Antes que nada, gracias a Etherias Juan Dragneel - 115, Shiki shiba y Summoner Dante por comentar en el primer capítulo. Se agradece muchísimo su interes o apoyo en el fic.
Quería aclarar algunas cosas. En este fic la magia de Natsu será tan poderosa como pueda ser. En mi opinión siempre fue una magia enorme y destructiva, solo que Natsu necesitaba experiencias para poder desarrollar su uso.
Luego decir que obviamente este será un harem. Erza y Mirajane. Dudo mucho que vaya a añadir más, aunque si es muy pedido podria añadir una tercera, de Bleach o Fairy Tail.
Tambien este Natsu sera un poco OOC. No solo por las experiencias por las que le hago pasar, sino porque en este fic Natsu no es realmente 100% inmaduro, (sigue siendo algo idiota) solo usaba su inmadurez para mantener vivo el gremio.
Espero que les guste ^^
No tuvo tiempo para pensar en su situación actual, ya que nada más recuperar su consciencia un montón de voces empezaron a escucharse en su cabeza. No eran voces suaves como la de Mirajane cuando cantaba, o cargadas de calma como la de Erza. Eran gritos agónicos.
Tenía grandes ganas de llevarse las manos a la cabeza, intentar de todas las maneras posibles callar a todas esas cosas que gritaban en su cabeza. Pero no podía.
No sabía que estaba pasando ni por qué, pero ahora poseía un cuerpo totalmente nuevo. Se sentía bastante pesado, sus movimientos eran lentos y no tenía brazos. Aunque ahora mismo su apariencia le daba igual, solo quería dejar de oír esos gritos. Esos gritos que parecían querer volverle loco, querer tomar el control de 'su' cuerpo. Como si…
''Comer…''
Era difícil distinguir palabras de todas las voces que se escuchaban, pero una voz era más fuerte que las otras. Una especie de susurro que parecía darle consejos.
''Tienes que comer…''
Pensando que esa misma voz lo había provocado, en ese momento empezó a sentir hambre, como si hubiera pasado años sin probar bocado.
''No hay nada para comer aquí…'' Pensaba Natsu, buscando a su alrededor alguna fuente de alimentos. Todo lo que le rodeaba eran Gillians (aunque Natsu no sabía lo que eran) y una especie de bosque sin vida. Seguía tan confuso por su circunstancia actual que no pudo ver como todos los Gillians (Menos Grande) a su alrededor permanecían inmóviles, observándole a él y solo a él.
''A ellos…cómetelos…'''
''¡¿Q-Que?!'' Natsu no sabía que eran ni donde estaba, pero todas esas criaturas tenían una forma parecida a la suya. ¿Podían ser personas como Natsu que están pasando por lo mismo que el? Entonces sería asesinato!
''Si no te los comes tu…te comerán ellos…'' Antes de poder responderle a la extraña voz, la mirada de Natsu se dirigió a unos perturbadores sonidos a su espalda. Con sorpresa podía ver como uno de los Gillians estaba atacando a otro. Pero no era una pelea como las que tenían en Fairy Tail…eso era realmente terrorífico.
El que estaba siendo atacado no se movía ni un milímetro, dejándose atacar por el otro. Era la forma en la que se atacaban lo que perturbaba a Natsu. Se lo estaba comiendo. Solo estaba usando sus dientes, arrancando poco a poco pedazos del cuerpo de la víctima, y por cómo se movía su garganta era evidente que se lo estaba tragando.
Su corazón latía con fuerza, miedo inundando su cuerpo. Esto no era para nada como su hogar. Este mundo era terrorífico. Era asqueroso como la única manera de sobrevivir era comiéndose a otros como el.
Era realmente asqueroso…
¿Entonces por qué tenía tanta hambre al verlos comer?
''M-Me estoy volviendo loco'' Su respiración aumentaba, intentando calmarse tomando más y más aire. Pero eso no apaciguaba su hambre. Natsu estaba aterrado. ¿Se estaba convirtiendo en un monstruo?
''Come''
Los Gillians a su alrededor comenzaron a caminar hacia él, lentamente tambaleándose de un lado a otro, como si su sola presencia los atrajera a todos. No tenía brazos para defenderse y todo su cuerpo se movía realmente lento. Natsu era estúpido para la mayoría de las cosas, pero en peleas sabía lo que hacía. Con la movilidad que tenía ahora no podría dar ni patadas ni cabezazos, al menos no de manera muy eficaz.
''Come''
''Cállate!'' Su respiración más y más intensa mientras veía como se acercaban cada vez más y más. Iba a morir. Si no hacía nada moriría ahí mismo.
No podía permitirlo.
Dos líneas roja y blanca aparecían en su mente, entrelazándose mientras danzaban en el aire.
No quería morir.
''Come.''
No podía morir.
''Cómetelos.''
