Ningun personaje me pertenece todos son de la espectacular Meyer, yo solo juego a mi antojo con ellos.
Esta decidido este sera una historia no apto para mentes delecadas, o que no le gusten los lemos, ya estan en aviso
CAP2
Bella estaba sentada sobre un mullido sillón frente a la ventana, observaba como caían las gotas sobre la terraza inferior del edificio. Hoy se leería el testamento de Carlisle y aunque a ella no le interesaba quien se quedara con todo el dinero y vienes, si le importaba la finca que había pertenecido a la familia de su madre durante décadas, la cual Carlisle había comprado para evitar que los del banco se las quitaran.
Recordaba que allí había ido con su madre a pasar las vacaciones cuando Carlisle debía salir de viaje y ellas quería alejarse de los suburbios. Su padre, o donador de esperma, Charlie les había abandonado antes de ella nacer por lo que ella solo había poseído el apellido de su madre, hasta que se caso con Carlisle y este la adopto como hija propia.
No sabia mucho sobre la historia de Edward, solo lo que le había dicho la Nana que lo cuido desde niño, su madre había muerto en el parto y por ello su padre parecía haberle cogido rencor, aunque ella aseguraba que la lejanía de el señor con Edward era mas porque le recordaba mucho a su antigua esposa a quien amó con devoción.
Se volteo al sentir una mano ampollada en su hombro, allí de pie estaba Jacob con un plato de sopa en una mano y una coca cola en la otra.
- Gracias Jake, pero no tengo hambre- le dijo por el lenguaje de señas, el coloco las cosas en la mesa de noche para poder utilizar las manos.
- Bella no has probado bocado en dos días vas a enfermar- ella simplemente le ignoro volteando a la ventana, deseaba poder volar, volar como alguna avecilla, no tener que depender de nadie o sufrir, poder ver el paisaje y escuchar sus increíbles sonidos.
Se quedo observando cada gota en el vidrio, queriendo que su dolor se fuesen con ellas.
Jacob abandono la habitación, sabia que no probaría bocado, pero aun así le dejo la comida sobre la mesa. Su novio Steve estaba sentado en la cocina observándole, sabia que su Jake se preocupaba por esa niña, pero debía ser consiente de que tenían a una menor en su casa, porque hasta que no tuviese los veintiuno a menos de que no tuviese tutor o padres ella seguía siendo menor, y eso les traería problemas.
- Como sigue?- le pregunto al verlo rascarse el cuello.
- Mal, sigue sin querer comer, no se aleja de esa ventana, y estoy seguro de que no a dormido mucho.
- Deberías ir a la lectura del testamento, se que me dijiste que ella no quiere nada, pero Jake nunca esta demás saber que tiene para un futuro, y estoy seguro de que para un futuro te lo agradecerá.
- Tienes razón, iré a cambiarme- le beso la frente y salió directo hacia su habitación, además planeaba poner en su lugar al creído de Edward, el no era nadie para arrebatarle a su Bella lo único que le quedaba de sus padres.
Edward estaba frente al abogado de su padre, rogaba porque a Isabella no le diera por aparecer por allí, porque con la resaca que se cargaba, el odio y la tristeza de seguro la estrangulaba, que se quedará con su novio en donde quiera que estuviese.
Acababan de leer lo que le pertenecía a el, como se dividirían las acciones de la empresa en sus socios, cuando alguien llamo a la puerta.
- Disculpe, vengo en nombre de Isabella Cullen- a Edward se le retorcieron las tripas nada mas de escucharlo.
- Pase y siéntese, estaba apunto de leer la parte donde ella entra- Jacob se sentó junto a Edward sintiendo como este lo fusilaba con la mirada.
