2.- EL DIA QUE NOS CONOCIMOS

Los primeros rayos de sol traspasaban la puerta que daba al jardín, era un día soleado las aves cantaban al pie de la entrada, mientras la joven de cabellos negros y largos permanecía sumida en un profundo sueño. El sonido de las aves perturbaba un triste sueño de soledad, las lagrimas de la joven se deslizaban por sus mejillas, entonces su cuerpo inconciente cambio de posición a la orilla de la cama así resbalando de ella se golpeo contra el frío piso de madera despertando de su profundo sueño.

-auuuuch!!!

Permaneció tirada en el suelo durante un momento prolongado, hasta que decidió pararse para dirigirse al baño y bañarse, ya que ese día era diferente y debía ser puntual. Mientras se bañaba no pudo evitar pensar en como seria su despedida con kana y que podría hacer el resto del día, pero al hacer esto recordó las palabras de seshumaru y dándose ánimos se dijo así misma que esto no era un adiós sino un asta luego, esto la hizo sentir mejor. Cuando salio de bañarse se puso unos shorts negros con una blusa blanca con encaje que había diseñado ella misma, se veía bastante bien. Después de peinarse el cabello, y tender la cama, salio de la habitación en busca de algo que comer al llegar a la cocina vio a kagura y seshumaru ya listos sentados en la barra, mientras su mama cocinaba algo.

-buenos días- saludo kikyo en general. Al ver el reloj en la pared vio que aun era temprano (eran las 8) -y que desayunaremos- esta ves hablo refiriéndose únicamente a su madre.

La mañana paso mas rápido de lo que esperaba antes de irse paso a su curto por un regalo que había hecho para kana era un álbum de fotos lleno de los recuerdos de su infancia y aun del presente. Después de tomarlo salio corriendo al jardín donde la esperaban kagura y seshumaru, se encaminaron a una camioneta verde, ese era el carro de seshumaru, lo sabia por que muchas veces se había subido en ella, tal ves desde que kagura y seshumaru fueran novios. A kikyo le encantaba la pareja que hacían su hermana y seshumaru al verlos juntos no podía evitar pensar en la posibilidad de tener un novio Haci, a pesar de ser tan popular entre los chicos kikyo siempre les había rechazado ya que era algo tímida en ese ámbito y le costaba trabajo entablar conversaciones después de una confesión. Nunca había tenido novio y tampoco kana, lo peor era que kagome y sango a pesar de ser menores ya gozaban de tener una relación mas que amistosa, kagome tenia a kouga, un chico de cabello negro largo que siempre tenia agarrando con una coleta, era un chico que se preocupaba demasiado por su novia lo cual era una señal de amor, mientras sango tenia a Miroku, un chico algo mayor a ella y también un pervertido, aunque también muy detallista y amoroso. La envidia la comía por dentro ella también quería a alguien que se preocupara por ella y fuera detallista, alguien amable y sin miedo a mostrar sus sentimientos. Con esta cadena de pensamientos kikyo comenzó a sonrojarse y con una piel tan blanca como la suya era más notorio.

Decidió apartar esos pensamientos de su mente y subir al asiento trasero de la camioneta, cuando la camioneta empezó a avanzar kikyo bajo el vidrio de su ventana y se recargo en la puerta, y así disfrutando del viento acariciando su rostro. Era la primera vez que se hacia conciente de que estaba de vacaciones, así que aunque no estuviera kana las disfrutaría al máximo.

Al llegar al aeropuerto kikyo bajo corriendo de la camioneta, ya había logrado localizar a kana desde antes de estacionarse, cuando por fin estuvo cerca de kana se abalanzo sobre ella para abrazarla, a comparación del abrazo de anoche este parecía ser uno lleno de alegría y buenos deseos, esto pareció haber tranquilizado a kana pues ella esperaba mas llanto que tal vez no pudiera resistir.

-me alegro-dijo kana con una voz seria pero tranquila.

-te traje un presente para que siempre me recuerdes- kikyo empezó a buscar en su bolsa el pequeño álbum decorado con muchas telas de distintos colores.-espero que te guste-dijo mientras le ponía el álbum en la mano.

-gracias, es hermoso- empezó a ojearlo y leyó la dedicatoria que venia al final:

Para mi querida amiga Kana:

Aunque no te vuelva ver en este tiempo, no tenemos más

Remedio que seguir adelante sin mirar atrás, pero

Si podemos ver hacia el presente y futura para el día

Que nos volvamos a ver…

De kikyo.

