Los personajes no me pertenecen, son propiedad de Naoko Takeuchi, pero la historia si.
Capitulo 1
Londres 2008
Oscuridad, la rodeaba nuevamente, tal y como las veces anteriores, por mas que corría no llegaba a ninguna parte y de pronto sin mas ante ella apareció su hogar, ese hogar que la vio crecer, que la vio enamorarse, que la vio morir… de cierta forma, ya que aun después de 500 años su apariencia seguía inmutable; hacia mas de 500 año que quedo estancada en sus eternos 17 años. Frente a sus ojos nuevamente aparecía esa pesadilla; pesadilla que la atormentaba no solo con la muerte de sus padres, si no que también le recordaba el causante de estas.
Él, su esposo, aquel del que se enamoro a primera vista, aquel al que se entrego en su noche de bodas, aquel que juro protegerla, amarla y hacerla feliz, aquel que nuevamente en ese sueño que ahora era su tortura le mostraba su verdadera cara, la de un asesino a sangre fría, uno que frente a ella e incluso con sus suplicas no se detuvo y cumplió su cometido… matar a sus padres.
Y aunque ella siempre supo que sus familias eran enemigas no le importo, lo único que veía era a él, a su único y verdadero amor, al que con una sola mirada la hacia temblar, él que la visitaba todos los días y la cortejaba del modo mas tierno y dulce que existe, aquel que no le importo llevársela para hacerla su esposa para amarla como solo ella se merecía y aquel que a un mes de su boda cambio completamente y asesino a sus padres, dejándola sola, completamente sola.
Despertó sobresaltada como siempre que ese recuerdo se convertía en un sueño, mas bien una pesadilla; se levanto pesadamente de la cama y camino al baño para refrescarse, encendió la luz y se miro al espejo, el cual le devolvía una mirada triste, vacía, y aunque sus facciones aparentaban ser las de una niña, ahora con las ventajas del maquillaje aparentaba cerca de 20 años, solo 5 mas y un nuevo cambio llegaría, al saberse inmortal no podía permanecer mas allá de unos 7 u 8 año en un mismo lugar ya que su eterna juventud la delataría.
Resignada a su vida de constante cambios; durante los primeros 200 años de su vida eterna; trataba de no entablar amistades muy profundas, ya que la separación era algo que no le gustaba, algo que aun le dolía en lo más profundo de su corazón y de su alma. Y aunque al principio se maldijo por no poder morir nunca, su consuelo llego durante la primavera de 1650, donde se topo con una joven, joven con sus mismas características, una inmortal.
Ella también se encontraba sola, vagando, y por fortuna ambas se encontraron; y ahora ambas se consolaban con su compañía, al grado tal de ser como hermanas, e incluso aparentar ser hermanas, ya que ambas al poseer un hermoso cabello largo y de color dorado como el sol, piel pálida, clásica en todos los vampiros; y aunque sus únicas diferencias son la edad, las facciones de su rostro y el color de sus ojos, nadie que no conozca su verdadera historia puede afirmar que no son hermanas.
– ¿Serenity te encuentras bien? – pregunto preocupada Mina, recargándose en el marco de la puerta del baño.
– Si Mina no te preocupes, fue solo mi sueño – esto último lo dijo para si.
– Deberías regresar a descansar, no te hace bien estar tanto tiempo despierta sabes – reprocho Mina.
– Preferiría no descansar y lo sabes.
– Si te alimentaras bien…
– Ya te dije que no pienso aprovecharme, además con lo que consumimos es más que suficiente.
– Claro, casi una vez al mes, si – sarcástica – por eso tienes esas calificaciones en la escuela, y eso que ya la has cursado… ¿cuantas veces?
– Eso no es verdad, y bueno mis calificaciones no tienen nada que ver con mi alimentación, me alimento bien, y tú lo sabes.
– Si claro y por eso tienes ese color ¿no?, enserio cada vez te ves mas pálida, creo que te vas a convertir en un fantasma – soltando una carcajada.
– Si ríete, ríete, claro es muy divertido reírse de la pobre y desafortunada de Serenity.