A medida que el abogado seguía hablando la tensión en el ambiente iba creciendo, a Bella le tocaba la mitad de las acciones mayoritarias de la empresa, el rancho en Forks, ella se alegraría tanto de escucharlo, también le había dejado una casa en Europa un apartamento en Dubái, además de una cuantiosa cantidad de dinero, que de seguro le duraría hasta que tuviera bisnietos, Edward se había quedado con la otra mitad de las acciones mayoritarias, una mansión en Tokio, la casa donde vivía, la colección de autos de lujo de su padre, la casa en Hawai, el apartamento en Brasil y una casa que había tenido su madre en Alaska, además del dinero que, casi le da un infarto a Jacob escuchar la suma ya que triplicaba la de Bella, claro que Edward no parecía inmutarse.
A Jacob le hacia preguntarse en que tipo de negocios estaba metido Carlisle cuando el abogado interrumpió sus pensamientos anunciando que faltaba algo.
- "Ya que aunque Isabella no es hija mía por sangre, pero a su vez lleva mi apellido y al morir su madre ella quedo en mi custodia, es mi ultima voluntad que ella debe tener veintiún años para poder hacer uso de todo lo que le dejo, mientras, todo quedara a cargo de mi hijo Edward Anthony Cullen, al igual que su persona, el se ocupara de todo lo que le haga falta, también deberán convivir en la casa donde ambos han sido criados, de no cumplirse esto, ambas partes perderán todos los vienes y estos se distribuirán a entidades benéficas y personas de confianza."
Jake estaba perplejo, ese viejo no podía haber hecho semejante cosa.
- Edward necesitas saber si estas deacuerdo con lo estipulado, pues de ser la respuesta si deberás ir ante un jurado de menores a pedir la custodia de Isabella.
- Es un chiste?- el aun no se lo podía creer
- No. Y te recomiendo que no lo tomes como tal.
- Literalmente me están obligando, no quiero quedarme con esa mocosa, debe haber algún modo.
- Creo que estoy hablando correctamente diciéndote que Isabella no tiene la mas mínima intención de regresar por propia voluntad, y además no creo que le importe todo el dinero que eso implica.
- Tu cierra la boca, que acaso crees que por andar revolcándote con ella tienes derecho a interferir?
- Revolcándome?- Jacob soltó una risa de ironía, pobre iluso.
- Querido yo no bateo hacia ese lado- le lanzo una sonrisa picara con un guiño a la vez que se volvía a dirigir al abogado.
- Debe haber una manera de la cual ella no deba parecer ante este, idiota- dijo señalando a Edward.
- La única forma es si se casara o muriera, y ninguna de las dos es accesible. - el abogado observaba a ambos hombres con temor, compadecía a la pobre chica que tuviera que lidear en esta situación.
- Lo haré- dijo Edward con un suspiro de resignación
- Bien tendré que ver con mis propios ojos que ella este instalada en su casa, pasare mañana.- y como si nada el recogió todas sus carpetas y se fue.
- No pensaras...
- La quiero en mi casa antes de las nueve, si no duerme en el cobertizo- y sin mas salió dejando a Jacob sorprendido, pero no se quedaría así, Bella dependía de el en ese momento así que no la defraudaría.
- Lo que no comprendes es que no puedes obligarla- le dijo haciendo que volteara, Edward se acerco hasta quedar frente a el.
- Si no escuchasteis yo soy quien esta encargado de ella, así que déjaselo saber, y si no esta en mi casa para esta noche iré con la policía y además de acusarte de secuestro, le daré un castigo que en su vida va a olvidar, haz que le llegue el mensaje quieres.- Jacob trago la bilis que le había subido, pobre de su Bella, ni siquiera tenía idea de cuan cruel era su amor platónico.
- No puedo creerlo- Steve observaba a Jacob mientras este le terminaba de contar todo, en definitiva ese tal Edward era de lo peor.
- Lo peor es que no se como decírselo, te imaginas, nisiquiera podrá defenderse porque el muy canalla no le importa lo mas mínimo si entiende o no.
- Jake, donde estabas?- Bella entro a la cocina con el semblante pálido, sus hermosos ojos chocolates rojos con ojeras y el cabello reconido en lo alto de la cabeza en una confusa coleta.