Al terminar de leer kana volteo a ver a kikyo y le dedico una sonrisa llena de alegría, en ese momento kikyo comenzó a sonrojarse por que no se había percatado de toda la gente que las rodeaba, junto a ella se encontraban los padres de kana con una carriola y en ella el hermano menor de kana, Hakudoshi, mientras que detrás de kikyo se hallaban ya reunidos kagura y seshumaru.

- yo también te traje algo-continuo kana con la conversación ignorando a los demás, y sacando algo de su maleta, se lo entrego a kikyo, estaba envuelto en una tela muy fina y delicada.-cuídalo bien.

-acaso esto es…-al retirar la tela quedo al descubierto un hermoso espejo redondo con un marco de plata hecho a mano, bastante elaborado era realmente hermoso- kana pero esto es algo muy valioso a permanecido en tu familia por generaciones, no puedo aceptarlo-protesto no sentía que debía tener eso, kana apreciaba mas que su vida aquel objeto.

-solo cuidaras de el hasta que regrese-continuo ella haciendo caso amiso a lo que decía kikyo- este objeto es lo mas valioso que tengo y tu eres la persona que mas me importa, así que tu serás la protectora del espejo hasta que yo regrese por el.

-kana-el conmovido rostro de kikyo provoco que kana sintiera la necesidad de abrazarla, así que se acerco a ella y la abrazo esto no había sucedido nunca por lo general kikyo era la que la abrazaba pero aquello era diferente solo se sentía el sentimiento de gran felicidad entonces los brazos de kikyo respondieron con uno mas fuerte, las dos amigas duraron así un rato.

-los pasajeros del vuelo a Inglaterra de las 9 am. devén abordar el avión- decía una vos femenina por medio de las bocinas del aeropuerto.

-parece que ya tengo que subir al avión-dijo kana liberándose por fin del abrazo.

-parece que si.

-bueno adiós.

-no, no adiós-kana parecía algo extrañada con esa respuesta-es hasta pronto.-entonces kikyo dio su ultima sonrisa dedicada a kana, al menos asta que esta volviera.

Kana se marcho a tomar su vuelo, kikyo y los demás regresaron a la camioneta, mientras la familia de kana también se marchaba. Y así kikyo mas tranquila observaba el espejo que traía en sus manos, no era como cualquier otro espejo este transmitía aun poder sobrenatural era algo extraño, "era la nada".

Kikyo

Ya era tarde pasaban de las seis, después del aeropuerto habíamos ido a la universidad para hablar directamente con el director, al parecer había dejado una buena impresión, no es por ser arrogante o algo parecido es solo que el mismo me había elogiado. Después de eso nos habíamos dirigido a comer y una vez hubimos terminado fuimos al centro comercial, al parecer nos reuniríamos con una persona solo que no tenia mucha curiosidad en preguntar, el calor empezaba a marearme, no podía dejar de pensar en como seria la universidad y si seria buena idea mudarme a un departamento yo sola para tener mi vida como universitaria, todas estas dudas permanecían en mí cabeza, tampoco podía dejar de pensar en la vida de kana viviendo sola, seguramente si incendiaba la cocina al llamar a los bomberos no le creerían por culpa de su voz inexpresiva, aunque lo mas probable era que tuviera sirvientes como siempre le había gustado tener, otra pregunta era si conocía el idioma por que yo no, claro seguro contrataría a alguien para que traducirá todo el tiempo.

No podía dejar de hacerme preguntas tontas como esas, hasta que de pronto algo atrajo toda mi atención era seshumaru agitándome el brazo para que reaccionara, algo desconcertada mire a mi alrededor enfrente de mi había un chico aproximadamente unos 18 o 19 años tal vez unos 18 como yo, era bastante bien parecido, tenia el cabello largo y plateado, tenia piel morena clara, poseía un buen cuerpo como el de seshumaru, llevaba puestos unos pantalones de mezclilla, y una camisa negra, junto con una gorra del mismo color, tenia unos audífonos estilo retro en el cuello, sus enormes y hermosos ojos dorados me observaban con algo de enfado, esto me molesto un poco hacia que respondí de mala gana.

-que?.

