Capitulo 2: Presagio
Esa misma noche todos durmieron tranquilos y felices con la noticia de que habría un nuevo príncipe, todos menos Simba, quien al parecer estaba teniendo una pesadilla.
Pesadilla:
Simba se encontraba en una desierta y gris pradera, algo parecido a lo que había sido del reino durante el reinado de su tío Scar. Alrededor suyo había esqueletos de gacelas, cebras, elefantes y todo tipo de animales de la sabana, incluso de uno que otro león. El comenzó a caminar lentamente.
"¿Qué es esto?... ¿Dónde estoy?... ¡Nala! ¡Kiara! ¡Kovu!". Grito pero parecía que nadie estaba cerca.
"Simba…". Una siniestra voz parecía susurrarle desde muy cerca, pero él no podía ver a nadie, ya que en ese lugar había mucha niebla, lo cual imposibilitaba la vista, después de pasar unos minutos caminando, volvió a oír a la siniestra voz, esta vez mas fuerte. "¡Simba!... iré por tu hija".
Al oír esto Simba se puso en posición de ataque
"¡¿Quien está ahí?". Grito Simba con temor, y al mismo tiempo con furia, ya que quien quiera que fuera amenazaba con quitarles a su hija y a su futuro nieto. "¡Muéstrate!".
"No hay nada que puedas hacer, iré por tu hija, y por ti… tu familia pagara". Repetía la voz una y otra vez.
"¿Quién Eres?". Preguntaba Simba con más furia que temor.
"Tu reino será mío…".
Simba finalmente pareció identificar el origen de la voz, era de unos matorrales a unos metros de el. Se acercó lentamente, hasta estar frente a los escabrosos matorrales.
"¿Quién eres?". Simba pregunto una vez más, y al acercarse un poco más, dos enormes ojos rojos se abrieron en la oscuridad y saltaron hacia él, fue cuando despertó. "¡NOO!". Grito despertando a Nala quien dormía a su lado.
"¿Simba?, ¿Qué te pasa?". Pregunto Nala asustada por el grito de Simba.
"N-nada… Fue solo una pesadilla". Respondió Simba con la respiración tartamudeando agitada mientras volteaba a todos lados.
"¿Seguro? ¿Estás bien?". Dijo Nala con algo de preocupación en su voz.
"S-si, n-no te preocupes, vuelve a dormir, estoy bien". Respondió Simba más calmado.
"Está bien, buenas noches".
"Buenas noches amor". Le respondió Simba lamiéndole la mejilla.
Simba se quedo pensativo un momento, no había tenido una pesadilla así desde que Kovu llego por primera vez al reino, pero ya lo apreciaba, incluso llego a quererlo como a otro hijo. Finalmente olvido lo sucedido y volvió a dormir, no sin antes confirmar que su hija estaba bien, y efectivamente, estaba plácidamente dormida al lado de Kovu. Pero lo que no sabía era que en ese mismo momento Kiara estaba teniendo la misma pesadilla que Simba había tenido momentos atrás.
Al día siguiente era día de que las leonas salieran a cazar a la pradera, Kiara quería ir pero ni Kovu ni su padre la dejó ir, por lo que solamente fueron Nala, Vitani y las otras leonas de la manada.
"Esa se ve apetitosa". Pensó Vitani mientras veía una solitaria gacela cerca de un pequeño lago. Ella se acerco lentamente procurando no asustarla, corrió la más rápido que pudo hacia ella y pudo atraparla ya que de un zarpazo le corto la garganta. Triunfante tomo a su presa se dispuso a regresar, pero llamo su atención que a lo lejos se veía una figura negra, que parecía ser una pantera, cerca de unos árboles observándola.
"¡Oye Vitani, bien hecho!". Le dijo Nala acercándose
"¿Ehh?". Vitani volteo a ver a Nala, luego volvió a voltear para ver a la misteriosa figura pero ya no estaba. "¿Qué rayos?". Busco a la misteriosa figura pero no había nada.
"¿Sucede algo?". Pregunto Nala confundida.
"No… ya vámonos". Dijo Vitani tomando a la gacela y empezando a caminar.
Nala, miro al mismo lugar y esta vez había tres panteras, dos sobre una roca y otra de pie junto a un árbol, las tres observándola, un horrible escalofrió recorrió a Nala que decidió darse vuelta e irse.
"¿Tu también lo viste?". Le pregunto Vitani al ver a Nala tan pensativa
"No… Vi a tres". Al oír esto un escalofrió recorrió a Vitani en la espalda.
Pasaron varias semanas y las pesadillas que Simba y Kiara tenían parecían frecuentarse.
Una noche Kiara decidió salir a despejarse un momento afuera. Se sentó en la parte más alta de la Roca del Rey.
"¿Te pasa algo hija?". Dijo Simba detrás de ella
"No, es solo que no podía dormir".
"Oh y, ¿Qué paso?". Pregunto Simba.
