Capitulo 2

Vida

Sorprendí a mama hablando muy rápido su lengua. Y poco a poco comencé a olvidar la mía.

El extraño sujeto marrón, con orejas, ahora se llama Timy y es mi mejor amigo. A veces puedo pasar horas hablando con el. Me ayuda cuando mama esta muy ocupada en el laboratorio. Últimamente el noto tensa. Y no la entiendo, antes le gustaba que papa estuviera cerca, pero ahora al parecer le molesta. Nunca voy a entender a los adultos.

Papa es…… es particular. Por ejemplo jamás me lleva o me busca del jardín. Jamás me ayuda a hacer las tareas. El otro día por ejemplo me subí con mucho ahínco a su cama y lo desperté cantándole la nueva canción que me enseñaron en el colegio, esa la de la mariposita…. El solo me miro serio, murmuro algo y se volteo.

Creo que es eso lo que mas le molesta a mama de el. Que cuando algo no le gusta o se fastidia simplemente voltea la cara. Es impresionante lo solo que uno se puede llegar a sentir en esos momentos. ¿Me pregunto si me querrá? Mama me lo dice casi cincuenta veces la día, pero papa….es papa.

Tampoco escuche que se lo diga a mama. Y supongo que es eso lo que la tiene tan angustiada. Le grita a papa unas 5 veces al día y este solo gira el rostro. Parece desanimado y aquella mirada horrible ahora parece desganada.

Ahora mismo se gritan, creo que mama le grita con desesperación y papa solo la observa. Siempre que la mira así, es cuando quiere abrazarla o besarla. Pero por alguna extraña razón jamás lo hace. No entiendo porque, los adultos tienen a sentir algo y luego lo esconden como su peor pesadilla. Pero con un poco de tiempo descubro que así es solo Papa. Los demás padres no son así. O por lo menos eso noto cada ve que va a dormir a la casa de un amigo.

No es que no me guste mi familia, pero me sale compararla. ¿Comparara mama ella también? ¿Será por eso que le enojo la actitud de papa?

Por lo que escucho creo que le molesta algo de una cámara. Papa esta tirado y solo duerme, come. Como si fuera un niño.

Mama camina por toda la habitación. Golpeando su pie contra le suelo. Se me hace conocido de algún lado pero no recuerdo.

Aprendo los colores, aprendo las silabas, aprendo y aprendo. Y un día recibimos una extraña visita.

Yo tendría maso menos 3 años, cuando aparece una señora gritona, que mama abraza. Tiene en sus brazos un niño envuelto. Ese fue el primer día que Goten entro en mi vida. Desde pequeño siempre supe que seria como un hermano para mí.

Siempre les estoy pidiendo a papa y mama un hermano. No se porque se ponen rojos y fingen que no escucharon nada.

Papa evita todo contacto con la señora recién llegada. Y yo corro a ver el bebe. Me agradan los bebes chiquitos. Le pido upa a mama para verlo mejor, y cuando lo tengo a centímetros, le doy un pequeño beso en la cabeza. Pregunto si me lo puedo quedar, provocando las risas de las dos mujeres.

Mama me baja y me dice que le avise a papa que tenemos visitas. Lo dice con voz de resignada, como si supiera que papa nunca bajaría. Pero papa la sorprende y baja por si solo y la mira. Se acerca al bebe y sin hacer ningún comentario lo analiza y luego se retira. Todo el tiempo es seguido por los ojos de mama, que lo mira atenta.

Se siente un temblor en la casa. Mama abre los ojos y corre hacia arriba con velocidad. Luego me entero que papa a vuelto a la Cámara de Gravedad. Esa noche algo diferente se respira en la mesa. Veo a papa feliz y mama lo mira con ojos brillantes. Nunca vi. Los ojos de ella más brillantes y felices que ese día.

Trato de nuevo de cantar la canción de esta semana en la mesa. Y solo provoco una gran carcajada. Me retiro furioso de la mesa. Mi orgullo esta siendo herido. Mama viene a consolarme a la noche. Me pone la piyama que mas me gusta, esa la que tiene conejitos y duermo tranquilo.

Todo fue normal, hasta un terrible incidente. En la salita nos dejaron la tarea de dibujar lo que nosotros identificábamos con nuestros padres. Ese mes se festejaba el día del padre y en todas las materias nos hacían escribir cosas de el.

Me daba pena Goten, pero el no parecía muy afectado de las cosas de su alrededor. Decía que su papa estaba todo el tiempo con el. Pobre pequeño.

Estuve toda la noche recortando la tarjeta en forma de conejito y pegándole letras y moños. Envolví mi regalo en una caja, forrada de papel azul y le robe a mama un listón para hacer un bello moño blanco. Sabía que ah papa le gustaría mi regalo. Era una musculosa y un pantalón asiendo juego, todo azul y por supuesto no olvide sus guantes. Como olvidarlos, si me encantan cuando apenas me rozan, cuando sin querer me acarician.

Esa tarde apenas lo vi. Me dirigí a el a toda velocidad y seguí el consejo de mi maestra. Dar un fuerte abrazo, y eso hice. Papa creo que se sorprendió mucho y me tiro a la esquina. Creo que le asuste. Luego abrió los ojos y recogió la caja del suelo, leyendo lo que había inscripto. Mama que estaba cerca corrió hacia mí y me reconforto, mientras sentía que su odio crecía. Giro su cabeza y lo miro fulminándolo con la mirada, pero papa solo se fue con mi paquete en mano, dejando caer la tarjeta.

Esa noche, entre mis lágrimas, mama me contó una historia, que marcaría mi vida por siempre. Papa era un príncipe. Un príncipe de una raza, de otro planeta. Un planeta que yo nunca había visto y no sabía como era. Eso solo basto para que mi tristeza se fuera. Creo que nunca estuve más orgulloso de algo en mi vida.