Tenía que sobrevivir, tenía que volver a casa.
''Cómetelos.''
Tenía que volver a verlas.
''Cómetelos!''
''AAAAAHHH!''
Sin pensárselo dos veces se abalanzó hacia el Gillian más cercano, su dentadura hundiéndose en su hombro con firmeza. Le había arrancado parte de la carne, pero Natsu sabía que no era suficiente. Su instinto le decía que tenía que tragársela. Tenía que comer. Para hacerse más fuerte. Para sobrevivir.
Cerrando los ojos, intentando no pensar en la atrocidad que estaba haciendo, la carne del Hollow pasaba a través de su garganta, lentamente recorriéndola hasta llegar a su estómago.
''Sigue''
Y Natsu siguió.
Unos Adjuchas veían el espectáculo desde cierta distancia. Para unos Hollows de su nivel el alimentarse de Gillians era casi inútil. La energía y poder que le daban era inexistente comparada con la que recibían al comer otros Adjuchas, casi como si ese mundo te obligara a practicar canibalismo. A parte de que nunca conseguirían evolucionar a Vasto Lorde comiendo seres tan débiles como los Menos Grande.
Pero alguno de ellos encontraba diversión al ver como los Gillians 'novatos' intentaban sobrevivir. Era lo más cercano a un televisor en Hueco Mundo.
Era un hecho que Natsu les había sorprendido. Era el Gillian más extraño que habían visto en su vida.
No podían percibir Reiatsu de él, pero si podían percibir otra cosa que no lograban identificar. No era ninguna forma de energía que ellos conocieran y era enorme, tan grande como el reiatsu de un Vasto Lorde. Algunos simplemente lo descartaban como una alucinación, mientras que otros no separaban la vista del extraño Gillian, tratando de analizar si era una amenaza o no.
Con bastante proeza Natsu atacaba y atacaba, solo con sus dientes pero nunca dejando que ninguno le tocara. Al mismo tiempo que tragaba la carne de los Hollows, se movía lo más rápido que podía para esquivar a los demás que le rodeaban.
Él no se daba cuenta de que cuanto más comía, su propio cuerpo estaba empezando a generar Reiryoku en leves cantidades.
''Esta…¿llorando?'' Uno de los espectadores se había dado cuenta de que sorprendentemente, lagrimas recorrían las 'mejillas' del inusual Gillian. ''No sabía que los Hollows podían llorar.''
Pero no estaban observando a un Hollow. Porque aunque Natsu tuviera los mismos impulsos que ellos, él no tenía un agujero en su pecho. No le faltaba su corazón. Porque Natsu llegó a ese lugar con una sola cosa en mente.
Amor.
Aunque ahora mismo todo su amor lo tenía guardado muy en el fondo de su corazón. Ahora no debía sentir amor, no debía pensar en su hogar. Estaba haciendo algo que le rompía el alma, algo que haría que sus seres queridos le vieran como un monstruo.
''Wow…se los está cargando a todos. Si sigue así se convertirá en Adjucha en unos segundos.'' Un Gillian no era ningún desafío para ellos, pero un grupo tan grande como el que estaba atacando a Natsu podría causar problemas a cualquier Adjucha que no estuviera atento.
Pocos minutos habían pasado desde que Natsu comenzó a vivir su propio infierno. A su alrededor los pocos restos que quedaban de los Gillian se empezaban a desvanecer en el aire, todo mientras el cuerpo de un agotado Natsu brillaba con intensidad.
''Preparaos. Cuando se convierta nos lo comeremos, seguro que será la mejor comida en much-''
Una explosión silencio a todos los Adjuchas presentes. No una explosión convencional, era la enorme presión de Reiatsu que Natsu comenzaba a generar. Todo el Reiryoku que había ingerido de los Gillians buscaba un lugar donde poder almacenarse.
Natsu ya tenía un gran tanque mágico, enorme incluso para magos de clase S, pero solo diseñado para guardar magia. Así que la nueva forma de energía se abrió paso al único lugar donde podía quedarse para posterior uso de Natsu.
Su Segundo Origen.
Los Adjuchas veían con sorpresa como la forma de Natsu comenzaba a cambiar, su Reiatsu más intenso que la suma de todos los suyos juntos. Sabían que ese Gillian era bastante único con respecto a los demás, pero nunca habían visto uno que se transformara de manera tan rápida y poderosa.
Toda la energía que desprendía había comenzado a atraer varios grupos diferentes de Adjuchas. Para los Hollows lo único que importaba era el poder, y tanto Reiatsu en el Bosque de los Menos solo podía significar que un recién formado Adjucha les estaba retando. Muchos no se tomarían la molestia por alguien que acababa de convertirse, pero la intensidad de su poder era apetitosa para todos los presentes.
Números y números se situaban alrededor del joven Dragon Slayer, todos esperando a que terminara su transformación para poder hacer esa fuerza suya, para poder ingerir al prometedor Hollow que observaban.
