Atravesando fronteras.
Capitulo 2: Aquello que creía perdido.
Saber que por fin posees todo aquello que quería y has deseado con pasión y preocuparte por perderlo en un abrir y cerrar de ojos...
Eso era justamente lo que pasaba por la mente de una joven alicornio, la cual se encontraba recargada sobre el marco de una puerta, a la espera de que aquello no sea otra ilusión, otra cruel broma de su mente.
En una espaciosa pero acogedora habitación para huéspedes, en la suave y cómoda cama se encontraba el dragón llamado Spike, el cual estaba recostado bocarriba y respiraba de manera profunda mientras pequeñas cenizas de un amarillo brillante escapaban de sus fosas nasales, dando asi la señal de que se encontraba profundamente dormido. En su ya maltratado cuerpo se podían notar una serie de vendajes, la mayoría cubriendo su torso. Twilight lo observaba atentamente desde la puerta, a la espera de que este no desapareciera mágicamente como ya le había sucedido varias veces.
Después de que Spike apareciera milagrosamente frente a la puerta del castillo de Twilight este simplemente se desplomo, por suerte Twilight lo sostubo antes de que su cuerpo tocara el suelo. Al principio se altero mucho, estaba tentada a gritar por ayuda, pero el incesante aguacero impediría el paso del sonido a oídos de cualquier entidad que no estuviese a pocos metros de su posición, aparte de que sabia que entre sus cascos se encontraba un asesino aunque ella no quiera verlo de esa manera, aun así Spike había sido desterrado de Equestria y tenia terminantemente prohibido ingresar a estas tierras nuevamente, si alguien se enteraba de que estaba ahí darían aviso a las princesas, seria mejor mantenerlo oculto por ahora.
Twilight levito el maltratado cuerpo de su asistente y lo ingreso a su casa/mansión, serró la puerta con llave no mas por precaución. Corrió hacia la sala de los tronos y sin pensarlo subió el cuerpo de Spike sobre la mesa, el mapa holográfico desapareció cuando el cuerpo del dragón toco la mesa. Twilight corrió hacia el pasillo adjunto a la sala y regreso a los pocos minutos con un botiquín de primeros auxilio, lo primero que hizo fue reparar las costillas que tenia rotas con su magia, luego de eso tendría que desinfectar las heridas menores para luego vendarlas, pero el problema era mas grande que eso, aparte de las heridas visible Spike presentaba un grave caso de desnutrición y deshidratación aparte de presentar síntomas visibles de anemia, el poco conocimiento sobre medicina de la alicornio no le servirían de mucho pero no podía darse el lujo de ir a un hospital.
Las siguientes horas fueron criticas, fue difícil bajar la fiebre del dragón, Twilight tuvo que administrarle antibióticos y suero por vía intravenosa, al principio fue difícil insertar la aguja en la gruesa piel del dragón, pero no había nada que la magia no pudiera solucionar.
Luego de pasar casi dos horas mirando fijamente al dragón, Twilight decidió ir a su habitación a descansar, mañana seria un día ocupado, aunque había algo que le preocupaba, algo que no podía recordar.
A la mañana siguiente Twilight despertó como siempre, agradecía que esa noche no tuvo ninguna pesadilla, algo raro si se lo preguntaban. La alicornio dio un prolongado bostezo antes de levantarse y sentarse en la orilla de la cama, respiro hondo, algo la inquietaba, como cuando deberías recordar algo pero no sabes que, después de un momento sus ojos se abrieron de par en par, rápidamente salio de la habitación y corrió lo mas rápido posible hacia la habitación adjunta, antes de habría la puerta estrepitosamente se detuvo, respiro hondo mientras se preparaba mentalmente para lo que vería.
