El anime Candy Candy y sus personajes son creaciones de © Mizuki e Igarashi. Este trabajo o fanfic fue creado con fines de entretenimiento y no de lucro; la historia es de mi total inspiración.

CAPITULO 2

New York

Richard – antes de degustar la cena que ha preparado la señora Marlow, propongo un brindis –dijo alzando la copa.

Susana – claro –dijo sonriendo ampliamente.

Terry – que inoportuno –dijo levantando la ceja.

Eleanor – hijo –dijo en forma de susurro.

Richard – por los novios, que esta nueva vida que compartirán sea de dicha y felicidad…salud –dijo sonriendo.

Todos – saluddd –dijeron imitándolo.

Elizabeth – pueden servir la cena.

Susana – un momento –dijo llamando la atención de los presentes- antes de iniciar.

Terry – y ahora que –dijo así mismo, frunciendo el ceño.

Susana – quiero hacerle participes el día de hoy recibimos el primer obsequio de bodas –dijo sonriendo ampliamente.

Terry – obsequio…que obsequio –dijo levantando la ceja, para luego ver a su amiga- quien mando un obsequio.

Eleanor – que emoción –dijo sonriendo.

Richard – que bien, ya era hora.

Susana – por favor trae el paquete –dijo ordenando a la mucama.

Cloy – si señorita –dijo haciendo una reverencia, para luego salir del lugar.

Karen – quien te mandó un obsequio.

Terry – no lo sé, pero después de que grito a los cuatro vientos la boda pues era de esperarse no.

Karen – eso sí, pero que ni creas que yo te daré uno –dijo guiñándole el ojo.

Terry – lo sé –dijo sonriéndole- además pediré algo exclusivo –dijo bajando su mano tocando la pierna de su compañera.

Cloy – aquí está el obsequio señor –dijo interrumpiéndolos para luego entregarle el paquete.

Terry – gracias –dijo recibiéndolo, para luego dejarlo a un lado.

Eleanor – que no piensas abrirlo –dijo mirando a su hijo.

Terry – no ahora –dijo levantando la ceja.

Richard – debes hacerlo es el primer obsequio.

Terry – porque –dijo seriamente.

Richard – es la tradición.

Terry – si claro.

Karen – tu padre tiene razón –dijo mirándolo.

Susana – vaya –dijo así misma al ver a su rival- creo que esta vez estoy de acuerdo con Karen, ábrelo querido –dijo tomándolo de la mano.

Robert – acaso no te alegra.

Terry – bueno –dijo al ver que todos tenían puesta la atención sobre él.

Susana – ábrelo querido –dijo sonriendo- vamos hazlo.

Terry – supongo que debo hacerlo entonces –dijo frunciendo el ceño, para luego tomar el paquete en sus manos rompiendo el papel para luego sacar una tarjeta la cual leyó en voz alta "Felicidades por tu boda".

Susana – que bien –dijo sonriendo.

Terry – quieres hacerlo tú –dijo poniéndole enfrente el paquete.

Susana – no, sigue por favor –dijo haciéndole una señal.

Terry – bien –dijo terminando de quitar el envoltorio, sin muchas ganas abrió la caja y empezó a vaciar el contenido hasta llegar al fondo fue ahí donde se dio cuenta del contenido de la misma, por un momento se quedó en silencio, su respiración agitada se hizo notoria; pronto su semblante cambio por completo era de sorpresa y furia mezclada por un sentimiento de dolor que no comprendía- no puede ser que clase de broma es esto –dijo furioso en voz alta.

Eleanor – que pasa hijo –dijo viendo su semblante.

Terry – nada –dijo mirándolos a todos.

Susana – nada.

Karen – que pasa –dijo al ver el semblante de su amigo.

Terry – no hay nada, solo…solo papeles –dijo sin dejar su gesto de enojo.

Richard – estas seguro.

Terry – claro –dijo levantándose de su lugar.

Susana – a dónde vas.

Terry – a tomar un poco de aire –dijo saliendo del lugar llevando en sus manos la caja con el diario adentro.

