QUIERO ESTAR A TU LADO


Capitulo 2:

¿Un Mal día?

-Vaya… que mal tiempo hace, suerte que me traje el paraguas – Comentó una chica pelirroja mirando el cielo nublado.

-¿Eh? – Una rubia de ojos azules se giró para ver a su amiga.

-¡Namine! ¡Hace unos días que estas por ahí perdida en la luna! ¡Regresa ya! ¿Quieres? – Mandó Kairi. Hacia días que empezaba a molestarse por la actitud de su mejor amiga.

- Perdona… ¡Pero escuché lo que decías! Que hace muy mal tiempo- Mustió Namine un poco indignada.

-¿Qué voy a hacer contigo? – Preguntó Kairi, y la rubia solo se limitó a encogerse de hombros con una pequeña sonrisa.

[esa conversación… ese chico… hace días que no me lo puedo quitar de la cabeza…Y no le conté a Kairi lo que ocurrió.

Mientras, en otra parte de la ciudad:

-¿Que te pasa Roxas? ¿Es que no estas contento de haber entrado a la organización XIII? ¡Vamos! Te acogimos auque fueses demasiado pequeño. Deberías agradecérnoslo. – Inquirió una chica de intensos ojos verdes y pelo rubio.

-…-

Al día siguiente:

- Vaya, sigue haciendo mal tiempo…- Gruñó la chica rubia de ayer mirando por la ventana.

- Pues coge el paraguas, hija – Contestó el padre de ésta sentado en su silla desayunando y leyendo el periódico.

- ¿No me digas? ¡No lo había pensado...!- Rió ella sarcástica, aunque su padre siquiera levantó sus ojos del periódico.

- Oye, tengo que contarte algo- Empezó el padre mirándola al fin y dejando el periódico plegado sobre la mesa.

- Dime papá- Contestó, prestándole atención y apartando los ojos de la ventana para posarlos en su padre.

- Es solo que, papá se tiene que ir durante un tiempo- Prosiguió el padre de mismos ojos azules que su hija, hablando en tercera persona, como si le estuviese hablando a una niña pequeña.

- ¿Otra vez?- Masculló su fina voz, ahora triste.

- Sí cariño, lo siento. Es mi trabajo – Y él se limitó a repetir la misma frase de siempre.

-Está bien…- Ésa parecía ser su respuesta diaria, ya se había familiarizado con ella- ¿Cuánto tiempo vas a estar fuera?

- Pues como mínimo dos semanas…- Respondió algo incómodo por tener que dejar otra vez a su hija sola durante tantos días.

- ¿Y cuándo te marchas? – Refunfuñó molesta y a la vez triste.

- Pues la semana que viene…- Respondió él.

- ¿Tan pronto? ¿Y cómo no me lo dijiste antes...? – Volvió ese tono molesto y triste.

- ¡Yo no lo supe hasta ayer, hija! – Gruñó el padre.

- Está bien… - Se rindió ella, otra vez.

- Te dejaré dinero de sobra por lo que necesites.

- Claro, pues me voy al instituto, llego tarde.- Murmuró con sequedad.

- ¡Adiós Namine! – Incluso antes de que pudiera terminar la frase sonó la puerta de la entrada.

En el instituto, a la hora de la comida.

- ¿Nami? ¿Qué te ocurre? – Unos ojos azules se clavaron en ella.

- Ah… Nada importante... Es sólo mi padre…- Suspiró ella con falsa tranquilidad en su voz.

- ¿Qué ha pasado esta vez? – Preguntó su mejor amiga.

- Bueno, ya sabes, lo de siempre…- Contestó ella casi en un murmuro, ella desviando la mirada de esos ojos preocupados.

- ¿Se va otra vez..?- Aventuró ella.

- Sí...

- ¿Durante cuánto tiempo?- Inquirió sin quitarle los ojos de encima.

- No lo sabe ni él, dice que como mínimo dos semanas y se va el miércoles…- Respondió.

- ¿Tan pronto? ¿Cómo no te lo dijo antes? – Sus ojos seguían preocupados.

- Eso mismo le pregunté yo, pero dice que no lo supo hasta ayer…- Contestó ya más calmada.

- Bueno no importa, yo vendré a menudo- Prometió Kairi con una sonrisa y un abrazo.

- Gracias Kairi… - Le agradeció devolviéndole el abrazo- Pero tranquila, estaré bien.

- ¡Venga anímate! – Le pidió Kairi para que dejara de pensar en el asunto y pareció resultar ya que Naminé cambió de tema.

- ¿Sabes? Hay algo que tengo que contarte- Empezó la rubia al principio decidida, luego comprendió que no sabia como decírselo a su mejor amiga, ni siquiera se lo iba a tomar bien, de eso estaba segura.

- ¡Dime! Soy todo oídos – Exclamó Kairi con una sonrisa.