Luego de calmarse decidió habrír la puerta lentamente, el sonido chirriante de la puerta le heló la sangre, mantenía los ojos serrados no queriendo ver lo que había del otro lado de la puerta, al abrirse por completo Twilight pudo observar una habitación espaciosa con poca iluminación, una cama perfectamente tendida, unas cobijas perfectamente dobladas y una almohada que pareciera que la habían sacado de la fabrica, en resumen... la habitación estaba igual que siempre, nada había cambiado, Twilight tapó su boca con uno de sus cascos, se desplomo lentamente en el suelo mientras lágrimas escapaban de sus ojos, los sollozos no se hicieron esperar, todo esto había terminado de destrozar el alma de esa alicornio, estuvo a punto de gritar de pura cólera, tristeza y rabia cuando a su nariz llego un suave aroma, un aroma que le era familiar, tuvo un sobresalto al recordar ese aroma, cualquiera diría que eras solo café pero Twilight reconocería ese olor a kilómetros.
La alicornio se levanto del suelo lentamente, camino de manera calmada hasta la cocina, justo el lugar donde provenía el aroma, se detuvo antes de entrar, de nuevo se preparo mentalmente para lo que sea que habría en ese lugar, luego de entrar Twilight se quedo helada al ver a su pequeño asistente preparando el desayuno, serró los ojos y se los tallo con uno de sus cascos, al abrirlos nuevamente pudo ver a aquel joven dragón que apareció ayer en su puerta, aun mantenía los vendajes puesto pero parecía que ya se encontraba mejor. Twilight no quiso hacer sonido alguno, ni siquiera podía moverse, solo estaba ahí quieta, mirando fijamente a aquel dragón tan familiar y a la vez tan desconocido para ella, apenas si podía creer que en verdad había vuelto.
Spike preparaba el desayuno con una precisión casi quirúrgica, se jiró para tomar un utensilio cuando por el rabillo del ojo pudo ver un objeto color lavanda de pie en la puerta de la cosina, se giro lentamente para ver de quien se trataba aunque ya sabia muy bien quien era. Los ojos de ambos se encontraron por segunda vez, ninguno se movió, mucho menos dijeron nada, así fue durante unos incómodos 25 segundos cuando Spike hablo.
-Hola...- saludo el dragón con una incomoda sonrisa plasmada en su rostro.
-Hola...- devolvió el saludo la joven princesa sin quitar de su cara la expresión de sorpresa e intriga.
Los minutos pasaron y en la gran mesa se encontraba la princesa y el dragón desayunando, Spike comía de manera rápida pero educada, Twilight no le quitaba los ojos de encima, después de un rato la alicornio finalmente hablo.
-Volviste...-
Spike se quedo quieto por un momento, termino de masticar el bocado antes de hablar.
-Así es... volví-
-¿Por que regresaste?-
-Por que me sentía atrapado, atrapado dentro de mi mismo, por eso regrese-
Twilight se sentía igual, sabia que la mejor forma de salir era si volvía a ver aquel dragón, se preguntaba si Spike sentiría lo mismo, así que no demoro en preguntárselo.
-¿Volviste por otra razón?- pregunto un tanto tímida.
Spike cayo por un momento, como podía explicarle que se encontraba perdidamente enamorado de ella, una yegua la cual lo había criado como si fuera su propia madre, era algo aberrante y enfermizo si lo analizaras mas detalladamente, se lo diría pero no de esa manera.
-Regrese por ti Twilight- respondió el dragón sin pena ni reparo.
Twilight no supo como interpretar aquellas palabras, ¿por que regresaría precisamente por ella? ¿había algo mas escondido en sus palabras? esas eran las preguntas que se hacia la joven alicornio mientras que el dragón no dejaba de observarla atentamente, a la espera de alguna respuesta, después de varios segundos que se le hicieron eternos al dragón se resigno a creer que Twilight no diría nada mas a menos que el hablara primero.
-¿Como están las chicas?- pregunto nuevamente.
-Ellas están... bien, un poco ocupadas con sus vidas, ya casi ni nos juntamos- hablo torpemente la alicornio.
