suspira saliendo del auto y toma la mano de la mujer que le da la suya.
-Bien tenemos que cruzar el barandal pero dada tu condición física debo suponer que eres buena escalando-
-Si eso creo aunque podría estar electrificado-
Así es lo está por eso tienes que ponerte estos—saca unos guantes especiales de la bolsa de su pantalón.
-Eres una mujer muy extraña ¿lo sabías?-
-Jajajaja si me lo han dicho pero póntelos ya estamos perdiendo tiempo-
-Ha ya que si me arrestan será tu culpa-
-No te preocupes ya te lo dije-
-Si claro señora poderosa-
Korra se pone los guantes, suspirando retrocede unos paso y toma impulso para así dar un buen salto al barandal que comienza con la descarga eléctrica pero gracias a los guantes logra bloquear todo eso y comienza a escalar mientras que Asami la miraba divertida y sin que la otra se diera cuenta da un salto desde su posición más alto que el de Korra casi llegando al final del barandal.
-¿Acaso eres un mono?... qué manera de saltar-
-Digamos que ya soy una experta-
-Si te creo bandida-
-¿No vas a dejar de quejarte cierto?-
-Me sorprende tu pregunta-
-Bien para la próxima iremos a mi casa de campo en Nebraska-
-Genial al menos esa si es tu propiedad-
-Jajajaja ya rápido yo ya cruce—salta y cae al suelo de pie sin dolor.
-Si presumida-
Por su parte la morena titubea un poco por lo nerviosa que estaba de estar en un lugar privado y probablemente del gobierno, comienza a caminar bajo las enorme copa de los árboles más antiguos que tenía ese país así como bellos animales que miraban a las mujeres con temor o quizá solo a la que comúnmente iba por esos lares, después de unos minutos llegan a una colina donde se podía ver un hermoso paisaje cubierto por la neblina, pero a pesar de ello se veían deslumbrantes con los pocos rayos del sol, la joven morena se queda con la boca abierta y después sonríe mirando a la oji verde que solo levanta las cejas engreídamente.
-Te dije que era hermoso-
-Si lo es que egoísta al tener sellado este bello lugar-
-Eso es porque hay lobos aquí-
-¡Lobos!... sabía que querías matarme-
-No sé acercan a esta colina supongo que por la altura normalmente salen de noche así que estás a salvo jovencita paranoica-
-Sigo creyendo que algo tramas al traerme a un lugar tan alejado, te juro que estuve a punto de saltar del auto-
-Si lo sé pero aunque lo hubieses intentado soy muy rápida y podrá sujetar tu mano para que no escaparas-
-Ya no me asustes más-
-Anda siéntate-
Cuando Korra la mira de nuevo se da cuenta de que esta ya estaba sentada y ni siquiera la escucho hacerlo, pero decide ignorarlo por el bello paisaje que tenía frente a sus ojos, sentía tanta paz en aquel lugar donde solo escuchaba el viento soplar y las hojas moviéndose a la par de este, el aroma a hierba húmeda le causaba cierta nostalgia que no podía entender, lo mismo pasaba con Asami que seguía recordando su sueño pues al mirar el rostro de la chica que tenía a su lado.
-¿Sabes?, este lugar me gusta demasiado y no entiendo el ¿por qué?, es como si aquí fuera un lugar especial en el que parezco tener memorias que no puedo recordar-
-Este lugar es tan tranquilo que entiendo tu sentir y te parecerá extraño lo que diré pero… siento que ya estuve aquí-
-Vaya al parecer no soy la única que lo siente creo que es bueno-
-Quizá en nuestras vidas pasadas nos conocimos y veníamos aquí para disfrutar este bello paisaje-
-¿Crees en las vidas pasadas?-
-No pero solo trataba de bromear cruelmente jeje-
-Pues no sé porque de alguna manera me parece tan creíble-
-Es absurdo pero por ahora solo quiero pensar en que si de verdad existen las vidas pasadas, no haya sido una mujer u hombre feo-
-Vaya cosas en las cosas en las que te preocupas tu eres hermosa y seguramente también lo fuiste en el pasado-
-Jajajaja es la primera vez que me llaman hermosa-
-¿Acaso no te cortejan tus compañeros?-
-¿Cortejan?... jajaja sigues con esas palabras y respondiendo a tu pregunta no-
-Pues que tontos son si yo fuera alguno de ellos te habría cortejado hasta que terminaras siendo mi novia-
-Siendo sincera creo que ahora estás cortejándome señora del siglo XV—se burla.
-Pues aunque tu voz tenga un tono de burla es la verdad, desde que te vi me pareciste una joven increíble con valores intachables así como madurez que escondes en tu fachada de niña y sobre todo tu sentido del humor bastante oscuro, me gustas mucho de verdad créeme porque yo jamás he hecho esto por otra persona-
-No sé ¿qué decir?-
Korra la mira más nerviosa y para romper la tensión Asami se acerca a ella lentamente posando su mano en la mejilla derecha de esta y así rosar sus labios para sí darle un beso que la morena responde de manera asertiva ya que no podía negarse a esos exquisitos labios carmín que la embrujaban en todo sentido.
