Hello! Mis queridos lectores, solo les informo que este fic va a tener la peculiaridad de ver que los personajes se van a enfrascar en sus recuerdos tanto Kagome como Sesshomaru, así tienen mas claro el como sucedieron las cosas, primero uno y luego el otro. Asi que no me lancen tomates por no poner de una vez lo que pasara luego del primer capitulo XD. Sin mas preambulos los dejo con el siguiente.
"Recuerdos de antaño"
Sentí que todo mi cuerpo se estremecía, al recordar como fui tocada y acariciada por él, dedicándome palabras de amor, que me creí en ese momento pero que se esfumaron, al verlo confundido y muy sorprendido. ¿Quién es él? El amor de mi vida y mi mejor amigo, su nombre Sesshomaru Taisho.
Desde pequeña tuve una vida pesada ya que tengo tres hermanas y son lo más grande que tengo, ella son Kikio, Sango y Lin, mi padres murieron, cuando estábamos pequeñas en un accidente y Lin apenas era un bebe. No teníamos parientes quien se encargaran de nosotras, así que tuve que cuidarlas a mis apenas ocho años, hasta que nos adoptó Kaede Higurashi, una mujer cariñosa que no podía tener hijos y su esposo Mioga le aconsejo en adoptar, ella nos encontró en el orfanato de mojas que cuidaron de nosotras por cuatro años. Siempre las he protegido, si alguna de ellas rompía o dañaba algo, yo siempre me interponía entre la mano severa de la madre superiora y ellas, recibiendo toda clase de castigos.
Estando al pendiente de ellas, me descuidaba mucho, no me importaba mi apariencia, me olvidaba de mi misma. Bueno para una niña de doce años, no es que no pensara sobre peinados y brillos pero me gustaba ver a mis hermanas lindas y bellas, en vez de a mí. Incluso llegue a recibir insultos de las niñas del orfanato ya que sobresalían ante ellas por ser inteligente y me decían "fea, horrenda, nadie te va a querer" creo que también eso afecto mucho mi autoestima.
Hasta que lo conocí justo en los primeros días de Verano, los Taisho, eran los vecinos de mi nueva familia, estos eran Isayoi, Inuno, Inuyasha y Sesshomaru, que al verlo a él era lo más bello que mis ojos inocentes habían visto, un joven de doce años, de rostro sereno y frio, que cuando me miro por primera vez con esos ojos amarrillos casi ámbar, mis mejillas se sonrojaron por completo mientras él, me dedicaba una mirada de indiferencia. Incluso no sé cómo, me volví poco a poco su mejor amiga, lo ame desde ese momento, que quería ser un poco más femenina para que se fijara más en mí, causando un desastre total, a mis cortos trece años...
—¡Kagome! ¿Qué estás haciendo?—me grito mi madre sustituta, al verme con su maquillaje desparramado en la peinadora, me sentí mal, ya que me asuste y se me cayó algunas cosas al suelo, ocasionando que se rompieran y que al pintarme mis labios, mi mano resbalara, esparciendo el lápiz labial por el contorno de mi mentón y cara, al pasarme la mano.
—Lo-lo siento yo...—mi primera metida de pata en mi nueva familia, me sentí fatal.
—Hay cariño, si querías impresionar a tus amiguitos debiste decírmelo. ¿Verdad chicos?—mire sorprendida a la puerta y ahí estaba el.
—Jeje ¡Kag parece un payaso!—me dijo Lin carcajeando y acercándose para abrazarme, yo la hubiera abrazado pero me impacto ver que detrás de ella, llegaban mis hermanas y mis dos vecinos, Inuyasha y... Sesshomaru, mi vergüenza aumento mientras caía poco a poco mi dignidad.
—Jaja Kagome, ¡que ridícula te vez, definitivamente te vez horrible! ¡El maquillaje no te queda!—me dijo Inuyasha causándome mas vergüenza si es posible, baje la mirada para no ver como esos ojos fríos, se convierten en sorpresa y sus labios conteniendo la risa.
—¡Kagome, no deberías haber usado el maquillaje de mama, hubieras pedido el mío y hasta te hubiera ayudado!—informándome Kikio sonrió conteniendo igual la risa, ella ya tenía un montón de maquillaje a su edad, tenía doce en aquel entonces, yo incluso la ayudaba.
—¿Qué? ¿Ella no sabe usar maquillaje? ¡Pero si es la mayor! ¡Tiene que saberlo!—claro que sabía usarlo pero una cosa era en mis hermanas y otra en mí.
—¡Inuyasha idiota, deja de molestar a mi hermana!—Sango le pego un manotazo en la cabeza. Pero alguien más le dio uno más fuerte que cayó de lleno en el suelo.