-mm...... te presento a mi hermano, su nombre es inuyasha, inuyasha ella es kikyo la hermana de kagura.- nos presento algo extrañado por mi forma de responderle, nunca le había hablado así. Me enrojecí al saber que aquel extraño chico era hermano de seshumaru, tal vez no me miraba con enfado, tal vez tenia una basurita en el ojo, me sentía culpable tal vez no debí de haber hablado así, debía hacer algo para reponerlo, por que tal vez el lo había interpretado como una ofensa (y hacia kikyo seguirá lamentándose por creer que fue grosera, la razón de que seshumaru se extraño fue por la cara de perplejidad de kikyo)

-bueno, los dejaremos solos-anuncio kagura tomando a seshumaru por el brazo.-luego regresamos.

-heee??-pero antes de que pudiera protestar ya habían desaparecido entre la gente. Entonces voltee a ver a inuyasha algo avergonzada por mi comportamiento de antes, aunque seguía viéndome de esa forma ¿acaso aun tenia la basurita en el ojo?

-hola-permanecimos en silencio durante un momento y al ver que no respondía proseguí –mi nombre es kikyo.

-si lo se, nos acaban de presentar- empezaba a dudar sobre si tenia o no una basura en el ojo.

-mm..bueno, quieres un helado?-otravez se presento el incomodo silencio- lo tomare como un si- me dirigí a una nevería de helado de yogurt dejándolo a el solo, serví los helados y fui a la caja a pagar, delante de mi se encontraba una pareja muy empalagos que venia riendo de tonterías, cuando la chica volteo para seguir caminando me percate de que eran sango y miroku, sango pareció observarme por que se acerco a saludarme.

-hola- estaba algo feliz tenia la esperanza de que decidieran acompañarnos a mi y a inuyasha, no quería estar sola con el.-y que hacen aquí?

-pues es nuestro aniversario así que vinimos a celebrar.-respondió rápidamente sango- aunque parece que tú también tienes compañía- dijo mientras observaba los dos helados que tenía en las manos.

-hee?...no estoy con el hermano de seshumaru.-lo señale con uno de los helados. Al parecer se había puesto los audífonos.

-mm…pues es bastante bien parecido jejeje,,,-río maliciosamente- pervertida querer involucrarte con el hermano de tu cuñado- aquello hizo que me sonrojara mas que de costumbre , como podía pensar eso llevábamos menos de cinco minutos de conocernos y sentía que ya me odiaba.

-sango, no es cierto, miroku dile algo.

-lo siento, pero las pruebas son claras, chica+chico+dos helados= relación amorosa- no aguantaba mas sentía que iba a estallar en llamas.

Ya era mi turno de pagar así que le di el dinero a la cajera y Salí corriendo tras miroku y sango que ya se estaban yendo.

-miroku, sango-grite tras ellos hasta que se detuvieron- pueden venir con nosotros. No creo aguantar estar asolas con el.

-lo siento, pero ya va a empezar nuestra película, además ya debes darle su helado se te esta derritiendo en la mano.-la pareja siguió caminando hasta adentrarse en el cine.

Me di cuenta que era cierto con el calor que hacia los helados se estaban derritiendo, y ya llevaba el brazo pegajoso por culpa del helado derretido. Así que me encamine asía donde había dejado a inuyasha. Cuando llegue los nervios volvieron y me volví a sonrojar al pensar en el comentaría de sango y miroku, realmente pareceríamos una pareja a los ojos de los demás? , pues claro para la gente me veía como una chica cualquiera llevándole un helado a su novio, no como una chica llevándole helado al hermano de su cuñado por que confundió una mirada fastidiada con una de "tengo basura en el ojo" y se sintió bobamente culpable por haber sido grosera.

De pronto cuando estaba más cerca de el nuestras miradas se encontraron y yo me sonroje aun mas, empecé a extender el brazo mientras me acercaba aun mas a el y de pronto:

-cuidado-dijo el entonces yo me quede extrañada, al dar el siguiente paso tropecé con una botella de agua que se le había caído a una señora, cuando fui conciente ya me hallaba en el suelo con el helado embarrado en la ropa y cara, y con una sonrisa burlona se dirigió a mi-olvídalo.

