Cap

Cap.2

Pistas-verdad

Ed y Al se quedaron un buen tiempo en el Cuartel del Este. Ed se pasaba en la biblioteca que ahí había para ver si averiguaba algo de la piedra filosofal. En la biblioteca se encontraba a menudo con Karo, quien pasaba horas revisando libros, a Ed le sorprendió que Karo nunca se quitaba el abrigo, ni en los días más calurosos. Un día, algo muy extraño les ocurrió a los hermanos Elric.

Estaban discutiendo de que iban a hacer para buscar la Piedra Filosofal cuando una niña de unos 13 años, cabello rosado, ojos lilas y vestida con una falda de mezclilla y un polerón fucsia, se le acercó y les dijo con una voz muy aguda:

-Ustedes son los hermanos Elric?, increíble, yo los admiro mucho, tú debes ser Edward Elric, ¿verdad?-miró fijo a Ed, a este le sorprendió que supiera que él era el Alquimista Nacional, pues siempre lo confundían con Al. /Por lo enano/

-Ehhh...sí, soy yo-le respondió.

-¡Genial!, he sabido todo lo que han hecho a través de los periódicos, son geniales, los admiro mucho...

De pronto, Al se fijó que esa niña tenía una cadena de plata colgando del bolsillo de su falda.

-¿Eres Alquimista Nacional?-le dijo, señalando la cadena-esa cadena se parece a la del reloj de plata de los Alquimista Nacionales. La muchacha se llevó una mano al bolsillo y dijo:

-Ehhh...sí.

-Pero eres muy pequeña, ¿cómo es que...?-dijo Ed.

-Tú tampoco te ves muy grande que digamos, enano de acero...

-¡¡ ¿Acaso dices que soy tan pequeño que al lado tuyo parezco de 12?!

-Sí, más o menos eso.

-¡¡ ¿Qué dijiste?!

-Cálmate, hermano-le dijo Al a Ed-pero,-miró a la niña-yo tenía entendido que mi hermano y Karo-chan eran los alquimistas nacionales más jóvenes...

-¿Ah, sí? Buenoo...quizá... quizá entendieron mal, yoo...yo tengo que irme-y se fue.

-Hermano, ¿no te parece esto muy extraño?

-De hecho-le dijo Ed-a mí me parece bastante lógico...

Dos días después, los hermanos Elric fueron a caminar por la ciudad del este.

-Podríamos enviarle a Winry algunas herramientas como regalo; dentro de poco será su cumpleaños.

-Tienes razón, Al, y no es mala idea-estaban a punto de entrar en la tienda, cuando de pronto un hombre muy misterioso se acercó rápidamente a ellos /Pista: este sujeto aparece en la serie... ¿quién será?/, estaba a punto de atacar a Ed cuando de pronto apareció una muchacha de aproximadamente 18 años, rubia, de ojos azules, la cual le disparó a sujeto, quien rápidamente desapareció.

Los hermanos miraron a la muchacha. Quien les dijo:

-Edward-kun, Alphonse-kun, deben volver cuanto antes a el cuartel, la calle no es segura-se parecía mucho a la teniente Hawkeye y, de hecho, hablaba igual que ella, la única diferencia, además de sus ojos era que la joven estaba vestida con un vestido muy corto, color rojo, en cuyo bolsillo se encontraba el reloj de los Alquimistas Nacionales /Se le veía la cadena, por eso lo notaron…por cierto, estas descripciones van como supuestamente las ven los hermanos Elric, o sea, si alguien que aparece tiene una verruga enorme en la cara y ellos no lo notan, no saldrá la verruga.../. Ed no dijo nada y volvió a el cuartel, Al sólo alcanzó a decirle "gracias" a la muchacha antes de seguir a su hermano.

Cuando llegaron al cuartel, Al le dijo a su hermano:

-¿Quién será esa muchacha?

-No lo sé, parecía militar, pero no tenía uniforme...a no ser que...

Unos días después, Ed y Al le avisaron a Karo que pronto se irían de viaje, pero que antes de eso debían hablar con ella, así que se reunieron en un lugar de ciudad del este.

-¡Que tenebroso!, Ed-kun, ¿no podían haber elegido un sitio menos desolado?

-Pensamos que si íbamos a hablar contigo debíamos hacerlo en un lugar en donde no pudieran escucharnos.

-¿Ah, Si? ¿Por qué?

-Por que ya descubrí por qué te dieron la calificación de alquimista nacional.

Karo no se sorprendió con lo que dijo Edo, se quedó mirándolo y luego dijo

-¿Por qué me la dieron?

-Porque puedes transmutarte a ti misma.

-¿Y cómo puedes probarlo?

-En realidad no puedo probarlo, pero esas dos muchachas que vimos hace unos días...la dos tenían el reloj de plata, pero ninguna de las dos parecía del tipo de alguien que entra al ejército. Además sabían quienes éramos nosotros...

-No sé si lo sabían, pero son muy famosos en Central y el Este.

