Capítulo 1 ¿Eres tú Alicia?
Me da mucho gusto continuar con esta gran historia, quiero aclarar que está influida por un sin número de fuentes que con el paso del tiempo compartiré con ustedes, pero por ahora me dispondré a narrar.
Wonderland
Dentro del Palacio de Mármol Real, se encuentra una joven emperatriz que está algo inquieta por la llegada de aquella persona -que últimamente- se había convertido en alguien particularmente especial.
De repente se escucha que las puertas del salón principal se abren, dejando ver al tan esperado personaje cautivador…
Un hombre se muestra ante aquella audiencia de manera exaltante, su imagen era sorprendentemente excéntrica y a la vez atractiva: vestía un traje sastre verde olivo, una pañoleta purpura que claramente no hacía juego con su chaleco de rayas café, ni sus mangas de encaje beige, incluso sus zapatos estaban algo desgastados, pero eso si bien lustrados; pero lo que realmente no concordaba con su imagen y a la vez destacaba, era aquel sombrerero que dentro de su rareza era sin duda excepcional.
Ya sé que por lo general sueles ser puntual Tarrant, pero últimamente llegas tarde -aquella hermosa reina blanca sonríe de manera amable ante el joven que agitado parece llegar justo a tiempo-.
Mis disculpas la fiesta del té se prolongo un poco más de lo que esperaba, como de costumbre mi reloj parece que no es capaz de medir el paso del tiempo, Lady Mirana –contesta el sombrerero un poco apenado-
La reina al notar la situación bastante incómoda lo abraza y le susurra al oído -admiro tu dedicación-.
Ante aquel comentario el sombrerero se sonroja y se inclina como acto de respeto- gracias, pero dígame su majestad ¿qué asuntos tiene que tratar hoy conmigo-?
Mi querido sombrerero, temo que el príncipe del reino diamante quiere realizar una audiencia conmigo, y creo que sabes en qué términos.
Ante las palabras de la reina el sombrerero muestra una cara de enojo que por un instante parecía ser una persona totalmente diferente a la que yacía hace un momento- sombrerero, la reina lo toma de la cara- estoy bien, no te preocupes.
Camina hacia su trono y comienza a explicarle la situación- cómo sabes ella no está aquí- una punzada atravesó el corazón del sombrerero- por lo tanto, no tengo algún guerrero que pueda aceptar el desafío. Lo que técnicamente nos lleva a entregar el reino, al dominio de la familia diamante.
¿Pero es que acaso no podemos hacer nada? –contesta alarmado -
Si hay una solución,- Mirana voltea dando la espalda- pero depende de la decisión que tomes.
Dígame su majestad, haré todo lo posible por defenderla-el sombrerero siempre con esa actitud que lo caracteriza como revolucionario, hace que Mirana sonría para sí misma-.
Tarrant la única manera de solucionar esto es que tu…-camina hacia él y le susurra al oído palabras que al escuchar lo dejan inmóvil- entiendo que estás en toda la libertad de rechazar esta propuesta, además sé que tú esperas a Alicia.
¿Debería entender mi compromiso como un gesto de lealtad?-se apura Tarranta a contestar-
Por supuesto – Mirana le sonríe con una mirada que delata su felicidad-
Entiendo, todo se hará como usted desee-se inclina y se encamina a la puerta-
Tengo grandes expectativas puestas en ti Tarrant, serás un rey ejemplar.
Se apresura la reina Mirana a alcanzar al sombrerero que está a punto de dejar el palacio.
En el Reino de Diamante
Tres hombres miraban un espejo, pero a diferencia de los espejos comunes este reflejaba a una mujer… (Hombre 1-H1-, Hombre 2-H2, Hombre 3 H3)
H1 Puede que sea lo que estamos buscando- ¿ella es Alicia?
H2 Así es, ¿acaso no te parece hermosa?
H1 De alguna forma lo es, pero prefiero a la Reina Mirana.
H3 Pero para lograr nuestro objetivo necesitamos a Alicia, además aunque ella sea su guerrero Mirana puede prescindir de ella.
H2 No tenemos mucho tiempo, tenemos que interceptarla antes que el conejo salga del agujero.
H3 Pero ella necesita una llave para poder abrir la puerta.
H1 Entonces seguiremos al conejo blanco y raptaremos a Alicia para que no interfiera en la celebración.
H3 ¿Creen que sea necesario? Tal vez ella esté feliz por la decisión del sombrerero.
H2 Si lo que vi ese día es correcto, tal vez Alicia no esté tan de acuerdo con la Reina Mirana, además de quien hay que preocuparnos es del sombrerero, no debe tener ninguna duda o este plan fallará.
H1 Mas vale ser precavidos, no cometeré el mismo error que mi hermana. No subestimaré a Alicia.
