Ya pasada la medianoche Ginny Wesleay se consigue dormir tras tomar una poción que le recetó un sanador, no podía dormir pensando no solo en la muerte de su marido, sino también en la libertad que gozaban tras cometer varios asesinatos. A la mañana siguiente se levanta, se da un baño y baja a desayunar. Al bajar ve a Luna Lovegood, una de sus mejores amigas de Hogwarts, que tras saludarla le muestra un diamante que tenía en su mano, diciéndole:

Mira Ginny, me lo dio Neville, es una reliquia de los Longbotton, pero trato de recordar cual fue la editorial que mi padre sacó donde hablaba de diamantes africanos, se relaciona con maldiciones de los faraones , igual, no le quiero decir, pero solo lo uso para salir a la calle o para cuando está Neville- Y así la excéntrica bruja terminó de hablar, y tras tomar aire continuó hablando.

Además espero que la alianza no sea de oro gris, según otra edición de la revista; el oro gris te da una pésima carrera, y como ya ves no quiero que "el quisquilloso'' termine en la bancarrota- terminó ya jadeando la rubia. –Pero dime, para que me llamaste-

Bueno, como ya sabes Harry murió, y quiero saber si por casualidad ya que tu trabajas para "el profeta"- tras una pausa que denotaba la timidez de la viuda dijo – Esperaba que me pudieras ubicar a los asesinos de Harry- terminó ya roja, no porque fuera Luna, sino por que juicio tendría ella tras tomar la justicia por sus manos.

Bueno, puedo hablar con alguno de mis asistentes en "el profeta", pero no te garantizo nada- terminó la joven asombrada por las acciones de su amiga.

Gracias, gracias, de veras Luna no sé que haría sin ti- termino muy agradecida Ginerva.

Adiós, pero si están bajo la protección de Malfoy necesitarás refuerzos- Y así se desapareció su amiga.

Al otro día, Ginny recibió una llamada que cambiaría su vida, donde le dirían el paradero actual de los asesinos de Harry, según la llamada que contestó le llegaría una carta con todas las indicaciones, solo tenía que ir a cabeza de puerco el día miércoles a las 9 horas, pedir una cerveza de manteca bien fría en la mesa 15.

El martes a la noche Ginny empacó, no ropa lujosa, sino atuendos cómodos; Tal y como los que usaba en su adolescencia. Le dejo una carta a su madre en la que detallaba sus acciones, la dejaba a cargo de sus hijos, no le dijo adonde iría, solo cual era su objetivo. Se marchó a la mañana por la red de polvos Flu, se registró en "Las tres escobas", a las 9 llegó a "cabeza de puerco" siguió las indicaciones, el cantinero le entregó un sobre, pagó la cerveza y se retiró a su habitación en "las tres escobas", abrió el sobre lo más rápido posible, decía:

Sra. Potter Wesleay:

El paradero de los mortífagos Arsenius Goyle y Andrómeda Bagshot es en el callejón Knocturn en la parte superior de la tienda "El mago coleccionista" se encuentra en el número 658, no dude en atacar a los dueños, son dos ancianos, toman poción multijugos, adjunto a la carta hay una fotografía de los dueños, también si vio hay poción multijugos. Se le aconseja tras tomarla salir inmediatamente, es muy poca, le da para unos 50 minutos.

Gracias por contactarnos, Sr. Smith.

Tras leer la carta bebió la poción que había, se trasladó frente a la tienda. Entró, no vio a nadie, pero sintió unos murmullos

No podemos seguir escondiéndonos, los dos ancianos están a punto de morir, debemos escapar a algún lado, puede ser España, o cualquier otro lado- terminó Andrómeda.

Sí, pero piensa, te apuesto que tarde o temprano vendrá la esposa, esa pobretona Wesleay, pero, espera, hay un cliente.