- Bella ven y siéntate, debo decirte algo- dijo Jake utilizando el lenguaje de las manos.
- Pondré a hacer té- Steve se levanto hacia la estufa dejando a Jacob con todo el lio de la explicación.
- Que pasa Jake?- pregunto ella sorbiendo su nariz.
Jacob se arremango las mangas y comenzó a contarle todo lo que el abogado había dicho, todos los bienes que le tocaban a ella, y no pudo mas que alegrarse al ver como se le iluminaban por un instante los ojos cuando le dijo que la finca de su madre era suya. Le explico que no podía tocar o utilizar cualquiera de los bienes o dinero hasta los veintiuno y cuando le dijo quien seria albacea de todo eso pudo ver como se ponía por un instante mas pálida solo para ser sustituido por un rubor de corrage.
- Eso no es todo Bella, debes vivir con el hasta que cumplas esa edad- sus manos vacilaron un instante pero tenía que decírselo.
- No!.- ella se levanto de la silla enojada.
- Bella- dijo esta vez Steve colocando su mano en el hombro de ella para que le prestara atención a Jacob.
- Bella, sabes que esta es tu casa también, pero amenazo con acusarnos de secuestro si no llegabas hoy antes de las nueve.- ella dio un suspiro, no podía comprometer de esa manera al único amigo que tenía.
- Deacuerdo, iré a buscar mis maletas.- dijo esta vez utilizando su voz.
Entraron a la pequeña habitación de invitados donde estaban las seis maletas sin desacer en una esquina, Bella fue por su nesecer al baño en el pasillo y luego de guardarlo agarro las llaves de su auto junto con dos maletas y luego de despedirse de Steve y darle las gracias por todo salió hacia el elevador con Jacob siguiéndole con las otras maletas.
- Señor no podemos simplemente tirar todo esto a la calle- le decía Angela, hacia mas de tres horas que estaba discutiendo su decicion de tirar a la calle todo lo que había pertenecido a la madre de Isabella.
- Desaste de ello, no me interesa como pero no quiero verlo en mi casa.- Angela simplemente asintió y salió de la oficina.
- Señor ya llego la señorita Isabella- anuncio James entrando cuando Angela salió.
- Perfecto- observo el reloj y marcaban las cinco y cuarenta.
- Haz que pase.
- Señor ha venido con su amigo, le hago pasar a el también- a Edward le hirvió la sangre de nada mas pensar en Jacob, pero bien podía dejar las cosas claras de una vez con ambos.
- Si haz que pasen ambos- James asintió y salió.
- Seré claro- dijo al ver que entraban, Bella agaro la mano de Jacob buscando apoyo, al ver a Edward, su Edward, observándolos de manera poco amable.
- Primero que nada, tus visitas estarán prohibidas- Bella sintió a Jacob tensarse y cuando lo observo estaba lo que parecía gritándole a Edward.
- No tienes derecho!, nisiquiera hay alguien más en la casa que la pueda entender, que pretendes?
- Eso no es asuntó tuyo, ahora largo- Edward observo como Bella colocaba su pequeña mano en el cuello de Jacob y sintió como se le retorcían las tripas.
- Jake que dice?- El coloco su mano sobre la de ella y hablo despacio para que sus palabras fuesen claras.
- Debo irme Bella te escribo en la noche- a Edward eso no le parecía, estaba decidido en que dejara de relacionarse con ese tipo, así que le quedaría el teléfono y la computadora, Jacob besó la frente de ella dejándola con la palabra en los labios, cuando se volteó encontrándose sola con Edward sintió que se le revolcaba el estómago.
- Hablare despacio para que no te quede dudas de como funcionaran las cosas de ahora en adelante- Bella trago la bilis que le subió de golpe al ver lo que decía.
- Tu amiguito ya no tendrá permitido venir a visitarte- conque por eso Jacob se había puesto así.
