En primer lugar, gracias a todos por comentar la historia anterior. Me gusta mucho el recibimiento que estoy teniendo de la comunidad "fanfictiera" de Dragon Ball. Hasta ahora hacía historias de videojuegos (principalmente saga Tales of) y rara vez alguien comentaba, en cambio, aquí hasta me invitaron a una página de Facebook. Gracias por todo y espero que os guste la siguiente ida de olla. Ah, Vegeta bailará Air Guitar para vosotras.Acomodado en el sofá estaba Vegeta viendo un programa de monólogos y riéndole las gracias a un joven que se burlaba de las chicas vulgares de pueblo. Las carcajadas taladraban a una ojerosa Bulma que no había dormido porque su pequeño había estado llorando toda la noche. Su madre, como buena madre, encontró una gran solución al estrés de su hija: tarde de balneario. Desde luego, era algo que el joven y apuesto príncipe no sabía.Vegeta aprovechó la publicidad para estirarse un poco e ir al baño. Levantó la tapa del váter y sacó su real miembro... "su real y gran miembro, el gran Vegeta" le gustaba pensar él. Al salir se encontró a su "chica" con el pequeño Trunks en sus brazos."
No te has lavado las manos, cochino" le replicó ella.Él decidió ignorarla y volver al sofá donde su monologuista favorito (Tony Moog) empezaba a contar lo que le ocurrió la primera vez que pisó la capital del Norte (en su monólogo real es Madrid). "
Vegeta, cariño, hay algo que debo decirte..." le dijo ella "voy a estar fuera... y bueno, mi madre va estar aquí por si necesitas ayuda...""
¿Ayuda?" Vegeta se olía lo peor "¿Ayuda para qué?""
Voy al balneario y volveré a la noche, así que tendrás que cuidar a nuestro pequeño"."
No, no, no, que hoy actúa Tony Moog"."
Cariño, es un programa grabado, no es en directo, ya lo repetirán"."
Pero yo quiero verlo aho...""
Nada, te quedas con el niño" le dijo interrumpiéndole y entregándole a Trunks.El niño veía feliz a su padre. Aplaudió con sus manitas e hizo burbujitas de baba. "Puto asco" pensó el sayán. "
¿Por qué no juegas un rato con él arriba?""
Me niego a cuidar a Trunks"."
Bueno, te dejo entonces que subas la tele a su habitación y veas tu estúpido programa. Mamá va estar ocupada pero le cambiará los pañales y le dará el biberón ya que no te veo para la labor".Bulma salió de casa despidiéndose de sus dos amores con un beso al aire. Vegeta la ignoró y agarró la televisión y a su hijo de mala manera y los llevó a la habitación del pequeño."
Bien, esto ya está" se dijo satisfecho "espero que no haya terminado el programa..."El pequeño Trunks gateaba por el piso. "Ta, ta, ta, ta, ta..." decía marcando sus pasitos. Su padre, no despegaba su mirada del televisor, pero cuando sentía que el niño se alejaba, estiraba el brazo y lo arrastraba de un pie para tenerlo cerca."
- ¡Eh, un respeto, que soy Guardia Civil!
- ¡Pues haber estudiao!"Vegeta se rompía de la risa y su hijo se callaba para oír el gutural sonido que salía de la boca de su padre. Un sonido entre risa de psicópata y risa de maniático obsesivo-compulsivo y violador. Hasta Drácula podría envidiar esa risa. "
Ta, ta, ta..." prosiguió el pequeño unos segundos después, cuando volvía la publicidad. Vegeta soltó un par de palabrotas al ver que empezaban los anuncios. Por suerte, en esa cadena la publicidad no dura mucho tiempo y por suerte, Trunks no sabía hablar para imitar esas palabras tan grotescas. Pero la publicidad no fue tan mala como siempre.El anuncio de gel de baño era protagonizado por una mujer que se pasaba la esponja por su cuerpo. La espuma tapaba completamente sus partes más íntimas pero Vegeta babeaba. Instintos animales, supongo.Trunks, travieso por naturaleza, aprovechó que su padre estaba distraído para intentar salir de la habitación. Pero... ¿cómo? ¡La puerta estaba cerrada! Por suerte, al menos para él, era un niño muy inteligente y muy... "Brief". Agarró el objeto más pesado que se encontró y lo lanzó al aire, cayendo sobre el manillar de la puerta abriéndola.Vegeta, ajeno a la situación sobretodo cuando paralizó la imagen para seguir admirando a la mujer (nota mental: necesita porno o a Bulma...), ignoraba que su hijo había huido de la habitación."
