Nunca más
By Arashi Sorata
Advertencia: Esta historia contiene temática YAOI (chico x chico) así que si no te gusta éste tema pues tan lógico como no leerlo. El fic tiene contenido explícito que puede no agradar. Parejas: Seto-Joey y otras
Capítulo 2. ¿Deseo sexual o algo más?
Ya había pasado una semana desde aquel encuentro en que Seto Kaiba le había dicho que dejara de vigilarlo, sin embargo el continuaba con el acecho, en ésta ocasión era más discreto con tal que de no lo volviera a descubrir
Esa noche la luna brillaba en todo su esplendor, era imperdonable no dar una vuelta a la orilla de la playa, el clima era templado y no había gente en la arena ni dentro del agua, era perfecto. Sus cabellos rubios se movían armónicamente al compás de la brisa marina, la luna y el agua parecían fundirse en algún punto, eso le daba a la vista un agradable paisaje
Joey. No hay nada mejor que esto
Para apreciar mejor el hermoso paisaje, Joey se sienta sobre la arena con las piernas encogidas hacia él y apoyando la cabeza sobre las rodillas. Por su mente pasaban las imágenes de aquel encuentro entre él y Seto, recordaba su cuerpo tan cerca al suyo, su aliento fusionado con el de él, sus miradas penetradas la una en la otra y ese brillo en sus ojos que le hacían sentir un fuerte hormigueo por todo el cuerpo, una sensación de temor y éxtasis le invadía, era como haber caído en un poderoso embrujo, algo tenía ese tal Seto Kaiba que lo ponía a mil y debía investigarlo. A pesar de la brisa marina y el fresco de la noche, Joey podía sentir calor en su cuerpo, un calor que emanaba de adentro hacia fuera, aquel necesitaba ser liberado, aunque resultaba un tanto descabellado hacerlo ahí, alguien podría pasar casualmente y verlo en plena faena, mejor era olvidarse de pensamientos sucios y entrar al agua para buscar un poco de frescura, eso le iba a servir muy bien. Así que sin pensarlo deja las sandalias sobre la arena y de a poco entra al agua, ésta estaba muy fría, las olas rompían en la orilla de forma un poco violenta, la luna llena tenía efectos sobre la marea y eso estaba en su contra, aún así necesitaba apagar ese fuego que sentía solo de pensar en Seto Kaiba, en definitiva ese chico tenía un fuerte efecto sobre él, considerando sobre todo su reciente rompimiento con Yugi, eso le había dolido profundamente, odiaba ser traicionado.
Su primer contacto con una ola lo hace perder el equilibrio y caer, el agua estaba un poco brava y más valía ponerse de pie rápido o ésta haría de las suyas, Joey no espera un solo segundo y se pone de pie rápido pero antes de poder cantar victoria otra ola lo tumba, ésta vez su chapuzón dura más que el anterior y ponerse de pie le cuesta aún más trabajo. Comenzaba a desesperarse y nadie pasaba por ahí, le resultaba casi imposible mantenerse de pie para caminar hacia la orilla, aquellas olas antes menos agresivas parecían reclamarlo como suyo, era como si quisieran apoderarse de él y convertirlo en parte de ellas. Sus fuerzas comenzaban a resultar inútiles y dispuesto a dejar éste mundo se deja llevar por ellas...
Mientras sus ojos intentaban acostumbrarse a la luz, sus oídos alcanzan a escuchar algunos murmullos, lo que decían era ininteligible, ni siquiera reconocía a los dueños de esas voces, ambas eran masculinas, eso si podía saberlo. Poco a poco sus pupilas logran acostumbrarse y al abrir los ojos lo primero que visualiza es la imagen de Seto Kaiba frente a él que lo miraba fijamente, su sorpresa es grande y enseguida se sienta, por lo visto estaba arriba de una amplia cama y Seto estaba de pie junto a ella
Joey. ¿Qué... hago aquí?
Se pregunta confundido llevándose una mano hacia la frente trenzando sus dedos con parte de su cabello que caía sobre su rostro, su cabeza daba muchas vueltas y sentía un fuerte ardor en la nariz, producto de las sales que habían logrado entrar
Seto. Idiota, pudiste morir
La voz de Seto sonaba seca y fría, parecía como si no sintiera nada al hablar, aún así se veía tan sexy y provocativo que Joey no puede evitar sonrojarse hasta las orejas, que guapo que era Seto, además tenía un porte maravilloso, sin duda alguien que no era de éste planeta
Seto. ¿Joey cierto? Quédate ésta noche
Sin intención de escuchar objeciones, Kaiba se da media vuelta para marcharse de la habitación pero antes de dar el primer paso Joey lo detiene jalándolo sutilmente de la camisa, enseguida voltea mirándolo fríamente
Seto. ¿Qué quieres?
