Bueno, bueno... Al parecer la historia está gustando. Realmente me alegra eso y gracias por sus reviews Me inspiré y bueno... traje el segundo capítulo antes de lo que pensaba.

Respondiendo a un review de Maritexxam, cometí el error de no aclarar que lo narrado en el fanfic ocurre tiempo antes de que ambas actrices comiencen a trabajar en Once Upon a Time, aproximadamente cuando Lana formaba parte de Miami Medical y Jennifer interpretaba un papel en House. Fácilmente hablando, sería el año 2010.

Espero que disfruten la lectura. Y nuevamente, un enorme GRACIAS por leer.

Claramente los personajes no me pertenecen. Todo es una historia de mi autoría, basada en actores y/o actrices que caracterizan a los personajes de la serie Once Upon a Time.


·2·

Los niños estaban completamente aterrados. La mujer casi cayó al piso por culpa de su juego, por estar corriendo por todo el área de juegos. Ellos no quisieron que eso sucediera, no fue intencional. ¿Y si ella estaba enojada? Se lo diría a sus padres y ellos se enojarían también... Estaban en problemas.

- Lo sentimos mucho, señorita. - Uno de los pequeños dijo, bajando la mirada hacia el suelo. Al parecer él no sabía quién era ella, ni lo mucho que amaba a los niños. Lana lo miró y sonrió ante la ternura que le causó verlo así de apenado. Luego dijo:

- Estoy bien, cariño. Sólo fue un accidente, no tienen por qué preocuparse... - El niño la miró y también sonrió. - Vayan a seguir jugando, pequeños. - Añadió la morena con ternura en su voz. La pequeña morenita que se encontraba al lado el niño se encontraba mirando completamente sorprendida a la actriz, quién todavía seguía abrazando a esa fuerte mujer de ojos verdes... ¿o eran azules? La niña no lo sabía. A ella no la conocía, a Lana sí. Quizás la rubia era su mejor amiga. Seguro sí. "Solo alguien que te quiere mucho puede abrazarte con tanto cariño", pensó ella. Escuchó a su hermano decirle "¡vamos, Lucy!" y, antes de correr en su encuentro, la pequeña dijo:

- Mi mamá adora verte en la tele... Eres muy bonita. - El corazón de Lana se derritió por completo al escuchar eso, sintió sus ojos llenarse de lágrimas.

- Tú eres muy bonita también, cariño. - Dijo, haciendo sonreír a la pequeña Lucy, quien corrió para alcanzar a su hermano. La morena miró de nuevo a la rubia que la estaba sosteniendo entre sus brazos. Sí, era Jennifer de nuevo... - Creo que tengo mucha suerte de que estés en este barco. - Comentó, haciéndola reír. Jennifer movió su mano desde la espalda de Lana hacia su hermoso cabello, poniendo tras su oreja un mechón rebelde que caía sobre su hermoso rostro.

- Creo que salvarte de caer al suelo es mi misión en la vida. - La rubia rió una vez más.

- ¡Mi salvadora! - Dijo Lana en un tono irónico y teatral. Ambas rieron nuevamente. Jennifer deshizo el confortable abrazo y preguntó:

- ¿Qué estás haciendo aquí tan temprano?

- No sé, desperté temprano y quise conocer el área. ¿Qué hay de ti? - Preguntó tímidamente. Morrison la miró nuevamente. Era realmente hermosa, mucho más que en las fotos o en las series que protagonizaba. Era como un ángel. Un tierno y pequeño ángel.

- Exactamente lo mismo que tú... - Dijo para luego añadir tímidamente: - ¿Quieres que recorramos juntas el lugar? - Lana asintió y ambas comenzaron a caminar, no sólo por el área de juegos sino por todo el crucero.

Mientras seguían recorriendo, hablaron mucho sobre ellas, buscando conocerse un poco más. Jennifer le contó que había decidido realizar el viaje con sus hermanos, Julie y Daniel, y tener unas "semanas de hermanos", como su madre lo había llamado. Después de un buen tiempo juntas, notaron que era casi hora de almorzar. Dios... El tiempo prácticamente voló y ellas no lo notaron. Era increíble cómo, de un día para otro, se convirtieron en algo parecido a dos amigas. Les encantaba la compañía que se brindaban la una a la otra.