Ta, ta, ta..." seguía el niño. Trunks bajó las escaleras y prosiguió su viaje por la casa. Instinto aventurero, cortesía de su madre.Después de relamerse los labios pulsó el botón Play del mando a distancia. Suspiró y echó el brazo para agarrar de nuevo a su hijo. Palpó el suelo un rato hasta que despegó sus ojos de la pantalla y decidió comprobar donde estaba Trunks... pero vaya... no estaba."
¿Trunks? ¿Pequeño?" se extrañó. Luego se percató de que no tenía hambre "dudo que me lo haya comido, pero espero que no sea así..." dijo asustado. Levantó los cientos de muñecos y juguetes preguntando una y otra vez por su hijo y a medida que pasaba el tiempo, el sudor frío caía con más frecuencia de su rostro. "Bulma me mata". Sí, señores, al sayán le preocupaba la reacción de su madre que la seguridad de su hijo, pero seamos francos, ¿quién no temía el mal genio de Bulma?Decidió seguir la búsqueda fuera de la habitación... ¡pura lógica señores! y la cara de espanto de Vegeta era un poema. Rostro pálido, pupilas dilatadas, sudor frío, temblores... cualquier médico podría determinar que el príncipe estaba a un paso de un ataque de nervios.No era capaz de averiguar dónde podría estar el pequeño. No podía andar lejos. Él era pequeño y ni tan siquiera andaba sino que gateaba. Pero eso no aliviaba a Vegeta. Trunks no era un niño normal. Era fuerte (por Vegeta) y muy inteligente (por Bulma) y eso era una combinación fatal.Vio en el jardín a la madre de Bulma regando las plantas con su misteriosa y enigmática sonrisa de mujer feliz y degenerada mental. Se acercó sigilosamente a ella, pero no lo suficiente para meterle un susto... no podía desaparecer Trunks y morir esa mujer, Bulma lo torturaría y lo mataría de una manera lenta y muy dolorosa."
Mujer... esto... mamá" le llamó el moreno."
Oh, Vegeta, mi amor, ¿necesitas ayuda con el pequeño?""
Bueno... verás... estamos jugando al escondite y quiero ganar... ¿lo has visto?" el príncipe había ensayado la frase para que no pareciese improvisada, pero no sonaba convincente."
¿Jugando con el pequeño? que tierno, nunca lo imaginé así, Vegeta" decía ella poniendo su mano en la boca asombrada."
Lo que tu digas... ¿lo has visto o no? no me gustaría que me ganase" insistió él."
No me puedo creer que el pequeño sepa jugar al escondite antes de aprender a hablar, ¡igual de listo que su abuelo!""
Vale, vale, ¿lo has visto o no pedazo de...?" el reloj de cocina interrumpió la conversación y la barbaridad que iba a soltar Vegeta.La madre de Bulma se fue directa a la cocina a sacar sus pastelitos del horno. "¿No me había dicho Bulma que su madre iba a estar ocupada?" pensaba él "¡Eso no es estar ocupada! ¡Si estuviese ella cuidando a Trunks las cosas no habrían terminado de esta forma!"Vegeta dio por hecho que la extraña y alegre mujer no había visto a su pequeño. Así que dio una vuelta por el jardín y buscó entre las plantas antes de volver dentro de la mansión. "Por dios, Trunks, hijo, aparece" rogaba.La cabeza del sayán daba vueltas. No se encontraba ni física ni emocionalmente bien. Bulma aparecería de un momento a otro. "Era pequeño, Bulma, no estábamos tan encariñados con él" ensayaba Vegeta "Podemos tener otro, mira, hasta podemos usar el nombre".No, no podía ser pesimista. Trunks era un niño. Ya se había dicho una y otra vez que era pequeño y que no estaría lejos."
¡TRUNKKKKSSSSS!" gritaba desesperado "¡POR FAVOR, POR KAMISAMA, POR DENDE, POR ALÁ, POR LOS SIETE DIOSES, TRUNKS APARECE HIJO MÍO!".¿Y Trunks apareció? Oh, no, desde luego que no, los dioses no estaban para la labor. Vegeta era de los que se irían de cabeza al infierno."
¡POR SATÁN, POR LUCIFER, POR BELCEBÚ!" rogó una vez más. Freezer se reía desde el más allá y apostaba con Nappa sobre con cuantos dioses y seres iba a mencionar a continuación.Bulma se bajó de su coche relajada y como si fuese una mujer nueva. Se imaginaba la pedazo de noche que iba a tener con su amor Vegeta. Había pasado por el Centro Comercial y había comprado un picardías rojo de encaje y una fusta. El chófer estaba asustado por las risas repentinas de la mujer durante el trayecto a casa."