Con ese beso ambas sienten cosas extrañas y al mismo tiempo en sus mente una imagen aparece como flash, eran ellas dos en esa misma colina pero con atuendos diferentes y el cabello de Korra era rizado más corto de lo normal. Ante eso se separan rápidamente mirándose a los ojos y luego sonríen nerviosamente guardándose esa imagen para sí mismas ya que no querían alarmar a la otra.
-Lamento besarte sin permiso-
-No te preocupes Asami y aunque no lo creas has logrado cautivarme con tu cortejo—hace un ademán elegante a modo de burla con la mano.
-Entonces… ¿Qué procede?-
-Pues siguiendo los pasos de un cortejo como tú le llamas, podríamos tener las usuales salidas a dar un paseo o cenar algo rico con mucha grasa, y ver sobre todo si te conviene salir con una joven de 17 años-
-La edad no importa tu eres adorable pero tienes razón necesitamos llevar esto con calma mucho me verían como una verdadera acosadora y ya que eres menor de edad podrían demandarme de tus padres-
-Jajajaja muy astuta Asami eso me agrada de ti tu inteligencia-
-Pues tú también lo eres-
-Algo me dice que mi acosadora hizo bien su tarea-
-Te dije que en serio me gustas-
-Pues también me gustas-
Se recuesta en el pasto y Asami le sigue, ambas se quedan mirando como si miraran lo que más aman en la vida, tomando suavemente sus manos se quedan así boca arriba adorando ese hermoso momento como si nadie más existiera pero pronto se darían cuenta que no todo puede ser tan bueno.
…
Mientras ellas estaban en esa colina a los lejos una manada de lobos se encontraba deambulando ya que sabían que pronto la fecha del renacer de la elegida llegaría y necesitaban alimentarse o entrenarse para lo que pudiera venir, el líder de la manada era un lobo de color rojizo con ojos dorados que resaltaba sobre los demás ya que era mucho más alto y su nombre era Mako.
Señor puedo oler a un vampiro cerca y está con un humano con un olor exquisito
Dice un lobo gris de ojos dorados que aparentemente era su mano derecha.
Seguramente es ella la del clan Sato siempre viene
Pero ahora viene con alguien y huele delicioso además de que es hembra
Si es verdad su aroma en tan embriagante que no puedo resistirme
El lobo vuelve a su forma humanoide dejando verse como un hombre apuesto con piel blanca y musculatura media que rápidamente comienza a correr hasta donde se encontraban aquellas chicas, en el trayecto coge su ropa la cual era unos pantalones azul marino y camisa de cuadros, dando un salto enorme se sube a una roca y con su gran vista logra ver a las mujeres en esa posición y no puede evitar sonreír al notar a la chica morena que desprendía ese delicioso olor pero a él no le provocaba hambre sino más bien atracción sexual tanto que su cuerpo lobil se calienta de manera exagerada, lanza un aullido para que su manada se mantuviera lejos pero eso alerto a Asami que se para rápidamente y mira al hombre en aquella enorme roca y no puede evitar sentir ese odio natural hacía él aún más notando sus intenciones.
-¿Qué sucede Asami?—mira hacia donde veía la mujer—Santos dioses ¿quién es él?-
-Alguien que no debe conocer, anda vámonos ahora si es peligroso estar aquí-
-Bien lo que digas-
Ambas se dan la vuelta pero de pronto escuchan una voz masculina detrás de ellas.
-Hola chicas-
Asami se voltea primero mostrando sus colmillos pero solo lo hizo reírse.
-¿Quién eres tú?—pregunta Korra sin darse cuenta de la actitud de Asami.
-Mi nombre es Mako, un placer hermosa mujer—trata de acercarse pero la pelinegra se lo impide.
-Lárgate—la voz de Asami alarma a Korra.
-¿Asami estás bien?—busca su cara pero no se la muestra.
-Camina Korra debemos alejarnos de este sujeto-
-Lo dice la mujer que es igual que yo-
-Nunca seré como ustedes pulgosos-
-Pero está bien no quiero conflictos y ten por seguro hermosa dama que sabrás de mí-
-Si claro-
Korra dice confusa mientras que Asami se la lleva jalándola de la muñeca con más fuerza y al parecer tenía mucha prisa de irse, mientras tanto el hombre lobo vuelve a su forma de lobo y dando otro salto vuelve con su manada, pero antes mira hacia atrás riéndose de la vampiresa.
Que hermosa mujer la que posees Sato, pero esta vez no me vas a ganar porque esa linda chica será mía.
Continuara…
Gracia por sus reviews ^^ y les quiero decir que estoy encantada de leerlos porque sé que les interesa leer mis locuras, en cuanto a sus preguntas de si Korra es una humana normal pues ya les quedo claro que no xD.
La primera esposa de Adán viene de las escrituras hebreas, su nombre es Lilith ya que se dice que ella fue la creadora de los súcubos o vampiros como le llamamos.
Si tienen algunas preguntas sobre algo que no entendieron por favor háganlas y las contestaré en el próximo capítulo :3.
Perdón por la tardanza.
