Fotos y conversación familiar
-¿Akane?- la voz de mi madre llega a mí desde el otro lado de la puerta.
-¿Sí, mamá?- la puerta se abre y ella entra. Su largo y ondulado cabello está atado en un moño y sus grises ojos me observan atentamente. Me sonrío y yo, desde mi mesa, no puedo más que imitarla.
-¿Mamá?
-Solo quería preguntarte por qué no comiste nada ayer, si te dejé todo listo para cuando llegases del colegio-. Genial, al parecer mamá ya descubrió que no estuve en la cocina en ningún momento de la tarde del día anterior.
-Oh… Es que no tenía hambre- respondo tratando de sonar lo más convincente posibles, no se me da mucho el asunto de mentir. Mi madre me mira un poco incrédula, seguramente porque normalmente yo poseo regularmente un apetito grande.
-¿sucede algo, te sientes ma…
-Mamá, estoy bien-. No quiero sonar tan cortante, pero mamá siempre sabe que no lo hago con mala intención. Luego de decirme de que la cena ya estará lista dentro de poco cierra la puerta tras de sí y yo me vuelvo otra vez hacia el monitor encendido de mi computadora. Tengo frente a mí abierto el buscador de Google. Primero lo miro fijamente, si saber qué hacer realmente. Entonces introduzco el nombre Atobe. Sé que esto no debería interesarme si quiera, pero solo quiero saber quién es, solo es curiosidad. Bien que me pregunto también por qué me interesa saber quién es el amigo (o amiga) de papá. Creo que debe de ser por la falta de acción (por así llamarlo) en mi vida, esto para mi solo es un pequeño juego, como cuando de pequeña yo jugaba a las espías con Momoko. Si bien ahora alguien diría que a mis quince años ya estoy demasiado grande como para seguir con jueguitos infantiles, pues tengo que admitir que, a diferencia de las demás chicas de mi clase, a mí siempre me gustaron los juegos recreativos. Para mi sorpresa, el buscador me ofrece una gran cantidad de resultados. Abro el primero de la lista y, que afortunada soy, veo que se trata de una biografía del sujeto. Sí, es hombre, su nombre es Keigo, nació el 4 de Octubre y es el dueño de una importante compañía. Hay una foto que muestra a un hombre que ya rondaba los cuarenta. Además juega tenis, estudió en Hyotei a partir de la secundaria, donde estuvo en la promoción del 99. Un, momento… prom 99, prom 99… ¿Por qué me suena tan familiar? ¡Claro, es la misma prom de papá! Rápidamente ingreso la dirección de la página de mi colegio y, sin siquiera esperar a que la página termine de cargar por completo, hago clic sobre el link que dice exalumnos y elijo la prom de papá. Me quedo unos segundos tratando de recordar en qué sección estaba mi padre y luego selecciono sección A. Se abre una página que contiene enlaces a las fotos grupales que la clase fue tomando conforme pasaban los años. Elijo la del tercer grado de la preparatoria. La imagen que aparece en la nueva ventana que se acaba de abrir me muestra un grupo de alumnos de diecisiete años, todo vestido con el uniforme de la preparatoria. Repaso la foto con la mirada buscando a papá y lo encuentro parado en la última fila, en el centro. Paso una mirada fugaz por los demás alumnos y veo de pronto a Atobe en la segunda fila. Con esa enorme sonrisa de autosuficiencia se ve tan arrogante… Me quedo observándolo por un momento, fijándome en sus facciones, su menara de pararse, lo apuesto que se ve. Vaya, ¿por qué no nació unos veinticinco años más tarde? Entonces me fijo en papá. También sonríe, pero no como las personas que lo rodean. Su sonrisa es pequeña y parece más bien una mueca de dolor. La conozco, es la misma que me dedicó cuando le conté que me habían puesto en dobles 2. Vuelvo a la página de la clase y selecciono una foto más antigua: segundo de secundaria. Inevitablemente veo primero que nada a Atobe. Este tipo tiene algo que llama la atención, posiblemente es por su manera de sonreír, su postura (y todo lo demás) tan altiva. Busco a papá y la verdad es que me sorprendo: las manos en los bolsillos y con una sonrisa tranquila y seria, pero con clara soberbia. Como nuca lo había visto yo, completamente contento. Vaya cambio, me pregunto qué habrá pasado para que esa sonrisa yo ya no la pueda ver… Entonces mi atención es captada por una persona que se encuentra a su costado. Una chica, muy menuda por cierto. Qué extraño que con su tamaño la hayan puesto en la última fila, ahí solo acostumbran poner a las personas que son altas. O a quienes se porten mal, pero ella tiene una carita bien inocente… Su cabello es lacio y cortado hasta la altura de sus orejas y de color cere… ¡Un momento! ¡Pero si es un chico! Me fijo nuevamente en la persona: su rostro es tan fino, su cuerpo tan delgado y frágil (o al menos eso parece) como nunca lo he visto en un chico, y aún así lleva puesto el uniforme masculino. Lo sigo observando. Su expresión me parece alegre, se podría incluso decir que sus grandes ojos azules brillaran de felicidad. Me parece que combinan bien con su cabellera cereza, que son bonitos. Entonces recuerdo que en la primera foto no lo había visto. Abro, sin embargo, la otra foto para cerciorarme de que realmente no está, y sí, él falta. Tengo una leve sospecha de quién podía ser aquella persona.