Antes de decirse adiós, Jennifer le preguntó si le gustaría a ella cenar con ella y con sus hermanos y, obviamente, también su familia... A lo cual, Lana asintió entusiasmada. Ella casi corrió hacia su suite para decirle a su madre y a su hermana sobre la cena. Afortunadamente, su familia todavía se encontraba allí cuando ella llegó. Todos la miraron sorprendidos, incluso el pequeño Sammy. ¿Por qué estaba tan feliz y ansiosa?

- Jennifer nos invitó a cenar con ella y sus hermanos esta noche. - Dijo casi sin aliento.

- ¿La señorita Morrison? -Sammy preguntó contento. Esa chica le caía bien aunque no sabía por qué. Lana lo miró y cuando estaba a punto de responderle, Deena dijo:

- Creo que tu tía tiene nueva novia, hijo.

- ¡Deena! - Dijeron Lana y Dolores al mismo tiempo. El pequeño sólo sonrió.

Jennifer también se dirigió hacia su suite, donde sus hermanos se encontraban hablando sobre diferentes cosas y situaciones, riendo como locos. Esperó por el momento correcto para decirles sobre lo que acordaron con Lana.

Cuando el tema de conversación llegó a su final, ella dijo:

- Hoy tendremos compañía durante la cena. - Julie y Daniel la miraron confundidos así que la rubia continuó: - Lana y su familia cenarán con nosotros.

- ¿Quién es Lana? - Preguntó Daniel.

- ¿La mujer con la que tropezaste ayer? - Dijo su hermana.

- Lana Parrilla, Daniel. - Comenzó diciendo Jennifer. - La conocí ayer y la volví a ver hoy. Pasamos un tiempo hablando y la invité a ella y a su familia a cenar con nosotros. Espero que no les moleste... - Daniel se sorprendió al escuchar esto y dijo:

- ¿Conociste a Lana Parrilla y vamos a cenar con ella? ¡Eso es de otro mundo!

- Hola, yo también soy actriz y cenas todos los días conmigo. - Dijo Jennifer en broma.

- Pero ella es hermosa y realmente sexy. - Añadió su hermano, ganándose un golpe en el brazo por parte de su hermana.

- Realmente te gusta esta chica... ¿No es así, Jenn? - Preguntó Julie.

- Parece ser una buena persona, y es muy divertida. - Jennifer dijo, pero la verdad era que Lana le gustaba mucho más de lo que sus hermanos pensaban.

Tuvieron una estupenda cena. Los hermanos de Jennifer eran tan divertidos como ella y a la familia de Lana realmente les encantó pasar tiempo con ellos. Pasaron horas enteras hablando y riendo, contando historias y todo lo que se cruzara por sus mentes. A pesar de que Lana y Jennifer estaban escuchando y riendo junto a sus familias, no podían dejar de cruzar miradas y, cada vez que la rubia miraba a Lana, esta se ruborizaba completamente y a Jennifer eso le encantaba, la encotraba completamente tierna. En un momento, la rubia le sostuvo la mirada por unos dos o tres minutos y cuando la otra mujer lo notó, lo único que pudo hacer fue morder su labio inferior y bajar la vista, y Jenn realmente tuvo que contenerse a sí misma para no tirar todo lo que se interponía en su camino y besarla tan fuerte como podía... Pero no era el momento indicado. No ahora.

Después de la cena, ambas actrices decidieron caminar un poco. El cielo estaba lleno de estrellas. Era mágico. Siguieron hablando y riendo. Esta vez la morena ya no se sonrojaba cuando la hermosa mujer a su lado la miraba fijamente a los ojos... Al menos no hasta que agarró su mano.

Quince minutos después, notaron que ya era momento de ir a sus respectivas suites y Jennifer se ofreció a acompañar a Lana su habitación. Lana asintió y, cuando llegaron a la Suite Presidencial, la rubia la miró y dijo:

- Espero que hayas pasado un buen rato, Lana. Yo la pasé maravillosamente...

- Claro que sí, fue una noche realmente hermosa. Muchas gracias... - Dijo la morena, perdiéndose en esos perfectos ojos claros.

- ¿Te veré mañana? - Jennifer preguntó con esperanzas de recibir una respuesta afirmativa.

- Por supuesto... Nos vemos mañana, Jenn. - Lana la abrazó. La rubia acarició tiernamente el rostro de la otra actriz antes de depositar un dulce beso de despedida en su mejilla.