- No tienes derecho! Es mi único amigo- se coloco la mano en la garganta para saber que nivel de voz estaba empleando.
- Lo tengo jovencita, y también te recomiendo que no vuelvas a gritarme, ahora siéntate que no he terminado.- Bella aguanto las ganas de llorar que tenía y se sentó frente a el, algo le decía que esto no era nada comparado a lo que vendría a continuación.
- Todos tus lujos serán revocados, tendrás que ayudar en la limpieza y cocina de la casa para ganarte el dinero, tus llaves- extendió la mano para que se las pasara, esto no podía ser, el no podía ser así, pero en sus ojos se veía que estaba disfrutando y eso le dolió.
- Puedes decirme como se supone iré a la universidad el próximo mes- dijo ella pasándole las llaves.
- No irás, tu teléfono y la portátil- eso si que no, ahí tenía cosas muy personales no podía dárselos.
- No
- No te estoy dando elección, o lo haces o simplemente te castigo, tu decides- Bella respiro profundo y saco su móvil del bolsillo y se lo entrego junto con la mochila de la portátil.
- No podrás salir y deberás hacer tus propias comidas y lavar tu ropa, si algún empleado lo hace perderá su trabajo, espero que tengas conciencia de eso- Los ojos de Bella se aguaron, no lloraría frente de el.
- Y Nutela?- pregunto levantándose.
- La bote junto con el cuaderno a la basura está tarde- ella abrió demacidado los ojos y Edward casi se conmueve, pobre si supiera que estaba en su habitación junto con el cuaderno.
- No pudistes...- entonces comenzó a llorar de manera desconsolada, era como sí ubiese sido la gota que había derramado el vaso.
Edward la observo, quería sentirse bien de verla así pero sólo se sentía culpable y no podía dejar de sentir la fuerte opresión en el pecho. Llamo a James para que llevase las cosas de Bella a su cuarto y cuando este se llevó todo la tomo por el brazo aún ella llorando hasta el cuarto de ella, allí la dejo y se fue a su propia habitación.
Bella se dejó caer en su cama mientras lloraba y lloraba sin consuelo, el único que encontró fue el del sueño cuando callo rendida.
Edward entro a su habitación, estaba ansioso por saber que escondía Bella en aquellos aparatos. Se sentó en el escritorio y lo primero que hizo fue abrir la computadora, cuando entró lo primero que vio fue una foto que Carlisle le había hecho sacarse con ella, ella tenía unos siete años y el dieciséis, nunca había querido verla pero ahora que lo hacía le dio un poco de gracia, a Bella le faltaban los dos dientes superiores pero aún así se veía adorable, claro no era algo que el admitiera nunca, el tenía un semblante de enojo y fastidio con los brazos cruzados, recordaba ese día, la foto se había tomado en una pizzería y el estaba molesto porque no había podido ir a una fiesta. Bella le rodeaba el cuello con una mano sonriendo su "espectacular" dentadura, mientras el solo seguía mirando la cámara deseando que tiraran la dichosa foto.
- Bien vamos a ver que escondes Bella- entro a los documentos y encontró distintos tipos de carpetas, entro al que decía libros y se sorprendió por la cantidad, debían haber cerca de docientos libros, selecciono uno a la azar y mientras esperaba a que abriese reviso su teléfono, estaba por entrar a los mensajes cuando la portada del libro llamo su atención. Había una mujer envuelta en los brazos de un hombre en una pose demaciado íntima, bajo hasta la sinopsis y cuando empezó a leer se quedo en una pieza, conque le gustaban los libros morbosos, una sonrisa apareció en su rostro, quien diría que alguien tan inocente podría tener esos gustos en la lectura, alguien con su perfil encajaba mas con romeo y Julieta o algún otro libro fresa no libros eróticos, siguió abriendo libros y la gran mayoría eran igual de alto contenido sexual, debía ser una enferma o Jacob no la atendía bien, el podía encargarse de eso, pensó con ironía, aunque luego se reprendió tratando de no darle muchas vueltas de donde había llegado esa idea..
