La verdad nunca pensé que uno de mis desvaríos en ingles diera tal resultado, estoy feliz... :D
El capítulo 2 está dedicado a Kane, una de mis lectoras en Amor Yaoi! Quien me dio la idea de que Nix nos cuente algo desde su prespectiva.
Si tienen alguna sugerencia o quieren que algún capi sea narrado por algún personaje en concreto podrán hacerlo siempre y cuando no sean ni Kaname ni Zero pues me es muy dificil meterme en sus cabezas sin que queden OCC así que perdón TwT pero ellos no
Muchas gracias a las dos personas que se atrevieron a comentar, estor muy agradecida y espero que también lo hagan en este capi. ¡Besos para ellas dos!
Ciegos, estúpidos e indiferentes,
masa febril de ricos e indigentes,
pasto de cortar,
que no sabe adónde va.
Somos fichas de un ajedrez siniestro,
para apostar en pleno nuestros cuerpos,
juego de poder,
sembrar fuego por doquier.
Nix POV
He de ser sincero con ustedes pues en mi corta vida jamás había presenciado tal bipolaridad en una persona, fuera humana o no. Mi querido Zero llevaba debatiéndose tres horas sobre ir o no ir con Cross-san y Yagari-san, daba vueltas de aquí para allá en esta habitación de mala muerte, con decir que mi pelo es lo más limpio del lugar aclaro todas las dudas sobre que este establecimiento carece bastante de higiene pero es algo a lo que me he acostumbrado al estar con Zero. A él le desagradan mucho los lugares demasiado lujosos, sin mencionar que llevar traje y corbata era como la muerte para mi acompañante. Pero volviendo al caso de bipolaridad de mi amigo este ya empezaba preocuparme pues había comenzado a hablar y no era conmigo precisamente. Resoplo harto mientras me rasco detrás de una de mis orejas con la pata haciendo ruido con el collar rojo que llevo puesto hoy, en verdad si estamos más tiempo aquí se me pegarán las pulgas.
Luego de otra hora más mi paciencia se acaba y tironeo a Zero de la manga mientras le arrastro hacia la puerta. No hace falta que le diga nada pues él comprende mi mirada de enojo y frustración. Con decisión en los ojos toma el bolso en el que carga sus cosas y salimos de aquel lugar tan desastroso, y lo mejor de todo es ¡qué voy sin correa! Si bien acepté que me pusiera un collar sigue siendo un poco humillante llevar correa como un simple perro, aunque a ojos de los demás yo no sea más que eso.
Ni bien salimos del establecimiento nos golpea el frío aire invernal mientras a mí se me hace la boca agua al olisquear la comida tradicional para estas fechas, y es que Zero entre tanto ir y venir se olvidó que tiene a otro ser vivo con él y que necesita comer para subsistir pero por esta vez se lo perdonaré y si es necesario lo arrastraré hasta esa escuela con aquel alocado director con tal de obtener algo de comer antes de que se acabe el día.
Camino unos pasos detrás de mi "dueño" quien lidera la marcha hacia la academia, la cual visualizamos un poco más adelante. Zero me ha hablado bastante de su tiempo aquí, más para desahogarse que por tener ganas de sociabilizar, así que no me sorprendo tanto ante la gran extensión del lugar. Ni porque el lugar apesta a vampiro y no es Zero ¿Le digo o no que hay vampiros por aquí? Difícil decisión, si le aviso le ahorraré un mal trago a Zero pero también no obtendré comida pero si no lo hago Zero se enojará conmigo…. ¿qué hacer? Decisiones, decisiones. Quien podría pensar que algo que parece tan fácil podría desencadenar en varios finales totalmente distintos. Mejor le aviso, así quizás me consiga algún pedazo de carne cruda como recompensa, aunque tampoco me quejaría si él cocinara algo…
Antes de poder abrir a boca, o más bien hocico, mi acompañante se ve asaltado por un abrazo de oso de parte de un hombre de cabellos castaños claros, ojos dorados y lentes. Si no mal recuerdo este debe ser Kaien Cross, me sorprende no haberlo sentido pero le quito importancia después de todo es denominado el "cazador legendario" y el título, según me ha dicho Zero quien se está asfixiando en este momento, no es sólo de adorno. Aquel hombre luego de estrangular a Zero, se percató de mi presencia y su mirada no me gustaba, si intentaba abrazarme así le sacaré una mano, lo juro. Zero lo nota y detiene a su padre para evitar que quede manco y lo previene de mis largos, afilados y blancos colmillos llenos de veneno, aunque no menciona esto último como ya había supuesto.