Pero algo iba mal.
Normalmente la transformación acababa cuando el Hollow adoptaba cualquier forma diferente a la de un Gillian, la mayoría asemejándose a animales. Lo que estaba pasando ahora mismo no debería ser posible. El cuerpo resplandeciente de Natsu estaba adoptando forma, pero la silueta que todos estaban viendo era la de un humano.
''Es imposible!''
''Todos debemos pasar por Adjuchas primero, esto no debería de estar pasando…''
''Que locura es esta! Nada así había pasado nunca!''
Todos comentaban asustados al ver como el brillo que desprendía Natsu se apagaba. Ante ellos estaba una figura humanoide con alas parecidas a las de un dragón saliendo de su espalda, y dos cuernos en la cima de si cabeza. Sus ojos negros con la pupila amarilla y su piel totalmente blanca, como si nunca hubiera presenciado el Sol. Su máscara de Hollow solo cubría su boca y nariz (imaginad la máscara de Kakashi pero hecha de hueso), su pelo rosa danzando ante la brisa.
Pero lo más extraño del pelirrosa era que a diferencia de todos los Hollows y Arrancar existentes, él no tenía ningún agujero.
''V-V-Vasto Lorde…'' Algunos de ellos empezaron a asustarse. Ninguno podía negar el poder de su Reiatsu, y aunque ellos ganaran en número, los Vasto Lorde no eran ninguna broma.
''¿Acaso es posible? ¿De Gillian a Vasto Lorde?''
''Nunca nadie se había saltado ser Adjucha…''
''No deberíamos…¿irnos?''
''Somos cientos, si conseguimos comernos a un Vasto Lorde…''
Comer.
Al final todo se reducía a eso.
Comer o ser comido.
Realmente este mundo daba asco.
Todos fueron acallados al ver como Natsu dirigía su mirada al grupo de Adjuchas. Su rostro mostraba melancolía y culpa, sus mejillas aun con lágrimas en ellas. Esos seres no eran como los enemigos de Fairy Tail. No se volverían buenos después de una paliza. Porque en este mundo desértico y sin vida no había vegetación, animales o civilización. En este mundo todo se basaba en matar o morir.
De verdad que no quería hacerlo. No quería volver a sentir como la carne cruda de sus enemigos bajaba por su garganta. No quería convertirse en un monstruo.
''Come…''
Varios Adjuchas adquirían valor al ver el rostro lleno de dolor de Natsu. Era bastante extraño, pero ese Vasto Lorde era más humano que Hollow. Y se aprovecharían de ello.
''Todos atacad! Solo con un trozo de su carne seremos imparables!''
¿Por qué?
''No podrá con tantos, tenemos que darle un mordisco antes de que los otros lo acaparen!'' Decían los Adjuchas que vinieron en grupos.
¿Por qué le atacan? ¿Por qué no podían dejarle en paz?
Natsu veía como todos los Adjuchas que le rodeaban comenzaban a esprintar hacia su dirección, sus sonrisas llenas de crueldad al pensar en diferentes maneras de matarlo y alimentarse de él. ¿Acaso era eso en lo que se había convertido? ¿Un monstruo que solo servía para matar?
''Ellos matan…tu no matas…tu comes…'' La voz aún se escuchaba débilmente en su mente, diciendo solo frases simples para que el pelirrosa pudiera entenderle con la poca energía que tenía.
''Comer es como matar…''
''Tu lo haces…para vivir…''
Aun sin moverse, la distancia entre él y el ejército de Adjuchas se acortaba poco a poco.
''Comer para vivir…para verlas.''
Los ojos de Natsu se abrieron con sorpresa.
''No eres…asesino. Si no vives ahora…nunca las veras…''
Otra lágrima volvía a recorrer su mejilla. Era cierto que no era un asesino. No había matado a esos seres por diversión o por gusto. Era eso o morir. Y no podía morir en ese lugar.
''Comer…por obligación.''
Moviéndose ligeramente hacia un lado esquivaba con elegancia un ataque de uno de los Hollows. Los ojos que siempre emanaban felicidad ahora estaban llenos de frialdad.
''Comer…para vivir…''
Con su mano golpeaba las extremidades de un Hollow que le atacaba, de manera que la dirección de su ataque era desviada. Con rapidez sus puños derribaban el Hollow que no podía defenderse a tiempo, para luego abalanzarse hacia otro.
''Comer…para verlas…''
Esquivando los mordiscos de un Hollow con apariencia animal, Natsu aprovechó para agarrar fuertemente al Adjucha antes de que pudiera volver a atacar, mientras con agilidad usaba sus pies para golpear a los enemigos que habían intentado acercarse por su espalda. Sus ojos solo miraron por un segundo al Adjucha en sus manos.