Se cansó de leer esos libros y entro a una carpeta que decía escritos, se sorprendió al ver que la mayoría solo tenía fechas, entro a uno y parecía como sí ella estuviese contando uno de sus días, algo así como una bitácora.
" Se qué no lo hace porque quiere, pero realmente no creo haber hecho algo lo suficientemente malo como para que me odie" bien sabía por esa única oración que estaba hablando de el así que no continuo, no quería saber que pensara ella de el.
Dejo todo sobré su cómoda y salió hacia la que ahora sería su oficina, tenía una enorme pila de papeles y aunque no tenía cabeza para eso tenía que ocuparse del entierro de su padre.
Se asomó a la habitación de Bella y la encontró durmiendo, llevaba la misma ropa que había estado utilizando y sus piernas estaban atravesadas fuera de la cama. Tuvo el impulso de ordenarle que al menos se acomodara pero se regañó diciéndose que sí ella quería padecer de los dolores luego no era su problema.
Bella despertó arropada y tampoco llevaba sus zapatos y se preguntaba en que momento había hecho algo de eso cuando Edward entro como sí ese fuese su habitación.
- Levántate, tienes trabajo que hacer- el la observo y supo que estaba desorientada, y se veía como tal traía el cabello despeinado, los ojos rojos, ojerosos e hinchados y el semblante horriblemente patético.
Ella nada más entendió trabajo de todos los movimientos erráticos que hacia su boca pero algo le decía que iba a comenzar su día limpiando. Dio un respingo y se levantó de la cama y yendo hasta las maletas.
- Podré ir al entierro?- pregunto en voz demasiado baja, pero no era para menos ya que las lágrimas en su garganta estaban haciendo estrago.
El exasperado por su tono la hizo voltear y mirarle de frente.
- Que dices?
- Quiero saber si podré ir al entierro- ella le observo allí delante suyo con ese porte increíble y casi se le olvida respirar.
- No. No irás- ella bajo la cabeza y agarrando bien todo para que no se le resbalase entro a su baño. Encendió la ducha pero se quedo cerca de quince minutos llorando sobre el retrete.
- Tienes prohibido ayudarla Ángela, si lo haces considérate despedida, y eso es algo que no me gustaría hacer- Ángela se quedo en una pieza al escucharlo, como pretendía que ella hiciera eso si nisiquiera sabía hervir agua.
Bella entro a la cocina y lo primero que sintió fue un leve mareo que logró disimular bien, no sentía hambre pero su cuerpo parecía pensar lo contrario, total ella nisiquiera sabía cocinar, observo a Edward esperando indicaciones.
- Daremos una cena para las personas que asistan al entierro esta tarde- Bella busco a Ángela con la mirada, como si estuviese pidiendo que la ayudara a entender lo que decía, pero cuando esta bajó la mirada supo que no encontraría ayuda en ella así que volvió su mirada hacia Edward.
- Ni siquiera te entiendo, podrías escribir al menos?
- No.- Ella trago el nudo de su garganta.
- Ayudarás a recoger y organizar la casa, además de que también ayudarás con la cena.- ok esto si era malo.
- No se cocinar- se colocó la mano en la garganta y descubrió que la voz le temblaba.
- Aprenderás- y aunque lo dijo con el semblante sereno se pudo imaginar que lo decía con tono de hastío.
- Algo más?- el la observo por primera vez con detención. Llevaba una camiseta exageradamente grande para las pequeñas proporciones que sabía que tenía, unos pantalones desgastado, unas bailarinas y el cabello suelto, se parecía a una pequeña niña además de que reconoció porque su padre le había comprado la pequeña bola de pelo café que estaba en su cuarto, ambas se parecían hasta en lo indefensa de su mirada.
- Si, hazte algo de comer antes de empezar, no quiero oír que andas desmayándote- Y sin más se levantó y salió hacia su habitación debía cambiarse para el entierro.