—¿Quién me pego?—todos nos reímos de él, olvidando mi momento vergonzoso.
Aunque yo sí, que no lo olvide, desde ese incomodo momento y a partir de ese día yo no quise arreglarme de nuevo. Me escondía a través de grandes lentes y cabello recogido para pasar desapercibida, el propio estilo "nerd". Si lo sé es algo bobo pero no quería volver a pasar pena de nuevo, no delante de él.
Pero cambio en mis quince años, quería verme especial, como toda quinceañera pero mis hermanas y madre son un tanto...
—¡Kagome escogerá el azul!
—¡No!¡ Ella llevara rosa!
—¡Ese color es de mal gusto!
—¡Mira quién lo dice!¿ Azul? ¡Ese color es horroroso!
—¡Es original! ¡No como el rosa!
Kikio y Sango, siempre pelean cuando se trata de moda y de vestirme a mí.
—¡Kagome que tal tus labios rojos!¡ Y una sombra dorada seria espectacular!—pero la más chillona y emocionada era mi madre.
—¡Quiero que tenga flores!—murmuro Lin entre la disputa, así mi día se volvió de esperanzado y elegido por mí, a ser elegidos por otros.
Mis hermanas, Kikio y Sango, se quedaron junto a mí para hablar conmigo "seriamente" solo faltaba dos días para mi fiesta y justo me atraparon en la cafetería de la escuela.
—Supongo que tu "caballero" ¿será Sesshomaru no?—murmuro bajito Sango al ver todos lados para verme a mí.
—¡Pss! —casi me ahogo por el comentario con mi jugo de naranja —Cot- cot ¿Qué?
—Claro, digo es por quien babeas todo el tiempo, además de ser tu mejor amigo ¿no?—dijo tan clamada y como si fuera obvio.
—¡Yo no babeo!—les dije indignada.
—¡Por no decir que esta guapísimo! Ah...—dijo Kikio suspirando observando la entrada principal.
—¡Hay esta quien se pavonea, mas no camina! Jaja—al escuchar eso de Sango mire rápidamente la entrada y lo vi tan galante y frio como siempre, miraba a su alrededor para unirse a sus compañeros, estos eran Yakotsu, Bankotsu, Hakudoshi y quien nunca me daba buena espina, Naraku; ya que siempre me miraba como si yo fuera algo que quería ganar pero que no podía tocar. Sango me ofreció una servilleta y la mire confundida —Y hay esta la baba, límpiate.
—¡Que no estoy babeando! —aunque mis hermanas son un tanto molestas, me dieron una excelente idea. Que Sesshomaru sea mi "caballero de honor"
Mire mi teléfono móvil que en pleno momento vibro, el cual decía.
—"¿Que te sucede? Vi que estabas babeando"
—"¡No estaba babeando!"—Le reclame, colocando "una carita enojona". ¡Hay qué vergüenza! ¡El me vio en esa escena!
—"Lo que digas..."—sonreí sinceramente, el solo me respondía a mí de esa forma, "los puntos suspensivos" querían decir que esperaba más con ese mensaje. No escribía mas de dos palabras, a Inuyasha siempre le escribía con un "ok" y a mis hermanas ni siquiera les respondía y solo por eso me sentía especial.
Cuan equivocada estaba...
—"Necesito verte en el gimnasio, a la salida"—aunque no tuve respuesta sabía que él se presentaría.
Me sentía muy nerviosa, esto era para mí casi como una confección, suspirando me calme y tome aire al verlo pasar por la puerta de la estancia, que estaba completamente vacía pero algo en él se veía diferente...
—Disculpa la demora
—No te preocupes, Sess yo solo quería saber si tú quieres ser mi...—todo mi valor y entusiasmo se fue por la borda, al oír una voz chillona.
—Sesshomaruuu—esa era Kagura la chica popular de la secundaria, colgándose del brazo, aunque no se puede negar que es bonita, ¡es solo que es muy empalagosa con él y eso me molesta! ¡Por no decir que me muero de celos! ¿Es que no tiene sentido de la vergüenza?
—¿Kagura que haces aquí?—pero él no la quito como antes lo hacía. Eso me dio un mal presentimiento.
—Hay amor, es que no me gusta dejarte solito, ¿no se sabe quién te puede secuestrar, sabes? —dijo mirándome con desprecio y con aires de gloria. ¿Espera le dijo amor? ¿Por qué ella...?
—¿Que tonterías estas diciendo?
—¿Amor?—aunque no quería, que mi voz sonara tan confundida y dolida, así estaba.