Joey. Gracias, pero ¿cómo es que?
Seto. Soy dueño de 6 Hoteles en ésta parte, daba una ronda y te vi luchar contra las olas
Joey. ¿Seis?
El rubio estaba muy sorprendido por la cifra que Kaiba había dicho aunque esos eran solo los Hoteles con vista al mar que tenía el CEO, realmente tenía más Hoteles en otras zonas. Vista terminada la plática Seto avanza hacia la puerta soltándose del agarre y enseguida sale de la habitación cerrando la puerta, Joey aún sonrojado y ahora halagado por la hazaña del CEO, sonríe complacido y se acuesta nuevamente, la suerte le sonreía
A la mañana siguiente cuando despierta observa que sobre una silla se encuentra un cambio de ropa, apenado Joey se mira el cuerpo y se da cuenta que anoche sus ropas habían sido cambiadas, ni siquiera se había dado cuenta por estar embobado con Seto. Minutos después una chica vestida de mucama entra a la habitación, se trataba de una bella mujer de piel morena y cabello oscuro bastante largo, sonreía ampliamente y Joey la miraba serio
Isuzu. Buenos días ¿cómo durmió?
Joey. Bien gracias
Isuzu. Por favor vístase, el señor lo espera a desayunar
Joey. ¿Eh?.. si, enseguida
Levantándose rápido de la cama el rubio corre hacia la ropa y la agarra, la mucama le señala la dirección de donde se encuentra el baño y el corre hacia allá, ella suelta una risita y comienza a arreglar la cama, Joey sale momentos después con unos pantalones blancos y camisa blanca con palmeritas azules, Isuzu le señala los tenis y enseguida se los pone, le gustaba ser puntual y si Kaiba lo esperaba debía de apresurarse
Isuzu. Acompáñeme por favor
Joey. Si
La mucama guía a Joey por toda la casa, era bastante grande, pasaban por cuartos y cuartos, bajan a segundo piso donde también había cuartos, algunos no eran alcobas, después que recorren todo el segundo piso llegan a la planta baja, la casa estaba muy iluminada, tenía grandes ventanales por lo que entraba toda la luz solar, había una amplia sala y al fondo se podía apreciar el área de alberca donde se encontraba una mesa con sombrilla, Isuzu guía al rubio hacia allá, al salir el aire le pega en el rostro moviendo sus cabellos graciosamente y suspirando profundo emite una gran sonrisa, la alberca estaba muy grande y había gran cantidad de plantas tropicales, a lo lejos sonaba una alegre melodía de violín
Joey. Esto es asombroso
Isuzu. Por favor tome asiento
Joey. Sí
Sin que se lo digan más de una vez Joey se sienta y aún admirado observa las plantas que había, todo se veía muy bonito, se notaba que Seto era millonario. Minutos después llega Seto al área de la alberca, enseguida Joey se pone de pie y se inclina frente a él
Joey. Buen día y muchas gracias
Seto. Siéntate
Joey se sienta nuevamente y enseguida lo hace Seto, en cuestión de segundos llega Isuzu con dos vasos de jugo de frutas y los entrega, se inclina hacia ambos y sonríe
Isuzu. ¿Gustan ordenar?
Joey. ¿Ordenar?
Seto. Pide lo que quieras, se te preparará
Joey. ¡Vaya! Pues solo quiero unos huevos estrellados
Sin tratar de ser grosera Isuzu emite una pequeña risa mientras que Seto lo observa enarcando una ceja, Joey se avergüenza y mira a ambos
Joey. ¿Dije algo malo?
Seto. Pongo a tu disposición los mejores chefs y pides huevos estrellados ¿te burlas de mí?
Joey. No, yo solo...
Seto. Isuzu, tráenos un buffet de mariscos en salsa de almeja y gratinado de camarones, también un aderezo a los 4 quesos
Isuzu. ¿Es todo?
Seto. Por el momento sí
La chica se retira con una amplia sonrisa, Joey aún apenado miraba de reojo a Kaiba, él lo estaba ignorando un poco hasta que también lo mira
Seto. Trabaja para mí
Joey. ¿Cómo dices?
Seto. Quiero que seas mi asistente
Joey. Pero...
