Todos los personajes de Naruto son de Masashi Kishimoto.
-Kiba… yo… yo… no.- Que, estaba escuchando bien Hinata dijo un no. Inmediatamente me levante hasta quedar enfrente de ella, no podía creer lo que había escuchado, un gran nudo se formo en mi garganta, mi rostro se torno serio y creo que estaba a punto de las lagrimas.
-Hinata pero por qu…- no termine de decirle lo que yo pretendía, ella me tomo de la cara con ambas manos y me dio un cálido, dulce y tierno beso. Nunca creí que pudiera sentir un mar de emociones con un beso tal cálido y tierno como ese.
- yo no podría decirte que no… kiba- entonces ¿ella acepto casarse con migo? Tenia que saberlo, tenía que confirmarlo. Deseaba que mi pensamiento se hiciera realidad.
-entonces quiere decir que si te ca…- de nuevo no me dejo terminar antes de gritarme, como nunca la había hecho.
-¡SI ME CASO CON TIGO KIBA KUN!- me regalo una de sus mejores sonrisas.
La tome en mis brazos y le di un fuerte y gran abrazo, no podía creer que ella me halla dicho que si, ella me había aceptado, acepto compartir su vida con migo, mas feliz no podía ser.
-Hinata- la bese, deseaba sentirla, me había echo inmensamente feliz, y deseaba que ella lo sitiera, que fuera fiel testigo de lo que provocaba en mi. Después la solté y empecé a correr por todo el parque como un tonto desquiciado, ella me ponía de ese modo.
-¡HINATA ACEPTO CASARSE CON MIGO!, ¡HINATA ACEPTO CASERSE CON MIGO!, ¡HINATA ACEPTO CASERSE CON MIGO!- no me cansaba de repetir una y otra vez esa frase.
Ella solo me miraba y se reía, akamaru se acerco más a ella y también me miraba. Corrí hasta ellos y volví a abrazar a mi querida Hinata, luego me gire a akamaru y también lo abrase fuertemente.
-akamaru, Hinata acepto ser mi esposa- suena ridículo lo se, quien habla con un perro, pero mi felicidad era tanta, que eso no me importo, además de que el es como un miembro mas de la familia.
De repente salieron de una esquina todos los miembros de la familia Hyuuga e Inuzuka, no se como pero se enteraron de donde yo le propondría matrimonio a Hinata y ahora se encontraban ahí felicitándonos.
-hija ven a mis brazos- esa era mi madre, feliz por que Hinata ya era de su familia.-hasta que el tonto de mi hijo se decidió- ¿eso era un insulto para mi?-perdónalo, ya sabes que es un poco lento, lo importante es que al fin lo hizo.- si esa era mi madre.
-Tsune san yo…- Hinata estaba roja como siempre, pero con una gran sonrisa en el rostro, claro hasta que mi madre la volvió a interrumpir.
-no Hinata de ahora en adelante ya eres de mi familia, puedes llamarme… madre.- por primera vez vi en mi madre esa mirada que solo tenia con Hana o con migo, en verdad estimaba mucho a Hinata y para ella ya era su hija.- claro si así lo deseas, si no solo dim…-
Ahora fue Hinata quien no la dejo terminar, ya que la abrazo tan fuerte que por un momento creo se le fue el aliento a mi madre.
-gracias… madre- se alejo de ella un poco para mirarla a los ojos, ahora mi pequeña Hinata estaba llorando, pero seguía sonriendo, lo cual creo no era mala señal.
El padre de Hinata se acerco hasta ellas y coloco su mano en el hombro de su hija. Nunca creí ver al gran Hiashi Hyuuga en un momento así, pero lo vi.
Abrazo a su hija de una manera sutil y hasta delicada, por un momento creí ver lagrimas en los ojos de "mi suegro" pero no tal vez solo fue mi imaginación.
-se feliz Hinata, como nunca lo has sido-
-padre- ella solo se acomodó más en el regazo de su padre para disfrutar de la calidez que este le brindaba.
