Capítulo 2.- Mi boca quiere besar la tuya
KONNICHIWA =D! Cap 2:
–¡Bien chicos, vamos a entrenar!–dijo un alegre Endo Mamorou motivando a su equipo, el cual contestó con un gran "¡sí!"
Goenji se puso en su posición, algo desconcertado por la conversación que tuvo con Kido la tarde anterior. Kido, por su parte, también recordaba esa charla, al igual que tenía en su mente la particularidad que había tenido su sueño de esa noche.
*Flash Back*
Un nervioso y muy desorientado Kido entra a su habitación, aun sonrojado por la insinuación que acababa de recibir de Goenji, sobre ser importante para el delantero. Entró al baño y se quitó los googles para lavarse la cara. Puso atención a su rostro. ¿Podría ser atractivo a ojos de Goenji? Sacudió la cabeza para sacarse ese pensamiento y tomó una ducha, para dormirse de una vez.
Sin embargo, no conseguía dormir. No podía dejar de pensar en Goenji, y a la vez, de lo mucho que extrañaba a Sakuma. Además, temía tener ese sueño de nuevo, y no saber quién era ese joven.
–Pero era…tan agradable–se acurrucó recordando ese sueño, cerrando los ojos. Se durmió al instante y en efecto, tuvo el mismo sueño.
El joven le había pasado los brazos por la cintura, le quitó los googles y se acercó a sus labios.
–Te amo–dijo el joven.
Kido se sonrojó, se acercó aun más y pudo ver claramente al jugador: Shuuya Goenji.
Kido despertó sobre exaltado, y realmente confundido. Tomó aire varias veces y tardó de conciliar de nuevo el sueño, mas fue inútil. "Y si, ¿Goenji en realidad me lo dijera?" se preguntó el mediocampista, sonrojándose con la posibilidad.
*Fin Flash Back*
Y así había llegado a la secundaria Raimon con esta idea, sintiendo fuertes emociones hacia Goenji. Sin embargo, no podía dejar de pensar en otro chico, Sakuma. No le quedaba claro que sentía por el jugador del Instituto Teikoku. A pesar de esta confusión Kido jugaba concentrado y seguro de sus movimientos, como si entrenar en sus sueños hubiera funcionado. Goenji lo miraba orgullosamente.
–¡Chicos, tomen un descanso!–dijo muy motivado el capitán, Endo–¡Necesito mostrarles algo!
El equipo se dirigió hacia Endo y éste les mostró la libreta de su abuelo. Mamorou la abrió en una página en especial. Por supuesto, sólo Endo entendía la caligrafía con la que estaba escrito el cuaderno.
–Necesitamos hacer esta técnica, se llama "flecha de luz"–dijo Endo–son necesarias dos personas, una de ellas tiene que ser un gran goleador y con experiencia en técnicas especiales, me refiero a Goenji–dijo Endo mirando al delantero, éste sólo asintió–además, necesitamos a alguien con tiros muy potentes, mmm…–Endo lo pensó un momento– creo q Kido es el candidato perfecto.
Kido se sorprendió un poco y miró a Goenji, quién sólo desvió la mirada.
–¡Muy bien, ahora a practicarla!–gritó alegre Endo–Recuerden, patearán el balón al mismo tiempo, para llevar a cabo esta táctica es necesario que sientan la fuerza del otro para lanzarla a una misma potencia, sino el tiro se desviará. También es importante la coordinación, estar a un solo tiempo–Endo les sonrió a Kido y Goenji.
–Entendido–contestaron al unísono el delantero y el mediocampista.
Sin embargo, tras muchos intentos se dieron cuenta de que era más difícil de lo que parecía. En ocasiones, Kido lanzaba con más fuerza que Goenji o viceversa, sin mencionar que no estaban corriendo ni pateando a un tiempo. Cansados, Kido reflexionó, esto le parecía familiar, familiar a su…. ¿sueño?