-No me refiero a eso, me refiero a...

-¿A que sabían que tu eras el Alquimista de Acero?

-Buenooo...este... ¡ah!, ¡lo reconociste! eras tú, ¿verdad?

Karo suspiró y dijo:

-Cuando era más pequeña hice una quimera, trasmute un gato con un águila y todo salió perfecto...la quimera parecía un pequeño grifo, pero cuando la vi a los ojos, noté que estaba triste, que sabía que no era un animal, sino dos, pensé: ¿por qué los humanos tenemos que usar a otros seres vivos para la alquimia?, ¿que no hay otra solución para esto?, estuve pensándolo muchos días, hasta que le pregunté a mi profesor:

-¿Por qué no podemos experimentar nosotros mismos nuestras técnicas?

"Él me miró muy seriamente y dijo:-porque eso es transmutación humana, y eso está prohibido.

"Entonces pensé "transmutación humana, transmutación humana, eso era: eso era lo que había que hacer...

-¡La transmutación humana no es un juego!-saltó Ed.-los humanos no deben...

-No hablaba de inocentes, me refería a los alquimistas-le replicó Karo-Tú estás pensando en la niña que trasmutaron en quimera, ¿no?

-¿Cómo sabes eso?

-Mi madre es general del ejército y tiene acceso a la información confidencial, pero no estamos hablando de eso, como decía, los alquimistas deberíamos trasmutarnos, así no dañaríamos a los animales, que son mucho más inocentes que los humanos.

-Aún así es arriesgado, un humano no debe...

-Tú trasmutas tu automail, ¿no?, en esa transmutación también te modificas a ti mismo, porque esos son tus manos y piernas, ¿o no?-Ed no dijo nada-además, yo soy la única que ha efectuado esa trasmutación, no la he hecho en otras personas ni he incitado a otros alquimistas a que lo hagan, soy un arma muy peligrosa, pero única.

-¿Arma muy peligrosa?, ¿qué quieres decir?-le preguntó Al.

-Que los militares me usan como espía, me puedo infiltrar fácilmente, en los pocos meses que llevo como alquimista nacional he ido a...

-¿Por qué haces esto?, sabes lo que los militares pueden hacer y...-empezó a decir Ed, pero Karo lo detuvo.

-Porque quiero hacerlo, hasta hace poco no podía tener acceso a los libros de la biblioteca de central, ahora tengo muchos recursos e información para investigar sobre la trasmutación humana.

Ed no pudo decir nada sobre eso, al fin y al cabo, él había hecho el examen para ser un alquimista nacional por la misma razón. Al, por su parte, observó a Karo por un instante y le preguntó:

-¿Y qué buscas con tu investigación?

-Ayudar a las personas, he propuesto la teoría de que si una persona está muy enferma y la trasmuto, podría cambiar su organismo y lograr que se salve, pero no tengo muy buenos resultados en teórico: si trasmuto a una persona, en teoría, yo quedo...bueno, creo que ya les hable demasiado sobre esto, ¿tienen otra pregunta que hacerme?

-Yo tengo una-dijo Ed, miró a Karo muy serio, pero, de repente, sonrió-¿Nos puedes hacer una pequeña demostración de cómo cambias tu cuerpo de forma?

-Claro-le respondió Karo-pero tendrán que esperar un poco, el círculo de trasmutación tarda en hacerse...

Media hora después, Karo ya tenía el círculo de trasmutación terminado

-No parece un círculo muy difícil de realizar-comentó Ed.

-Tienes razón; yo soy la que se demora en hacerlo, soy muy torpe dibujando círculos de transmutación, bien, allá vamos.

Cuando Karo se puso en el medio del círculo, Ed puso cara de preocupación, algo que Karo notó, ella le dijo:

-No te preocupes, siempre hago esto-En seguida, juntó sus manos /Ojo: el hecho de que junte sus manos es algo que hay que recordar; ya verán por qué.../ y tocó el círculo de trasmutación, en seguida apareció una luz brillante, que impedía ver lo que pasaba, rato después, apareció la niña de cabello rosado.

-¡Ah!, Edward Elric, es maravilloso verte-dijo con su voz aguda-cuando esté con esta forma, llámenme Pat.

-¿Por qué?-le preguntó Al.

-Porque así conservo mi anonimato, y me gusta ese nombre, a la chica rubia díganle Karin, ahora, ¿quieren ver otras formas?

-Claro-le respondieron los hermanos, la niña juntó sus manos y en unos instantes tenían a Roy Mustang frente a ellos.

-Entonces, Acero- dijo- busca la piedra filosofal, y en el trayecto junta más lugares que puedan estar bajo mi gobierno cuando sea Fürer, ¡ja, ja, ja!

-¡Ya basta!-dijo Ed, Roy lo miró e hizo lo mismo que las muchachas, en seguida apareció Karo de nuevo.

/Mmm... Que hábil es Karo... no la creí capaz de tanto.../