Una gran cantidad de personas habían comenzado a hacer un circulo alrededor de nosotros, entonces me levante enseguida no quería seguir hay tirada siendo el centro de atención solo por que me caí con dos helados en mano. Al pararme empecé a resbalar por culpa del helado derramado, entonces me sujete de lo mas cerca que tenia (inuyasha), primero lo tome de la blusa pero luego volví a resbalar y para no caer me sostuve contra su pecho asiendo que este también perdiera el equilibrio, nuevamente fui conciente ya en el suelo pero esta vez bajo mi cuerpo envés de helado estaba inuyasha viéndome con cara de enojo yo enrojecí aun mas que antes, esta ves estaba segura de que no tenia ningún tipo de basura en el ojo. Solo era conciente de las risas a nuestro alrededor, todos se reían no los soportaba.

-ya suéltame!!!

-heee..?- no me había dado cuenta que aun lo sujetaba.-lo sien…-fue en ese momento que si las cosas no podían empeorar mas le estornudo en la cara. – lo siento enserio, lo siento…te juro que lo sien…

-bájate de mi- esta vez sin pensarlo dos veces me pare y le extendí la mano para ayudarlo, ayuda la cual con obvias razones rechazo, ahora si estaba segura de que no tenia ninguna basura en el ojo, lo mas probable era que nunca hubiera tenido una, claro pero ahora me odiaba. A lo lejos pude reconocer los rostros de kagura y seshumaru, tenía suerte de que nadie conocido estuviera en esa multitud, me alegraba de que sango y miroku entraran al cine en lugar de quedarse con nosotros. En ese momento Inuyasha se sacudía el helado y sin hablar solo se marcho dejándome a mi sola rodeada de toda esa multitud, no dejaba de temblar por el frío, o tal vez era por el pánico que sentía, la ultima mirada que me había lanzado Inuyasha era mas que desprecio, Salí casi corriendo de aquel escenario no soportaba ni un segundo mas el estar hay tenia ganas de llorar y gritar nunca me había sentido tan humillada entonces sentí que un brazo me jalaba, era mi hermana me puso un abrigo encima era lo que necesitaba por que estaba muriendo de frío con todo ese helado sobre mi en directo con mi piel .

-donde esta seshumaru?- pregunte por que hace un momento creí verlo junto.

-fue tras inuyasha, cenaremos juntos en casa y hay podrás cambiarte.

No sabia lo tarde que era hasta que estuvimos fuera en el estacionamiento, kagura y yo esperábamos junto a la camioneta mientras seshumaru regresaba con inuyasha. A su regreso sentí como los ojos de Inuyasha evitaban a toda costa encontrarse con los míos, eso asía que me sintiera peor. El viaje de regreso a casa fue un silencio bastante incomodo, cuando agache la mirada pude ver mi reflejo en el espejo de kana, estaba llena de algo pegajoso y el cabello se me había despeinado.

Al llegar a la casa me dirigí a mi cuarto para bañarme y cambiarme, cuando Salí de la regadera me puse unos pantalones de mezclilla y una blusa blanca con un suéter negro muy caliente para ser verano, pero tenia bastante frío. Tenía hambre así que Salí por comida a la cocina, para mi sorpresa inuyasha y seshumaru seguían aquí y sorprendentemente inuyasha volvía a estar limpio y con diferente ropa. Cuando me fije en el reloj de la pared ya marcaba las 11:15 me sorprendió lo mucho que tarde en el baño por que cuando llegamos eran las 10.

Al parecer estaban por cenar había un lugar extra que debía ser el mío así que me senté, contemple aquella escena algo extrañada, así fue la cena con un silencio permanente cuando acabamos de comer kagura levanto la mesa mientras los demás permanecíamos incómodamente en nuestros lugares. Kagura me saco de aquel trance y me llevo a la sala para hablar a solas.

-kikyo-dijo al fin rompiendo el silencio- mama esta de viaje,

-si ya lo se me menciono esta mañana algo así solo que no me dijo que seria tan pronto.

-deacuerdo, pero lo que no te dijo es que inuyasha y seshumaru ocuparan las habitaciones de huéspedes.

-eso no lo sabia- conteste entrando a una nueva clase de trance. Al percatarse mi hermana de que mi silencio seria permanente prosiguió.

-permanecerán aquí el resto del verano, al parecer están mudanse de casa, así que no aceptare groserías, y espero que lo que paso en el centro comercial no sea ningún impedimento.

Después de haber dicho aquello kagura regreso a la cocina.