–¡Eso es!–exclamó Kido, lo había descifrado, como el gran estratega que era, captó la atención de su equipo–lo que necesitamos para lograr la coordinación y el balance de fuerzas–dijo en su pose tan característica de brazos cruzados–es el contacto físico entre ambos…jugadores–al decir esto último, giró su cara para que no notaran su sonrojo. Kazemaru sonrió.
–Etto… ¿podrías explicarte, Kido?–preguntó un confundido Endo.
–Lo que Kido quiere decir–dijo Kazemaru seguro de tener la atención de los presentes– es que él y Goenji necesitan tomarse de la mano.
–¡¿Qué?– exclamó el equipo. Kido sólo sintió un rubor en las mejillas, sin embargo, el tono tomate lo tenía Goenji, que además se veía sorprendido.
–Etto…– Endo se rascó la cabeza y miró al cielo– bueno, Kido no dice las cosas sólo porque sí, y suena lógico que tomados de las manos logren coordinación y sientan, la fuerza del otro–sonrió– bien equipo, ¡que así sea entonces!– entusiasmado corrió a la portería.
–¡Bien, estoy listo!–gritó.
"Sí, pero yo no", pensó Goenji. Tanto el pelicrema como el castaño se colocaron en sus puestos.
En ese momento, estaba llegando a la cancha del equipo Raimon un jugador del Instituto Teikoku. Piel morena, cabello azulado en un tono claro, uniforme negro y un parche en el ojo derecho. Acercándose al entrenamiento, logró divisar a la causa de su visita, Yuto Kido. Sonrió al verle, lo extrañaba demasiado, a su antiguo capitán, su mejor amigo. Sin embargo, sentía más que amistad por él, un sentimiento que estaba dispuesto a revelar muy pronto. Fue por eso, por ese sentimiento, que lo destrozó lo que miró después.
Goenji suspiró y sujetó la mano de Kido, el mediocampista suspiró también. Empezaron a correr, Goenji con el balón. Era obvio que se encontraban nerviosos, más Kido. Sakuma y el equipo Raimon eran espectadores de algo difícil de creer; Kido y Goenji tomados de la mano.
–Ahora, a una potencia–dijo Goenji
–Hai–respondió Kido. Apretó fuerte la mano de Goenji para sentir la energía del delantero, su intensidad, y cuando ambos se sintieron sincronizados….
–¡Flecha de luz!–al instante de patear al balón, éste salió disparado como si de una flecha se tratara.
Todos los presentes tuvieron que entrecerrar los ojos por el destello emitido, estaban un tanto sorprendidos de conocer esa magnitud.
"Esa fuerza, esa velocidad" pensó Sakuma.
– ¡Mano demoníaca!–grito el portero realizando su potente técnica, sin embargo, no pudo detener el balón. Agotado a la vez de sorprendido, gritó:
– ¡Son los mejores chicos!–sosteniéndose la mano izquierda.
–Endo, te ves lastimado–se le acercó Kazemaru preocupado–dejemos el entrenamiento hasta aquí, te llevo a casa.
–Gracias Kazemaru–contestó Endo notoriamente feliz, expresión que cambió a sorpresa cuando vio que Goenji y Kido seguían tomados de la mano. Al darse cuenta, el delantero soltó a Kido y éste desvió la mirada.
Sakuma, quién seguía observando a cierta distancia, sólo cambió a un gesto de molestia y hasta algo de frustración. Había ido a Raimon a algo en particular, no podía permitir que Goenji se interpusiera en su objetivo.
–¡Bien chicos, nos vemos mañana!–se despidió Endo.
El equipo se dispersó rumbo a vestidores para luego retirarse. Kido y Goenji se separaron sin decir palabra alguna, ni siquiera mirarse, lo que confortó a Sakuma.
El jugador de Teikoku se acercó a Kido.
–Hola, Kido–dijo sonriéndole al castaño, quién estaba algo distraído y se sorprendió un poco a ver a su antiguo compañero.
–Sakuma–Kido sonrió al reconocer a su amigo–es bueno verte, ¿Qué te trae por aquí?