Este mundo era cruel. Era un mundo que le obligaba a convertirse en un monstruo para sobrevivir. Pero tenía que vivir, tenía que ver a Erza y Mirajane. Mientras lo que hiciera le repugnara, mientras no lo disfrutara tenia escapatoria. Podría volver a su vida de siempre, volver a sonreír con sus amigos, reír y pelear amistosamente. Natsu sabía que en Fairy Tail el nunca sería un monstruo. Con su familia a su lado su corazón nunca dejaría de sentir amor, nunca aceptaría ser inundado por la oscuridad.
Pero para llegar a Fairy Tail, para ver a su familia, tenía que convertirse en algo parecido a un monstruo.
''Solo será por un momento…'' Se repetía en su mente. ''Nunca le haré daño a mis seres queridos.''
Solo para sobrevivir. Solo para no tener que morir en ese solitario lugar, actuaría como un monstruo.
''Lo siento.'' Le dijo al Adjucha, que solo pudo gritar al notar como el pelirrosa comenzaba a comérselo.
Los demás se habían parado al ver como Natsu había esquivado cada ataque que habían lanzado, solo para empezar a alimentarse. ¿Acaso no tenían esperanza? ¿Se los comería a todos sin ser dañado lo mas mínimo?
La mirada de Natsu dejo el cuerpo ya desvaneciente del Adjucha en sus manos, solo para fijarse en los paralizados a su alrededor.
''Lo siento.'' Repitió, inmediatamente comenzando su ofensiva.
No le gustaba nada eso, estaba odiando cada momento, cada gota de sangre salpicada, cada extremidad crujiendo. La sola sensación de la carne en su estómago le daba ganas de vomitar. Y eso era bueno.
Porque mientras le dieran asco esas acciones nunca sería un monstruo real. Si odiaba matar con cada fibra de su alma, tendría una segunda oportunidad con su familia. No le abandonarían por ser un monstruo. Parte de él sería un Hollow…pero esa parte mantendría igualmente su humanidad. Un Hollow...
''Después de todo esto…'' Unas garras pasaban a su lado, atrapándola con rapidez para darle un feroz mordisco. ''…¿mereceré ser amado? ¿Poder seguir siendo un miembro de Fairy Tail?''
La vista era bastante terrorífica, un Natsu cubierto por la sangre de los Hollows, rodeado de los trozos que aún no se habían desvanecido de los Adjuchas muertos. Ágilmente atacando y mutilando todos a su alrededor. Nunca dejando de comer, nunca dejando de llorar.
''Un monstruo…no llora…''
Su pecho latía fuertemente, el dolor nunca dejando su corazón. Era una situación horrible. Pero a lo mejor todo ese dolor, todas esas dudas en su mente, todas esas lagrimas…a lo mejor significaban que no era un monstruo.
''Os prometo…'' En su mente, la figura de las dos personas que más importaban en su vida. ''…que nunca verán esta parte de mi…Nunca dejare de ser el mismo a vuestro lado…Nunca os daré un motivo para tener miedo…Nunca dejare de amar.''
(En Earthland/Ligero TimeSkip)
Habían pasado unos días desde que la búsqueda de Natsu había comenzado. La mayoría de los miembros tomaban trabajos alejados de la ciudad para tener la oportunidad de buscar pistas sobre el Dragon Slayer. Los más cercanos a Natsu, sin embargo, se habían encargado de recorrer todas las cercanías de Fairy Tail, sin ni siquiera pensar en la idea de coger misiones del tablón del gremio.
Gajeel, Gray y Luvia se habían dedicado a hacer encargos que los llevaran a bases de bandidos, esperando sacarles cualquier tipo de información. La exhaustiva búsqueda de Erza había terminado en un rastro de sangre del pelirrosa que terminaba sin dejar ninguna pista. Por lo que había podido ver, varios bandidos aún permanecían inconscientes en el camino, dándole la idea de que a lo mejor algún grupo de ellos consiguiera secuestrar a su pelirrosa favorito.
Mientras ellos seguían las ordenes de Erza de buscar en las bases más débiles, la maga de clase S se había dedicado a buscar en gremios oscuros menores, eliminándolos si no le daban las respuestas que buscaba.
Levy y Happy llevaban a Lucy a bares cercanos o festivales, intentando escuchar cualquier tipo de información útil, y a su vez animar a la joven rubia en depresión. Para ella todo esto era devastador. Natsu era el ser más animado del gremio, por su ausencia podía ver que sin él la alegría tan común de Fairy Taul era prácticamente inexistente. Y ahora mismo podría estar muerto…por su culpa.
Mirajane simplemente permanecía tras la barra, su sonrisa sin aparecer desde la terrible noticia. Solo limpiaba los platos con tristeza, esperando el día en el que Natsu abriera la puerta del gremio de una patada y la hiciera sonreír de nuevo.
