Regreso con el segundo cap, ahorita todo parece miel sobre hojuelas, pero despues T-T
En fin, agradezco especialmente a Phesy-Wesker por su comentario :D los comentarios ayudan a seguir adelante n_n
Sin más que agregar aquí dejo el capitulo 2
Capitulo 2: El amor a primera vista no siempre lo parece.
Raven estaba completamente paralizada, o más bien asombrada, para ella la mejor forma de conocer de verdad a una persona era mirando sus ojos. Y los ojos de ese niño, mostraban un brillo inocente, eran el reflejo de un alma pura y un corazón cálido, algo que sobrecogió a la pequeña Raven, al mirarse, fue como si una conexión invisible los estuviera uniendo para siempre, sellando sus destinos en uno solo.
Pero eso solo era una sensación pensó la niña y volvió a esbozar su sonrisa amable y jubilosa, jaló al niño de la mano y lo abrazó con gran fuerza; Albert comenzó a ponerse algo morado, por suerte la niña lo liberó antes de que muriera asfixiado.
-¡Hola, Albert!-exclamó la niña con voz melódica-Yo soy Raven, me gusta mucho el color azul, los gatos, comer helado de fresa,…-Raven hablaba de forma rápida y muy entusiasmada, el niño por su parte estaba algo desconcertado pero por alguna razón se sentía bien en compañía de Raven, pero en realidad era demasiado entusiasta.-…odio las arañas y también me dan miedo los payasos…-continuaba alegando.
-Bueno, bueno. Corazón, dale un respiro al chico ¿Cómo esperas que asimile todo lo que le dices?-el padre de la niña parecía divertido, acarició la cabeza de su hija y se dispuso a salir de la estancia-Tienen mucho tiempo para conocerse. Quiero que se queden aquí, yo volveré luego-y dicho esto se marchó.
-¿Entonces tu serás mi amigo?-Raven miró a Albert de una forma en la que nadie le había visto nunca, una mezcla de felicidad, dicha y adoración, lo que causo que él se desconcertara un poco, pero aun así sonrió de lado y palmeó el hombro de la niña.
-Claro, pero ¿tú quieres que seamos amigos?-él nunca había tenido amigos, vivía en ese lugar desde que tenía memoria y nunca convivía con niños de su edad, y se sentía un poco contrariado al tener a alguien que más o menos fuera de la misma edad que él.
-¡Bromeas! ¡Claro que quiero que seas mi amigo!-Raven volvió a lanzarse a sus brazos y una vez más comenzó a ser estrujado por la menor.
-¡Vale! Esta bien, pero si sigues apretándome así moriré asfixiado-dijo intentando soltarse de la pequeña.
-Uy…Lo siento mucho-Raven se separó de él y sus mejillas adquirieron un tono rosado-No era mi intención…
-Ahh…No te preocupes-Albert sonrió levemente y miró a Raven a los ojos, eran muy bonitos, parecía como si dos pequeños pedazos del cielo más claro y azul hubieran sido colocados en sus pupilas, su cabello negro estaba bastante alborotado, pero aun así parecía una especie de querubín, por decirlo de alguna manera, y estaba ataviada con un vestido azul celeste que hacía que sus ojos resaltaran aun más.
Parecía que la niña no podía dejar de sonreír, pero la verdad era que él tampoco podía. En aquel lugar era muy fácil sentirse solo, pero ahora que tenía una amiga ya no se sentiría así.
Pasaron un muy buen rato hablando de su vida, conociéndose más, hablaban de cosas importantes, y de otras que no lo eran tanto, de lo que les gustaba y de lo que odiaban a morir. El tiempo se pasó volando, pero ambos estaban tan entretenidos y felices que no fueron conscientes de ello.
Ambos estaban más que entusiasmados porque al fin tenían a alguien con quien jugar y compartir. Siempre habían estado solos, pero ahora no lo volverían a estar.