Susana – pero y la cena.

Terry – empiecen sin mí –dijo alzando la voz.

Susana – pero.

Richard – déjalo que salga un momento, ya volverá.

Karen – que habrá pasado para que se molestara tanto –dijo así misma- con permiso –dijo levantándose de su lugar.

Eleanor – a dónde vas.

Karen – voy a ver que le sucede –dijo saliendo del lugar.

Susana – porque siempre tiene que ser ella –dijo frunciendo el ceño.

Robert – son muy amigos, Terry confía mucho en ella.

Susana – si ya lo creo –dijo suspirando- como si no he escuchado los rumores.


Chicago

Albert – pensé que no vendrías a casa esta noche –dijo parado en el marco de la puerta.

Candy – porque lo dices así –dijo ingresando al lugar.

Albert – no quisiste decirle a la tía a donde fuiste.

Candy – solo salí con las chicas, fuimos a visitar a la abuela Marta –dijo sonriendo- la recuerdas.

Albert – si claro cómo olvidarla.

Candy – que pasa –dijo mirando el semblante de su prometido.

Albert – se te olvido que hoy era nuestra última cena juntos.

Candy – ohh –dijo poniendo sus manos en la boca- lo siento Albert yo.

Albert – estuviste muy entretenida que te olvidaste.

Candy – lo siento en verdad no quise que pasará, estuvimos hablando con la abuela y se nos fue el tiempo, yo.

Albert – está bien no hay problema –dijo interrumpiéndola dando unos pasos adentrándose al lugar.

Candy – estas enojado –dijo acercándose a él lentamente.

Albert – claro que no, sé que quieres tiempo para estar con tus amigas…pero lo habíamos hablado, mañana a primera hora salgo a Lakewood.

Candy – lo sé –dijo abrazándolo.

Albert – no sé cuántos días pasaré sin verte –dijo recibiéndola.

Candy – es una semana –dijo mirándolo fijamente al mismo que le sonreía- pasará muy rápido pronto estaremos juntos compartiendo muchas cenas –dijo acariciando su rostro.

Albert – lo sé, es solo que.

Candy – no creas que me agrada la idea de la tía –dijo interrumpiéndolo.

Albert – a mí tampoco –dijo acariciando su rostro- voy a extrañarte.

Candy – yo también.

Albert – estaré pensando en ti, y deseando el momento en volver a verte de nuevo –dijo dándole un beso.


New York

Karen – espera –dijo tras él.

Terry – porque me seguiste –dijo deteniendo su paso.

Karen – que paso, porque saliste de esa manera –dijo agitada.

Terry – por esto –dijo volteándose quedando frente a ella, enseñándole el diario.

Karen – no entiendo –dijo tomando el diario en sus manos.

Terry – ven vamos a sentarnos aquí –dijo señalándole una banca.

Karen – está bien.

Terry – ahora podrás ver mejor la fotografía y leer el encabezado.

Karen – si –dijo tomando el diario, fijando su vista en la fotografía que se encontraba ahí, reconociendo inmediatamente quien era- pero si es Candy –dijo sorprendida.

Terry – lee el encabezado –dijo cruzando sus brazos.

Karen – "el soltero más codiciado de Chicago William Albert Andrey se ha comprometido en matrimonio con la señorita Candice White, quienes celebraron su fiesta de compromiso hace unos días" –dijo leyendo en voz alta- es por esto que te pusiste así, ahora entiendo.

Terry – quien podrá haberme enviado esto –dijo frunciendo el ceño- enviarlo aquí a casa de Susana.

Karen – alguien que los conoce a ambos –dijo devolviéndole el diario.

Terry – puede ser –dijo tomándolo en sus manos.

Karen – como te sientes –dijo poniendo las manos sobre sus piernas.

Terry – la verdad me tomo por sorpresa, va a casarse con Albert –dijo sonriendo de lado- se supone que era mi amigo, ahora entiendo porque no me dejo verla ese día; por lo visto tenían más en común de lo que creía –dijo pasando su mano por su cabello.

