Ohayoo! ahora sí está el segundo capítulo de Azul Dorado para uds... y editado y mejorado (jeje) espero que lo disfruten ^^ Aquí va:


-Será una larga noche…- pronosticó el shaman de audífonos naranjas mientras sonreía, habían pasado unos cuantos minutos después de haber hablado con Ryu.

El viento se hizo presente, la noche decía que iba a llover. Yoh suspiró y se levantó de donde estaba sentado. –Muy bien, voy a ver como siguen aquellos con la cena…-

En la sala, los amigos de Ryu habían limpiado todo, de pies a cabeza, parecía no haberse movido nada. Yoh sonrió. Los chicos hicieron una leve reverencia a Yoh pidiéndole disculpas y despidiéndose, tenían unos asuntos pendientes. Luego se fueron a despedirse de Ryu que estaba en con su deber en la cocina, junto a Manta.

Aunque…afuera de la pensión Asakura…(N/A: etto, sé que se deben de demorar unos cuantos días para llegar a Japón pero… aquí en el fic existe la magia de la teletransportación xD no broma, pero llegaron esa misma noche! …)

-Pues… ya estamos aquí, así que entremos- Horo Horo comenzó a avanzar muy feliz hacia la puerta de entrada seguido de lejos por una Jun sonriente y un Ren pensativo.

De pronto Horo paró. Jun estaba apunto de preguntarle que qué pasaba hasta que…

-¡¡Aquí estas!!- una figura femenina apareció justo al lado de Jun y comenzó a avanzar hacia Horo, que intentaba escapar pero esta lo pescó de una oreja -¡¡Con que dejarme abandonada!! ¡¿Con qué derecho haces eso?!- los gritos casi dejan sordo al pobre ainu mientras que la chica lo agitaba con fuerza.

-Pilika… por favor…-rogó el shaman de hielo mientras lloraba a mares por la actitud de su pequeña hermana.

-¡¡Qué!! ¡¡Eres un desconsiderado!! Me dejas botada para…- de pronto Pilika dejo de gritar al darse cuenta de la escena vergonzosa que estaba haciendo y que los Tao miraban sorprendidamente (por lo menos Ren, Jun sólo sonreía) – Lo …lo siento…-dijo al mismo tiempo que soltaba a su aturdido hermano y les hacia una leve reverencia algo sonrojada.

-Eres la hermana pequeña de Horo Horo ¿No?- preguntó Jun muy sonriente –Tanto tiempo…-

-Si- Pilika sonrió y luego miró hacia Ren sonriendo también.

Ren cerró los ojos –Hola- dijo secamente. Jun le dio un golpecito como de "compórtate" y Ren refunfuñó pesadamente. Pilika rió.

-Bueno, si no mal recuerdo tu eres Jun ¿Cierto?-

-Claro, y aquí esta mi queridísimo hermano Ren… -dijo tomándole del hombro haciendo que este avanzará- Has crecido…-comentó viéndola de pies a cabeza sonriéndole.

-Sí, ha pasado demasiado tiempo…ya no soy tan pequeña- dijo Pilika mientras colocaba sus puños cerrados en su cintura.

-Cuf..-tosió Horo- Bueno si ya terminaron de presentarse nuevamente… entremos ¿Quieren?- dijo levantándose del piso y volviendo a avanzar donde antes había caminado. Pilika asintió y avanzó donde él caminando a su lado. Jun soltó a Ren y comenzó a seguirlos.

Ren suspiró. –será una noche larga…- dejo caer sus palabras mientras cruzaba los brazos y avanzaba hacia sus amigos.

Antes de poder tocar la puerta o algo parecido Yoh había aparecido por el patio y los saludaba animadamente.

-¡Horo!, Ren, Pilika, Jun… cuanto tiempo…- dijo el shaman sonriente mientras se acercaba a ellos –Por favor, pasen…- dijo colocando sus brazos detrás de la cabeza en señal de relajo.

-Eso íbamos a hacer…- comentó Ren mirándolo y sonriendo –No has cambiando nada…-

Yoh sonrió ante el comentario.

-Buenas Yoh- saludó Jun mientras movía energéticamente la mano en señal de saludo.

-Tanto tiempo-sonrió Pilika- entremos ¿Quieren?- Dijo entrando junto a su hermano.

Todos asintieron y pasaron a la sala. Ryu al ver a los invitados se lanzó a abrazar a Horo y a Ren, Manta apareció viendo aquella escena con una gran gota en la cabeza y se dirigió a saludar cortésmente a Jun y a Pilika.

-Bueno, supongo que se quedaran a cenar, ¿Cierto?- preguntó Yoh sentándose en la mesa esperando la respuesta de ellos.

-Claro. ¿Qué comemos?-

-Comida China- respondieron Manta e Yoh al mismo tiempo.

-¡¡Quée?!-

-¿Algún problema Hoto?-

-¡¡Cómo me llamaste?!- ambos shamanes se pararon y estaban listos para pelear.

-¡Basta!-

Todos miraron a Jun. Era la primera vez que se enojaba tanto enfrente de Horo y Ren. Ambos se miraron y sorprendidos se sentaron de nuevo, tranquilos y callados.

-Así está mejor- sonrió Jun. Pilika y todos la miraron con una enorme gota.

Manta y Ryu trajeron la cena, si, era comida china. Horo decidió no decir nada para no hacer enfadar a la voluptuosa taoísta de China.

La cena estuvo tranquila y con muchas risas por los chistes que contaban Ryu y Pilika. Yoh se reía como de costumbre, todos habían echado de menos su risa, pero de todos modos era cargante… (xD)

-Bueno yo tengo que irme- todos miraron a Jun- Lee y yo iremos de paseo así que..-hizo una reverencia a Yoh. –Muchas gracias por invitarme a cenar y te pediré que hospedes a Ren por un tiempo….- el susodicho se atragantó.

-Claro, Ren es bienvenido- Yoh sonrió y Jun asintió.

-Buenas, que estén bien- se despidió de todos y se fue, muy rápido, diría yo.

Todos miraron a Ren que se atragantaba con un pedazito de carne. Horo comenzó a pegarle en la espalda con ayuda de Yoh, Pilika miraba preocupada la escena.

-¡Asi no se hace!- se dirigió hacia ambos chicos y los separó bruscamente, tomó a Ren haciendo que este se parara y apretó su estomago haciendo que botara el pedazito en la cara de Manta que cayo de espaldas al suelo -¿Estás bien?...-preguntó Pilika dejándolo sentado en donde estaba. Ren respiraba agitadamente y ligeramente sonrojado por su ahogo la miró asintiéndole.- ¡Me alegro de que no haya pasado a mayores…!- sonrió. –Asi se hace…-dijo mirando a Yoh y a Horo que miraban con la boca hasta el suelo la escena.

-Wuau… eso fue…-

-Sí… ¿Dónde aprendiste eso Pilika?-

-Mis contactos, además de primeros auxilios…-sonrió Pilika.

Ren la quedó mirando. No era aquella chica que recordaba hace tiempo atrás, habían pasado unos pocos años pero su cambio era enorme, ya no usaba ese cintillo en la cabeza si no que usaba una coleta en la cima de su cabeza que la hacía ver algo mayor. Su figura había cambiado, se puso esbelta, y su vestuario era el mismo excepto porque ya no ocupaba botas si no que unos simples zapatos.

Así que Pilika había cambiado mucho...


Me encanta cuando Ren la queda mirando como "oh, ha cambiado..." y no solo eso, si no que "había cambiado mucho..." ... UY! me encanta esta pareja! ..