Spike no sabia que le pasaba, pareciera que Twilight había perdido la habilidad de hablar con otros, aunque eso sonaba ridículo, después de todo era una princesa, debería estar acostumbrada a hablar con grandes figuras autoritarias o de gran importancia, ¿o es que acaso se trataba de el? pensar en que Twilight le tenia un poco de rencor lo ponía nervioso.
Todo el comedor se lleno de un sepulcral silencio, ninguno de los dos decía nada, no quería mirarse a los ojos, solo miraban el plato frente a ellos, con la excepción que el de Twilight aun tenia algo de aquel desayuno.
El timbre de la puerta del castillo se dejo escuchar y ambos personajes miraron en aquella dirección, preguntándose quien podría ser. Una chillóna pero muy conocida voz se dejo escuchar detrás de la puerta y tanto el dragón como la princesa se miraron asustados, rápidamente se levantaron de sus asientos y comenzaron a caminar de un lado a otro preguntándose que deberían hacer.
-¿Que hago Twilight?- pregunto Spike con el evidente miedo plasmado en su cara.
Twilight no sabia que hacer, muy en contra de lo que quería, sus amigas aun le tenían un poco de rencor a Spike y si se enteran que esta aquí no dudarían en dar aviso a la guardia real, tenia que hallar una manera de ocultarlo.
-Regresa a la habitación, me voy a asegurar de que no se acerquen mas de lo debido- sugirió la alicornio.
Spike asintió y rápidamente regreso a la habitación donde había pasado la noche anterior, Twilight lo miraba atentamente mientras se alejaba, le parecía curiosa y a la vez fascinante la nueva forma de caminar de su amigo. No quiso perder mas tiempo así que se dirigió a la puerta principal del castillo.
Afuera del castillo se encontraba un grupo de cuatro yeguas muy conocidas, las cuales esperaban pacientemente a que la princesa de la amistad les permitiera el ingreso al castillo, a excepción de una de ellas, la cual no podía esperar mucho a comenzar la fiesta.
-¡Twilight, si no habres la puerta inmediatamente me comeré todo el pastel yo sola!- grito la poni fiestera.
-Ya te lo comiste Pinkie- hablo de manera calmada la vaquera.
Pinkie se sorprendió por aquellas palabras, miro la charola con nada mas que migajas en uno de sus cascos y sonrió apenada.
-Jejeje upsi, no importa, prepararé otro-
La puerta del castillo se habría estrepitosamente y una agitada y nerviosa alicornio se asomo en esta.
-Jeje hola chicas, ¿como están?-
-¿Querida pero que te paso?- pregunto la modista al ver lo agitada que se encontraba la alicornio.
-No... no pasa nada... por favor, pasen- ofreció la alicornio mientras se movia un poco para darle pase libre a sus amigas.
Spike se encontraba en aquella habitación en la que había pasado la noche, recorriéndola de arriba hacia a bajo con los ojos, observando cada aspecto de esta, y el aroma impregnado de la alicornio en todo el castillo, cada inhalada llenaba a sus pulmones de esa deliciosa fragancia a lavanda, el olor del perfume y del champú que usaba la alicornio, para el era una droga, un vicio prohibido, su mas grande pero no único pecado.
Se quito de la cabeza aquellos pecaminosos deseos y se concentró en algo mas importante. La idea de salir y entablar conversación con sus antiguas amigas le era tentadora, luego recordó sus miradas de decepción y cólera, ¿seguirán odiándolo? ¿acaso el tiempo habrá curado ese resentimiento?.
Las risas y musica no se hicieron esperar, a la nariz del dragón llego un aroma exquisito, familiar, algo con lo que había soñado en ocasiones anterior y era el aroma de los pasteles de Pinkie, nadie en Equestria en su sano juicio le pondría tanta azúcar a la mezcla, aun con la peligrosa cantidad de azúcar, los pasteles de Pinkie eran los mejores de toda Equestria.