Cierro la ventana y regreso a la página de la promoción. Ya iba acerrar esta también cuando veo un link un poco (muy) llamativo que tiene forme de un libro, un álbum para ser exactos. Curiosa lo selecciono y, en la nueva ventana que se acaba de abrir, aparece la portada del álbum. Me da gracia la idea de que se hayan tomado la molestia de crear algo así. Hago clic en la portada y esta se literalmente abre.
Las primeras fotos son notablemente las más antiguas. En muchas de ellas no reconozco a nadie, solo veo niños y niñas pequeñas que visten con el uniforme de primaria (que sigue siendo el mismo hasta el año de hoy). Solo en una reconozco al niño pelicereza. Sale junto con dos chicos más, uno de largos cabellos marrón oscuro y otro castaño claro con una tierna sonrisa. Los tres traen puesto un uniforme parecido al que yo solía usar en primaria para jugar tenis. Debajo de la imagen está escrito Los pequeños deportistas. De seguro este álbum lo hizo, si no un chico que se quería burlar de la promoción, unamadre de esas que se emocionaron demasiado cuando sus hijos se graduaron. Ahora las fotos ya son de la secundaria, ya que ahora también aparece mi padre. En varias puedo ver a papá con alguna chica (o varias), o también puedo identificar a Atobe. Ninguno de los cambió mucho desde ese entonces, físicamente. No puedo decir en qué, pero en cierta manera Atobe y mi papá se parecían. Me pregunto si Atobe también se habrá vuelto como papá es ahora… Conforme van pasando las fotos de segundo y tercero, van apareciendo varias imágenes en las que aparece papá junto al pelicereza. En una aparecen al borde de las canchas de tenis, ambos con el uniforme deportivo. El chico más pequeño está montado en la espalda de mi padre, con sus brazos rodeándole el cuello y la cabeza apoyada sobre su hombro. Ambos están sonriendo. Me quedo observando aquella imagen por un largo rato, no puedo evitar pensar que esos dos realmente se quieren. Parecen muy buenos amigos, mejores amigos. Echo una miradita a mi impresora y luego hago clic derecho en la foto y la copio en un documento de Word. La imprimo. No sé exactamente para qué. Tomo la hoja impresa y la dejo sobre mi meso al costado de mi mouse. Vuelvo la mirada hacia la pantalla y leo el comentario de la foto. Yuushi y Gakuto= Dirty Pair. Ok, el álbum NO fue hecho por una madre. ¿Dirty Pair? ¿Y eso por qué? Pero mi hipótesis es correcta: aquella tumba que papá fue a visitar pertenece a aquel chicos de cabellos cerezas.
-¡Akane, a comer!-
-¡Ya voy!- cierro las páginas que tenía abiertas y bajo corriendo las escaleras, aunque casi tropiezo con mis propios pies al ver que papá ya está sentado en el comedor. Me acerco silenciosa a la mesa y me siento en uno de los extremos.
-Hola, Pa. Regresaste temprano hoy…-
-No hay nada que hacer si no hay pacientes-
-Oh…- Bien, creo que exageré un poco cuando dije que papá me ignoraba, pero aún así lo siento distante y frío. En ese momento entra mamá y toma asiento. La cena pasa silenciosa solo mamá de vez en cuando me hace preguntas referentes a mis estudios y el colegio. Me temo que en cualquier instante llegue el tema de…
-¿Y qué tal el club de tenis, Akane?- bien, creo que es un buen momento para deicrle a mamá que están a punto de echarme.
-Pueeeess…- entonces noto que papá me mira interesado. ¡No, por qué a mí!
-…-
-…-
-Creo… Tal vez… Puedequemesuspendandelclub…-apenas separaba las sílabas al hablar y creo que difícilmente entendieron lo que acaba de decir
-¡Oh! ¿Pero y eso por qué?- No, sí entendieron. Mamá me mira sorprendida.
-Estee… Bueno porque ellos creen que soy un poco escandalosa…- acorde iba pronunciando las sílabas de la última palabra mi voz se volvía cada vez más inaudible. Miro a mis padres. Para mí estar en el equipo es algo de suma importancia, pues sé que tanto mamá como papá fueron (cada uno en sus respectivas escuelas) titulares del club de tenis.