– Ya enserio Sere, creo que deberías alimentarte mas seguido, no tienes buen aspecto, y además ¿que te preocupa?, ellos nunca lo recuerdan, y por las marcar, ni te apures, con nuestra saliva se cierran en cuestión de minutos, además deberías de aprovecharte de Seiya, mira que te echa unos ojos, enserio que no se como no se le salen cada vez que te ve.
– Mina – con tono enfadado.
– ¿Qué, ya han pasado mas de 500 años? ¿Además quien dice que igual y él no se busco a alguien y le dio al inmortalidad? – Serenity al escuchar esto se dio media vuelta.
– Fuera Mina – su tono que pretendía sonar enfadado, se quebró al final, lo que hizo que Mina se diera cuenta de su error.
– Yo Sere… lo siento yo no quise decir eso.
– FUERA – literalmente empujo a Mina y cerro la puerta, se recargo en ella y se dejo caer lentamente al suelo abrazándose a si misma; ya que las palabras de Mina, por mas que tratara que no le afectaran, en este caso no pudo hacer nada contra la barrera que había puesto alrededor de su corazón, y menos con el recuerdo en su sueño, recuerdo de su ultimo día junto a él.
Estuvo bastante rato sollozando, mientras las lágrimas caían una a una por sus pálidas mejillas, dejando así la evidencia de su dolor.
Después de que la ultima lagrima saliera de sus ojos se puso en pie y nuevamente se vio en el espejo, donde para su desgracia observo las consecuencias de su llanto, un poco molesta comenzó a arreglarse, ya que finalmente hoy seria su ultimo día de clases; salio con un poco de prisa y se topo con Mina que aun tenia una expresión de estar muy apenada. Durante su trayecto a la universidad ninguna de las dos dijo nada, las únicas palabras que se cruzaron fueron para recordarse que se verían en la cafetería a la hora del almuerzo.
– Buenos días Serenity – saludo un joven de pelo negro sujeto en un coleta.
– Seiya buenos días.
– Te noto un poco extraña, ¿acaso te sucedió algo? – pregunto curioso.
– Nada.
– Sabes que no engañas a nadie – le respondió irónico – anda dime que te preocupa.
– Solo me disguste con mi hermana, no es nada.
– Sabes te noto muy triste, así que por eso… que te parece si te invito a tomar un café – brindándole una sonrisa seductora.
– Bueno yo… no se – un poco confundida.
– Vamos no sea así, además te prometo que terminaras muy feliz – acercándose a ella.
– Yo… yo – un poco nerviosa.
– Vamos Serenity – acercándose aun más a ella, solo unos centímetros los separaban, Serenity se sentía perdida, como hechizada, por lo que lenta e inconscientemente cerró sus ojos, Seiya se sentía triunfante pero para su mala fortuna el timbre que indicaba el inicio de las clases sonó, provocando así que esa especie de hechizo desapareciera.
– Yo… me tengo que ir – Serenity rápidamente se escabullo de Seiya y entro a su clase, una especia de alarma se activo dentro de ella, una alarma que le decía que se alejara de él.
Seiya solo pudo observar como ella se escapaba, y recriminándose mentalmente también tomo rumbo hacia su clase.
A la hora del almuerzo Mina y Serenity llegaron a su acostumbrado lugar, cada una de ellas llevaba una charola con comida, comida que por supuesto quedaba completamente intacta; ambas se miraron por largo rato antes de romper su incomodo silencio.
– Yo, lo siento, ¿sabes que no quise decir eso verdad?
– Si Mina no te preocupes – respondió con una sonrisa, sonrisa que no llego a iluminar sus ojos.
Nuevamente se quedaron calladas, solo observando a su alrededor, después de unos minutos Mina se levanto para salir de la cafetería, tomo parte de su almuerzo, solo para simular aunque realmente a la salida de la cafetería tiraría la comida.
Al salir y estar apunto de dar vuelta para ir a su próxima clase se detuvo al escuchar hablar a un par de chicos que acababan de pronunciar "Serenity" y "esencia inmortal" no se habría detenido a escuchar, pero ella sabia que esas palabras juntas solo podrían ser un mal augurio, se acerco lentamente a la esquina para escuchar mejor y observar a los jóvenes que hablaban; debido a que ambos estaban de espalda solo pudo observar que ambos llevaban el pelo en una coleta y que uno de ellos era castaño mientras que el otro peliplateado.
