Buenos días, buenas tardes o buenas noches.

Debo de decir que este capítulo se suponía que lo iba a subir ayer pero como no lo tenía listo… ¡estúpido y sensual fin de semana! Por eso lo subo hasta hoy, de todas formas voy a intentar subir un capitulo cada lunes y viernes, para que todo aquel que se interese este pendiente.

Bueno ya sin nada más que decir a excepción de… ¡mil gracias a Ahiru-san por dejarme cumplir su reto!

Ahhh, si y por si no lo sabían ni Digimon ni sus personajes me pertenecen de lo contrario las testigas de Jenrya lo tendríamos para nosotras buahahaha

L'éternité d'un instant.

2. Ice Queen

Ruki Makino, la próxima vez que se encontraron él no dijo nada, no se atrevió siquiera a protestar una vez más el trato que le daba a los digimons. Takato dijo todo lo que Jenrya callo. Pero, mientras se mantenía en silencio, mientras sus labios no pronunciaban palabra alguna, sus grises ojos no despegaban la mirada de aquella niña y fue ahí cuando lo vio.

La duda estaba sembrada en las delicadas facciones de aquella pelirroja y aunque aquello no durara más de unos segundos antes de volver a transformarse en esa mascara de hielo con la cual la había conocido, fue suficiente como para proyectar un pequeño brillo de esperanza.

Quizá, no es tan mala después de todo — pensó aquella vez cuando la Makino se negó a hacerle daño alguno a esa pequeña y juguetona creatura que habían conocido aquel día.

La siguiente vez que la vio, fue un tanto extraño, solo basto la mención del ataque de un digimon cercano y de inmediato la imagen de la tamer llego a su mente, motivándolo solo aquello a seguir a su orejón compañero a donde quiera que el campo de batalla estuviera listo.

¿Qué tan cruel debía de ser para cegarse al sufrimiento callado de la zorra dorada? ¿Qué tan frio debía de tener el corazón como para hacer caso omiso del agotamiento y heridas que mantenía su compañera? ¿Cuál era esa razón que la impulsaba a exigir tanto en busca de fortaleza?

Más que la reina digimon en aquel momento Ruki asemejo más a una reina de hielo.

Sin embargo…

Takato probablemente no pensaba de la misma forma, quizá para él Ruki Makino estaba más llena de experiencia de lo que ellos dos lo estaban. Tal vez por eso en el momento en el cual estancia de Guilmon en el mundo humano se vio afectada no dudo en correr a buscar la opinión de aquella niña.

Francamente él nunca se imaginó que en algún momento ella aceptaría ayudarlos, y si, también llego a pensar que irla a buscar hasta su casa sería una pérdida de valioso tiempo. Pero, ella no solo había accedido a seguirlos donde aquella anormalidad ocurría, también aunque en un inicio pareciera de mala gana había ido con ellos al rescate del dinosaurio rojo aun cuando no sabían lo que les esperaba tras esa misteriosa barrera que se había formado. Vaya, incluso parecía genuinamente preocupada por la seguridad de este y sin dudas ni reclamos accedió a ayudarlo a impulsar al castaño.

A veces fría, en ocasiones mostrando algo de calidez, Ruki Makino era un completo misterio para Jenrya, uno que le de alguna forma de intrigaba de sobre manera — ¿Quién eres en realidad Ruki? — pregunto sin esperar respuesta alguna.

— Yo diría que alguien muy importante para ti — tan enfrascado en sus pensamientos se hallaba que ni siquiera había reparado en la reciente presencia de su hermano mayor, que cómodamente desde el sofá le respondía sin despegar la mirada del libro que mantenía en su mano.

— ¿Por qué piensas eso Rinchei? — le asalto la duda de inmediato y aunque era bien sabido que Rinchei Lee no solía hablar mucho aun con su familia también lo era, al menos para ellos, que si articulaba palabra era por una buena razón.

— Últimamente has tomado muchos baños largos, y la leche se acaba más rápido de lo normal. — contesto como si con aquello fuera a despejar la duda que había instalado en su hermano menor, más al despegar levemente la mirada de su libro pudo ver que en lugar de ello había logrado lo contrario. Suspiro, dejando su libro en la mesita cercana, como pocas veces fijo la vista en su hermano menor — Siempre que algo ocupa demasiado tu cabeza tomas duchas largas y luego al salir sueles tomar un poco de leche, como si ese ritual te ayudara en algo — Jenrya sonrió por un instante, él ni siquiera era conciente de ello, pero al parecer su hermano sí que lo había notado y aunque tenía razón y últimamente muchas cosas ocupaban su cabeza obligándole a emprender aquel ritual inconciente esa no era razón suficiente como para suponer que la Makino era de alguna forma importante para él — Además… — continuo Rinchei en vista de que las dudas aún no se disipaban del todo — la forma en la cual formulaste esa pregunta, acompañada de un suspiro cuando pronunciaste su nombre, me hace pensar que esa tal Ruki tiene alguna importancia para ti o de lo contrario no estarías tan interesado en saber quién es realmente.

— Yo no… — estaba por contradecir pero ante la mirada inquisidora del mayor de los Lee no podía hacer mucho. Rinchei Lee era callado y generalmente no hablaba mucho ni siquiera con su propia familia pero cuando lo hacía siempre era por algo, y para desgracia de Jenrya tampoco se podía refutar mucho a sus palabras, pues en su mayoría tenía razón.

— Como sea, esa es solo mi opinión. De cualquier modo ya es tarde. Buenas noches Jen — internamente Jenrya agradeció y maldijo que su hermano fuera tan observador, al menos gracias a aquello no había necesitado de mucho para que él comprendiera que sus acertadas su pociones habían incomodado al peliazul.

Sin embargo, si algo era cierto era Ruki Makino se estaba volviendo muy importante para su vida lo quisiera o no admitir.