Seto. Treinta mil dólares a la semana ¿esta bien?
Completamente boquiabierto Joey se queda sin habla, la proposición estaba más que bien aunque no sabía exactamente que tanto trabajo requería ser el asistente de un hombre tan poderoso y millonario como Seto Kaiba, la propuesta era más que tentadora
Seto. Tienes 30 segundos para responder
Joey. Bueno es que... no vivo aquí y... no sé, es raro porque...
Seto. Cinco, cuatro, tres...
Joey. ¡Acepto!
Por alguna extraña razón el corazón de Joey palpitaba rápidamente, en cambio Seto estaba muy tranquilo aunque había reprimido una sonrisa de satisfacción, Joey parecía ser el ideal para ser su asistente, trabajo que requería de mucha valor, ya que aceptar y aguantar los caprichos de Seto Kaiba no era cualquier cosa, y al parecer Joey se mostraba altamente interesado en él, razón de más para soportarle sus caprichos
Esa tarde Joey deja el Hotel donde se había estado hospedando, había recogido todas sus cosas pero al verlas Seto las había tirado a la basura, para sorpresa del rubio, el joven CEO le compraría ropa y demás cosas, también Seto le pide que renuncie a su trabajo y su casa para que viva ahí con él al igual que algunos de sus empleados como Isuzu, Joey estaba muy asombrado por el giro que daría su vida pero dispuesto a olvidarse de todo su pasado incluyendo a Yugi, había aceptado. Antes de la cena Seto llama a Joey a su estudio, el chico enseguida va, ahora vestía un más apropiadamente para ser empleado de Seto
Joey. ¿Me llamaba?
Seto. Sí, siéntate
El CEO señala con la mano la silla frente a él para que Joey se siente, mostrándose un poco nervioso el rubio obedece tratando de mirarlo a los ojos
Seto. Te llamé porque quiero aclararte un par de cosas
Joey. Usted dirá
Seto. Uno, para ti soy el señor Kaiba ¿entendiste?
Joey. Sí señor
Seto. Dos, debes de ser incondicional a mí, tres, por ningún motivo intentes contradecirme, siempre se hace lo que yo quiero, cuatro, no permito amoríos entre mis empleados, cinco, hay habitaciones que no se pueden abrir sin mi autorización, seis, cualquier contacto con el exterior debe ser aprobado por mí
Joey. Disculpe señor Kaiba, eso del...
Seto. ¡Siete! No permito imprudencias
Joey. Si señor
Seto. Estas a tiempo de irte
Joey guarda silencio en señal de que aún así va aceptar el trabajo, eso complace a Seto
Seto. Pago los sábados... puedes irte
Joey. Si señor
Rápidamente Joey se pone de pie y se inclina al frente hacia su nuevo jefe, Seto lo mira fijamente a los ojos, por unos segundos su mirada viaja por debajo de la cintura de su nuevo empleado, Joey se sonroja al darse cuenta pero tratando de actuar como si nada, da media vuelta y se marcha rápidamente al salir del estudio, Seto sonríe levemente, tener a Joey de empleado era un buen avance... En su caminar Joey se topa con Isuzu, la chica sonreía muy contenta, Joey se apena por haber chocado con ella
Isuzu. ¿Recuerdas la habitación que usaste anoche?
Joey. Si
Isuzu. Será tuya a partir de ahora
Joey. Gracias, me retiro
Joey mueve la cabeza hacia abajo en signo de respeto y pasa de Isuzu para dirigirse a su habitación donde se encierra, mientras tanto la mucama entra al estudio de su jefe, Kaiba leía un libro, al escuchar entrar a la chica voltea a verla, ella sonreía
Seto. ¿Qué piensas?
Isuzu. Excelente adquisición ¿lo usarás pronto?
Seto. No lo sé
Cambiando su sonrisa amable por una perversa, Isuzu mira intensamente a Seto, él se levanta del asiento de su escritorio y saca de uno de los cajones una cámara, la enciende y enfoca hacia su empleada
Seto. Estoy aburrido
Isuzu. Yo me encargo
Retrocediendo hacia atrás la chica llega hasta la puerta y la cierra con pasador, después comienza a desabrocharse la ropa mientras su jefe la observa detenidamente a través de la cámara...