Mientras tanto sentí un fuerte dolor en mi espalda, al voltearme para ver que fue lo que sucedió, me encontré con mi hermana que era la que me había golpeado, junto a ella se encontraba Hanabi. Cada una por separado me daba miedo, pero ahora las dos juntas me daban pánico. Quise alejarme de ellas, pero no me lo permitieron, me tomaron cada una de los brazos y con un todo amenazante me dijeron.
-TRATALA BIEN- no se por que o como, pero un escalofrió me recorrió todo el cuerpo, esas dos si que daban miedo. Pero estaba de mas esa advertencia yo nunca le haría daño a Hinata, solo que en ese momento no podía hablar, ellas me intimidaban demasiado.
-n-nunca le h-haría d-daño- demonios, hasta tartamudeo cundo esas dos están juntas, ya me parezco a mi Hinata.
Para colmo de males, se estaban burlando de mí, por comportarme así, lo vi claramente en sus rostros, al momento de soltarme cada una puso cara seria para después volver a dirigirse a mí.
-bueno Kiba, supongo que ahora eres "mi hermano".- vaya la fastidiosa de Hanabi ya me estaba considerando de su familia, eso era bueno ¿no?-por lo tanto te tratare como tal- una siniestra sonrisa se coló en su cara, no se, creo que eso ya no era buena idea, si mal no recuerdo Hinata me platicaba como era su hermana a la hora de molestarla.
Lo único que puede hacer fue tragar saliva, quería a Hinata y por ella, aceptaría lo que fuera, aun incluyendo a su molesta hermana.
-cálmate hermanito, pronto serás todo un hombre casado y aun sigues comportándote con un niño pequeño- Hana a pesar de ser mi hermana mayor, se comporta como Hanabi y en ocasiones peor que ella, pero no me puedo quejar esta es mi familia.
Después de mas y mas felicitaciones por parte de ambas familias, me entro una duda que quise ellos me aclararan.
-¿Cómo fue que supieron que yo traería a Hinata a este lugar?-
-simple hermanito, los seguimos- así de sincera y sínica me contesto mi hermana mayor, creo que la vergüenza no es parte de su vocabulario.
- todo empezó desde que recogiste a Hinata en su casa- mi madre era la que me platicaría todo.- los seguimos hasta el restaurante, la verdad pensé que ese seria el lugar en el que le propondrías matrimonio, nos asustamos un poco al ver que no lo hacías.- con forme me platicaba sus hazañas como detective se sentaba muy cómodamente junto a mi obligándome a quitarme.
-después cuando llegaste al parque, vimos a akamaru, y de inmediato supimos que este seria el lugar perfecto- Hanabi, no cuenta las cosas igual que mi madre, ella coloca mas emoción en sus palabras, ya que hasta hacia ademanes con las manos y todo, según ella para que entendiéramos.- debo decir que tienes buen gusto, es un lugar hermoso-.
- si Kiba este lugar es mágico. Pero lo mejor de todo fue cuando te arrodillaste al pedirle que fuera tu esposa, ¡ha! como cuando yo le pedí a la madre de Hinata que se casara con migo.- Hinata miraba sin creer lo que veía, nunca vio a su padre con esa cara de "borreguito" al recordar a su madre.
Y hablando de recordar, yo también recordé algo en ese momento, empecé a buscar por todo mi ropa, estaba a empezando a asustarme, empecé a mirar a todas direcciones y a todos, sentí que la sangre se me iba del cuerpo, mi respiración se acelero, no podía ser que me pasara a mi esto. Al ver como me veían todos me puse aun más nervioso.
-¡PERDI EL ANILLO!- era verdad, cuando Hinata me dijo que me aceptaba me emocione tanto que olvide por completo el anillo, después llegaron todos y no lo recordé.
-que estas diciendo, ese anillo era de mi bisabuela, te dije que lo cuidaras Kiba- creo que mi madre estaba dispuesta a hacer que lo búcara con lupa si era necesario.
- yo lo tenia, pero no se, me emocione tanto que lo olvide- trate de justificarme pero sabia perfectamente lo que ese anillo significaba para mi madre.