No, no, no, ¡NOO!" chillaba mentalmente Vegeta. Suspiró y se acercó a su mujer. Le besó como nunca antes lo había hecho y le dijo a Bulma lo mucho que le quería y lo mucho que la había echado de menos. Ella estaba sorprendida de la repentina pasión del príncipe. No sospechó que algo fallaba. Después de todo, Vegeta tenía peculiares brotes amorosos y emocionales propios de una mujer en período menstrual.Para la sorpresa de Bulma, su príncipe llevó las compras a dentro de casa y echó un último vistazo por si localizaba a su pequeño. Pero nada, no había rastro de él."
¿Qué tal Trunks? ¿Te dio mucho la lata?" preguntó la peliazul mientras un escalofrío recorría la espalda de Vegeta.
"No, se portó bien" mintió."
Eso está bien" sonrió. Se acercó a su hombre y pasó el dedo por su pecho de manera sensual. "Si se ha portado bien eso quiero decir que tú también... a menos que el sinónimo de que se haya portado bien es que te lo hayas cargado, cosa que dudo" bromeó.El sudor resbalaba por la frente del guerrero."
Tienes calor, ¿Vegeta?" preguntó sensualmente."
Un poco... será mejor que... que... ¡que abra la ventana!" dijo mientras se alejaba corriendo a la ventana para abrirla. "Por dios, Bulma, deja de preguntar por el niño" se dijo."
¿Dijiste algo, Vegeta?""
NO" contestó con rapidez y sin pensar. Sus piernas empezaban a temblar por nerviosismo. Se iba a derrumbar en cualquier momento. "Si me echo a llorar... quizás no va a ser tan dura conmigo" pensó. ¡Qué gran idea! Entonces, Vegeta pensaba en cómo se lloraba pero no se acordaba de como se hacía. HORROR.Apareció entonces el idiota de Yamcha, como Vegeta solía llamarlo. Acompañado de su rata peluda Puar, como Vegeta solía llamarlo."
Hola, Bulma, ¿qué tal? ¡Hace mucho que no nos vemos!" empezó la conversación el idiota distrayendo a la peliazul. Normalmente guardaba las formas delante de Vegeta porque es muy celoso, pero como él ni se había dignado a insultarlo o a querer echarlo de casa, siguió su conversación.El príncipe desesperado y moribundo aprovechó para seguir su búsqueda. Levantó los sofás, muebles... a contrarreloj. "Trunks, aparece por lo que más quieras" dijo una vez más.Entonces, Puar, revoloteó por las estancias principales aburrido de la conversación de Yamcha y Bulma. También quería darles intimidad. Fue entonces cuando oyó algo que le llamó la atención. De dentro y no debajo o encima -como Vegeta buscaba- de un mueble provenía unos ruiditos que pudo identificar. Abrió el mueble y se encontró a Trunks despertándose de su larguísima siesta. Trunks estiró sus manos y atrapó a Puar. Se echó a gatear.Se acercó a su padre que casi llorando seguía levantando muebles."
¿Dónde puede estar?" se giró y vio al pequeño "Trunks, ¿lo has visto?" luego se dio cuenta "TRUNKS". Lo abrazó con fuerza haciendo que sus cuerpos aplastasen a Puar. El grito de éste llamó la atención de Bulma y Yamcha."
Oh, mi pequeño" dijo Bulma mientras trataba de coger a Trunks. Pero Vegeta no pensaba soltarlo, ¡lo que le faltaba! ¡después del susto de hoy! "Vegeta... deja que coga a Trunks".Bulma observó a su pequeño "¿¡Lo has dejado dormir hasta ahora! ¡Vegeta! ¿¡No ves que ahora se va a pasar la noche despierto!""
Maldita desagradecida" pensó Vegeta aliviado por tener a Trunks de nuevo. Luego observó como una de las bolsas que trajo Bulma caía de la mesa descubriendo su contenido: un picardías rojo. Sus ojos se abrieron como platos. Idea al canto."
Oye, Bulma, ¿por qué no pasa Trunks una noche con su tío Yamcha?" sugirió Vegeta con una sonrisa falsa "así podemos pasar la noche... juntos... y podremos descansar de tanto lloro y cambios de pañales".Vegeta casi se echó a reír: un picardías rojo es incompatible con una noche de descanso. Yamcha empalideció y Bulma sonrió la idea de su guerrero sayán.Ante la respuesta positiva, una mirada de resignación de Yamcha y una mirada de desconcierto de Puar; Vegeta bailó Air Guitar rebosante de felicidad una vez antes de darle a Bulma la noche con más pasión, sexo y gritos que había tenido esa casa y probablemente que había tenido toda la ciudad.