– ¿Crees que lo logre? – pregunto el peliplateado al castaño.
– La verdad no lo se, últimamente ah estado actuando de forma extraña, se que algo le pasa pero no quiere decirme.
– Sabe que debemos darnos prisa, el jefe no tolera los retrasos.
– Lo se y adema la esencia inmortal de ella no es lo único que él busca.
– ¿Realmente crees los rumores de que este enamorado de ella?
– Yo no puedo confirmarlo, pero por lo poco que eh escuchado parece ser que si, y además ella será la carnada para el pez gordo.
– Eso de que ella sea la carnada yo lo dudo, ¿si no porque estarían separados por tanto tiempo? – ironizo – digo ella no es nada despreciable y… su hermana tampoco.
– Ella no es su hermana – reclamo el castaño – solo es una pantalla.
– Bueno como sea, y entonces que te dijo Seiya.
– Que trataría de atraerla hoy.
– Bueno eso ca…
El timbre sonó anunciando el final del almuerzo, por lo que ambos jóvenes emprendieron el camino a sus respectivas clases, dejando a una pobre Mina completamente aterrada por lo que acababa de escuchar; esas palabras de las cuales le habían advertido hace siglos, las palabras que únicamente podrían atraer la muerte para los de su clase, las palabras de sus enemigos naturales, "los cazadores de almas", aunque la realidad nada tenían que ver con las almas y es que eso de cazadores de almas no era para nada acercado a su verdadera función; la de absorber la esencia, de los vampiros para hacerse mas fuertes.
Un poco desorientada y aturdida aun por lo que acaba de escuchar se dirigió rápidamente a la clase de Serenity, tenia que prevenirla y protegerla, no podía permitir que le pasara nada, no después de mas de 300 años en que la había cuidado.
– "Pero que le diré, no puedo llegar y decirle, ah si por cierto ¿sabes que además del fuego, también los llamados "cazadores de almas" nos pueden matar?" – pensaba para si; estaba a punto de llegar a la clase de Serenity cuando su profesor Armand la interrumpió.
– Mina que alegría verte, necesito discutir algo sobre tu calificación del ultimo, examen – y así tomándola del brazo la arrastro hacia el salón.
En tanto en el salón de Serenity, ella aun se encontraba divagando en sus recuerdos, por lo que no noto la presencia de Seiya.
– ¿Y entonces que dices de mi propuesta? – pregunto tomándola por los hombros, a lo que Serenity se sobresalto un poco.
– Seiya – se giro para mirarlo – me asustaste.
– Lo lamento, no era mi intención, pero aun no respondes a mi pregunta.
– Bueno es que yo…
– Vamos será una salida de amigos – mirándola fijamente.
– De… amigos – nuevamente se sintió perdida en la mirada de él.
– Si, o solo que tu quieras que sea de otra forma – acercándose nuevamente a ella.
– Yo… creo…
– Vamos Serenity te garantizo que será muy divertido – una sonrisa apareció en sus labios.
– Yo…
– Por favor – pidió de forma suplicante y concentrando su mirada aun mas.
– Bueno – susurro.
– Gracias, te veré a la salida – diciendo eso se alejo de ella.
– "Pero que acabo de hacer" – se reprocho así misma.
En el momento en que Seiya se alejo de ella y cuando se dio cuenta de lo que acababa de hacer, una especie de alarma comenzó a sonar en su interior, era un sentimiento de auto conservación, algo que le indicaba que algo no estaba bien, que algo con la forma de actuar de Seiya el día de hoy estaba mal muy mal.
Aquí estuvo el primer capitulo reeditado, y ¿que les pareció?
Agradezco los reviews dejados anteriormente a:
– Fan de Sailor Moon, Hehra, Cherrie SA, usa-ko555chiva, isa1181, liebende Lesung, SereyDarien, CHIBIUSA 87, malkav y midmoon85.