-Kiba te voy a…- de pronto se contuvo y mira a mi derecha, creí que me golpearía o algo así, pero no, solo se quedo con el puño en el aire y mirando al suelo. De repente sonrió y bajo su mano, -lo tiene akamaru-.
Voltee a verlo y era verdad akamaru, tenia el anillo en el hocico, al parecer lo tomo cuando yo lo solté por la emoción, fui hasta el y le acaricie la cabeza al mismo momento en que le quitaba el anillo.-me salvaste la vida amigo-. Y era verdad ese anillo era mi vida en ese momento.
Voltee a ver a Hinata, aun estaba en brazos de su padre, pero creo que todo lo que paso la divirtió mucho ya que estaba riéndose de mi. Camine hasta ella y de nuevo me arrodille para entregarle el anillo.
Ella se soltó de los brazos de su padre para quedar frente de mí. Saque el anillo de su pequeña caja y tomando suavemente la mano de Hinata se lo coloque en su pequeño dedo. Debo admitir que todas las miradas de "nuestra familia" me intimido un poco, pero al ver los hermosos ojos de Hinata todo eso lo olvidaba rápidamente.
Iba a darle otro beso a Hinata pero Hanabi no me lo permitió, ya que según ella eso era indecente estando delante de Hiashi y Tsune, nuestros padres. Así que solo pude dedicarle mi mejor sonrisa, al igual que ella lo hizo con migo.
Después de todo eso, cada familia se separo para irnos a nuestras respectivas casas no sin antes organizar una reunión el día siguiente para afinar, los detalles de la boda. No se por que pero creo que esto será muy agotador.
Eran las 10:00 am y mi hermana junto con mi madre ya estaban fastidiándome sobre la boda, con cosas tan tontas como:
¿En que iglesia se casaran? , ¿Cuántos invitados habrá?, ¿Dónde será la luna de miel?, ¿Qué regalo de bodas le darás? Por dios, apenas el día anterior le propuse matrimonio y ellas ya quieren que sepa todas esas cosas, solo una palabra las describe "locas", había vivido toda mi vida con ella, pero hasta ahora confirmo que si están locas.
Toda la mañana se la pasaron hablando de lo mismo, cuando creí que mi tormento terminaría, llego la familia de Hinata, sin Hinata ya que ella tenía una reunión importante en la empresa y no podía faltar. En ese momento se me ocurrió algo, yo me inventaría también una reunión, después de todo manejar los hoteles Inuzuka no es cosa fácil, y de vez en cuando se puede presentar algo importante, como ahora.
Después de hacer sobresalir toda mi creatividad a la hora de mentir, logre zafarme de todo eso, nunca creí que casarse seria tan "problemático" como dice mi amigo Shikamaru. Se me olvidaba avisarles a todos nuestros amigos, creo que Hinata estará feliz de darles la noticia.
Le mande un mensaje al celular de Hinata para decirle sobre mi idea, quería que ella y yo planearemos la reunión con nuestros amigos, ya que al parecer nuestros padres se encargarían de la boda.
Después de unos minutos ella me llamo y así planeamos el como y donde nos reunirnos con todos, nos repartimos los teléfonos de todos y empezamos a llamarlos, por fortuna los encontramos a todos, y estaban dispuestos a reunirse con nosotros.
El día de la reunió a Hinata y a mi nos costo mucho trabajo zafarnos de mi madre, ya que ella quería que Hinata viera las invitaciones, los arreglos de la iglesia, del salón, escuchara la música, etc. Si nos hubiéramos quedado hay, nunca hubiéramos salido.
Cuando por fin nos encontramos con todos nuestros viejos amigos, nos sorprendió un poco ver que no han cambiado mucho que digamos, siguen siendo los "mismos". Naruto igual de hiperactivo, Shikamaru siempre aburrido, Chouji comiendo, Sasuke rodeado de chicas, Ino maquillándose, Sakura golpeando a Naruto, Tenten leyendo libros de armas, Lee con sus discursos sobre "la flama de la juventud", Neji con su cara de pocos amigos, y Shino, bueno de el no se como se encontraba siempre con sus gafas oscuras y su chamarra con la cual es muy difícil verle la cara.