-Pero si tú eres una buena jugadora, ¿no es así Yuushi? No entiendo qué tiene entonces que ver eso. ¿Yuushi?- tengo que admitir que me agrada cuando mamá se molesta por cosas así y luego trata de meter a papá en el asunto.
-Es que ellos creen que eso podría influir en el resto del equipo…-
-Sí claro…-aunque a la vez no me gusta que mamá se preocupara por cosas innecesarias…-Yuushi, ¿antes eso era igual en Hyotei?- se me para el corazón. ¡Sí, mamá! ¡Gracias por tocar ese tema! Papá me mira analítico, y la alegría se me va al recordar lo franco que es él.
-No exactamente.- Silencio, no sé si conviene preguntarle sobre el tema, ni siquiera sé qué le quiero preguntar exactamente.
-Papá… Esteee… ¿Tú no eras capitán cuando estabas en secundaria?
-Sub-capitán-
-Oh… ¿Y entonces quién era el capitán?- ¿Esto se puede llamar una conversación familiar?
-El capitán era Atobe-Wow… ¿En serio?-¿Por qué preguntas?
-Oh, por nada… ¿Y eran buenos amigos?- Claro, por nada. Espero no haber sido demasiado obvia…
-Sí, algo así-
-¿Mejores amigos?- me mira escéptico.
-¿A qué viene eso ahora?
-Oh… es queee… Como nunca me habías hablado de cuando tú ibas a la secundaria y a la preparatoria… Me da curiosidad. ¿Eran mejores amigos?
-Era uno de mis mejores amigos. Hasta hoy todavía lo es, más o menos.- Mamá mira del uno al otro, curiosa y con una disimulada sonrisita de pura divertida.
-¿Y tu mejor amigo?- intento entonar claramente el mejor.
-…-
-¿Papá?
-¿Mi mejor amigo?
-…-
-No me acuerdo- No soy agresiva, definitivamente o lo soy. Pero en este momento… ¡le quiero golpear tan fuerte como sea posible!
-Oh… bueno, está bien.
-Mamá, ¿Y quién era tú mejor amiga?-desviar el tema ahora es lo mejor para mí o enserio voy a patear a papá.
-Oh, mi mejor amiga era Shizuka. ¿Recuerdas que una vez nos saludó una mujer mayor en el supermercado? Pues esa era su madre. Ay me acuerdo cuando estábamos en segundo…- Sinceramente yo ya no estoy escuchando. No soy irrespetuosa, solo estoy cansada. Y frustrada. Miro otra vez a papá. No me quiero cree que se haya olvidado de su mejor amigo. Porque estoy 100% convencida que ese chico pelicereza era su mejor amigo. ¿Por qué me mentiría? ¿A caso hay algo que no debería saber o que él quiere olvidar?
-…y ella siempre me ayudaba a elegir el mejor conjunto….-miro mi plato. Está casi vacío. Mamá ve que ya he terminado e interrumpe su relato para preguntarme si ya tuve suficiente, a lo que yo respondo que sí. Me levanto y llevo mi plato a la cocina para luego subir de nuevo a mi habitación. ¡Rayos! Estaba tan cerca de saber quién era ese chico para mi papá. Aunque todavía me parece raro que me interese tanto algo así. El difunto mejor amigo de mi padre… En mi cuarto me acerco a mi mesa. Ya estoy a punto de apagar mi computadora, cuando se me ocurre buscar algo, por más pequeño que sea, sobre el pelicereza. Abro Google (mi fiel buscador n-n) para buscar Mukahi Gakuto. La lista de resultados es todo lo contrario a larga. Abro el primer link, un pequeño artículo sobre el torneo de Kantou del año 2007. A ver… Luego de un partido muy reñido sin embargo gana la pareja Kikumaru/Momoshiro con 4-6. A pesar de que al principio la pareja Oshitari/Mukahi llevaba desde el principio la delantera… Oshitari/Mukahi… Dirty Pair… Reviso de nuevo el artículo. Dobles 2. Cierro la ventana, apago la computadora. Sobre mi mesa todavía está la foto que había impreso antes de ir a cenar. La recorto mientras que la vuelvo a observar. Ese chico. Me encantan sus ojos. Azules. Aún no me explico por qué papá no lo mencionó. ¿O no era su mejor amigo? Me tiro sobre la cama. Pero… ¿Y si papá no me mintió? ¿Y qué si no eran mejores amigos? Tal vez, ¿podría ser? Algo más que solo amigos…
Wujuu! Me animé a hacer otro capi! Aunque no sé si sea lo que realmente hayan esperado pero con esto les aseguro que habrá un tercero. Eso sí, si estoy mal en algo que respecte los años o cualquier cosa parecido, por favor díganmelo (porfis u.u!) espero que les haya gustado!