-…Mi mamá dice que podría estar en la universidad en unos tres o cuatro años-comentaba la niña quien ahora se encontraba sentada a un lado de Albert en uno de los sofás.
-¿Y qué te gustaría estudiar?-preguntó Albert, pensando que Raven podría llegar a ser una gran científica.
-Quisiera estudiar música.-respondió dando un bostezo-Quiero ser una estrella de rock.
-Jajajaja…¿Una estrella de rock? Eso si que es raro, creí que tal vez querías hacer lo mismo que tus padres.
-Tal vez, pero mi sueño es llegar algún día a tocar frente a miles de personas, filmar un video musical en la azotea de un edificio y llegar a ser considerada la mejor guitarrista de la historia.
-Tienes un sueño bastante loco, pero no imposible.-Albert estaba maravillado con su nueva amiga; era "especial" con ideas claras pero muy alocadas y sin ningún temor a decir lo que pensaba, y esa gran confianza en si misma le agradaba mucho.
-Me pintaría el cabello de azul eléctrico y mi banda se llamaría Blood Roses-continúo con vivo entusiasmo.
-Suena bien-apuntó Albert dándole una palmada en la espalda.
-¿Y tu que quieres hacer cuando seas grande?-Raven le miraba con curiosidad.
-¿Yo? Um…No lo se, creo que me gustaría…No tengo idea.-resolvió al darse cuenta que en realidad nunca se había puesto a pensar en eso.
-Ya veo. Bueno, ¿y entonces tu y tu papá viven aquí desde hace mucho?
-Así es, creo que desde que era un bebé-Albert bajó la mirada. En realidad no recordaba muchas cosas de su vida, siempre pensaba que algo malo pasaba con él, a veces tenía sueños extraños, pero le era imposible recordarlos con claridad.
-¿Y tu papá dónde está?-Raven parecía empecinada en saber absolutamente todo de él en un solo día. Albert se preguntaba de dónde era que sacaba tanta energía.
-Trabajando, supongo. Pasamos muy poco tiempo juntos, ni siquiera se en lo que trabaja. Pero igual le aprecio mucho, él siempre me dice que yo soy muy valioso.
-Oh…Y tiene mucha razón en decirte eso-Raven le sonrió, pero sus ojos ahora estaban un poco cerrados, daba la impresión de que se quedaría dormida en cualquier momento. Albert miró sus zapatos, la compañía de la niña le hacia sentirse bien, pero a la vez tenia la extraña sensación de que tanto ella como él estaban condenados, y no se terminaba de explicar el por qué sentía eso.
-Me alegra que seas mi amigo. Nunca dejes de serlo-Albert iba a volverse para responderle, pero al mismo tiempo, la niña se quedó dormida y su cabeza se recargó con delicadeza en el hombro de Albert, quien se puso algo rojo, pero no hizo nada para apartarla, pues no quería despertarla.
Contempló como dormía, su rostro estaba en paz, nada parecía preocuparle.
-Nunca dejaré de serlo-respondió más para si mismo que para ella.
No pasó mucho para que el señor Henry Bellamy apareciera en la sala común, llevaba un gran fajo de documentos, y cuando vio a su hija, dormida no pudo evitar sonreír.
-Me he tardado más de la cuenta, lamento que hayas tenido que quedarte mucho tiempo-dijo disculpándose con Albert y cargando con sumo cuidado a su pequeña hija quien no se despertó para nada.
-No hay nada de que disculparse, Raven es muy divertida. Me siento afortunado por ser su amigo-Albert bostezó y se incorporó del sofá.
-Me alegra que se lleven bien, de ahora en adelante estarán juntos.
-Claro-asintió el chico- Será mejor que me vaya, ya es tarde. Que tenga buena noche.
-Gracias, igualmente.- y con estas ultimas palabras, ambos individuos abandonaron la estancia.
…..…...