Londres
La bruma era colosal, no se distinguía absolutamente nada, el mar estaba tan calmado que parecía un espejo profundo, de pronto salto a la vista de aquella mujer la imagen de un navío chino. Al zarpar en el muelle, una joven hermosa se aproximaba a la tarima con pasos rápidos y torpes.
¡Margaret! Gritaba desde el barco
¡Alicia! Corría a su encuentro
Tanta era su ansía por aquel tan esperado momento, desde hace cinco largos años que por un descuido tropieza; si no es que la detiene un marinero seguro terminaría dando su primer paso en Londres bajo el mar.
¡Muchas gracias!
Con cuidado capitana, que tenga un feliz viaje de regreso a su hogar.
También le deseo un viaje bueno.
¿Viaje bueno? Quiere decir "buen viaje" ¿no madame?
Por supuesto que no. Aún tiene muchas cosas por aprender joven teniente, se despide con una sonrisa hacia aquel marinero. Este a su vez, se queda intrigado ante la respuesta de la muy joven capitana.
Mi querida Alicia, -Margaret la abraza- te extrañé tanto, estas bellísima pero… ¿qué llevas puesto?
Aquella mujer de 25 años era realmente bella, esa peculiar tez blanca iba acompañada de una gran cabellera de rizos dorados, que de alguna manera ya resaltaban de por sí, gracias a unos enormes ojos azules que simplemente desafiaban el concepto de belleza innata.
Este es un vestido tradicional del subcontinente indio llamado Sari, es parte de la mercancía que trajimos, es muy cómodo, además -Alicia le enseña algo que a Margaret horrorizó- ¿Llevas pantalón? Alicia ¡eso es inadecuado!
Tal vez en Londres, pero me parece que es bastante práctico y en otras culturas opinan muy diferente –le contesta divertida-.
Alicia, tal parece que solo has cambiado en apariencia, porque sigues estando loca –contesta Margaret con cierto tono de burla-.
Las mejores personas lo están o por lo menos las personas más importantes en mi vida lo son -una mariposa se posa en el hombro de Alicia- Hola Absolem, regresé.
¿Con quién hablas Alicia? – Su hermana la mira extrañada-.
Alicia se incorpora y se apresura a caminar a la par de su hermana-¡Vamos a nuestro hogar Margaret, quiero ver a Mamá!- Sube al carruaje sin apartar la vista de aquel hermoso paisaje…
Alicia sonríe hacia el horizonte, por fin el sol sé abría el paso entre aquella espesa niebla, como sí el mismo sol le diera la bienvenida…
He vuelto… sombrerero.
Hola hola hola
Como ven hemos iniciado nuestra aventura y vaya que estamos en líos, pues tengo preparado muchas sorpresas, y debido a que estamos en el mundo de las maravillas, la sorpresas son parte esencial en esta historia.
Encontraremos nuevos personajes, ausentes personajes y nuestros queridos personajes, en una trama que vaya que nos harán pasar momentos inolvidables, así que espero estén conmigo en este viaje.
Quiero agradecer sus comentarios y de manera particular a:
Lucy. Lo sé, creo que fue el final que más me ha impacto de manera emocional. Aunque soy una ñoña por esperar un final rosita, considero que no hay mejor amor que el que está relacionado con la locura. Pero también te diré un secreto: cuando Alicia se marcha deja inconclusas cosas, y como observaste en la película, a nuestra protagonista nunca se le va nada. Así que con gusto te invito a seguir mi versión de lo que yo imagino sería una segunda parte de esta gran historia. Gracias por tu apoyo y te mando muchos abrazos.
Gravity-San. Estoy muy feliz de que una colega como tú le haya gustado. He tenido la oportunidad de leer el primer capítulo de tu historia, y con un poco de tiempo retomaré el segundo, para después comentarte. Estoy muy entusiasmada por ser parte de este grupo de escritoras maravillosas que llevan diferentes y muy hermosas sombreros, tú también eres parte de este mundo, que espero logremos siempre compartir y difundir. Muchas gracias por todo.
Para tentación prohibida. Gracias por darte el tiempo de leerme, estoy muy contenta de la respuesta que tuvo la historia y me comprometo a actualizar la cada semana, esperando que las situaciones con las que nos enfrentamos vida paralela no me absorban. Te mando abrazos muchosos, sombrerera.
Para mi querida sombrera Mary. Tú eres mi fuente de inspiración, por ti la historia adquiere tonos de colores que se nutren cada noche en aquella esquina del té. Como escritora eres colega y maestra, por lo tanto agradezco mucho tu comentario. Te quiero muchísimo amiga.
Para mi querido Tarrant. Aunque sé que estas con Mary y las otras sombrereras, quiero agradecerte por ser parte de mi pluma -una que mantengo en mi cabeza, gracias al sombrero que me confeccionaste-, espero que me sigas suministrando de mucho té, porque no existe nadie en el mundo que le salga tan rico como a ti. Besos muchosos (claro con los permisos requeridos).