"Es solo que últimamente he tenido la misma pesadilla varias veces". Respondió Kiara
"¿Quieres hablarlo?".
"Gracias papa". Kiara le empezó a contar a su padre sobre la pesadilla que le había estado quitando el sueño desde hace varios días atrás. Simba se sorprendió al darse cuenta de que eran las mismas pesadillas que tenía también él desde hace una semana.
"No te preocupes hija, son solo eso, pesadillas, ahora vuelve a dormir y olvídalo, ahora no deberías tener preocupaciones, recuerda, Hakuna Matata". Respondió Simba.
"Claro, gracias papa".
Kiara se fue de vuelta a su cueva y se acurruco al lado de Kovu y se durmió rápidamente, pero Simba se había quedado pensando.
"¿Qué significaran estas pesadillas?". Pensaba Simba. "¿Tendrá que ver con…? No, mejor regreso a dormir". Dijo Simba retirándose.
Simba bajo de la roca del rey y se dispuso a volver a dormir, pero antes se dirigió al pequeño manantial que esta tras La roca, mientras tomaba, detrás de él, una enorme sombra lo cubrió por completo y cuando se volteo lo único que alcanzo a ver fueron los ojos rojos que veía en sus pesadillas.
"Aaaaah". Simba grito antes de quedar inconsciente por el golpe que le dieron.
A la mañana siguiente Nala despertó y se dio cuenta de que Simba no estaba a su lado, por lo tanto pensó que había salido a hacer una caminata matutina, así que se levanto y se dirigió al manantial a tomar agua, pero cuando llego encontró varias huellas misteriosas y uno que otro raspón en las rocas y en la vegetación cercana, se pegunto quien o que las había causado. Pasaron los días y Simba no regresaba, y eso no era lo único, Kiara al parecer había contraído un extraño mal que le estaba quitando la energía poco a poco. Kovu, preocupado, le ordeno a Zazu que fuera a buscar a Rafiki.
Mientras en su Árbol, Rafiki caminaba de un lado a otro preocupado.
"Ah, siento que algo no anda bien Mufasa". Decía mientras caminaba de un lado a otro rascándose la cabeza. "Pero… ¿Qué será?, pienso que tiene que ver con tu familia, solo espero que no sea nada malo".
En ese momento Zazu llego al árbol parándose sobre una rama algo agitado.
"¡Rafiki!". Grito el pequeño pájaro con la respiración agitada.
"¿Si?, ¿Qué pasa Zazu?".
"Te necesitan en la Roca del Rey…"
"¿Por qué? ¿Qué paso?". Pregunto el babuino preocupado.
"Es Kiara… Tiene algo… Algo malo". Respondió Zazu asustado.
"Oh no, al parecer es algo malo". Pensó Rafiki. "¡Rápido! Hay que darnos prisa". Dijo tomando su bastón y saliendo del árbol.
"Claro, vámonos".
Los dos se dirigían rápidamente a la roca del rey.
"Simba hizo bien en enviarte". Le grito Rafiki a Zazu, quien iba volando no muy alto de él.
"Oh no, no fue el, fue Kovu, el me envió, Simba no ha aparecido en varios días".
"¡¿Qué?". Exclamo Rafiki Deteniéndose. "¿Dices que Simba desapareció?".
"Si, es algo muy extraño, desapareció desde hace como cinco días, fue justo cuando Kiara comenzó a sentirse mal. Enviamos leonas a buscarlo en el reino y sus afueras, pero nadie lo encontró". Respondió Zazu parándose sobre el suelo.
"Oh no, espero que no sea lo que creo que es." Respondió Rafiki preocupado.
"¿Qué? ¿Qué es?".
"Ahora no hay tiempo para explicar, tenemos que apresurarnos". Dijo el babuino comenzado a correr.
"Claro, vamos"
Mientras en la Roca del Rey, Kiara estaba acostada sobre una roca, muy débil, apenas podía moverse, junto estaban, su madre Nala, y su amado Kovu, ambos muy preocupados e impacientes esperando la llegada de Rafiki.
"¿Madre?". Dijo con un tono débil.
"Aquí estoy hija". Respondió Nala poniéndose de pie.
"¡Kiara!". Dijo Kovu también levantándose.
"¿Dónde… esta… mi p-padre?". Pregunto Kiara entre pequeños gemidos.
"Tu padre esta… Ehmm… no… no lo sé hija". Respondió Nala entre sollozos
"No te preocupes preciosa, el estará bien, al igual que tu y… nuestro hijo…". Dijo Kovu tratando de contener el llanto.
"Gracias… Kovu…". Contesto Kiara muy débil. Acto seguido, Kovu le beso la mejilla.
En ese momento llego Rafiki acompañado de Zazu.
"Aquí esta alteza". Exclamo Zazu entrando a la cueva.
"Muy bien, donde esta Kiara". Dijo Rafiki.
Al entrar se acerco a Kiara y comenzó a examinarla.
Continuara…