Nos acercamos hasta ellos y los saludos, al parecer ninguno se había dado cuenta de que ya habíamos llegado, debía de haberlo imaginado, estos nunca cambiaran. Todos nos saludaron muy emocionados, bueno casi todos, solo digamos que los antisociales no les emociono mucho, pero igual sabemos que les da gusto vernos.
Después de platicar un rato sobre nuestras vidas, desde que salimos de la universidad Hinata y yo nos dimos cuenta que en verdad nos habíamos perdido de muchas cosas en estos años como el que Naruto estaba saliendo con Ino, que Neji y Tenten también estaban juntos o que Sakura ya era la directora del hospital mas prestigioso de la ciudad, si en definitiva nos hemos perdido de muchas cosas.
-Pero ya díganos para que nos citaron a todos aquí- Naruto como siempre igual de impaciente y escandaloso como siempre. –digo no es no me de gusto verlos después de tanto tiempo, pero parecía ser algo importante cuándo me llamaron ¿Qué pasa?-
Llego la ahora de comunicarles a todos nuestros amigos, sobre nuestra decisión de casarnos, la verdad cada uno tiene su carácter, pero a cada uno de ellos los apreciamos demasiado y nos encantaría que estuvieran en nuestra boda, nuestro día especial.
-bueno lo que pasa es que Hinata y yo decidimos… casarnos- me casto un poquito de trabajo decirlo, pero lo dije, no se por que pero me daba pena decir que me casaba, creo que apenas y estoy comprendiendo lo que eso significa.
Ninguno de los presentes dijo nada, solo se nos quedaban mirando como si fueran bichos raros, la verdad eso nos incomodaba a Hinata y a mí un poco. Hasta que al fina Hinata se decidió a hablar.
-lo decidimos hace una semanas, y bueno queríamos que ustedes fueran a nuestra boda.- como siempre Hinata les regalo uno de sus mejores sonrisas, de las que solo ella es capaz de brindar.
-claro que iremos por nada del mundo nos perderíamos de esto- Lee el mas "raro" de todos, era el que nos brindaba mas su apoyo, que para el era "la llama de la juventud".
-estaremos hay. La verdad yo siempre supe que estarían juntos, se veía en la cara de Kiba lo mucho que te amaba desde que éramos pequeños.- como siempre hay alguien que te deja en ridículo y esta vez fue Shino, siempre a sido algo reservado pero eso no impide que te llegue a avergonzar de sobremanera.
Después de eso, todos comenzaron a felicitarnos, hacernos preguntas, y muchas otras cosas, por un momento creí que nunca se callarían, pero de repente todas las chicas se llevaron a Hinata a un lugar apartado dejándonos solos a todos los chicos.
-dime Kiba, ¿en verdad amas tanto a Hinata?- esa pregunta estaba de mas, pero igual quise contestarla.
- si la amo mucho Shikamaru, ¿Por qué la pregunta?- lo mire con un poco de curiosidad, en verdad non sabia a que se debía esa pregunta en especial.
-es solo que creo que el matrimonio es muy problemático- típico de el, solo me reí de cómo es que ese chico piensa, pasan los años y el sigue igual de "problemático".
Si por un tiempo pensé que era totalmente molesto que nuestros padres planearan la boda, ahora me comienza una seria duda sobre que será mas molesto, que tus padres planeen tu boda o que tus amigos planeen cientos de fiestas de "despedida a la soltería", solo con el pretexto de pasa un buen rato.
Después de la reunión Hinata y yo fuimos a demasiadas fiestas organizadas por nuestros amigos. No se como fueron las de Hinata, pero las mías fuero un verdadero caos, Naruto y Lee siempre contrataba a stripper para que bailaran, mientras que Shikamaru, Chouji, Shino y Sasuke s encargaban de siempre llevar licor y comida, la cual siempre sobraba.