Isabella tenía tanto coraje en ese momento que estaba comenzando a transformar todo el amor que sentía por el en odio le acababa de decir que no sabía cocinar y el le había dicho q se hiciera algo de comer. Se acercó al armario de los instrumentos de limpieza y agarro la aspiradora junto a la escoba y trapeador, empezaría por la sala de estar, mientras más rápido terminara más rápido podría encerrase en su habitación.
Eran casi las siete de la noche cuando la casa comenzó a llenarse de gente, la mayoría eran socios y viejos amigos de la familia, los cuales Edward no había visto más de dos veces de pequeño, de seguro buscaban algún chisme fresco, la casa estaba impecable y debía atribuírselo a Bella, Ángela le había dado un informe detallado de todo lo que había hecho y que luego simplemente se encerró en su habitación.
Volvió a mirar a su alrededor todos hablaban, comían y bebían, se sentía fuera de lugar, había enterado a su padre hoy y no tenía ganas de socializar con todas esas personas.
Subió despacio las escaleras, tenía planeado ir y decirle a Bella que ayudara a servir la comida, pero cuando abrió la puerta de la habitación de ella escucho unos ruidos extraños, encendió la luz y no la encontró en la habitación.
- Bella?- que rayos hacia, ella no podía escucharle.
Entro al baño y la observo doblada sobre el retrete vomitando, le dieron unas repentinas ganas de ir y abrazarla pero se frenó. Ella se levantó y bajo la cadena ignorando aún que el la observaba desde la puerta.
Comenzó a cepillarse los dientes siendo algo meticulosa, esto le pasaba por no comer, se reprendió observando su reflejo, cuando todo el mundo se fuera bajaría por alguna fruta o algo liviano que no requiriese algún contacto con la estufa.
Cuando se volteó lo observo allí de pie tan imponente como siempre, pero en vez de sentir todas esas mariposas que siempre sentía cuando lo veía solo sintió rabia, por culpa de el le dolían todas las extremidades y la cabeza no dejaba de darle vueltas por los químicos de limpieza.
- Que quieres?- le pregunto apoyándose en el lavabo.
- Porque estabas vomitando hace rato?- procuro hablar despacio para que le entendiera.
- No es tu problema, y si no tienes alguna queja o simplemente algo que quieres que haga te agradecería que me dejarás sola.- Edward se enojó más con el que con ella, esto le pasaba por preocuparse.
- Si eres bulímica es asuntó tuyo pero ten la decencia de dejar por escrito que quieres que haga con todo tu dinero si mueres- eso si que procuro decirlo claro y preciso, ella quedo en shock, el no había dicho eso...
- Es todo?- trato de mantener el equilibrio agarrándose del lavabo.
- No. Quiero que bajes y ayudes a servir la cena- ella le observo, nada más había entendido cena y servir, pero estaba segura de que no se refería a que bajase a comer, bien si quería eso deacuerdo, ya veía lo mucho que le importaba.
- Bajo en un segundo- su voz fue apenas audible pero el le entendió.
El la observo buscando algo más que decirle, pero no encontró nada, siempre pasaba lo mismo sentía que debía discutir con ella por todo. Bajo hasta la sala donde encontró a Jacob llenado directo a las escaleras.
Camino hasta el y lo agarro haciendo que volteara de momento.
- Dónde crees que vas?.
- Voy a ver a Bella- se dispuso a seguir subiendo pero Edward lo empezó a arrastrar hasta su oficina.
- Creo haber sido claro al decirte que no podías volver a verla- Jacob estaba cansado de ese argumento, estaba seguro de que el solo se había limitado a darle órdenes, nisiquiera creía que el supiese de los medicamentos u horarios que debía tomarlo, mucho menos de que no los había tomado ya que estaban en su casa.
- Sólo quiero entregarle unos medicamentos que ha dejado.
- Déjamelos yo se los hago llegar.