Después de haber dejado a su hija profundamente dormida en su habitación, Henry volvió al despacho de Spencer. Esta vez no solo estaba Ozwell y Larissa en el lugar, otro hombre se encontraba en la habitación. No se veía muy amistoso y se le notaba que estaba aburrido de estar ahí.
Henry no se dejó intimidar y caminó con la cabeza muy en alto y fue a sentarse al lado de su esposa quien sostenía una copa de vino en las manos.
Spencer estaba sentado a la cabeza de los presentes, miraba una especie de expediente.
-Bien, ya estamos todos, así que podemos empezar. Alex, si eres tan amable.-el hombre que parecía estar aburrido se puso de pie y se inclinó levemente ante Spencer.
-El proyecto W. tiene una gran posibilidad de fracaso, señor. El niño llamado Albert es nuestro candidato más óptimo, su ADN ha logrado adaptarse al virus con éxito y no se han presentado ningún tipo de problemas, es por eso que lo he designado a él como la base para el nuevo proyecto.-el hombre hablaba con frialdad y precisión, sin titubear.
-Ya me esperaba algo como eso-comentó Spencer sin cambiar su expresión de tranquilidad.-Henry, ¿Qué tienes que decirnos?
-Hemos realizado todo tipo de pruebas a nuestra hija, todo parece apuntar a que es la candidata idónea para este nuevo experimento. Más sin embargo no deja de existir la posibilidad de que hayan fallas.-Henry también demostró que podía actuar fríamente, ese tal Alex no iba a intimidarlo.
-No entiendo por qué han ofrecido a su propia y única hija para algo como esto. Lord Spencer, no estoy de acuerdo con eso, me da la impresión de que debido al lazo familiar que los une podrían poner en riesgo el proyecto y no podemos permitir algo como eso.
-Alex tiene razón en eso.-Spencer miró de forma penetrante tanto a Henry como a Larissa-¿Por qué poner en riesgo a su propia sangre?
-Haremos lo que sea con tal dejar nuestra marca.-respondió Henry con una frialdad que casi era palpable, y su esposa asintió enérgicamente. Este proyecto podría mejorar la vida de las personas, y si en nuestras manos esta una pieza clave para lograr el éxito, entonces pondremos esa pieza.
-Nuestra hija ayudará a crear una nueva vida, y si todo llega a fracasar, será la base para perfeccionar los errores.-dijo Larissa secundando a su marido.
-Ya veo porque los ha puesto en este proyecto-comentó Alex con una media sonrisa tan fría como el hielo.-No les importa sacrificar a su propia hija con tal de "cambiar al mundo"
-Si, entonces Henry, Larissa, comenzarán a trabajar lo más pronto posible. A partir de ahora ya no hay marcha atrás. Cuento con ustedes, sé que lograrán cambiar el mundo, tengo fe en ustedes.
-No le defraudaremos, señor-Henry se puso en pie se inclinó un poco como había hecho hacia poco Alex.
-Es todo por hoy, ya pueden irse-los presentes se pusieron de pie y se marcharon.
Ya en su nueva "residencia" Henry estaba sentado en el borde de la cama, su esposa estaba sentada frente al tocador y cepillaba su larga cabellera rubia.
Cuando Spencer le habló de aquel proyecto no supo ni que pensar, pero después lo había analizado bien y se dio cuenta de que no era un disparate, sino una idea bien fundamentada.
Los seres humanos no debían de ser tan primitivos, tenia que llegar un punto en el que se diera un paso en la evolución, y ahora el tenia en sus manos la posibilidad de controlar dicha evolución. Si, quizá su hija se viera afectada por eso, pero estaba seguro que si ella sabia el porqué de lo que estaba a punto de hacer, le diría que era lo correcto. Su hija quería ver a sus papás felices, lograr sus sueños, y con ese experimento lo lograrían.
Ella estará orgullosa de ver a su padre lograr lo que siempre a deseado.
Entonces…¿Por qué no se sentía del todo tranquilo?
