Hellooooooo les dejo este nuevo capi porque andaba inspirada y para que conozcan un poco más hacia dónde va el fic, que lo disfruten!
Luego de que la maldición se rompiera y cada uno volviera a la normalidad, el ambiente de Storybrooke era desolado, no era para menos, Emma, Mary Margaret y Belle habían muerto, Zelena fue llevada junto con su hija a Oz y no había manera de hacer que regresara, no al menos por el momento.
Se hicieron los funerales simbólicos de la familia Charming, Rumple lo hizo íntimo, no quería nadie cerca de él y del cuerpo de Belle, en el funeral de Emma y su madre todo el pueblo estaba reunido, palabras de aliento les fueron dichas a David, Henry y a Hook, estaban desolados, despertar y ver la cruda realidad había sido devastador, Regina no había hablado aun con ellos, después de lo que había pasado entre ellos con la maldición, no era el momento.
Luego de darles el ultimo adiós, la abuela recibió a todos en su cafetería, aquella en la Regina había estado trabajando estando maldita, se podía percibir tristeza por todos lados, Regina se sentó cerca de la barra, estaba bebiendo whisky, no era para menos, necesitaba algo fuerte para calmarse un poco, fue así como la abordo Hook.
-Regina –esta levanto la vista.
-Hola Hook… no hemos hablado desde que despertamos de la maldición, siento mucho lo de Emma, a pesar de nuestras peleas, tú sabes que la consideraba mi amiga.
-lo se… siento como si fuera una pesadilla, esa maldita bruja…
-no vale la pena desgastarse en eso, ella obtuvo su merecido, estoy segura de que Emma quisiera que siguieras adelante.
-lo se… escucha, sé que estábamos malditos, pero quiero pedirte una disculpa sobre lo que paso entre nosotros aquella mañana. –agacho la mirada.
-tú lo has dicho, estábamos malditos no hay nada de que disculparse, todos hicimos cosas locas durante la maldición –suspiro con algo de tristeza.
-lo dices por Charming?
-ni siquiera puedo darle mis condolencias porque no lo puedo ver a la cara.
-repite a ti misma eso que me acabas de decir, ninguno tiene la culpa, fue la maldición.
-lo se… es solo que será difícil.
-también quería despedirme.
-de que hablas?
-no puedo seguir aquí Regina, todo me recuerda a Emma.
-y a dónde iras?
-navegare en mi barco, ya veremos a donde me lleva –sonrió –solo quiero alejarme, tal vez regrese después.
Regina se levantó del banco donde estaba sentada y le dio un fuerte abrazo, David los observo de lejos, tenía el corazón destrozado por la muerte de su esposa e hija, ahora se las tenía que arreglar como un padre soltero y ni siquiera podía pedirle consejos a Regina que era la persona más cercana a él.
Luego de la despedida de Hook fue el turno de Henry de acercarse a ella.
-mama
-hola cariño… aun no puedo acostumbrarme a verte así, eres tan guapo. –Henry sonrió avergonzado.
-mama… necesito hablar contigo.
-qué pasa?
-el tiempo que pase alejado, tenía un trabajo, amigos…una novia.
-ya veo… creo que sé a dónde va esto.
-quisiera volver mama, no es un adiós definitivo, podría venir cada quince días a visitarte y hablaríamos todos los días.
-no tienes que convencerme Henry, si tuvieras catorce años te diría que estás loco, pero ya eres un hombre, tienes que seguir tu camino.
-gracias mama.
-no tienes nada que agradecer cariño –le acaricio la mejilla.
-mama eso que paso con el abuelo –las mejillas de Regina se tornaron rojas inmediatamente –solo hay que darle tiempo para que todo se calme.
-gracias por la preocupación, pero ya lo manejare a su debido tiempo.
-él va a necesitar ayuda con él bebe mama, esta solo… hay que arreglarlo cuanto antes.
Luego de unos días Henry se despedía de Regina para volver a Seattle, la despedida fue dura, pero Regina comprendió que era lo mejor para el futuro de Henry.
Mientras tanto después de algunas semanas en la oficina del alcalde, Regina quien había vuelto a su antiguo trabajo pudo ver las cosas que David había dejado atrás cuando era el alcalde, sintió escalofríos al ver una foto de ambos que estaba guardada en un cajón, poco a poco retomo las riendas del pueblo nuevamente, sin embargo no había días en que no recibiera quejas de los habitantes ya que el sheriff del pueblo continuamente faltaba a su trabajo, al parecer no le iba muy bien como padre soltero, por lo que decidió por fin verse a las caras y ofrecerle su ayuda.