En la Organización

- Roxas… ¿Cómo que vas a dejar la organización? ¡¿No ves que son capaces de matarte!

- Axel, de veras, ¡no te preocupes! – Replicó el chico rubio de mirada profunda.

- Pero si sólo hace unos pocos meses que ingresaste en el grupo, si no era lo que querías, ¿entonces para que viniste? – Inquirió Axel algo molesto y confuso.

- Porque… no sabia lo que quería- Contestó evitando la mirada.

- ¿Acaso ahora lo sabes? – Impuso él.

- … - Pero Axel no obtuvo respuesta alguna.

- Oye, quédate hasta que tengas un plan mejor, ¿quieres? – Le pidió actuando como si no hubiesen estado hablado de nada importante, cosa que molestó a Roxas.

- ¿Por qué debería que hacerte caso? ¿Por qué me das órdenes? ¡Tu sólo eres uno de ellos, no se porque te digo nada…! – Gritó exasperado. Axel suspiró, como si estuviera hablando con un niño pequeño y tuviese que tener paciencia.

- Primero, te lo digo por tu bien, no quiero que te maten… y segundo, ¡confundes los consejos con órdenes! ¡Nunca sabes interpretar la preocupación de los demás! ¡Ni siquiera te dejas ayudar!

- ¿Por qué os empeñáis tanto en eso? ¡Yo NO necesito ninguna ayuda, me basto conmigo mismo!- Chilló Roxas enfurecido mientras Axel no se le pasaba por alto el plural que usaba el chico.

- Oye… Cuando cambies tu visión del mundo y dejes de decir tonterías me avisas, ¿lo captas? Y luego me cuentas qué mosca te ha picado- Razonó con bastante tranquilidad. Roxas estuvo un tiempo pensando.

- Jamás lo entenderías de la misma manera que yo…- Concluyó con una media sonrisa.

- Pues deja que lo intente – Contestó su amigo apoyando su espalda en la pared con los brazos cruzados, dispuesto a escuchar todo.

- …-


Namine estaba por la calle sola otra vez, con su paraguas blanco y su mirada perdida, no podía sacarse a Roxas de la cabeza, la intriga la concomía por dentro, parecía como si sus preocupaciones se juntaran de golpe. Ya era viernes, Roxas no había vuelto a aparecer y su padre se marchaba en pocos días...


Llegó el miércoles y Naminé se levantó más temprano de lo normal, para despedirse a primera hora de su padre, que ya tenía el taxi en la puerta rumbo al aeropuerto. Se vistió rápidamente, bajó las escaleras y salió por la puerta principal para dirigirse a su padre y darle un fuerte abrazo.

- Te echaré de menos, papá- Susurró mientras sostenía su abrazo.

- ¡Naminé! ¿Por qué te levantaste? Ya nos despedimos ayer, además todavía falta mucho para que empiece la escuela…- Dijo el padre abrazándola también.

- Lo sé pero como no sé cuando voy a volver a verte…- Le recordó ella separándose y mirándolo a la cara sin ocultar su tristeza.

- Hija, ya verás como vuelvo antes de que puedas darte cuenta…- La consoló su padre con una cálida sonrisa.

- Ya bueno, espero que te vaya bien- Añadió con una sonrisa conformista.

- Seguro – Prometió con su sonrisa- Hasta pronto hija.

- Adiós papá - Susurró con una voz casi inaudible, mientras veía como su padre subía en el taxi y la saludaba. Ella ni se molestó en levantar la mano, solo se quedó estática viéndolo marchar, incluso después de desaparecer por la carretera permaneció quieta.


Roxas andaba por la calle solo, con sus manos en los bolsillos, como de costumbre. Estaba sumergido en sus pensamientos y concentrado pensando en una chica rubia que le había hecho cambiar en solo cinco minutos de conversación. Al menos ahora tenía en algo suficientemente importante en qué pensar. Mientras caminaba, dio la vuelta a la esquina y para su sorpresa vio alguien conocido salir corriendo de su casa. Era la chica rubia del otro día. Vio toda la escena. Después de que el taxi se llevara a su padre, la chica todavía miraba en la dirección por donde se había marchado y se secaba algunas de las lágrimas que le caían por las mejillas. Estuvo unos cuantos minutos más allí, parada. Finalmente, entró en su casa. Roxas se quedó allí, apoyado en la pared, incluso después de que ella entrase.

Fin Del Capitulo 2


N/A:

Siento haber abandonado el fic, la verdad, pero espero que os haya gustado este capítulo porqué el siguiente será la llave. Este era solo para ligar cosas. Seguid leyendo, y espero que podáis perdonarme por ni siquiera haver avisado cuando borré el fic ^^' Ahora estará mejor, lo prometoo~

En mi perfil hay un link de la ilustración de este capitulo!

Muchas gracias a Poppy-chan Makenzie, kup y mina-chan por vuestros reviews :)

Rescued-Doll