- No Cullen estoy seguro que nisiquiera te has preocupado si esta bien o si ha comido, ella necesita alguien que la apoye y parece que tu no eres el indicado- sin más salió de esa oficina con Edward pisándole los talones.
Llego a la habitación de Bella y la encontró tirada en el suelo teniendo una convulsión, dios solo la había visto así una vez luego del accidente.
Se dejó caer junto a ella y observo a Edward quien parecía en estado de shock.
- Voy por un médico- balbuceo incapaz de saber que le sucedía
- Es buena idea- lo había dicho más para que se largara que porque en realidad hiciera falta, sabía que era mala combinación el no estar comiendo y haberse saltado el medicamento para la epilepsia durante todos estos días, pero claro ella era Isabella Cullen, nadie podía hacerla cambiar de opinión.
- Bella cariño, estoy aquí- se quedo quieto observando como su cuerpo se retorcía en el suelo una vez tras otra.
Edward entro arrastrando al Doctor Newton, este observo a Jacob y luego a Bella quien seguía retorciéndose.
- Es epiléptica- le explico Jacob ahora con el rostro surcado en lágrimas. Edward se quedó en una pieza, porque el no sabía eso?
- Hace cuanto esta así. -Pregunto el doctor abriendo sus ojos solo para encontrarlos en blanco.
- Llegamos hace dos minutos pero no se cuanto tiempo más lleva.- El doctor hizo ademan de levantarla pero Edward se le adelantó agarrándola contra su cuerpo de manera posesiva, Jacob le observo intrigado.
- Debemos llevarla al hospital más cercano rápido- dijo Newton pero Edward ya estaba bajando a toda prisa sin importarle que todas las personas los mirarán.
El doctor llego hasta su auto y lo encendió, Edward no esperó y se montó con ella en la parte trasera mientras que Jacob se montó en el asiento del copiloto, arrancaron a toda prisa hasta el hospital más cercano.
Para cuando llegaron Bella comenzaba a estabilizarse pero Edward no podía soltarla, se sentía tan liviana que incluso la bajó cargándola, Newton consiguió una camilla y en cuanto la sentaron en ella comenzó a tener otro ataque, dios en realidad estaba mal, sin que se diera cuenta casi entra detrás de los médicos pero Jacob le agarró impidiéndoselo.
- Déjame!- Jacob lo soltó comprendiendo que si no lo hacía se ganaría una trompada.
- Edward ya la entraron van a estabilizarla- Edward lo miro como sí lo crucificara con la mirada.
- Porque rayos no me dijiste que era epiléptica?!- le grito en la sala de espera haciendo que varias cabezas voltearán a verlos.
- Primero que nada, porque es algo que sólo ella decide a quien decirle y segundo, para que sí nisiquiera muestras interés porque entienda una palabra de lo que dices, porque habría de importarte sus enfermedades?- Edward enmudeció, aquellas palabras lo hacían parecer tan frío y calculador, como si en realidad fuese una mala persona, quería que ella sufriera pero no creía ser tan malo como Jacob lo hacia ver.
Ambos quedaron en silencio al ver al doctor Newton hablando con otro doctor.
- Edward necesito que me firmes unos papeles.
- Papeles? Para qué? Esta bien?
- Necesitamos hacerle un escáner cerebral, ha tenido al menos dos ataques y parece haber entrado en coma- a Edward se le encogieron las tripas y Jacob se dejó caer en uno de los sillones desconcertado.
- Se recuperará no?- pregunto Edward recuperando la voz
- Esperemos que sí pero necesitamos hacerle unos estudios, ven ya esta estable.
Solo dejaron entrar a Edward hasta el apartado donde la tenían, se acercó a la camilla y tomo su mano ahora fría, dios que he hecho?, se preguntó desconcertado.
- Señor Cullen necesito que me firme los permisos- demando el doctor pasándole las hojas en una de esas tablas sujeta papeles.