Karen – entonces que harás.

Terry – nada, felicitarlos supongo.

Karen – será lo mejor –dijo sonriéndole- pero aún sigues pensando en ella cierto –dijo levantándose de su lugar.

Terry – hace mucho que no lo hacía, pero ahora –dijo mirando la fotografía en la que ella aparecía sonriendo, imaginando lo feliz que es; cuando él no lo es completamente- nos prometimos ser felices y creo que cada uno lo ha logrado a su manera –dijo levantándose parándose tras ella.

Karen – puede ser –dijo mirando al cielo.

Terry – ahora te tengo a ti.

Karen – Terry –dijo volteándose fijando su mirada en él.

Terry – esto ya no me importa –dijo arrugando el diario en sus manos, para luego tirarlo en el suelo.

Karen – será mejor que regresemos.

Terry – si claro, pero antes –dijo dándole un beso.


Chicago

Días después

Candy – siento mucho haberte separado de George.

Dorothy – no digas eso –dijo sonrojándose.

Candy – y bien…ya tienen fecha.

Dorothy – en primavera.

Candy – muy bien, suficiente tiempo para hacer los preparativos.

Dorothy – creo que sí.

Candy – espero que el tiempo que pasen juntos en Escocia sea suficiente para que puedan planearlo mejor.

Dorothy – sí, George quiere una ceremonia pequeña.

Candy – como la que me hubiera gustado tener –dijo sonriendo de lado.

Dorothy – pero tú serás la esposa del patriarca de los Andrey, es lo mínimo que te merecías.

Candy – si claro-dijo haciendo la mueca que la caracterizaba- siempre serás mi amiga cierto.

Dorothy – si claro, porque lo dices.

Candy – porque no necesitaré más de tus servicios cuando regresemos.

Dorothy – pero porque –dijo abriendo los ojos como platos.

Candy – si vas a convertirte en la esposa de George no será necesario que trabajes más.

Dorothy – tienes razón, pero quiero seguir haciéndolo.

Candy – puede ser pero no más como una mucama.

Dorothy – yo.

Candy – así que voy a despedirte –dijo sonriendo de lado- ya buscaré quien me ayude en casa.

Dorothy – Candy.

Candy – bueno voy a dormir –dijo interrumpiéndola, levantándose de su lugar.

Dorothy – yo también, que descanses –dijo saliendo del lugar.

Candy – si claro –dijo suspirando, para caminar hacia la cómoda donde tenía guardado el diario donde se encontraba la noticia de la boda de Terry- supongo que debo felicitarte –dijo recordando- deseo que seas muy feliz –dijo mirando al cielo notando el paso de una estrella fugaz que ilumino sus ojos trayéndole una paz inmensa.


New York

Una semana después

Karen – tu madre está buscándote como loca –dijo dando unos pasos- y Susana está histérica porque no has llegado a la iglesia –dijo acercándose a él.

Terry – no me dejan un momento en paz –dijo recostado sobre el techo del teatro, tal y como solia hacerlo siempre con sus brazos bajo su cabeza y con su mirada perdida en el cielo, y su mente llena de momentos y recuerdos- además aún falta una hora, Susana exagera.

Karen – es el día de tu boda.

Terry – lo sé, no es necesario que me lo recuerdes –dijo suspirando.

Karen – siento mucho no haber podido impedir esto.

Terry – le di mi palabra y debo cumplirla, creí que podría enamorarme de ella…pero no fue así, tú eres testigo de que lo intente.

Karen – lo sé –dijo sonriendo de lado.

Terry – ella con su insensatez, caprichos y sus absurdos celos me alejo.

Karen – es que tu nunca has dejado de pensar en Candy –dijo sin titubear.

Terry – puede ser –dijo suspirando- bueno entonces llegó la hora –dijo levantándose de su lugar.


Chicago

Annie – ya deja de moverte quieres –dijo terminando de acomodarle el cabello.

Candy – es que estoy muy nerviosa.