Joey se sentía un poco incómodo con tantos lujos, pero no podía quejarse, se notaba que ahí iba a vivir cómodamente, ignoraba que tanto trabajo requería ser el asistente de alguien como Kaiba pero seguramente no se trataba de algo muy difícil aunque difícil si tenía el carácter ese tal Seto, aún así él no podía dejar de sentirse fuertemente atraído hacia él, tal vez ahora resultaría casi imposible hacerlo suyo, pero su decisión no había cambiado, Seto tenía que ser suyo...
La primera semana es para Joey bastante ajetreada, Seto tenía numerosos negocios en esa ciudad, en ese país, incluso en otros, era sorprendente la cantidad de dinero que tenía ese hombre a sus 23 años, pero más sorprendente aún era el respeto que todos los demás le tenían, Kaiba tenía una personalidad dominante y eso agradaba en el mundo de los negocios... Aquella noche después de una activa tarde, Seto y Joey llegan a la casa del CEO donde los esperaba Isuzu con una gran cena, Kaiba pide que le sirvan a él y a Joey, el rubio ya estaba acostumbrado que a diferencia de sus demás empleados, él comiera en la misma mesa que su jefe. Isuzu llega poco después con la cena, Pollo a la Parmesana con Ravioles, acompañado con vino blanco
Isuzu. Buen provecho
La chica hace una reverencia y se aleja dejando solos a ambos hombres, Joey comía con vergüenza, no estaba acostumbrado a ese tipo de cenas a pesar de tener varios días siendo partícipe de ellas, por su parte Seto comía ignorando todo a su alrededor
Cuando han terminado Seto llama a Isuzu para que retire el servicio, la chica cumple enseguida volviendo a dejar solos a ambos, después de un largo rato de silencio...
Seto. El próximo fin de semana organizaré una fiesta
Joey. Maravilloso señor
Seto. Quiero que asistas
Joey. ¿Qué?
Seto. Eres mi asistente, te quiero aquí y no se diga más
Joey. Si señor
Seto. Mañana irás a comprar ropa apropiada
Joey. Si señor
Seto. Ya vete
Joey. Si señor
Sin decir nada más Joey se levanta, hace una reverencia a su jefe y se retira, Seto voltea a verlo mientras se marcha, bebe de su copa y sonríe, Joey le gustaba mucho y haberlo hecho su asistente era la coartada perfecta, hace tiempo que no tenía una adquisición tan exquisita
La semana se pasa rápida y Joey se había hecho cargo de todos los preparativos de la fiesta, se llevaría a cabo en uno de los salones de la planta baja que Seto ocupaba para sus reuniones de negocios. La noche se llega y algunos invitados comienzan a llegar, Joey se encontraba a la entrada recibiendo a todos y cada uno de ellos, los hacía pasar a la casa e Isuzu se encargaba de llevarlos al salón. Los invitados llegaban y llegaban siendo ya bastantes, unos se veían realmente como unos ejecutivos y en cambio otros se veían demasiado jóvenes y frescos, hasta parecería que iban a otro tipo de reunión, pero Joey decide no tomarles mucha importancia. Después de una hora de recibir invitados estos dejan de llegar por lo que Joey deduce que ya son todos los que debieron de haber llegado y entra a la casa para dirigirse al salón que había preparado, pero cuando llega a éste se lleva una sorpresa, en ese lugar no había más de 30 personas y él había hecho pasar a más de 50, estaba realmente muy confundido, en ese momento llega Isuzu
Joey. Oye ¿y los demás?
Isuzu. ¿Cuáles?
