Serie One Shot:

Capricho de los dioses

Fandom: Saint Seiya

Autor(a): Stormy Night Rain92

Disclaimer: Saint Seiya © Masami Kurumada

Tiempo: Manga~Anime /A.U. (Universo Alterno)

Summary:

Hades, señor del inframundo había visto como Atena desafío a todos los dioses y cada vez que encarnaba en un cuerpo humano.

Si la victoria venía con la mortalidad, que mejor que probar y arrebatarsela con sus propios movimientos.

Nota: gracias por la acogida

(^w^)!3

Violet Dragonfly:

Entendiste muy bien ;)

Si plantear que el señor del inframundo encarne es algo que me ha llamado la atención.

Además, los dioses han envidiado a la joven Atena por su vida como humano y eso es algo que deben experimentar algún día.

No es una impresión tuya, me cae como una patada en el estómago.

Es que saori siempre suele ganar y nos hace parecer idiotas como chicas, la diosa me cae bien porque en sus juegos de cada era, ella es una mujer más fuerte y amable que si enfrenta sus problemas.

Si leíste el manga o en los primeros episodios de la batalla galáctica, te das cuenta que era una mujer cruel x0

Saori:Oh! Me ven desde otro país!—se acomoda el desmarañado cabello —bueno es saber que les ha gustado a algunos esta idea loca que tengo desde los 16 años cuando estaba en el instituto.

Capítulo 1:

"Locura"

La era del mito—leyó una niña de cabellos negros sentada sobre el regazo de su padre y a su lado, recostado en la alfombra, su fiel mascota de piel blanca con negras manchas.

Pandora Heinstein, miraba el libro que su padre le entregó con interés y luego se volteo para ver el abultado vientre de su madre.

«Un hermanito» pensó con una sonrisa tierna, miró con anhelo a su madre y ella sonrió palmeando a su lado.

Ella miró por un breve instante la imagen del señor del inframundo, en las páginas de libro donde sus lágrimas eran de sangre en el rostro sin forma y como a los lados dos sombras de dos gemelos lo escoltaban.

«Aun cuando esta acompañado, llora lágrimas de sangre» pensó, se levantó con entusiasmo hasta su madre y tomó asiento a su lado.

Es tu hermanito, su nombre es Heinrich Friedrich*—dijo su madre tomando una de sus manos y llevándola hasta su abultado vientre, su pequeña mano sintió un golpecito que la hizo saltar.

«Ellos decían la verdad » pensó, tratando de no asustarse y forzar una sonrisa.

Había ido al viejo edificio detrás del castillo con su perro Adolf, su padre le había dicho que no fuera y cuando había visto el candado romperse, aún cuando su perro se había comportado de manera extraña.

Entró, sólo por sentirse curiosa.

Después de abrir la puerta, se sintió atraída de forma inexplicable hacia la pequeña caja con un sello y donde las letras parecían desgastadas.

Se acercó y cuando abrió esta rompiendo el viejo papel, unos oscuros espíritus salieron de ellas, sus rostros en las sombras hicieron su corazón latir no solo de temor, sino de expectativa al ver seres de cuentos siendo reales.

Lo irreal, no era tanto aquello sino lo que le habían dicho: tendría un hermano y debía cuidarlo, pues él era el señor del inframundo por tanto era importante su cuidado.

Y allí estaba, en medio de la acogedora sala de su hogar colocando su mano sobre el estomago de su madre.

Sintió una suave corriente que la hizo estremecer, él era consciente de ella y pudo sentir el opresivo poder que hizo latir erráticamente su corazón.

Oh, Pandora—dijo su madre con una sonrisa en su rostro, ella era hermosa con sus rizos dorados, sus adorables pestañas negras y su vestido esmeralda tan elegante, cogió sus manos para colocarlas sobre su vientre —Es tu hermano, mira como te conoce.

Ella sonrió, pero cada golpe que sentía en sus manos era un reloj que anunciaba la llegada de un poderoso ser sobrenatural y que tenía consciencia de quien era ella.

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Hypnos y Thanatos no podían creer lo que había sucedido.

Encerrados por el desafío de los humanos, era inaceptable...¡Una Locura!

Pero, lo extraño era que su señor fuese vencido en su palacio del cielo y este fuese vencido aún sabiendo el futuro por medio del padre de los dioses: Cronos.

Aún así, su petición fue clara y ellos debían atraer a la joven moradora del castillo, no podían creer lo que su señor les pedía: Nada más y nada menos que vivir como humanos con él.

Pero antes de eso, debían llamar a los tres jueces del inframundo para encomendar una misión distinta a las usuales y que podría traer seguridad a los planes de su señor.

Ambos extendieron el pergamino que les había sido entregado al momento de ser liberados y en el se desplegaban imágenes de lo siguiente a realizar, habían sabido sólo que no debían intimidar a la humana que los liberaría.

«Realmente eso era... Tan fuera de sí» pensó Thanatos, exasperado vio a su hermano gemelo cavilando en las posibilidades y luego chasqueo los dedos «¡Ellos eran superiores a los humanos!»

Calmate, Thanatos—dijo, su voz pasiva mientras miraban la imagen de un niño cabello marrón oscuro y un orfanato en oriente.

La petición de su señor, era tomar al niño junto a su hermana, criarlo como caballero y enviarlo a grecia a buscar luego la armadura, para ganar su lealtad debían de sacarlo de dicho orfanato.

Ese chico, era el Caballero de Pegaso.

Porque no simplemente lo matamos y terminamos con el ejecutor de los dioses—dijo el señor de la muerte con sus ojos fijos en el infante, uno de las creaciones de los dioses que era contraria a su naturaleza como inmortales y por así decirlo, era un desafío para cada uno de ellos.

Por una simple razón, Thanatos—dijo su hermano gemelo, deslizando sus dedos para ver la instrucción completa del asunto —Regresaria su alma nuevamente en otro cuerpo, para cuando volviera los planes de nuestro señor serian arruinados y Atena ganaría, algo que no deseamos.

Thanatos observó los campos elíseos, desde su libertad no querían exponerse nuevamente a posesionar un cuerpo humano y por ello, era arriesgado lo que había planteado su señor.

Ademas, si el señor Hades ha pedido que sea esto no es por casualidad—dijo, meditando en los sucesos —Tambien mencionó que el castillo estará protegido y confía plenamente en nuestra lealtad.

Eso lo hizo recapacitar, las almas de los espectros solo despertarían en unos años más y por decirlo así, los jueces del inframundo en todo su poder también.

Entonces, hagamos los preparativos para esta partida de Ajedrez, Hypnos—dijo Thanatos con una sonrisa, extendiendo las alas de su armadura para atravesar el espacio tiempo donde se encontraría con los Jueces del inframundo.

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* Debo aclarar que pensé en este nombre por su significado antiguo.