_!- Oí los gritos de mi padre.

-¿P-Papá?- Me acerqué a la sala donde mi padre miraba un gran charco de sangre.

-¡¿Qué ha pasado aquí?!- Me sujetó de los brazos zarandeándome.

-N-no lo sé papá… Y-Yo y Fátima estábamos jugando.-

-¡No me mientas!-

-¡No te estoy mintiendo papá!- Dije casi llorando.

Mi padre me soltó de golpe en el sofá y empezó a caminar de un lado a otro desesperado, yo me quedé callada sentada en el sofá.

-La mataste…-

-¡Ya te dije que yo no la maté!- Le chillé a mi padre y nada más decirlo salí corriendo a la calle, mi padre obviamente me trató de alcanzar pero no lo logró. Corrí cinco calles más lejos de mi casa.

-¿Y ahora?- me pregunté a mi misma. No puedo volver a casa, ni puedo ir a casa de Fátima, los padres de ella piensa que aún sigue en mi casa.

-¿Y si… Lo busco?-Pensé, existiría la probabilidad de que él me acogiese.

Empezó a llover y el bosque me quedaba algo lejos, prefería irme a un banco del parque y pasar allí la noche.

Me senté, acurrucándome solo con mi chaqueta del instituto para mantenerme caliente. Rezé para que mi padre no me buscase en el parque ni para que la policía pasase por allí.

Al cabo de media hora ya me estaba durmiendo hasta que oí unas sirenas de la policía.

-Mierda…- Un agenté andaba cerca mio, pero solo me cubrí un poco la cara haciéndome la dormida.

-Ey señorita…- Cuando dijo eso me puse tan nerviosa que me volví mas pálida de lo que yo soy y me comenzó a salir un sudor frío.

-D-Digame…-

-No debería estar por este lugar sola a estas horas de la noche, un peligroso asesino anda suelto.-

-No se preocupe, yo se me cuidar agente, pero aún asi iré con cuidado, gracias por avisarme.- Di un gran suspiro de alivio. El agente siguió caminando algo pero cupado.

Yo volví a acurrucarme y me dormí hasta que sentí el mismo frío como el que suele hacer por la mañana. Abrí los ojos y cogí mi móvil para ver la hora. Las 6:59… Supongo que a esa hora me reciba ya que desde aquí hasta el bosque es media hora de caminata. Me puse en pie caminando en la oscuridad, ya que aún no había amanecido.

Por el camino me choqué con un chico con capucha blanca.

-¡AYYY! ¡Ten más cuidado idiota!- Le grité.

-¡Lo mismo digo estúpida!-

Sin embargo, nos miramos y entonces me quedé embobada.

-¿Y ahora qué? ¿El gato te ha comido la lengua?- Se levantó mientras me miraba.

-No tengo tiempo para esto…- Reaccioné levantándome siguiendo mi camino, pero el chico me agarró la mano.

-¿A caso crees que te puedes escapar de mí tras hacer que me caiga?-

Le empujé, pero no me soltó y caí sobre de él.

-¡¿Qué haces idiota?!- Desde encima suyo pude verle claramente la cara, era una cara pálida, muy blanca y su pelo pasaba de castaño a negro y no podía dejar de ver sus ojos azules.

-Mmm… Más bien ¿qué hac…- Se interrumpió mirando atrás mio.

Miré y era Slenderman.

-¡DE-JA-LA!- Le dijo Slenderman al chico.

-Oblígame…- El chico me empezó a toquetear el culo. Slender sacó unos tentáculo y lo agarro de la pierna y a mi me sujeto con otro tentáculo de la cintura.

-Te lo advertí Jeff.- Estampó a Jeff contra un árbol y a mi me llevó corriendo hacía dentro del bosque.

Me llevó a una casa en pleno bosque, abrió la puerta y nos metimos en la casa.

-¿Quién era ese chico?- Le pregunté.

-Eso no importa, tranquila… Por cierto ¿por qué no estabas en tu casa? Uno de mis proxies me dijo que andabas durmiendo en un parque y fui a vigilar que ningún pervertido te hiciera nada.-

-Me escapé de casa- Me senté en un sofá de la entrada. Slender se sentó junto a mi.

-¿Por qué?-

-Mi padre vio el charco de sangre que se quedó después de que mataste a Fátima.-

-Maldición… Se me olvidó limpiar eso… Mierda… te metí en un lio.-Dijo tapándose la cara.

Se levantó y me tomó de la mano.

-Quédate conmigo…- Me propuso, yo me sonrojé. No supe que decirle asi que me quedé callada.

Él sin decir nada me levantó y me subió por unas escaleras al piso de arriba, hasta un cuarto todo decorado de negro, con un montón de notas y cuadros.

-Este es mi cuarto… Pero si quieres te lo dejo.-Comentó soltándome en el suelo.

-N-No hace falta, p-puedo dormir en el sofá. O podemos dormir juntos…- Me sonrojé un poco al decirle eso. Pero al fijarme el también se sonrojo un poco.

*Bueno hasta aqui el capitulo, espero y les guste... No he tenido mucho tiempo últimamente para escribir, perdón si es un poco corto.

Los veré en el próximo capitulo. Besos ;) *