Archie – ya casi llegamos –dijo mientras conducía el automóvil.

Candy – sabes si Hermana María y la señorita Pony.

Archie – George las traería –dijo interrumpiéndola- no te preocupes de seguro ya están ahí.

Annie – ya tranquilízate quieres, todo está bien.

Candy – OK –dijo suspirando.

Archie - y bien hemos llegado –dijo deteniendo el automóvil, para luego bajarse.

Candy – hay mucha gente –dijo mirando a través de la ventana.

Annie – si, toda la sociedad de Chicago estará presente.

Candy – no pensé que fueran tantos.

Annie – acaso olvidas como fue mi boda.

Candy – bueno.

Archie – señorita White –dijo abriendo la puerta- permítame escoltarla –dijo ofreciéndole la mano.

Candy – gracias Archie –dijo nerviosamente, tomo su mano bajando lentamente.

Annie – lista para la función.

Candy – lista –dijo sonriendo ampliamente.

New York

Eleanor – donde estabas.

Terry – solo dando una vuelta.

Richard – no sabes lo preocupada que estaba Susana, pensó que.

Terry – no, estoy aquí…acaso no me ven –dijo abriendo los brazos.

Eleanor – Terry.

Terry – empecemos con esto de una vez quieren –dijo ingresando a la iglesia.

Richard – que le pasa –dijo frunciendo el ceño.

Eleanor – ve por Susana quieres –dijo caminando tras su hijo.

Mientras que en otro lugar.

Susana – mamá y si no viene…y si me deja plantada yo no sé qué haría –dijo sollozando.

Elizabeth – no digas eso hija, te dio su palabra no…además sus padres están aquí.

Susana – no dudo que Karen esté involucrada en esto –dijo furiosamente.

Karen – aunque no lo creas no es así –dijo tras ella.

Susana – tú aquí en mi boda.

Karen – soy invitada…además deberías de agradecerme yo fui quien trajo a Terry.

Susana – él ya está aquí.

Karen – si –dijo seriamente- voy a tomar mi lugar te veo luego querida –dijo alejándose de ella.

Susana – oíste mamá Terry está aquí.

Elizabeth – vez te lo dije.

Susana – no perdamos más tiempo entonces.


Chicago

Sacerdote – es hora de los votos –dijo mirando a los novios.

Albert – Candy –dijo tomando sus manos, fijando su mirada en la de ella, sintiéndose nervioso y feliz ante la presencia de su amada- te amo sin saber como, ni cuando, ni donde, te amo directamente sin problema ni orgullo; así te amo para toda la vida.

Candy – Albert –dijo emocionada al escuchar sus palabras- es evidente que Dios me concedió un destino, un camino hacia la felicidad sin saber que en ese camino me encontraría contigo, desde el principio fuiste mi guardián, mi príncipe –dijo sonriendo- quien siempre ha estado a mi lado, a quien he amado desde siempre y desde hoy para siempre.

Albert – te amo –dijo en forma de susurro, al mismo tiempo que le sonreía.

Annie – que lindas palabras no –dijo emocionada.

Archie – acaso no te gustaron mis votos.

Annie – claro que si mi amor –dijo tomándolo de la mano- es solo que ve el rostro de Candy se ve tan emocionada al escuchar a Albert…y el se ve tan enamorado de ella, en verdad me alegro por ambos.

Archie – yo también, el tío Albert siempre fue el indicado para ella.

Annie – quien iba a imaginárselo no.

Archie – si, nadie fue una sorpresa para todos.


New York

Sacerdote – por el poder que me ha sido concedido, los declaro marido y mujer; puede besar a su ahora esposa –dijo sonriendo.

Terry – si claro –dijo inclinándose hacia donde estaba ella.

Susana – Terry –dijo emocionada, cerrando sus ojos; para luego sentir los labios de su amado posarse en su mejilla.

Sacerdote – les presento al señor y señora Grandchester –dijo abriendo los brazos.