-"Creo que podre asomarme un poco sin que me vean"- pensó el dragón antes de levantarse e ir hacia la puerta.
Spike habrio un poco la puerta de la habitación, lo suficiente como para ver lo que había aya afuera, a la primera que vio fue a Twilight la cual volteo la mirada hacia su dirección, Spike serró la puerta rápidamente mientras que su corazón latía con fuerza.
-"¿Me habrá visto?"-
Twilight estaba nerviosa, de vez en cuando volteaba la mirada en dirección a la habitación donde estaba hospedado Spike, esto claro lleno de curiosidad a algunas de sus amigas.
-¿Te ocurre algo Twilight?- pregunto la pegazo cían.
-N... no... ¿por que lo preguntas?-
-¿Pareces algo tensa?-
-¿Tensa?, yo no estoy tensa, tu eres la que esta tensa-
A Dash le parecía mas que sospechosa la actitud de su amiga, se le quedo viendo fijamente con los ojos entre serrados por un par de segundos hasta que la alicornio giro los ojos en una dirección en especifico, Rainbow siguió con la mirada la dirección en la que miro Twilight y sus ojos se encontraron con una puerta la cual estaba situada a un lado de la habitación de su amiga.
-¿Que estas escondiendo?- pregunto la pegazo mientras se dirigía en aquella direccion.
-¡Por favor no entres ahí!- grito la alicornio después de haberle cortado el paso a Rainbow.
El grito por parte de la alicornio llamo la atención de todos los presentes en ese castillo.
-¿Que te pasa terróncitó?- pregunto AppleJack.
-Vez Pinkie, te dije que tus pasteles le harían daño a alguien algún día- regaño la modista a la poni fiestera.
-Que nos quieres ocultar- exigió la pegazo.
-Nada, no les estoy ocultando nada- hablo Twilight ya mas nerviosa por tantas preguntas.
-No nos digas que tienes a un guapo semental hay escondido- cuestionó la modista con una mirada que puso mas nerviosa a Twilight.
-"Algo así"- pensó la alicornio con un pequeño atisbo de rubor en sus mejillas, luego sacudió su cabeza y saco de su mente esos pensamientos -Claro que no, ¿como se le ocurre pensar en algo así, lo que tengo hay es... un proyecto, si, un nuevo proyecto, solo que aun no esta terminado, es por eso que no quiero que lo vean hasta que este listo-
Sus amigas se le quedaron viendo de manera sospechosa, luego rieron a carcajadas.
-Jajaja oh Twilight, ¿por que no se te ocurrió decirnos eso desde un principio?- pregunto la modista.
-Jajaja si verdad, no se por que no se me ocurrió antes- reía de manera nerviosa la alicornio, pero a la vez reía aliviada de que se tragaran ese cuento y no solo ella, Spike también se sintió mas aliviado, tanto que exhaló todo el aire que tenia en los pulmones mientras se dejaba caer lentamente al suelo.
El día continuo con normalidad, Twilight dejo de sentirse tensa y se entrego de lleno al alegre momento que pasaba con sus amigas un día al mes, reía y bailaba como si en cualquier momento todo eso se terminaría y regresaría a su solitario mundo.
En la habitación de huéspedes Spike también disfrutaba de la musica, movía la cabeza de arriba hacia abajo al compás de las suaves melodías del tocadiscos, mantenía los ojos serrados y de vez en cuando cantaba en voz baja las partes de la canción que se sabia. El dragón se había sentado de espalda contra la puerta, por si a algunas de sus amigas le picara la curiosidad y se les ocurríera entrar a ver el supuesto proyecto de Twilight, aunque nada de eso paso y Spike pudo pasar una excelente mañana a pesar de estar encerrado, oír las alegres risas de sus amigas después de tanto tiempo lo alegraban de sobremanera.
