Espero que les guste.

Dejando un poco de lado el yaoi...

Espero que funcione ;)


Azul

Capítulo II: Todo cambia - parte 1


-Amo Seigi, es hora de despertar- un mayordomo alto, de cabellos negros y un mechón de color lila en la cara se acercaba a su amo: un chico de cabellos castaños que estaba recostado en su cama y ese día no planeaba levantarse por nada del mundo ¿por qué? obviamente por la misma razón que Ciel ese mismo día: era sábado.

Seigi Vanderbroke era un estudiante universitario que se dedicaba la mayor parte de su tiempo a estudiar y, por si fuera poco, construía muchas cosas: robots (que no funcionaban), aviones (que no volaban) y por lo general alguna cosa que le distrajera de su monótona vida: el hijo de una adinerada familia que estaba en la cúspide de los negocios y su hermano mayor era doctor, por lo que sus padres esperaban algo similar de su último hijo.

Sí, Seigi se había cansado de esa vida y por eso hace dos años, cuando tenía 16, había abandonado su casa y se había expuesto al mundo de las calles, donde la droga y las peleas callejeras eran algo de todos los días.

¿Sus padres? Ellos lo habían buscado bajo cada piedra del país pero, al parecer, Alexander era mucho mejor huyendo y escondiéndose de lo que sus padres, e incluso él mismo, pensaban; sin embargo...

No pasó mucho para que lo encontraran. Pero...

Él ya no era el mismo que conocían.

No señor, él había cambiado tanto sus actitudes como su aspecto: antes era un chico sumiso que decía "sí" a todo lo que sus padres o hermano dijeran, aunque cuando llegaba la noche las lágrimas brotaban de sus ojos y terminaban en sus mejillas mientras sus quejidos se ahogaban entre su almohada, nunca le gustó ese tipo de vida donde él era el "muñeco" de todos a su alrededor: nunca salía y cuando iba a la escuela, de niños ricos, elegida por sus padres, muchos de los demás lo molestaban: le tiraban del cabello, que en aquel entonces era corto; botaban o escondían sus cosas o le rayaban los cuadernos. Y es que ser un chico listo pero tímido le hacía un blanco fácil y sobre todo "divertido" de molestar por los demás chicos.

Su aspecto no era el de aquel entonces: su cabello corto y negro se había vuelto castaño y ahora se lo recogía en una pequeña coleta hacia atrás dejando libres un par de ellos a ambos lados de su cara; su visión no era la mejor y usaba lentes desde que era niño, pero lo que en ese entonces eran unos lentes redondos, ahora eran unos lentes más juveniles, propios de su edad, y con un marco negro.

Nada era igual que antes.

E incluso la persona más cercana a él no era nadie que sus padres conocieran.

Era su mayordomo, Alexander.

Él era el único que no lo había juzgado, era el único que lo había salvado. El único.


Algo corto. Nos leemos :D