Los hermanos Cullen

La semana fue tranquila, mas bien aburrida, como de costumbre. No vi a Edward, y sus hermanos no me volvieron a preguntar más por el.

Era viernes, primera hora de la mañana. Estaba en la cafeteria con Jess, creo que parloteaba de algún chico que le había pedido para salir o algo parecido. No prestava mucha atención a mi amiga ya que estaba sumergida leyendo un libro. Levanté la vista y entonces pude ver a ese chico de ojos dorados y pelo cobrizo, por el que todas se volvían locas junto con sus hermanos igual de hermosos. Sinceramente a mi me parecían unos chicos normales, guapos si, pero normales. Nadie se acercaba a ellos porque a la gente les transmitían miedo, desconfiaban de ellos. No había hablado mucho con Edward, solo cruzamos algunas palabras en clase de Español y Ética. Era un chico educado y te conquistava con sus palabras, bueno a mi no me afectava su sonrisa, solo me parecia algo majo. Sus hermanos eran aun más reservados que el, con la única que había hablado era con Alice una o dos veces y parecia una chica muy alegre. Emmett sinceramente, me da algo de miedo, tan grandullón, aunque parece tener muy buen humor, creo que es la persona mas alta que e visto en mi corta vida. Rosalie parecia tener mal carácter, nunca la veia sonreír y Jasper parecia tímido. Se sentaron todos en la mesa más apartada que había y decidí acercarme a ellos. Todos les tenían miedo a los Cullen, pero a mi me parecia que solo querían mantener una imagen peligrosa y nada más.

-Angela ¿donde vas?- preguntó Jessica al ver que me levantava.

-Oh, ahora vuelvo.- cogí mi bandolera, y saque un portafolios naranja repleto de ojas.

Edward se giró para verme cuando aun estaba a medio camino, pero apartó la vista rapidamente.

Note un escalofrío recorrer mi espalda, sus ojos estaban algo oscuros. Supuse que era la luz y no le di mas vueltas a ese tema.

-Buenos días.- dije saludando a los Cullen,

-Hola Angela.- dijo Alice con su sonrisa de niña pequeña.

-Buenos días Angie.- dijo Emmett.

¿Angie? Bueno que más da tampoco es que hable mucho con el no me importa que me llame asi.

-¿Como estas Edward?.- pregunté dirigiéndome al chico sentado en el extremo de la mesa.- Me e preocupado algo por ti esta semana

-Estoy bien Angela, gracias por preocuparte por mi.- dijo sonriendo.

-Te e traído los apuntes de Español y Ética.- dije tendiéndole el portafolios.

-Muchas gracias Angela, es todo un detalle. No sabia a quien pedírselos.-dijo cogiendo la carpeta que le tendia.- La verdad que las chicas de mi clase me dan... umm... algo de miedo, parecen algo obsesionadas por mi, no quiero presumir ni nada.

-Oh no no te preocupes.- dije sonriendo igual que el.- Creo que no exageras ni un poquito.

-Anda que no.- dijo Emmett.- ¿Como quieres que una chica se fije en ese saco de huesos?

-¡Como que saco de huesos!.- dijo Edward algo indignado.- Espera a llegar a casa, te reto a un pulso.

-Emmett... umm...- Alice parecia pensativa.

-¿Que quieres pequeñaja?.- dijo Emmett

-No se si...- dijo Alice misteriosa.- Bueno sera divertido ver que pasa.

Parecia tener una sonrisa diabólica.

-Bueno ¿quien apuesta por Edward?- pregunto Emmett.

-Yo apuesto por el.- dije divertida.

-¡Buena apuesta!- dijo Alice sonriendo.

-¡Alice eso es trampa!.- dijo Emmett haciendo un puchero de niño de tres años.

-Si Alice no a echo nada.- dijo Edward dirigiendo una mirada complice a su hermana.

Eso sonava vastante extraño. Me rei a mandibula batiente, definitivamente los Cullen eran muy divertidos. Era genial ver a Emmett hacer de niño pequeño. Ya era hora de Español asi que decidí despedirme de todos.

-Bueno, sera mejor que me dirija ya al aula. Ya me direis como acaba esto.- Dije sonriendo.

-No lo dudes. Que tengas un buen dia.- dijo Alice

-Adiós Angie.- dijo Emmett.

Me gire dispuesta a irme cuando alguien me tiró de la manga.

-Espera Angela, te acompaño.- dijo Edward levantándose.- Si no es molestia, claro.

-Que va a ser molestia.

Fuimos hablando por los pasillos. Le dije que sus hermanos eran muy simpáticos y el me dijo que si viviera con ellos moriría, que siempre le fastidiaban con sus tonterias.

-Por cierto- dije algo pensativa.-¿Por que faltaste esta semana?

No quería interrogarle aunque asi parecia, solo que me preocupaba por el.

-umm... Veras es que...-dijo algo preocupado.

-Oh no era mi intención entrometerme en asuntos que no me conciernen.- dije al darme cuenta que lo que le había pasado no era asunto mio.

El sonrió y siguió andando unos pasos en silencio.

-No es que no te lo quiera contar Angela. Se que si te digo algo a ti no lo sabría nadie más en este mundo, pero es algo que no puedo contar, ni siquiera a ti.

Me sorprendió que tuviera tanta confianza en mi ya que apenas hablábamos mucho aunque parecia conocerme bien, y me sorprendió descubrir que yo también le conocía. Fue la primera vez que me sonroje por Edward Cullen.


Lo sientooo!!!

capi corto os intentare recompensar en el siguientee!

Att: Mary Alice Hale