Era mas de media noche cuando las chicas finalmente decidieron ir a dormir. En la enorme habitación de la princesa la mayoria entaban metidas en sus respectivos sacos de dormir, Twilight les insistió en que durmieran todas en su cama ya que la misma resultaba ser exageradamente grande, sus amigas se negaron con la escusa de que no querían importunar el sueño de la princesa, incapaz de convencerlas Twilight cerro los ojos para luego quedarse dormida.
Media hora mas tarde Twilight habrío los ojos de par en par al darse cuenta que se le había olvidado algo, lo único que habia echo Spike ese día era desayunar, se sintió como una tonta al darle mas importancia a sus amigas y no darse cuenta que tenia a un herido y hambriento dragón en la habitación de al lado.
Con la cautela de un gato Twilight salio de la habitación para luego correr a la habitación adjunta, abrió la puerta y se alarmo al ver la habitacion vacia, de nuevo considero la idea de que la presencia de Spike no haya sido mas que una ilución, rapidemente descarto esa idea, ella lo habia visto, lo habia tocado, habia hablado con el, fue real para ella pero entonces ¿donde estaba?, recordo que la ultima vez que desaparecio asi de repente de la habitacion lo encontro en la cosina, sin perder mas tiempo corrio como alma que lleva el diablo hacia la cosina del castillo mientras contenia el aliento, le rogaba a los dioses que en verdad se encontrara alli. Al llegar a la cosina pudo respirar aliviada al ver que si se encontraba hay, cosinando quien sabe que.
Twilight se sintio como una tonta, debio haberse imaginado que Spike era lo suficientemente maduro como para cuidar de si mismo, incluso cuidaba de ella cuando vivian juntos, siempre hacia las cosas por ella ¿pero ella que hacia por el?, no podia recordar una sola cosa que habia echo por el mas que tratarlo como a un niño.
-¿Te pasa algo?- pregunto el dragon al sentir el deje de pesadez que traia la alicornio.
-Jeje no nada, solo recordaba los viejos tiempos-
Spike sonrrio tambien, pensar en los cortos pero inolvidables momentos que paso con sus amigas lo llenaban de nostalgia.
-¿Quieres algunos?- ofrecio cordialmente el dragon, al momento de preguntar eso Twilight sintio el inconfundible aroma de los panqueques.
La alicornio ya habia cenado pero un bocadillo antes de dormir no le caerian nada mal. El par de amigos degustaron un delicioso bocadillo mientras charlaban amenamente, se contaban anegdotas las cuales consistian en vivencias despues de que fueron separados uno del otro.
-Tirek se asercaba mas y mas a mi, mis amigas y Discord estaban eridos, los elementos de la armonia eran inutiles, pensar en que mis amigas moririan me lleno de colera y rabia, despues de eso no puedo recordar mas nada pero mis amigas me dijeron que explote en una llamarada de fuego, mi crin y cola se ensendieron en fuego, mis ojos se tiñeron de un rojo sangre y pues...-
-¿Pues que?- pregunto el dragon al ver que Twilight se habia cortado a si misma.
-Lo que siguio despues es algo un tanto dificil de relatar-
-Lo mataste- se contesto a si mismo Spike.
Twilight habrio los ojos de par en par ¿como fue que lo supo? pensar que su mejor amigo la veria como una acesina la aterraba y rapidamente intento explicarle las cosas de manera apresurada.
-Te... te juro que no queria hacerlo, mis amigas y Discord estaban en peligro, no era yo misma en ese momen...- cayo al sentir las garras de su asistente tomarla de los hombros y pedirle que se tranquilizara.
-Twilight... Twilight calmate por favor, despertaras a las chicas-
Twilihgt se tranquilizo, solo un poco, aun tenia la duda de si Spike la veria como una mala poni.
-¿Crees que soy mala, digo... por asecinar a Tirek?- pregunto con los ojos llorosos la princesa.