Hoy era uno de esos extraños días en los que el gremio estaba lleno de nuevo. Los miembros volvían de sus misiones, para descansar e intercambiar cualquier tipo de información que hayan obtenido, que solía ser ninguna. Nadie quería mencionarlo, pero las esperanzas de encontrar al Dragon Slayer iban disminuyendo día a día.
En la barra Erza y Mirajane pasaban su tiempo de descanso en silencio. Mirajane con su rostro apoyado en su mano, mirando al vacío, mientras Erza tomaba una bebida que Cana le había recomendado. No tenía ganas de ninguna tarta de fresa. No probaría ninguna hasta que no estuviera Natsu a su lado.
''No os preocupéis.'' Escuchaban a sus espaldas. El joven Gajeel le mostraba la misión que había cogido a Mirajane para que pudiera apuntarla. ''El vínculo con la rubia no para de desaparecer, pero el que tiene con vosotras es incluso más fuerte que antes. Sigue vivo.''
Las palabras del hijo de Metalicana aliviaban el dolor de sus corazones, tranquilas al ver que no había muerto. Dirigiéndose hacia la puerta para marcharse, Gajeel se detuvo unos segundos.
''Es como si donde sea que este, su amor por las dos le mantuviera con vida.'' Añadió, nunca dejando de darles la espalda, para luego irse del edificio.
Ninguna escuchó el sonido de la puerta cerrándose, las dos centradas en lo dicho por Gajeel. ¿Era tan intenso el amor que sentía por ellas? No podían evitar sonrojarse ante la idea. Ninguna de las dos había pasado mucho tiempo con el pelirrosa después de que crecieran. Al menos no tanto como lo que solían pasar de pequeños. Era como si el ver a Natsu como un niño inmaduro las hubiera separado de él.
Pero en ese momento solo veían una parte de lo que era Natsu. Habían tenido tiempo para pensar en el pelirrosa, y las dos parecían llegar a la misma conclusión. El lado infantil del pelirrosa lo había desarrollado para el gremio. Siempre actuaba como un idiota, pero a su vez, en el gremio siempre había risas y alegría. ¿Y si Natsu actuaba así para dar felicidad a los miembros de Fairy Tail?
En varios momentos habían presenciado que Natsu era capaz de comportarse de manera seria. Ya fuera para pelear por su familia, o para quitarles la tristeza de sus pensamientos, había momentos en los que Natsu Dragneel calentaba sus corazones con una calmada sonrisa.
Nunca habían considerado a Natsu como alguien tan importante en sus vidas. Le tenían cariño sí, pero pensaban que era el mismo nivel de amor que sentían por todo Fairy Tail. Sin embargo, ahí estaban, cada día siendo más triste que el anterior, cada latido de sus corazones llenos de melancolía. ¿Acaso Natsu les llenaba la vida con tanto amor sin darse cuenta?
Según suelen decir, solo cuando lo pierdes te das cuenta de lo importante que era.
''Erza…'' Saliendo de sus pensamientos, podía oír como su amiga de la infancia la llamaba. ''¿Cómo es que Natsu nos ama tanto?''
Esa era una pregunta que Erza tenía desde que Gajeel menciono los vínculos. Según pensaba, el pelirrosa la odiaba y temía. ¿Cómo era que sentía tanto amor por ella? Un amor superior a cualquier amistad. Un amor tan intenso por ella y Mirajane que consiguió salvarle del inevitable destino de un dragón con el corazón roto.
''No tengo ni idea…''
Levantando su rostro, Mirajane miraba la madera de la barra con duda.
''Antes no me había dado cuenta…pero Natsu es el mejor hombre que he conocido.'' Mirajane tenía toda la atención de Erza, pero ella seguía mirando hacia abajo. ''Es difícil darse cuenta…por como actuaba te hacía pensar que el romance no iba con Natsu.'' Añadía con una risa nerviosa.
''Si…todas pensábamos que Natsu no tenía ningún interés romántico…'' Tomó un trago de su bebida. ''Creo que había más en él de lo que podíamos ver…''
''Mira ahora el gremio.'' La pelirroja echo un rápido vistazo a su alrededor, el mismo panorama de los últimos días. ''Nadie ríe, nadie pelea…pensábamos que Natsu era un idiota…pero era un idiota solo para ver el gremio feliz!'' Recuerdos llegaban a Mirajane. Recuerdos de un Natsu bastante calmado junto a ella en el cementerio. Un Natsu que le dijo como Lissana no hubiera querido verla tan deprimida. Un Natsu que con una sonrisa llena de amor, le aseguraba que nunca estaría sola, que nunca dejaría que algo así volviera a pasar. Que siempre protegería su sonrisa.
''¿Por qué no pude ver lo buen hombre que era?'' Decía en sollozos, provocando que Erza apretara los dientes con fuerza, intentando no llorar en frente de todos. ''Cuando me doy cuenta de toda la felicidad que me daba…de todo lo que significaba para mi…es cuando lo he perdido…''
Las lágrimas no paraban de brotar de la joven, sus manos intentando secar sus mejillas sin éxito.