Después de unas caricias detrás de las orejas por parte de Cross, Zero se ve arrastrado por su padre mientras yo les sigo con el presentimiento de haberme olvidado de algo de suma importancia ¿Qué será? No lo logro recordar…seguro no era importante sino me acordaría. Caminamos por un largo sendero mientras aquella inquietud de olvidar algo importante se me hacía más y más grande hasta que, evidentemente, recordé aquello de vital importancia.
- Oye, Zero… - empecé y él me miró de soslayo, pero cuando iba a decirle aquello Zero se tensó visiblemente y cuando iba a sugerir la retirada todo se puso peor.
- ¿Zero? – una chica de largos cabellos castaños y ojos rojizos se encontraba en la entrada de la casa de Cross-san, su olor la delataba. Una purasangre, peor aún, Kuran Yuuki. Todo se había venido abajo por segunda vez en tres años y yo sólo atiné a gemir lastimeramente, en son de disculpa, debía empezar a centrarme más o Zero tendría problemas.
De la casa aparecieron más figuras, todos vampiros menos uno, el cual debía ser Yagari Touga. La cara de todos tenía la sorpresa e incredibilidad en ella hasta que un vampiro rubio y de ojos azules abrió la boca.
- ¡¿Kiryu?
El director asintió felizmente prendiéndose de Zero, quien tenía una expresión indescifrable en el rostro. Aquella vampira comenzó a correr hacia mi compañero con la alegría pintada en los ojos pero eso no le duraría. Mis instintos y el entrenamiento de Zero me hicieron reaccionar tal y como se esperaba. Me interpuse a medio camino del vampiro con mi pelaje y cola erizados, los colmillos a la vista y le gruñí fuertemente.
La vampira se detuvo abruptamente y los vampiros detrás de ella se tensaron para prepararse a atacar. Rugí con poderío mientras me agazapaba en posición de ataque. No me importaba nada, salvo aquel joven de ojos inusuales que estaba tras de mí. Mi deber era protegerlo de todo, física y mentalmente nadie debía dañarlo si yo estaba ahí para evitarlo. De pronto sentí como el aire se hacía más frío y algo parecía caérseme encima, de inmediato fijé mis ojos en aquel vampiro que estaba haciendo esto y le gruñí sin dejarme amedrentar. Los demás vampiros, menos Zero y la Kuran, se sentían oprimidos por esa aura densa y peligrosa que emanaba Kuran Kaname, el denominado rey vampiro.
- No me asustas – declaré sin ser consciente de que él no me entendía – ya veremos cómo quedas luego de clavar mis colmillos en tu carne – iba a cumplir con mi cometido cuando oí una voz llamándome.
- Tranquilo, Nix, no pasa nada, ven – mi amigo me llamaba y caí en la cuenta de él había oído lo que le dije al engreído de Kuran. De mala gane caminé a su lado y dejé que me acariciara la cabeza en un intento de calmarme. Miré retadoramente a los vampiros y gruñí por lo bajo como una advertencia.
- ¡¿Cómo te atreves a tener semejante peligro contigo? – gritó encolerizado un rubio de ojos turquesas - ¡Es un peligro para la princesa! – a con que era eso lo que le preocupaba, bueno igual no se podía esperar mucho de un vampiro. Zero bufó exasperado y luego me puso la correa y yo mentalmente empezaba a planear mi venganza, ese rubio no sabrá ni que lo golpeó.
- Pues es lo normal para un perro que fue entrenado para cazar vampiros – dijo Zero mordazmente y vi como el director abría los ojos impresionados y Yagari-san tenía una mirada de orgullo mientras que los demás vampiros se veían entre confundidos y desconfiados. Yo olímpicamente ignoré el que Zero me haya dicho "perro" y me concentré en la charla que estaba por iniciarse. Esto prometía ser muy, muy divertido. Unos segundos después, Cross-san decidió romper el silencio.