-No soy el mas indicado para decirte eso, Twilight-
Twilight se quedo elada por un momento, durante estos años ha echo todo lo posible por olvidar aquello, pero de nuevo aquellas imágenes llegaron a su mente de golpe, podía recordarlo, los gritos, las súplicas, el llanto y la sangre derramada, todo lo recordaba, creia que habia olvidado eso para siempre pero no era asi.
-Todos cometemos errores, alguno de ellos nos marcan para toda la vida, aun asi habran ponis que te perdonaran por tus pecados y no podras sesar ese dolor hasta que no haceptes que eso no fue tu culpa-
Tenia razon, aquello no fue culpa de la alicornio, de igual forma Spike no tubo la culpa de haber causados todas esas muertes incluyendo a la portadora del elemento de la amabilidad.
Spike se aserco lentamente a Twilight, poniendola algo nerviosa en ese momento, Spike termino de acortar la distancia entre los dos, envolviendo a la alicornio en un calido abrazo, Twilight contenia el aliento, abrazar a Spike cuando era mas pequeño resultaba ser adorable, pero ahora ese sentimiento era remplazado por otro, algo que la princesa no podia desifrar por mas que lo pensaba.
-Talvez no quieras perdonarte por lo que paso, pero yo si te perdono- le susurro el dragon al oido.
Twilight pudo sentir la sinceridad en esas palabras, habia alguien hai apoyandola cuando mas lo necesitaba, jamas penso en contar con el apoyo de Spike nuevamente pero hai estaba el, habrazandola protectoramente. Twilight ya no pudo soportarlo y comenzo a llorar, apoyando la cabeza contra el firme pero suave pecho del dragon mientras le devolvia el abrazo, Spike acariciaba su crin mientras le susurraba una y otra vez que todo estaria bien.
Estubieron asi un buen rato hasta que aquel abrazo lleno de amor y ternura se convirtio en algo vergonzoso para los dos. Ya bien entrada la madrugada hambos amigos se despidieron y entraron a sus despectivas habitaciones para descanzar un poco, cada uno se quedo dormido pensando en el otro y en como iba a cambiar sus vidas, ya sea para bien o para mal seguirian juntos.
A la mañana siguiente, al igual que todos los meses Twilight despedia a sus amigas desde la puerta de su castillo, para ella eso solo significaba una cosa; Un largo, extenuante y solitario mes.
Al serrar la puerta Twilight se quedo mirando el interior de su castillo, ese silencio el cual amenazo en multiples ocaciones acabar con su cordura se hacia presente nuevamente, Twilight estuvo a punto de deprimirse nuevamente hasta que una gruesa pero jugurtona voz llamo su atención.
-¡Cielos! este lugar hace que mi vieja caverna parezca un basurero-
Twilight observaba al dragón mientras este se paseaba por todo el lugar mirando las decoraciones, la princesa rio por lo bajo, algo le decia que ese dia en particular no seria como los otros, que seria mas... divertido.
-¿Tu nunca has limpiado aqui cierto?- pregunto Spike al ver un armario lleno de polvo, pergaminos y todo tipo de libros.
-No, normalmente mi asistente era el que limpiaba todo- dijo Twilight, dandole una sutil indirecta a Spike para que comenzara a limpiar, si lo conocia bien diria algo como; "No se diga mas, Spike el valiente y glorioso limpiara este armario" o algo parecido.
-Me da lastima ese asistente tuyo- dijo Spike secamente mientras serraba la puerta de aquel armario.
Twilight se quedo muda, en serio no se esperaba aquella respuesta, cuando Spike volteo la mirada para verla esta agacho la cabeza para disimular la sorpresa que le habian causado aquellas palabras.