David estaba ajetreado con Neal en brazos mientras le preparaba un biberón ante el llanto del pequeño, cuando alguien todo a la puerta, al abrirla no pudo más que sorprenderse.
-Regina… -casi susurro.
-puedo pasar?- David titubeo un poco en su respuesta pero al final le dio paso para que se adentrara al departamento.
-adelante. –el pequeño Neal seguía en un mar de lágrimas. –lo siento estaba preparando su biberón.
-puedo? –hizo el ademan para sostener a Neal. –al menos mientras vas por el biberón.
-muy bien. –David le paso al bebe y observo a lo lejos como Regina hablaba con el mientras hacía pequeño círculos con sus manos en la espalda del pequeño, poco a poco Neal empezó a calmarse y ya solo eran pequeños sollozos, después de unos minutos David se acercó con el biberón.
-dame acá –le pidió el biberón, él bebe estaba tan tranquilo que David le entrego el biberón y observo como Regia se sentaba en el sofá y alimentaba al bebe. –escucha sé que es difícil lo que ha pasado, lo siento si no había venido antes pero yo no me sentía… -ni siquiera sabía cómo decirlo.
-lo entiendo Regina, me siento de la misma forma.
-siento mucho lo que les paso a Emma y Mary Margaret, has perdido a tu esposa e hija, yo he perdido a mi más queridas amigas… mi familia. –David se sentó frente a ella en el sofá y agacho la cabeza, no quería que Regina viera que los ojos se le pusieron vidriosos. –sé que estas teniendo problemas para adaptarte con Neal.
-será momentáneo, la abuela lo cuidara, es solo que se está poniendo al tanto con la cafetería.
-lo entiendo y vengo a ofrecerte mi ayuda, puedo cuidarlo por las mañanas y podrías pasar por el cuándo salieras del trabajo.
-eso es mucho tiempo Regina además habiendo sido el alcalde en la maldición, sé que estarás ocupada.
-David, siempre he sido la alcalde y si no lo recuerdas crie a mi hijo sola, en ese momento no conté con la ayuda de nadie, se cómo arreglármelas, pondré los viejos muebles que usaba con Henry en la oficina, te aseguro que podre arreglármelas, además tú mismo lo has dicho será solo un tiempo, mientras la abuela termina de arreglar sus cosas en la cafetería. –David se quedó pensativo.
-muy bien, ya veremos cómo se encuentra Neal, si todo va bien, acepto… y gracias Regina.
-no hay nada que agradecer, bueno… entonces mañana espero muy temprano en mi oficina a este jovencito –decía mientras le acariciaba los cachetes regordetes y se lo entregaba a David.
-ahí estaremos.
Regina salió de ahí aliviada, no había sido tan incómodo como pensó, tal vez era porque ninguno quiso tocar el tema y agradeció en silencio eso, a la mañana siguiente Regina llego muy temprano a la oficina y con un movimiento de manos aparecieron diversos muebles, un corralito, un gimnasio para bebes que tenía estrellas brillantes colgando, además de algunos juguetes, sonrió con nostalgia al verlos, recordaba cómo había sido tener a Henry con ella cuando era un bebe, había sido un caos por supuesto, ella como la reina malvada convertida en madre y sin nadie que la ayudara, pero se las había ingeniado y esos eran recuerdos que atesoraría por siempre, después de unos minutos la puerta de la oficina fue tocada y un David con uniforme de sheriff y con una gran pañalera con todas las cosas que Neal podía necesitar además del bebe, entro a la oficina.
-buenos días Regina.
-hola David, hola cariño… -sonrió al bebe y lo cargo en brazos.
-aquí tienes todo lo que necesita, señalo a la pañalera y en esta hoja están algunas indicaciones.
-también fui madre…gracias.
-lo siento… es solo que nunca lo he dejado con nadie, Mary Margaret siempre estaba con él, la abuela en ocasiones lo cuidaba, pero era raro que nos separáramos de él.
-lo entiendo y no te preocupes, puedes llamarme para checar que todo esté bien.