- ¿Desde cuándo tienes un perro caza-vampiros, hijo?
- ¿Perro caza-vampiros? – preguntó medio aburrido un vampiro de cabello naranja y ojos del mismo color. A pesar de su semblante aburrido se podía leer claramente la tristeza en sus ojos cuando miraba al rubio gritón. Cross-san decidió explicar aquello.
- Hace tiempo los cazadores intentaron adiestrar perros para cazar vampiros pero no funcionó pues los animales salían huyendo de sus presas a causa de que su instinto de auto preservación les decía que se alejaran del lugar. También probaron con lobos pero estos eran demasiado salvajes, incluso aunque los criaran de pequeños suponían un peligro para los cazadores.
- Son pocos los cazadores que consiguieron adiestrar a un perro lo suficientemente leal como para no abandonar a su amo en alguna lucha con un vampiro de clase noble o mayor, que lo lograras supone un gran logro – se notaba que Yagari-san estaba orgulloso de su alumno, su voz lo delataba.
- Pues yo no creo que ese animal pueda hacerme algo – comentó engreído el rubio de antes. Zero sonrió maliciosamente, me sacó la correa y susurró.
- A por él…
- Con gusto – rápidamente me lancé contra mi presa y logré tomarla desprevenida y la tiré al suelo. El vampiro intentó zafarse sorprendido y asustado pero mis rugidos y mi peso sobre su cuerpo le limitaban mucho el movimiento. Terminé cerrando mi mandíbula a centímetros del rostro del rubio quien gritó asustado.
- Suficiente – ante esa palabra pronunciada por Zero dejé, de mala, de molestar al rubio pero luego tendría tiempo para hacerle la vida imposible. Caminando tranquilamente me senté junto a Zero y miré divertido al vampiro en el suelo.
- Nix es especial – comentó Zero – él nunca me traicionará – esto último lo dijo mirando a la Kuran, quien se veía molesta y dolida. De un momento a otro sus ojos brillaron en rojo y sin aviso previo se me abalanzó. Reaccioné lanzándome hacia atrás enseñando los colmillos.
- ¡No, no lo toques! – amenazó mi compañero mientras apuntaba directo a la vampira con Bloody Rose – si le haces algo te mato.
- ¡Cómo es posible que confíes más en un animal que en mí! – gritó molesta.
- Pues este "animal" me ha salvado la vida en varias ocasiones y tampoco tiene un hermano manipulador que sólo ve a los demás como piezas reemplazables – ante esto desvié mi vista hacia el otro Kuran unos segundos y me pareció ver cierta chispa de tristeza en sus ojos unos segundos. Lo descarté de inmediato, debo estar alucinando pues el Kuran Kaname del que Zero me habló no se entristecería por lo que "un simple nivel E" pueda decir sobre él.
Kuran decidió parar a su hermana quien le obedeció a regañadientes dejarme tranquilo, si tan sólo supiera que con una mordida de mis colmillos estaría sufriendo como si la quemaran viva no se habría atrevido a molestar. Cross-san vio lo tensó que se puso el ambiente y tosió para llamar nuestra atención.
- Bueno como Zero regresó volverá a ser prefecto luego de las vacaciones de Navidad y Año Nuevo – dijo contento Cross – así Yagari no tendrá tanto trabajo y claro que Nix también ayudará, debe ser un animal inteligente para comprender el lenguaje humano - luego de que terminara de hablar todos los presentes, y me incluyo, estábamos anonadados por lo que había dicho ese hombre. Suspiré.
- Siento que todo se va a complicar…
Y Zero no pudo hacer otra cosa que asentir discretamente hacia mi comentario, era oficial, nuestra paz se había acabado y yo aún sigo sin desayunar. Este día no podía ser peor.
Los hombres de razón,
especie en extinción,
ha muerto la consciencia,
y solo queda el eco de la decepción…
Bueno espero que les haya gustado el capi y me digan si quieren que Nix narre algún otro episodio o si mejor sigo escribiendo en tercera persona.