Joey. Hice pasar a más gente
Isuzu. Tu solo has tu trabajo
Mostrándose prepotente la chica pasa de Joey y se acerca a un par de invitados para ofrecerles cosas de beber y algunos canapés, el rubio seguía confundido. A los pocos momentos llega Seto al salón, vestía muy elegantemente y se veía más que bien, Joey estaba realmente maravillado. El CEO da la bienvenida a sus invitados y después de un pequeño discurso sobre la importancia de la Globalización en los negocios, pide permiso y sale del salón, Joey lo sigue para preguntarle lo mismo que ha Isuzu, su jefe le responde sin siquiera voltear a verlo
Seto. Dedícate a hacer lo que te pedí
Sin decir más se retira de ahí para dirigirse al segundo piso, confundido Joey regresa al salón para seguir atendiendo a los invitados, había meseros y demás personal encargado de la comida, bebida y música, todos parecían pasarla bien, los invitados en su mayoría eran gente de edad más madura, Joey estaba confundido, había visto entrar a gente muy joven y ahí había poca con esas características... Un par de horas después los invitados a la fiesta comienzan a retirarse, Joey les hacía entrega de sus sacos, abrigos, estolas y demás accesorios que habían dejado y también se encargaba de despedirlos, los empleados extras que se había contratado para la fiesta también comienzan a irse y Joey les hace entrega de sus respectivos cheques, las encargadas de la limpieza comienzan a limpiar el lugar y después de terminar se retiran a sus habitaciones, Joey suspira cansado y decide subir a su habitación, la casa estaba desértica, no había rastros ni de su jefe ni de Isuzu, tal vez ya estaban dormidos pues pasaba de la media noche, el rubio estaba muy cansado y por error en lugar de subir hasta el tercer piso donde se encontraba su habitación, sube al segundo y camina por el pasillo, en el piso tres al fondo estaba su habitación así que en el segundo piso también camina hasta el final del mismo para ir a su habitación, sus ojos estaban casi cerrados y no caminaba erguido
Por fin llega hasta el final del pasillo pero algo era distinto, la puerta de la última habitación era más grande de lo que recordaba, tal vez su vista le estaba traicionando y por eso le daba la impresión de que la puerta era más grande. Con confianza deposita su mano en la perilla y la gira para abrir, la puerta se abre poco a poco mostrando ante sus ojos algo que jamás creyó que iba a estar frente a él... en la habitación había más de 30 personas, hombres y mujeres, todos sin ropa, bebían y danzaban al ritmo del sexo mientras una música de piano sonaba al fondo, éste era tocado por Isuzu que tampoco tenía ropa, los gemidos adornaban la hermosa melodía, era una fiesta de orgía, libertinaje, sodomía, filias, sadomasoquismo, fetiches, artilugios y demás prácticas sexuales, Joey estaba casi boquiabierto, sudaba frío y duramente pasa saliva
Seto. ¿Desobedeciéndome?
Al escuchar la voz de su jefe a sus espaldas Joey voltea rápidamente mostrando unos ojos llenos de asombro, Seto lo miraba fijamente a los ojos y él estaba sin habla
Joey. Yo... yo
Sin darle tiempo a explicar, Seto toma a Joey del brazo y lo mete a la habitación cerrando atrás de ellos la puerta, al cerrarse ésta Isuzu deja de tocar y todos detienen su fiesta volteando hacia la puerta observando fijamente a Seto y a Joey, ambos eran los únicos con ropa en aquella habitación
Seto. Lo siento por interrumpir la fiesta, quiero presentarles a Joey Wheeler, nuestro invitado de honor
Emocionados todos comienzan a ovacionar y aplaudir, en cambio Joey estaba muy sorprendido y voltea hacia su jefe quien aún le sujetaba el brazo, bruscamente Seto le da un empujón al frente, lo sujeta de los hombros haciéndolo voltear al frente
Seto. Disfruten
Seto pega su pecho a la espalda de Joey y con las manos sobre el pecho del chico comienza a acariciarlo por encima de la ropa, Joey estaba helado sin poderse mover, el pecho le saltaba agitado y su rostro estaba rojo, su jefe comienza a desabrocharle la camisa y lentamente mete sus manos por las aberturas para acariciarle por encima de la piel haciéndolo sentir estremecerse, después con brusquedad rompe la camisa quitándola del cuerpo de su empleado, todos miraban emocionados
Joey. Se... señor
Seto. No temas
Sonriendo con malicia Seto baja sus manos hasta el pantalón del rubio y los desabrocha mostrando gran parte de su vientre, poco a poco mete una mano por la ropa interior y comienza a acariciarlo, Joey cierra los ojos y comienza a jadear, los invitados estaban atentos a la imagen, Isuzu comienza a tocar el piano de nuevo y los invitados poco a poco continúan con lo suyo, por su parte Seto detiene el movimiento de su mano antes de hacer a Joey terminar en ella, el rubio abre rápido los ojos y se gira hacia Seto cuando siente que éste se aleja un poco de él
Seto. Tienes dos opciones, irte a tu habitación o unirte
Sin decir nada con palabras Joey se acomoda el pantalón y sale corriendo de aquella extraña fiesta, su corazón latía desesperado y su cabeza estaba hecha un lío, lo que había visto y vivido era algo aterrador, era depravado, insano, aquello no estaba bien, pero incluso con su duda moral debía admitir que las diestras manos de Seto lo habían puesto, se había sentido altamente excitado y eso también lo atormentaba
Continuara...
Creo que no estoy bien de la cabeza pero espero que les haya gustado el capítulo, creo que no tardé en actualizar así que no se podrán quejar jejeje
Arashi-san