Sakuma sonrió, Kido se parecía de mejor humor ahora que se volvían a ver.
–Verás…–Sakuma se puso algo nervioso–sucede que tengo que decirte algo.
–¿De verdad, es algo grave?–Kido se notó algo preocupado.
–No, no es eso–Sakuma emitió un suspiro–sígueme, por favor.
Kido acató a su amigo y salieron de la cancha.
–Kido–le dijo Sakuma ya en un sitio apartado–lo que vas a escuchar es algo que puedes deducir fácilmente, y aun así tengo la necesidad de decirlo.
–Sakuma…
–Kido, yo…–Sakuma tomó al castaño de las manos, Kido se sorprendió pero decidió no resistirse, Sakuma sólo tenía la mirada baja y un rubor en las mejillas.
–Sabes que, te extrañamos como nuestro capitán, como nuestro compañero, pero yo…yo te extraño por algo más que eso–Sakuma decidió levantar su mirada–Kido, yo te apreció como algo más.
Sakuma soltó la mano derecha de Kido y le desprendió de sus googles, tenía que admirar su hermosa mirada. El castaño abrió mucho los ojos en señal de asombro.
"He soñado con vivir esto, con tener estas sensaciones, y ahora, me parece tan poco probable, y tengo miedo de que así sea", pensaba Kido desconcertado.
–Kido, yo te… yo te amo–dijo Sakuma al momento de cerrar los ojos y acercarse a los labios de su antiguo compañero. Sabía que no era lo más correcto, pero no podía evitarlo. Kido tenía los ojos muy abiertos, sentía que todo sucedía en cámara lenta. Quería a Sakuma, pero se sentía confundido por Goenji. Kido tomó una decisión, cerró los ojos y movió ligeramente la cara. "Sólo espero no arrepentirme después" alcanzó a pensar.
Los labios de Sakuma tuvieron que conformarse con depositar ese beso lleno de amor cerca de la comisura de los labios de Kido. Sakuma se separó avergonzado, pero sin soltarle las manos.
–Kido, yo…no era mi intención que…
–No, escucha Sakuma–Kido tomó fuertemente las manos de su amigo, y bajó la mirada–no me malinterpretes, yo también te quiero, te extraño y siento algo muy fuerte hacia ti, pero…
–Ese pero será, ¿Shuuya Goenji?–preguntó Sakuma cabizbajo, en un tono de réplica.
Kido, por vigésima vez ese día, quedó sorprendido.
–Como dije–continuó Kido–, yo también te aprecio y no sé qué haría si perdiera tu amistad. Mereces una respuesta y te juro que la tendrás, pero ahora no me siento como yo, y si voy a corresponderte, quiero que sea como el Kido del que te enamoraste. Y yo mismo, no sé si estoy enamorado–Kido se sentía fatal, quería abrazar a Sakuma y besarlo hasta que le dolieran los labios, y sin embargo, así estaba, como una niña confundida.
–De acuerdo, entonces nos veremos pronto– dijo Sakuma a Kido, con un notorio aire de tristeza. Kido notó como Sakuma luchaba por contener las lágrimas. El castaño acompañó a su amigo hacia la salida, y antes de que Sakuma se despidiera, Kido decidió hacer algo último.
–Por el momento, perdóname, tampoco quiero hacerte ni hacerme falsas ilusiones, pero sí hay algo que quiero hacer.
Kido tomó rápidamente la cara del moreno entre sus manos de la forma más tierna que pudo, y juntó sus labios con los de Sakuma.
Ahora el sorprendido era el jugador de Teikoku, y sin embargo se dejó llevar por el momento. Kido sólo tenía los ojos fuertemente cerrados, quería disfrutarlo porque dicho y hecho, se había arrepentido de no besar a Sakuma antes.
Al romper el contacto, ambos se veían agitados y un tanto confundidos, pero notoriamente felices. Cuando Kido sintió que su compostura regresaba, se acomodó los googles y dijo:
–Hasta luego, Sakuma.
Que tal? A mí me encantó escribir este cap xD