Edward los leyó por encima pero eran básicamente dando autorización para el escáner cerebral y llenar los datos personales de ella, sólo sabía su fecha de nacimiento porque Carlisle le obligo ir a comprarle el Mercedes para su cumpleaños número dieciséis. Pero no sabía su seguro social o si era alérgica a algo, nisiquiera había sabido que podía darle un ataque así, dio un respingo explicándole al doctor. Este frunció el señor y fue a probar suerte con Jacob, eso a Edward le enfado, porque Jacob sabía más de ella que el?
Luego de varios minutos entraron dos enfermeras para vestirla con la tradiciones bata de hospital para hacer las pruebas así que el salió a la sala junto a Jacob para esperar a ser llamado.
- Edward puedo preguntarte algo?- Observo a Jacob de manera hostigarte, no quería saber que tenía que decir pero había sido el último en hablar con el doctor y tal vez se tratará de Bella.
- Habla- se dejó caer en el sillón junto a el.
- En realidad quieres quedarte con ella, es decir puedes decir que vive en tu casa incluso ir a quedarse algunos días, pero quiero que sepas que me presto de voluntario para hacerme cargo de ella y de lo que necesites.
- No, ella se queda en mi casa- estaba enojado como se atrevía a proponer tal cosa, debía estar loco, ella le pertenecía y no dejaría que se fuera con el para que pudieran seguir revolcándose.
- No puedes hacerle esto Edward, ella ha sufrido demasiado, si le haces daño juro que te estrangulare yo con mis propias manos.
- Claro, como todo caballero defendiendo a su damisela, ni se te ocurra amenazarme, y sobre todo, quédate alejado de ella- ahora ambos estaban cara a cara observándole con odio y percepción.
- Señor Cullen el doctor desea saber si quiere estar presente- Edward asintió y se fue hasta la sala del escáner.
Jacob se dejó caer en el sillón sintiéndose como una hoja, le temblaban las manos y el pulso estaba acelerado. Había querido hacerle reaccionar el sabía que Edward le haría la vida imposible y aunque le estaba dando una excelente opción el parecía querer seguir haciéndole daño, sabía que había hecho todo lo que podía pero se le habían acabado las opciones y simplemente no quería abandonarla a su suerte.
Edward estaba en una pieza hacia cinco minutos que habían terminado el escáner cerebral y el doctor le había hecho pasar a su oficina donde le dijo que tendrían que operar ya que parecía tener un tumor pinchando los nervios, pero primero debían estar seguros de que no era canceroso para no correr riesgos.
- Cuales son sus posibilidades?- ella no podía dejarle solo, no lo admitiría nunca a nadie, pero ella era lo único que le quedaba.
- Si no fuese a ser canceroso tiene un ochenta por ciento de vivir.
- Y si fuese canceroso?- esa pregunta le había costado bastante control de sus emociones
- Si fuese a ser canceroso, me temo que las posibilidades son casi nulas, con su cuadro, un cáncer cerebral sería algo malo, y me temo que yo no consideraría la quimioterapia, pero claro es tu opción.- A Edward se le llenaron los ojos de lágrimas que no quería soltar, pero fue imposible no dejarse caer en el sillón al sentir como se le oprimía el pecho en un sentimiento de impotencia.
- Ahora esta en la habitación, aconsejaría que alguien se quedara por la noche con ella pero si usted tiene mucho trabajo puede pagarle a una enfermera que tenga la noche libre para que la vigile.
- Me quedo- ni loco se perdería si despertaba o le pasaba algo.
- Venga lo llevo a la habitación- se levantaron y salieron de la oficina, luego llamaría a Emmet para que pasara por su casa y le trajera ropa y lo necesario para poder trabajar desde allí, igual llamaría a Ángela para que le echara a Bella lo necesario en una maleta y que Emmet la llevara de una vez.
Quetal merece review?
Bueno chicas intentare actualizar una vez por semana, si mi alocada imaginacion esta creativa lo hare mas seguido ^^ Besos y Abrasos
- Rushty
