1er capítulo
Los primeros rayos de luz se colaron por mi ventana. Estaba despierta, pero no quería abrir los ojos. Se sentía demasiado bien…
-¿Ya estás despierta?-me susurró.
-No.
-¿Y cómo es que me contestas?-dijo con una sonrisa traspasando su voz.
-¿No dices que hablo en sueños?
Su hermosa risa se escuchó por toda la habitación. Valía la pena levantarse solo por escucharla. Realmente te alegraba el día.
-¿Piensas quedarte en la cama todo el día?
-Si te quedas conmigo sí.
-Es muy tentador, enserio, pero tengo algunos detalles de última hora que solucionar.
-¿Qué es eso tan importante que tienes que hacer?-pregunté de mal humor.
-Bueno, acaban de empezar las vacaciones de verano y he pensado en que podríamos hacer.
-¿Y que se te ha ocurrido?-pregunté ahora más curiosa que enojada.
-Quiero llevarte conmigo a un lugar muy hermoso. Nosotros solos-lo último lo dijo con algo de preocupación.
-¿Tu y yo solos?-asintió- ¿sin nadie más?- volvió a asentir. Lo sé, lo sé, un poco idiota preguntarlo dos veces pero ¿cuándo tenía una tenía la oportunidad de pasar un par de días a solas con su novio? y más si es tan extremadamente protector -¿Y para cuando lo tienes pensado?
-Si tú aceptas…-eso lo dijo con la misma preocupación que antes-salimos en dos días.
-Edward…
-¿Si?- ahora si estaba ansioso.
-¿Se puede saber por qué piensas que no voy a aceptar?
-A pues… ¿no te da ni un poco de miedo pasar tus vacaciones con un vampiro sin nadie que esté vigilando por si acaso?
-Creo que ya hemos hablado de eso- fruncí el ceño- y sabes de sobra que la respuesta es no, aunque…
-¡¡¿Qué?!!
-¿Cuánto dinero te has gastado?
Bufó-Bella, eres imposible-y seguido se rió.
-Bueno, si con ello puedo pasar mis vacaciones a solas contigo, creo que haré una excepción.
El me miró a los ojos, buscando algún rastro de duda en ellos. Después sonrió y agregó:
-Muy bien, ¿qué te parece si vamos a ver a nuestra familia?- sus ojos dorados brillaron al decir estas palabras.
-Me parece perfecto-le devolví la sonrisa-¿fue por eso por lo que tardaste tanto anoche?
-Sí, lo siento, no tendría que haber…-lo silencié con un dedo.
-No importa ¿sí? la próxima vez solo avísame- le pedí.
-De acuerdo, amor.
Poco después ya estábamos en su coche he íbamos en camino a la mansión Cullen.