Y así se dio una línea de hechizos, maldiciones, conjuros, y la forma un tanto muggle de pelea, tirarse artículos... Al rato la pareja huye, Andrómeda con un brazo lastimado, y Arsenius, un animago no registrado se convirtió en rata para escapar. La pareja se había separado. Tal vez tarea más fácil o más difícil.

Ginny volvió fue hasta el callejón Diagon para comprar una nueva varita. La suya se había roto. Al pasar por Ollivanders se sorprendió, estaba abierta, se sintió muy feliz, ya que su última varita se rompió enseguida... Pero quien podría estar adentro. Tal vez la habían vendido. Pero no importaba, igual entró.

Hola- dijo Ginny

Buenos días, en que le puedo servir, no me debe conocer, que descortés que soy, disculpe, Soy el sobrino del Sr. Ollivander, soy Amos Ollivander. Mi tío me enseño de pequeño la fabricación de varitas. Dime, ¿Qué buscas?- terminó el ansioso mago, era su décimo cliente.

Bueno, mucho gusto soy Ginerva Wesleay, pero prefiero que me digan Ginny, con el tiempo conocerás a mi familia, fuimos los primeros en defender a los magos de origen muggle, dentro de los puros los más odiados- terminó la joven, pero luego dijo - Busco una varita de Acebo o de Álamo, preferentemente de Álamo.

Tras unos minutos el joven vendedor le trajo una selección de varitas, la favorita de Ginny era una con pluma de Fénix, tal como la de Harry que por el momento se encontraba de exhibición en el ministerio (cosa a lo que Ginny se oponía) Probo la varita, era la mejor que tenía en años, si se ponía a pensar no fue hasta los 15 años que tuvo su primera varita. Y no era de las mejores.

La tomo - dijo la ya apurada Ginny

Muy bien, dígame que haría de la atención que recibió algo mejor, tal vez una cena con el vendedor- expresó el comerciante con aire de seductor.

Pues, no, no sé si me conoce, pero quedé viuda hace unos tres meses, y ahora solo pienso en buscar a los asesinos de mi marido- acotó la bruja.

Bueno, en ese caso disculpe mi atrevimiento, pero es que me crié en América, solo venía de niño a Londres en las vacaciones, luego entre en la academia Salem y como comenzó todo lo de Voldemort no volví hasta ahora- expresó el joven que no tembló ni una vez en toda su pronunciación.

Bueno lo disculpo, muchas gracias por su atención, adiós- terció la joven pelirroja.

Al salir recordó su cometido, lo más rápido posible se alejó de lugares tumultuosos y se escapó. Se sintió exhausta por lo que decidió volver a West Sussex y al ver a su madre preocupada, mirando la fotografía parlante (Invento que los gemelos Wesleay desarrollaron y que les dio mayor fortuna. Parecido al invento muggle de la T.V.) Sintió que desilusionó a la memoria de Harry. Tras esto subió a la alcoba, donde durmió hasta la mañana. La despertó una elfina que había rescatado de la calle y que ahora se había convertido en su criada le dijo

Ama despiertesé. Ya son las 9, ya preparé el desayuno- dijo con un tono humilde su sirvienta.

Y Ginny al despertar y sentirse completamente lucida recordó su sueño, en el Harry le decía que no solo debía hacer justicia por él, sino también por todos los asesinados o torturados por mortífagos. Luego al bajar en una bata de color beige al comedor diario se puso a leer el periódico en el aparecía un homenaje a todos los miembros de la orden de fénix entre ellos a sus padres, también aparecía su paradero actual. Se lamentó al ver que en la mayoría decía MUERTO, y en ese instante tuvo una idea, crear la segunda orden, en este caso no solo estaría integrada por jóvenes, sino que también recibiría el consejo de los primeros miembros... Y se hizo un juramento a si misma, vengar a todos los muertos, y también asesinar o llevar a la justicia a cada mortífago habido y por haber.

Espero que les guste, también espero que no solo paloma los lea y muchas gracias por ser la primera en dejar review, este capítulo está dedicado a vos Paloma.