No estaba segura de cómo tomar aquello, no sabia si debía estar enojada, frustrada, averganozada o simplemente debía ignorarlo. Después de pensarlo un momento escogí la opción mas viable que era la de ignorarlo, así que decidí ir a mi cuarto. Al entrar y tirarme sobre la cama. No tenia sueño hacia que salí al jardín por la puerta de mi cuarto, estaba algo obscuro, solo se alcanzaba a ver algunas siluetas de cosas que eran alumbradas por la luz de la luna, me encantaba ese paisaje, al bajar la vista vi. la luna reflejada en el pequeño lago, entonces escuche los murmullos de dos hombres, al parecer discutían. Empecé a caminar cautelosamente por el estrecho pasillo de madera que era cubierto por techo alto, quería asegurarme de quienes se trataba, entonces vi a dos jóvenes alumbrados por la luz amarillenta de un foco, eren Seshumaru e Inuyasha, al verlos me escondí detrás de una de las vigas que sostenían el techo, quería escuchar de que hablaban.

Inuyasha

-todo es culpa de esa chiquilla tonta, acaso me culparas de su estupidez- el hecho de recordar su rostro me enfadaba, me alteraba el hecho de recordar su voz, sobretodo la forma de estornudar en mi cara, esa chiquilla era una completa idiota.

-kikyo- pronuncio seshumaru algo alterado, no entendía su motivo hasta que sentí que algo o mas bien alguien me jalandome del brazo llevándome a la obscuridad, cuando por fin nos detuvimos sobre un pequeño puente que rodeaba una simulación de un lago.

-cual es tu problema?-dijo la chica destruyendo sus hermosas facciones acusa del enojo- desde que nos presentaron haz sido un maldito altanero, no me importa si eres egoísta o sueles ignorar a la gente, pero compre los entupidos helados para recompensar lo que dije primero, no se si tomaste mi distracción como un insulto, pero cuando caí en lugar de haber actuado indiferente pudiste ayudarme a parar y haber evitado nuestro gran y entupido insistente, y después de eso solo te marchas dejándome sola rodeada de extraños como si hubiera sido mi culpa.

-en realidad todo fue tu culpa.

-IDIOTA!!!- parecía bastante alterada acusa de mi respuesta, la verdad no tenia idea de que había sido grosera o algo por el estilo- DEJA DE MIRARME CON ESA ESTUPIDA MIRADITA DE ENFADO!!! , al inicio quise encubrir esa mirada engañándome a mi misma con la idea de que pudieras tener basura en el ojo- basura? , de que demonios hablaba ella, no entendía ni una palabra, además quien pudiera imaginar que ese vocabulario proviniera de su boca.-Y SIGES SIN RESPONDER!!!- en ese momento alzo la mano con brusquedad, acaso tenia la intención de golpearme.

Por suerte alcance a detenerle, agarrándola del brazo con la delicadeza para no lastimarla, entonces fue hay donde nuestros rostros quedaron separados por tan solo unos cuantos centímetros, era la primera vez que tenia la oportunidad de verla de cerca, sentía su respiración en mi piel provocándome una sensación de cosquillas, su piel era blanca y se sentía tan frágil y suave, mi concentración se desvío de sus rasgos finos para cambiar a los ojo, estos era grandes y hermosos, de un color chocolate, se le veían bastante alterados, la luna alumbraba aquella escena , entonces sus ojos se pusieron cristalinos y de ellos empezó a brotar agua, no lo soportaba, no sabia como reaccionar ante aquellos ojos llorosos. Solté su mano para que se calmara lo cual no resulto, lo única que hizo fue sujetarse la muñeca de donde la había tomado acercando sus manos al pecho, a pasar de la tenue luz de la luna pude detectar un leve enrojecimiento en sus mejillas.

-no llores- deje algo nervioso.

-COMO QUIERES QUE NO LLORE SI ES LO QUE PASA CUANDO TE SIENTES FRUSTRADO? ,,, IDIOTA!!!!- eso lastimo un poco mi orgullo era la primera ves que una mujer me insultaba y gritaba de esa manera, nunca había visto llorar a una mujer, no lo soportaba y con mas motivo si lloraba por que yo la hubiera hecho llorar. Kikyo paso por mi lado ignorándome, su suave cabello rozo mi brazo, se fue dejando atrás el dulce aroma de su piel.

Mientras kikyo se dirigía a su cuarto para poder descansar después de un día tan agotador, Inuyasha era llevado al que seria su cuarto, al menos durante el verano. Que pasaría después de aquella discusión que aparentaba haber sido grave. De pronto la obscuridad de la noche reino en todas las habitaciones.