—¡Oh cierto! ¡Se me olvidaba, Kagome, Sesshomaru y yo somos novios no te parece perfecto!—ella me sonrió con tanta hipocresía y orgullo, que me sentí mal, tanto que todo me daba vueltas.
—¿Eso es cierto?
—Si...—quería buscar algún signo de mentira en su mirada pero solo respondió con esa frase desviando la mirada. Cobarde, solo hacia eso cuando me ocultaba algo, una manía que tenía desde niño.
—¡Oh Sesshi vamos a ir al cine! ¡Me lo prometiste!—dijo ella, haciendo pucheros y arrastrándolo hacia la puerta dejándome sola. Pegue mi cuerpo a la pared para no caerme.
Esa tarde fue la más triste de mi vida, saber que el chico que te gusta ya lo tiene otra...
—Al fin que te dejo sola ¡he!—la sonrisa macabra de Naraku se escuchó por todo el gimnasio, que sentí que todo mi cuerpo tembló de miedo.
—¡Eso no te importa!—estaba a punto de llorar, mas no iba hacerlo delante de ese sujeto.
—¿Dime Kagome, que se siente ser botada como basura por tu amor?—seguí recostada en la pared mirando al suelo. ¿Qué gana al decirme eso? Se me acerco y me susurro al oído —¡Hmp! Y eso que eres su amiga, bueno si quieres yo con gusto puedo ser tu "caballero de honor" en tus quince o mejor aún tu amante, incluso en eso soy mejor que el...
En todo el lugar sonó un fuerte sonido "plaf" mi mano quedo en el aire ardida ya que impacto en la mejilla de ese sujeto.
¡Este tipo sí que es engreído! ¡Cómo se atreve a decirme eso! cuando él es quien siempre anda tratando de superar a Sesshomaru y no puede. ¿Y como es eso de su amante, es que se está burlando de mí? —Nadie puede ser mejor que él, ya acéptalo Naraku, ¡tú nunca lo podrás superar!
—¿Que dijiste perra?—estaba un poco sorprendido pero luego me tomo del mentón fuertemente pegándome a la pared, observándome fieramente, mis lentes cayeron pesadamente y mi cola de caballo se removió —¡Yo no tengo la culpa que él té haya dejado por mi hermana, tu eres tan poca cosa, acéptalo ratón de alcantarilla!
—¡Yo no soy tan bonita como ella pero yo no me arrastro a sus pies como un asqueroso gusano, tratando de superarla!—en su mirada vi furia y rabia, que me asuste y cerré mis ojos pero el golpe que esperaba nunca llego. A cambio sentí, como todo su cuerpo se pegó a mí y de golpe abrí mis ojos, al sentir su masculinidad en mi vientre.
—¡Demonios! No puedo negar que me excitas estúpida, eres ruda y mojigata a la vez, ¿Que tienes tú de especial? Que ni siquiera Sesshomaru es capaz de tocarte —¿qué?¿ No puede ser que le pasaba a este hombre? —Apuesto a que ni siquiera te ha dado un beso ¿Dime Kagome quieres saber a qué sabe uno?
—¡No! ¡Suéltame, me das asco!—trate de zafarme pero él es más fuerte que yo, me tomo de mis muñecas para aminorar mis movimientos.
—Aunque viéndote bien, no eres tan horrenda, sin esos asquerosos lentes, es más hasta eres violable—¿violable? ¿Qué? ¡Dios que alguien venga! Me tomo del cabello acercándose su rostro a mí.
—¡Sera mejor que la sueltes Naraku!—escuche una voz gruesa y masculina. Abrí mis ojos de golpe y pude ver al amigo de Inuyasha, Koga el cual siempre andaba de rival con él y Sesshomaru, ya que los mejores jugadores de baloncesto eran los Taisho y el quería romper con ese nivel y ser el mejor.
—¿Y quien me lo va a impedir? ¿Un perro callejero como tú?—ambos se veían con rivalidad tanta que por un momento pensé que se iban agarrar a golpes pero Koga evadió la pelea con solo decir.
—¡Hmp! Creo que si le cuento esto al entrenador, no estará contento.
—¡Maldición!—grito y se devolvió hacia mí para susurrarme —Te salvaste esta vez, cachorrita...
—¿Estas bien?—me dijo Koga al ver marchar a Naraku, viéndome seguramente con lastima.
Mire mis zapatos negros, temblando levemente—Si...
¡Qué asco de persona es este sujeto! Y esa fue la primera vez que me sentí asqueada por alguien.
CONTINUARA…
Espero q les guste XD y no se hallan confundido
Gracias por sus comentarios a:
sayaaomes
Akane ackerman
Daniela M
okita kagura
saipu-san
SE LES QUIERE! O/
Dejen un lindo reviews