''¡¿Por qué cuando más lo quiero no puedo devolverle todo el amor que me ha dado?!''
Los miembros que escuchaban intentaban ignorar la conversación, los sollozos de Mirajane siendo algo que rompía el corazón hasta al propio maestro, que bebía y bebía para no derrumbarse. Erza rodeaba a Mirajane con un brazo, acariciando su hombro lentamente mientras su cabeza se apoyaba en su hombro.
''Yo…Yo me siento igual que tu…pero yo tenía-, tengo miedo''
Mirajane trataba de calmar su respiración agitada. ''¿M-Miedo de que?''
Un suspiro fue lo primero que escuchó de la pelirroja.
''Se cómo de importante es Natsu para mi…sé cuánto amor me hacía sentir aunque no me diera cuenta, cuanta felicidad generaba con solo una sonrisa…'' Mirajane asentía. ''Pero tengo un pasado…que hasta que no lo resuelva, no creo que merezca amar.''
Mirajane quería preguntar, pero el pasado de Erza era un tema del que nunca había hablado, ni siquiera en su infancia.
''Siento que si le diera todo el amor que pudiera ahora…y mi pasado vuelve…tengo miedo de que pudiera hacerle daño. Como Lucy''
¿Un chico de su pasado? Por como Erza hablaba, no sentía amor por aquel hombre. O al menos no tanto como el que quería profesarle al pelirrosa. Pero Erza tenía razón, mejor esperar a que se resolviera ese asunto. Si el vínculo con alguna de las dos llegara a romperse como el de Lucy no sabrían si habría esperanza.
Era por ello que Erza sabía que tendría que enfrentarse a Jellal algún día. Que tendría que verlo cara a cara y confirmar que es lo que siente. Algo dentro de ella le decía que por mucho cariño que le hubiera tenido en su niñez, no podría sustituir lo que Natsu significaba en su vida.
Hay veces en las que uno no sabe si lo que siente es amor. O la intensidad de ese amor. Es fácil confundirse y pensar que sientes amor romántico por una persona por la que solo sientes amor familiar, o viceversa. Pero al experimentar la perdida de Natsu, Erza estaba segura de una cosa. Daba igual si no estabas realmente segura de lo que sentías, cuando toda tu vida depende de una persona…cuando te das cuenta de que necesitas cierta persona para vivir, que no puedes soportar la existencia sin esa persona…Es cuando sabes que realmente amas a esa persona.
Lo de Jellal fue duro para ella. La llenó de miedo y la hizo llevar una armadura para siempre ser fuerte, para nunca sentir dolor. Pero nunca fue solo Jellal. Fue la tristeza de perder a Rob, a sus amigos, el trauma por las torturas a las que fue sometida y el miedo a nunca poder ser libre. Pudo seguir adelante y ser feliz.
Si perdiera a Natsu para siempre…ninguna de las dos podía imaginarse toda una vida sin la persona que tanto las había alegrado.
''Volverá…'' Dijo Erza casi en un susurro, temiendo que si hablaba más fuerte todos se darían cuenta de las lágrimas que salían de su ojo.
Mirajane se apoyaba más en Erza. ''Volverá…''
(Las Noches. Hueco Mundo)
''¿Me ha llamado, Aizen-sama?''
Con Gin a su lado, Aizen quitaba su vista de las imágenes que veía en su mesa para dirigirse a la recién llegada.
''Harribel…sí. Ha llegado a mis oídos que un poderoso Hollow deambula por la zona. Al parecer todo ser que hace contacto con él es eliminado.''
''Quiere que me encargue de él.''
''No, por dios, no.'' Una sonrisa aparecía en su rostro. ''Por lo que sabemos, mata a todos los Hollows que le atacan. Ya que no suelen haber muchos con intenciones pacíficas, no sabemos si es realmente una amenaza.''
Aunque Harribel solo tenía que seguir ordenes, tenía dudas con el razonamiento de Aizen. Los Hollows eran criaturas que solo pensaban en matar. Solo algunos pocos como ella eran 'pacíficos', y en su caso era por el aspecto de su muerte.
''Quiero que hagas contacto con él, háblale de nosotros e intenta reclutarlo. Si ves que no es capaz de razonar, elimínalo. Llévate a Stark contigo.''
''Entendido.'' Dijo firmemente antes de marcharse.
Caminando por los pasillos de las noches se dirigía hacia la localización del Primera Espada, queriendo acabar cuanto antes su misión. El reclutamiento no era de las cosas que más le gustaba hacer. Aparte de su Facción, y de Stark (simplemente porque era demasiado vago para ser un problema) todos los demás Hollows o Arrancars eran una molestia. Seres que solo querían pelear, bestias que disfrutaban alimentándose de otros.