-ok, gracias de nuevo Regina –se acercó a ella y se agacho a darle un beso en la cabeza del bebe –hasta en la tarde.
-adiós.
Una vez que se quedaron a solas, el pequeño Neal miraba alrededor.
-ahora solo somos tu y yo… -le decía casi con voz infantil, mientras que se sentaba en el sofá –mira cuantas cosas tengo para ti, este oso era de tu tío Henry, él lo adoraba –el niño lo tomo con sus pequeñas manos y Regina apretó el peluche que hizo un ruido extraño, él bebe se estremeció al principio pero después dio una risa –te gusta no es cierto? –ahora era Neal quien apretaba el oso para escuchar el sonido, Regina lo observaba un tanto con tristeza, era la viva imagen de David, sin embargo podía ver en los ojos a Mary Margaret, ellos no se merecían un final así, le dio un beso al bebe y lo acomodo en el corral con los juguetes, para después ir al escritorio y ponerse a trabajar.
Después de un rato Regina dejo de lado los papeles para sacar a Neal del corralito, el pobre quería atención y empezó a llorar, Regina lo calmo y decidió ir a la cafetería, tanto para despejar al niño como ir por su café.
-buenos días Regina, ese niño yo lo conozco –dijo la abuela sonriendo al verlos entrar.
-estoy segura que sí, ahora es mi compañía.
-siento mucho no poder ayudar a David, pero dejaste un desastre aquí niña!- casi recriminó.
-hey! La cafetería siempre estaba llena de clientes cuando yo estaba aquí.
-creo que era más bien por ti que venían o no me dejaras mentir que tuviste un sinfín de pretendientes.
-no es verdad.
-al menos yo recuerdo un Hook casi obsesionado y a… -la abuela se quedó callada –bueno ya sabemos.
-estábamos malditos, tú lo has dicho, ahora podrías traerme ese café… que necesitare mucha energía.
-ahora mismo.
Después de visitar la cafetería por la tarde Regina cambiaba de pañal a Neal.
-ohh dios, había olvidado esto… que cosa has comido Neal? –mientras le hacía cosquillas en el vientre ante la sonrisa del niño –solo porque eres tu querido –se acercó y le dio un beso en las mejillas, el niño le tomaba con las manos el cabello a modo de juego, justo en ese momento alguien todo la puerta. –adelante.
-ya estoy aquí –decía un David curioso al observar a la siempre seria Regina sentada en el sofá, mientras le cambiaba el pañal a su hijo.
-ya casi está listo este muñeco. –luego de ponerle el pañal, Regina le acomodo el pantalón que traía el niño. –ahora si… todo listo! –lo levanto en brazos.
-gracias, como se portó? Espero que no te haya dado muchas molestias.
-es un niño muy bien portado, fuimos a la cafetería un rato y nos la pasamos aquí, es todo un ángel.
-me alegro –Regina le entrego al bebe.
-entonces, los veo mañana?
-si no has cambiado de opinión. –decía casi tímido.
-por supuesto que no.
-entonces hasta mañana David.
-adiós Regina.
David salió con él bebe y sus cosas en brazos, Regina se sintió feliz de poderlo ayudar de alguna manera, parecía que las incomodidades de lo que había pasado se habían olvidado.
Espero que les haya gustado el capi y me lo hagan saber para ver si lo continuo o no, me gusta mucho escribir pero también tengo ocupaciones así que si no gusta pues me paso a otra cosa, no me gusta dejar fics abandonados pero tampoco perder tiempo, espero sus respuestas y cualquier sugerencia y critica es bienvenida!.
Princess Miya: muchas gracias por tu review, el EC es mi placer secreto hahaha y ya que la tempo fue bye bye Robin u.u pues bueno me conformo escribiendo EvilCharing XD espero que te haya gustado este nuevo capi y me comentes tu opinión.
AbyEvilReal4Ever123: amigaaaaaaa! Tanto tiempo verdad? Hay esque no había tenido tiempo de escribir y luego el fic que tenía el GoldenQueen ya lo deje u.u… no recibí respuesta asi que bye bye hahaha asi que ahora me embarco con este y hay si el hook, a mí me encantan todos los shippers que le ponen a mi Regina y el HQ no es la excepción hahaha así que decidí darles un pequeño momento aunque fueran malditos, espero que te haya gustado el capi, gracias por el review, saludos!