A la mañana siguiente, cuando vi a papa usando el traje que yo le había diseñado, me trague mis lágrimas. Me miro profundo a los ojos, y así me di cuenta que esa era su manera de trasmitir cosas. Desde ese momento siempre lo miro a los ojos cada ves que quiero ver que le pasa por dentro.

En los días siguientes me comienza a enseñar cosas. ¡Puedo volar! Y ese estupido de mi compañero que se orgullesia por tener el muñeco de moda. Papa es maravilloso conmigo, y cada vez más cercano. Ya no tiende a retirarse en mi presencia y me deja abrazarlo. El no me responde, pero yo solo miro sus ojos. Me encanta esa mirada que pone cuando, siento que esta apunto de subir los brazos y apretarme, pero jamás lo hace, y yo jamás se lo volvería a pedir.

Siento que tenemos códigos únicos. ¿Mama tendrá los mismos códigos? . ¿Lo entenderá con solo mirarlo? Papa ese, de ese tipo de personas, que una vez que quieres no hay vuelta a atrás, no se le puede odiar, ni dejar de pensar en el.

¡Un torneo! Que emocionante. Hablo con goten y apuesto a que le ganare. Y que maravilloso día el que me llevo a el parque de diversiones. Como odiabas a la gente y solo lo hiciste por mi. Me compraste chocolates y botones de azúcar, subimos a varios juegos. Jajajaja recuerdo tu cara. Tú y mama estaba abrazados en la montaña rusa.

Y luego cuando nos fuimos, me subiste a tu espalda y caminabas, mama feliz se te abrazo y así caminamos a casa, con un bello atardecer atrás nuestro.

Y que día mas extraño por dios, conozco al difunto padre de mi amigo. Es igual, hasta en lo ingenuo.

¡Maldición! No nos dejan competir con los grandes. A Estos estupidos chiquillos les ganare con una mano. Me concentro, me toca mi turno. Papa, se que miras. Se que este es el mejor regalo que puedo hacerte. Y peleo, peleo, peleo. Y gano y que felicidad y solo te miro a vos. El siguiente recuerdo que tengo, es la ira que sentí hacia Majin Buu. Y la felicidad y pena que sentí cuando me abrasaste. Después de tantos años, me abrazabas. Me avergoncé, nunca pensé que ese día llegaría.

Y como bien un día mama me dijo el placer instantáneo, viene seguido de dolor punzante. Y así fue.

Muerte. Creo que jamás había pensando en la muerte antes. Antes de perderte. Pero hago lo mejor que puedo con goten. Entrenamos cada día Papa. Mama dice que me ves desde el otro mundo. A veces la observo y noto en su mirada que tiene machismo miedo. Muchísimo miedo de no verte jamás. Yo se que te volveré a ver papa.

Y así fue. Que alegría cuando volviste. Volviste a mí y te quedaras para siempre. Auque tenga que arriesgar mi vida por ello.

A los días mama viene seria y me dice que tiene que hablar conmigo. Me anuncia que espera otro hijo, y que sabe que yo podría ponerme celoso. Dice que me entiende.

¿Cómo alguien puede pensar que me podría poner celoso de esa adorable criatura? Si yo mismo incite a papa y mama para que pidan otro bebe.

Y la visito en la sala de hospital y que belleza. Tiene apenas unos pelitos azules y unos hermosos ojos que parecer diamantes azulados.

Lo único que me recorre, es amor. Y cada tanto me recorre unas ráfagas de celos, pero solamente por la mirada de papa. Creo que le afecto mucho que sea una niña. Creo que se siente obligado a protegerla.

Últimamente medito sobre la posibilidad que papa sienta que Bra, es su segunda oportunidad con mama. Son tan parecidas, que si uno la castiga parece que la retara a mama.

Todo este cambio me lleva a preguntarme, algo primordial. Aprovecho un descanso en mis entrenamientos para hablar con papa. Se lo pregunto sin vueltas. Me intriga a quien le piden mama y papa los bebes. Papa me mira con su expresión seria y me pregunta que quien me ha dicho tal tontería. Y yo le explico que Gohan, nos ha dado una lección a mí y a Goten de eso.

Se ríe, cuento tres veces con mis deditos que el se ríe, y me inunda un hermoso gozo. Me explica sin vueltas. Y yo quedo mareado. Me explica cada cambio ene. Cuerpo, cada cosa. Me dice que dentro de poco me gustaran las niñas. Ugg! Las niñas…..pero si papa lo dice, creo que tiene razón.

Le cuento a mama lo que papa me ah dicho y no se porque sale furiosa a su encuentro. Papa trata de calmarla diciéndole que el a mi edad ya sabia todo. Pero mama esta hecha una fiera y amenaza en golpearlo con un cucharón. Me cae una gota. Mama no aprenderá mas que no le lastima a papa eso.

Pasa el momento tenso y los dos comienzan reír. Creo que mis papas están un poco locos. Un príncipe y una lunática. Eh! Lindo titulo. Lo pondré en la tarea de esta tarde.

Un día, en el baño, me observo con detalle. Noto intrigado que papa tenia razón y estoy haciendo cambios. Me toco. Me descubro. Y descubro a Naome, una hermosa amiga que nunca había notado que era hermosa.

Me sonrojo cada vez que esta cerca. Y de apoco vivimos nuestra pequeña historia de amor. Cuando se lo comenta a papa y mama, se sorprenden. Creo que me sentí incomodo diciéndole eso. Desde ese entonces guardo mas cosas.

Creo que al fin realmente estoy creciendo.