Siempre mostraba un rostro neutro, pero internamente no guardaba nada de cariño hacia sus camaradas. Aunque pensándolo bien, dudaba mucho que algún Hollow fuera capaz de sentir amor hacia otro. Al menos un tipo de amor más intenso que el que ella sentía por su Fracción.
''¿Acaso tienes miedo Stark? Pelea conmigo de una vez!''
Sabía que estaba llegando al lugar al escuchar los gritos del Sexto Espada, que como siempre solo tenía en su mente pelear.
''Ahora no Grimmjow.'' Intervino ella. ''Aizen-sama tiene una misión para nosotros.'' Dijo, provocando que Grimmjow se fuera del lugar con un 'tch'.
''Ugh…¿una misión? Que hay que hacer ahora…''
Intentaba ignorar la actitud perezosa del Espada más poderoso, ella siendo la primera en querer terminar esto lo más rápido posible. ''Reclutamiento.''
''¿Eh…? ¿Seguro que necesito ir? Dudo mucho que un Adjucha te cause problemas, por mucho potencial que tenga para ser Arrancar.'' Realmente no quería trabajar. Tenía una cama con su nombre en ella, y pasaría todo el día con ella si estaba en su mano.
''Según nuestra información se trata de un Vasto Lorde…y por las lecturas de su Reiatsu, uno que podría ser más poderoso que el Quinto Espada.''
(Minutos después)
Tier Harribel se dirigía hacia donde la firma de Reiatsu del Vasto Lorde estaba localizada, un perezoso Stark a su lado.
''¿Por qué no coger al Cuarto? Puede que sea fuerte pero tú eres la Tres. (En Bleach Harribel nunca se menciona como Tercera) Dudo mucho que pueda contra ti.'' Se quejaba.
''Su Reiatsu fue analizado desde muy lejos, la lectura no era para nada precisa y aun así decía que podía ser Quinta o superior. Si es una amenaza hay que estar preparados.'' Nunca mirando a su compañero, podía ver como se acercaban a su objetivo.
Llegando a una zona abierta los dos observaban el escenario que tenían delante. En una zona desértica, trozos de cuerpos desaparecían alrededor de lo que suponían que era su objetivo. ''Alguno de esos cuerpos son de Vasto Lordes…¿ha acabado con todos ellos sin ser herido?'' Harribel estaba sorprendida.
Incluso los Privaron Espada tendrían dificultades contra un grupo numeroso de Vasto Lordes.
La figura que permanecía erguida en el centro del lugar la llenaba de curiosidad. Por su mano alzada pudo deducir que acababa de lanzar un Cero, posiblemente para acabar con el último de sus oponentes. Su apariencia era diferente a como la había imaginado.
Su piel pálida, como cuando un Hollow era creado. Sus ojos, a diferencia de los de ella, eran totalmente negros, con sus pupilas de un brillante amarillo. Su pelo de un precioso color rosa con dos cuernos sobresaliendo de su frente, y solo un fragmento de su máscara cubriendo la parte inferior de su rostro.
''No tiene ninguna Zanpakuto, ¿cómo puede tener su máscara arrancada? Se supone que cuando uno se convierte en Arrancar obtiene poderes de Shinigami…pero ese no tiene nada de Shinigami…'' Preguntaba Stark, su pereza siendo sustituida por seriedad ante el joven Hollow que estaba mirando. ''Este tiene pelo, ojos…si no fuera por sus alas y el color de su piel pensaría que es un Arrancar.''
Harribel no le respondía. Ella también estaba confusa ante el ser que la había mandado a buscar. Pero su sorpresa fue gigantesca cuando el pelirrosa se giró hacia ella. Su mente le exigía que no mirara lo que tenía entre las piernas. Obviamente los Hollow fuera de Las Noches no disponían de ropa, pero porque ninguno tenía nada que ocultar…''No sabía que sin ser Arrancar podría tener…'' Sacudiendo su cabeza de lado a lado para confusión de Stark, Harribel decidió usar todo su esfuerzo para no pensar o mirar eso.
Subiendo su mirada, no pudo identificar ningún agujero en su cuerpo. Aunque a pesar de la cantidad de piel que mostraba ella, el suyo tampoco era visible a simple vista…
Pero lo que más la sorprendió fueron sus ojos. Una marca de lágrimas saliendo de ellos, mientras estos la miraban con cansancio y tristeza. Sin duda era un Hollow peculiar.
Natsu simplemente esperaba a que ellos le atacaran, como todos hacían. Aunque fueran lo más parecidos a un humano que había encontrado, el fragmento de mascara en el cuello de Stark le indicaba que solo eran diferentes en aspecto. Seguían siendo bestias de este cruel mundo. Bestias que querrían comérselo.