-Ire a preparar el almuerzo-
Spike salio del despacho de Twilight, la alicornio aun seguia conmocionada, a Spike le encantaba hacer los queaseres por ella, o almenos al antiguo Spike, sabia lo que significaba eso, Spike la ayudaría en lo que pudiera pero no seria el quien hiciera todo como hace unos años atras, ya no era un niño manipulable, alguien que le puedad decir que haga algo y este acepte de buenas a primeras, ahora era un joven dragon, ya capaz de tomar decisiones por su propia cuenta y eso a Twilight la llenaba de orgullo.
-Oh Spike, ya eres un dragon maduro-
Mientras tanto de camino hacia la cosina un joven dragon mantenia un debate mentar entre sus sentimientos y su lado racional.
-"¿Debi haberme ofrecido a limpiar... aunque sea un poco? Twilight tiene mucho trabajo y me esta dejando ospedar en su casa, seria lo justo pero... las cosas han cambiado, me lo prometi a mi mismo, dejare de ser el tonto bebe dragon que era antes"-
Mientras Spike continuaba con su pelea mental una figura lo observaba atentamente mientras se mantenía escondido, ni las mas poderosas entidades de la creación han podido localizarlo cuando realizaba su hechizo de camuflaje, pero ese dia seria la ecepcion.
-¡Se que estas hai, no es necesario que te sigas escondiendo!- grito el dragón al persivir el aroma de su espía.
La entidad se sorprendió en primera instancia, luego río a carcajadas, felicitando de manera sarcastica al dragon por su pequeña azaña imposible para unos, privilegio para otros.
-Miren quien decidió volver después de tantos años-
-¿Que quieres?- pregunto la seca y amenazante voz del dragón.
-Nada, solo vengarme por haberme arrebatado lo mas preciado que he tenido en milenios, ¡maldito acesino!-
Spike no dijo nada, solo miro a la figura con rencor, sabia de lo que estaba hablando, hacia lo imposible por olvidar la atrocidad que habia echo, se lamentaba por eso, lloraba por eso, se maldecia asi mismo por eso pero la entidad frente a el era el menos indicado para jusgar sus pecados.
-No me vuelvas a llamar asecino- ordeno Spike mientras pequeñas cenizas salian de sus fosas nasales.
-¿Ha no?, ¿Y como quieres que te llame despues de lo que isiste? despues de haber destruido una vida tan pura e inocente-
-¡No tienes derecho a decir eso, eres el menos indicado para juzgarme, has causado toda clase de males desde el inicio de la creacion, eones de años hantes de que yo naciera, ¿como te atreves a decirme tan descaradamente lo que esta bien y esta mal?!-
-Por lo menos no mate a nadie- respondio Discord secamente.
Spike no supo que decir ante eso, en los libros de historia narraban las cosas malas que habia echo el Draconecus pero en ninguna se menciona un victima, solo bromas pesadas con un toque de caos en ella, odiaba admitirlo pero Discord tenia razón.
-Bueno... a nadie a excepción de ti- hablo Discord con mucha seguridad en sus palabras.
Luego de aquellas palabras un fuerte viento azoto la cara del dragon, el mechon de espina que caia frente a su rostro comenzo a hondear salvajemente, el Draconecus iba en serio, en verdad quería matar a Spike, pero resultaría mas fácil decirlo que hacerlo.
-Te advierto que ya no soy el de antes- respondió Spike, al instante otra oleada de viento azoto la cara del draconecus, podía sentir el poder del dragón y la temperatura subiendo a un nivel sofocante.
-Jeje, admito que te has vuelto mas fuerte, pero estas en una muy clara desventaja, a leguas se notas que estas herido, no durarás mucho tiempo-
-Eso lo veremos...-
Dos titanes enfrentándose por razones distintas, ¿quien ganara esta contienda? ¿la venganza o la culpa?
Notas finales: No estaba muerto señores, andaba de parranda... una parranda de 3 meses por lo visto jeje, ya en serio, lamento la demora, tube que solucionar algunos problemas en mi vida pero ya estoy listo para continuar, nos vemos en la proxima actualizacion de "La vida despues de la muerte". Se les quiere mucho, chao.