Después de todas esa "reuniones" sentía que la cabeza me iba a explotar y para colmo de males, todavía faltaban detalles para la boda, detalles que debíamos resolver entre Hinata y yo. Esto era demasiado cansado, planear una boda, bueno lo poco que nuestros padre nos dejaban decidir, sacar a flote nuestras empresas, algo en lo que si estábamos totalmente metidos, y salir "vivos" de nuestros amigos.
Lo único que nunca me cansaba de ver era la hermosa sonrisa que Hinata siempre me brindaba, cada vez que estábamos juntos, eran pocos veces pera cada una de ellas valía la pena.
Solo faltaba una semana para nuestra boda, la verdad que el tiempo paso rápido y a la vez lento para mi, deseaba hacer a Hinata mi esposa y cuanto antes mejor, sabia que ese día seria especial para los dos y yo ya le tenia un regalo de bodas, algo que espero ella disfrute y le guste.
Además de estar escribiendo mis votos matrimoniales, no se como empezar a escribir o que es lo que ella desea escuchar ese día, pero lo que sea que le diga debe ser de mi corazón. Nunca pensé sonar o ser tan cursi, pero por Hinata hago y digo lo que sea.
La semana por fin a pasado y estoy a tan solo 1 día de poder decir que Hyuuga Hinata es mi esposa, aun no puedo creer lo lindo que se escuchan esas palabras, que pronto podre hacer realidad con ella.
En mi casa las cosas están peor que nunca, mi madre y mi hermana, están vueltas locas, con lo de sus vestidos para el gran día, el maquillaje, el peinado, los zapatos, etc., etc. Yo tengo todo mi atuendo desde hace 1 semana, pero creo que a las mujeres les gusta eso de siempre estar apuradas con su arreglo personal.
Antes de ir a dormirme para el gran día de mi vida, mi madre se dispone a darme un discurso, que creo no necesitar, pero que igual le agradezco.
-hijo, ¿podemos hablar?- se acerca a mi y tomándome de un brazo me conduce hasta un sillón en la sala, ahí tomamos asiento los dos para comenzar la platica madre-hijo.
-si madre- no me queda de otra mas que escucharla que mas. –¿de que quieres hablarme?-
-esta platica la deberías de haber tenido con tu padre, pero en vista de que el murió cuando tu eras pequeño, es mi deber hablar contigo- no me quitaba la vista de encima, conozco perfectamente a mi madre y se que estaba preocupada por no saber que decirme, por lo que yo trate de calmarla un poco.
-no hace falta mama, tu fuiste y eres mi padre y madre, y si nunca tuve una figura paterna, tu supiste llenar ese hueco- la tome de la mano, para que se tranquilizara. – solo dime que me deceas lo mejor y que quieres que sea feliz con la mujer que amo- eso era lo único que deseaba escuchar de mi madre.
-te deceo que sea muy feliz hunto a la mujer que amas hijo- comenzó a llorar, no puedo ver a una mujer llorando y enos si es una que amo como lo es mi madre.-te amo mucho hijo- ma abrazo tan fuerte, que me sorprendi un poco por toda su fuerza. Pero su abrazo me tranquilizo también a mi.
-gracias mama- no podía decirle nada mas, las palabras en ese momento sobraban entre los dos.
Me fui a mi recamara después de dejar a mi madre en la suya, mañana seria un dia muy largo y debía estar en perfectas codiciones. Mañana me casaria con Hinata.
Me acoste en mi cama, pero antes de serras mis ojos y dejarme vencer por el sueño dije lo que no me cansaba de decir en mucho tiempo.-te amo Hinata-. En ese momento cai en brazos de morfeo.
Continuara………….
Gracias por sus reviews, aunque fueron pocos pero no importa, mil gracias.
Solo me falta un capitulo para terminar la historia, pero les tengo una pregunta.
¿les gustaría que pusiera lemon? u///u
Bueno los dejo, espero y les aya gustado el capitulo. n_n