''Soy Tier Harribel, Espada Tres. Él es Coyote Starrk, Primera Espada.'' Se presentaba ella, haciendo que Stark rodara sus ojos al ver lo seria que era. ''Venimos por órdenes de Aizen-sama para conocerte.''
''¿Aizen? ¿Es el jefe de este lugar?'' Era la primera vez que escuchaba algo parecido. Según lo que sabía no había ningún tipo de sociedad en Hueco Mundo. No líderes, no ciudades. Todos actuaban como animales salvajes.
Pero podía pensar en políticas en otro momento. Porque ahora había una situación que no se esperaba que ocurriera, al menos no en Hueco Mundo. Dos Hollow no querían matarle! El hombre no parecía mala gente. Algo en él le recordaba a Gildarts.
La mujer…sinceramente era la mujer más preciosa que había visto nunca. No se había olvidado de Erza o Mirajane, nada más lejos de la realidad. Para él las dos eran ángeles en cuestión de belleza. Pura y adorable. Pero esta mujer en frente suya…ni sus amigas tenían un cuerpo tan desarrollado. Sus músculos tonificados, pero no de una manera fea a la vista.
Para incomodidad del pelirrosa, la rubia mostraba muchísima piel, estando a ligeros centímetros de tener los pezones expuestos. Por más que se esforzara no podía encontrar una zona parte de su cuerpo que no fuera increíblemente atractiva.
''¿No me vais a atacar?'' Preguntaba Natsu, algo dudoso de que existiera el contacto amistoso en este mundo.
''Nuestro líder desea hablar contigo. Es nuestra intención el ser aliados, por lo que no tenemos deseos de pelear.'' Volvió a responder Harribel, ya que Stark no tenía ganas de hablar.
Su seriedad le recordaba a Erza. Tan formal en cada situación del gremio, aunque por como comía sus tartas de fresas Natsu sabía que la joven pelirroja podía ser la chica más linda si quisiera, siendo su frialdad solo una manera de controlar el gremio. ¿Sería esta rubia igual?
Inconscientemente, una leve sonrisa apareció bajo su máscara, que Harribel pudo identificar por la forma en la que se movía su rostro. Algo curiosa ante el por qué sonreiría al verla.
''Es un alivio…cada vez que uno de estos seres me ataca tengo que comermelo…Estoy harto de matar, y por más que camino no dejan de atacarme a donde quiera que voy…''
''¿Estos seres? ¿Acaso ni siquiera sabe lo que es un Hollow?'' Pensaba Stark, cabreado de que el pelirrosa le obligara a pensar tanto.
Harribel levantó una ceja ante lo dicho por Natsu. ¿Harto de matar? Por las marcas debajo de sus ojos era claro que había estado llorando. ''¿Ha llorado porque tuvo que matar a los que le atacaron…?'' Su interés aumentaba por cada pequeño dato que iba averiguando sobre el pelirrosa.
''Soy Natsu, Natsu Dragneel. Encantado!''
Aunque este capítulo se haya basado mucho en el factor psicológico, es simplemente porque lo veía necesario. Sigue siendo un fic con la temática 'amor', y puede que al avanzar la historia erotismo o cachondeo o lo que sea.
Ví necesario el aspecto psicológico porque cualquier miembro de Fairy Tail odia el concepto de matar, y Hueco Mundo es un lugar donde basicamente no hay alimento, solo otros Hollow. Es un mundo donde tienes que comer o morir, y alguien como Natsu no lo haria con facilidad. En otras circunstancias solo les golpearía, pero este Natsu es un Natsu que perdió su razon de vivir, y Erza y Mirajane se convirtieron en lo unico que le mantiene con vida. Ha formado una enorme dependencia con las dos, por lo que necesita con toda su alma volver a donde esten ellas.
No creo que el Arco de Bleach dure mucho, pero si dire que ahora esta situado cerca de el rescate de Orihime. Cerca.
Lo del harem, a mi me da igual el numero. Mientras esten Erza y Mirajane estaré feliz, las necesito para el romance y sinceramente me encantan tanto las dos que no podia simplemente dejar una de lado, por mucho que queria que este fic fuera solo pareja monogama al principio. De momento solo estan ellas dos. Dependiendo de si alguien o mucha gente quieren otra, podria añadirla. Posiblemente acabaria siendo Lucy o Harribel (en este fic no se odia a Lucy, solo necesitaba un poco de drama y ella era la opcion mas sencilla). Si acabará siendo Harribel (o alguna otra de Bleach) no sería muy dificil, solo tendria que añadir mas tiempo en el mundo de Bleach y un par de interacciones. Con Lucy seria mas dificil, tendria que crear toda una historia dramatica de Hurt & Comfort. Pero igualmente podria hacerlo. (IMO, las de Bleach son mas sexys)
Espero les haya gustado, si tienen alguna duda o critica no tengan miedo en expresarla tanto en reviews como en mensaje privado. ^^
