Capitulo 2: El primer pasó
...: ¡hey Kyoko! (De repente aparece un joven bronceado de cabellos plateados en la puerta del salón, buscando a la joven Sasagawa)
Kyoko:¡¿oni-chan!? (Dice sorprendida Kyoko , a lo cual decide pararse de su pupitre he ir a donde se encuentra su hermano para ver qué es lo que ocurre)
Los demás estudiantes no le dan mucha importancia a la repentina aparición de Ryohei en su salón de clases debido a que no le encuentran ninguna anormalidad a su repentina visita a su hermanita, a excepción de Tsuna y sus amigos, que sospechaban el porqué de la repentina aparición del guardián del sol.
Kyoko: ¿qué sucede, oni-chan? (le pregunta un poco consternada Kyoko a su hermano, el cual estaba actuando extraño, según la perspectiva de su hermanita)
Ryohei: (está un poco nervioso y con las mejillas un poco coloradas ,pero aun así no piensa echarse para atrás, como el "hombre extremo" que es) ¡Kyoko, po...podri...podrías...entregar…Entregarle esto a Hana!
Ryohei trata de decirlo lo mejor que puede pero aun así le cuesta pedirle este tipo de favor a su hermanita, y en ese momento le entrega una pequeña carta a su hermana, para luego irse corriendo, dejando a su hermana completamente confundida y una nube de polvo a su paso.
Varios de los que observaron esa escena se quedaron confundidos, entre ellos Hana que no supo cómo reaccionar cuando recibió la carta de Ryohei; pero, solo los miembros de la familia comprendieron la situación en la que se encontraba su amigo y hasta en ese momento admiraron al joven guardián por el acto de valor que había tenido para entregar (aunque sea a través de su hermanita) esa carta que le había costado mucho escribir.
Dejando de lado un poco la crisis en la que se encuentra Ryohei, regresamos con Tsuna y sus amigos. El receso había comenzado pero a decir verdad los jóvenes Vongola tenían mejores cosas que hacer, por lo que iban a decidir romper esa rutina diaria que tenían de almorzar juntos en la azotea de la escuela y pensar con claridad cómo iban a resolver el embrollo en el que los había metido Reborn.
Tsuna: oye Yamamoto ¿vas a ir hoy también a practicar?
Yamamoto: por supuesto (dice con su característica sonrisa y un pulgar arriba), de hecho, ahora tenemos práctica por lo cual no podre ir a almorzar con vosotros, así que nos vemos al rato en el salón (dice alegre Yamamoto antes de despedirse de sus amigos a lo cual ellos asienten)
Tsuna: ¿y tú Gokudera? ¿Qué vas a hacer ahora?
Gokudera: lo siento Yodaime, hoy tengo que ir a la biblioteca a regresar unos libros que tome prestados. (Fue la mejor escusa que se le ocurrió en ese momento)
Tsuna: ¿libros? ¿Cuándo nos pidieron libros? (Lo dice un poco preocupado)
Gokudera: no se preocupe Yodaime, no son para ningún trabajo escolar, son para... un proyecto que tengo para mejorar el sistema C.A.I.
Tsuna: comprendo (dice un poco pensativo Tsuna) no te preocupes Gokudera, de todas maneras, tengo mucho que pensar, nos vemos luego (dice Tsuna para luego retirarse de ahí y ser despedido por un claro Yodaime de parte de Gokudera)
Tsuna se encontraba en la terraza de la escuela, con la mirada perdida en el cielo, pensando en lo mucho que había cambiado su vida desde que conoció a Reborn.
En serio que su vida había tomado un giro de 360 grados, antes el solo era el Tsuna inútil, perdedor Tsuna o ni siquiera era conocido solo era uno más del montón de personas que hay en el mundo, no destacaba ni tenía amigos, era como si su vida diaria no tuviera ningún sentido, nada que lo motivara a excepción de su amor platónico, pero quien se iba a imaginar que gracias a un pequeño infante en traje de mafioso su vida iba a cambiar tan drásticamente, ahora tiene compañeros con los cuales puede contar, y a pesar de que tiene que luchar casi cada cinco segundos, su vida ahora está llena de emoción y alegría gracias a ese pequeño arcobaleno pero aun así, no podía evitar pensar que a pesar de lo mucho que le ha ayudado a mejorar, a veces el arcobaleno podía llegar a exagerar...
Mientras andaba perdido en sus pensamientos, una melodiosa voz ante los oídos de Tsuna, lo regreso a la realidad. Tsuna dirige su mirada hacia el causante de tan hermosa melodía para encontrarse con nadie más que la joven que perturba sus pensamientos y causa que su corazón lata a mil por hora, la joven Sasagawa Kyoko.
Kyoko: hola, Tsuna-kun (dice la joven Sasagawa, con una tierna sonrisa que ante la perspectiva de Tsuna le parece la más hermosa que ha visto en su vida)
Tsuna: hola (la saluda Tsuna, sin titubear, mostrándole una sonrisa que causa que un leve sonrojo se presente en las mejillas de la joven)
Kyoko se quedo un momento hipnotizada por la sonrisa del joven Vongola, pero no tardó mucho en regresar en sí para soltar una pequeña carcajada que confundió al joven Sawada.
Tsuna: ¿Kyoko? (pregunta un poco confundido Tsuna)
Kyoko: Reborn tiene razón, hoy estas distinto a otros días (dice con la más tierna sonrisa que tiene, causando un leve sonrojo en el joven Sawada)
Tsuna: ¿Reborn? (Pregunta confundido aún más Tsuna)
Kyoko: aja (asiente con una cálida sonrisa) me lo encontré hace rato, y me dijo que podría encontrarte aquí.
Tsuna: ¿en qué estará pensando Reborn? (Pensó Tsuna, junto con la posible entrada con la que Reborn le pudo haber salido a Kyoko)
Estaba tan concentrado en sus pensamientos que no se percato cuando alguien se iba acercando demasiado a su rostro para traerlo de vuelta a la realidad; sacándolo de sus pensamientos, ahí se encontraba, la encantadora Kyoko, dedicándole una de sus sonrisas que lo volvían loco; sin saber la razón en particular en ese momento un pensamiento surco la cabeza de Tsuna, ¿cuánto tiempo había transcurrido desde la última vez que estuvieron solo? bueno analizándolo mejor, en realidad no eran muchas las ocasiones en las que el podía estar a solas con la joven que iluminaba su vida y siempre que surgían esas oportunidades algo ocurría y hacia que el momento se perdiera, que mejor oportunidad para pedirle a Kyoko lo que siempre había querido que en la que se encontraban justo ahora, sin nadie que los molestara después de todo cuando iba a poder estar a solas con ella otra vez.
Tsuna: ¡Kyoko! (dijo Tsuna en un tono fuerte y decidido)
Kyoko dirigió su mirada esos hermosos ojos color castaño que siempre le habían llamado la atención pero que hoy tenían algo particular, estaban llenos de determinación y un brillo especial a lo cual la joven no pudo evitar que el tono escarlata subiera a sus mejillas y un nerviosismo fuera surgiendo dentro de ella.
Kyoko: ¿Tsuna...kun? (pregunta un poco nerviosa Kyoko)
Tsuna: Kyoko, (en ese momento Tsuna toma aire para decir lo que estaba pensando) puede que sea repentino pero... (El color en las mejillas de Kyoko aumentaba por cada palabra que decía Tsuna) te gustaría...
Kyoko: ¿me gustaría que Tsuna-kun? (pregunta entre nerviosa y emocionada Kyoko)
Tsuna:( toma el último bocado de aire para decir lo que piensa) ¡TE GUSTARÍA SALIR CONMIGO!
En ese momento la cara de ambos jóvenes había tomado un intenso color escarlata que opacaba inclusive al color de la sangre que en esos momentos estaba subiendo a sus mejillas causándoles ese color, hubo un intervalo de silencio que a Tsuna le estaba pareciendo una eternidad mientras que cuando Kyoko escucho esas palabras, pudo sentir una cálida sensación que abarcó todo su ser al igual que una inmensa felicidad, la cual trato de disimular lo más que pudo y mientras procesaba la situación no pudo contener mas su entusiasmo y se lanza encima de su amado para darle un fuerte abrazo lleno de cariño.
Kyoko: claro Tsuna-kun, claro que saldré contigo (lo dice con la más cálida y hermosa sonrisa que Tsuna haya visto en toda su vida)
Tsuna: ¿enserio Kyoko? (lo dice un poco incrédulo ante la situación)
Kyoko: ¡hii!
Tsuna: ¡genial! Entonces te veo hoy, a las 5:00 en plaza Namimori (Dice Tsuna con una enorme sonrisa en el rostro)
Kyoko solo asiente, para que luego se escuche la campaña anunciando el final del receso; ambos jóvenes se retiran con una enorme sonrisa, ninguno de los dos podría creer lo que estaba pasando pero aun así a ellos no les importaba, lo único que era importante era que iban a tener una cita con la persona que abundaba sus pensamientos cada momento y las causaba esos suspiros llenos de amor cada día, ambos jóvenes se dirigieron a su salón de clases esperando con ansias el fin de las clases ya que para ellos eso daría inicio lo que llevaría a cabo una historia de amor entre ellos.
Espero que les guste, creo que esta un poco corto pero bueno jeje y perdonen si hay alguna falta de ortografía, bueno, espero que sigan leyendo y que me apoyen con sus comentarios para ver qué hacer para mis próximos intentos de fic jeje, agradecería mucho su apoyo los aprecia Ynda que tengan un bonito día Ciaussou ;).