Elizabeth – bravo –dijo levantándose de su lugar, aplaudiendo efusivamente; quien fue seguida por el resto de los que se encontraban en el lugar.

Karen – podre Terry –dijo cruzando los brazos.

Richard – que has dicho.

Karen – nada Duque –dijo sonriendo de lado.

Eleanor – Terry no parece muy contento que digamos.

Richard – claro que lo está, solo disimula.

Karen – si ya lo creo.


Chicago

George – su atención por favor –dijo alzando la voz- recibamos con un gran aplauso al señor y señora Andrey –dijo aplaudiendo.

Archie – uuhh eso Albert –dijo gritando.

Annie – compórtate cariño –dijo aplaudiendo al verlos ingresar al lugar.

Patty – se ve tan hermosa.

George – señores el vals por favor –dijo ordenando a la orquesta.

Albert – no puedo creerlo, nos hemos casado –dijo caminando hacia el centro de la pista.

Candy – lo hicimos –dijo sonriendo.

Albert – bien señora Andrey –dijo haciendo una reverencia- acepta bailar este vals con su esposo.

Candy – por supuesto señor Andrey –dijo haciendo una leve reverencia para luego darle la mano, y así iniciar con el baile.

Albert – te amo –dijo dándole un beso a su ahora esposa.

Candy – soy tan feliz.

Albert – en verdad lo eres.

Candy – claro –dijo sonriéndole- porque acaso lo dudas.

Albert – no para nada –dijo moviéndose al compás de la música.

George – ya he terminado mi parte –dijo tomando la mano de su novia.

Dorothy – así –dijo mirándolo.

George – ahora vamos a disfrutar de la fiesta.

Dorothy – se ven tan felices –dijo sonriendo ampliamente.

George – si, ya era hora…Albert se lo merece.

Dorothy – y Candy también…son el uno para el otro.

George – como tú y yo –dijo sonriéndole.

Dorothy – sí.

George – recuerda que al finalizar.

Dorothy – sí, el equipaje ya está listo.


Escocia

Días después

Señora Katherine – bienvenido mi lord -dijo haciendo una reverencia.

Terry – gracias -dijo caminando hacia la puerta principal- como ha estado.

Señora Katherine – muy bien gracias.

Mark – hola Terry -dijo acercándose a él.

Terry – Mark –dijo sorprendido- que tal hermano -dijo revolviéndole el cabello.

Mark – oye –dijo sonriendo- ya no soy un niño para que hagas eso.

Terry – si ya me di cuenta, me da mucho gusto verte de nuevo.

Mark – a mí también, pensé que no volvería a verte.

Terry – yo tampoco pensé en volver a este lugar -dijo admirando el lugar- menos en esta situación -dijo para sí mismo, sonriendo de lado.

Mark – supe que te casaste -dijo sorprendido para luego observar el anillo que tenía en su mano.

Terry – si -dijo seriamente.

Mark – donde esta -dijo mirando a los lados- quiero verla.

Terry – a quien -dijo frunciendo el ceño.

Mark – a tu esposa…Candy a quien más -dijo mirando a su amigo, cuando algo lo saco de sus pensamientos.

Terry – como dices.

Katherine – señora...bienvenida -dijo haciendo una reverencia- mucho gusto, estoy a sus órdenes –dijo frente a ella.

Mark – Candy -dijo sin voltear su mirada sonriendo felizmente.

Susana – gracias -dijo respondiendo seriamente.

Mark – pero si tú no eres Candy -dijo sorprendido al ver de quien se trataba- donde esta Terry -dijo mirando a su amigo.

Señora Katherine – Mark no seas insolente, discúlpelo mi Lord usted también señora -dijo haciendo una reverencia.

Terry – no se preocupe no hay porque.

Susana – yo soy la esposa de Terry -dijo frunciendo el ceño para luego levantar la mano enseñándole el anillo de bodas.

Mark – queee –dijo alzando la voz- como…te casaste con ella -dijo sorprendido- no puede ser pero yo pensé que.

Señora Katherine – Mark ven para acá, deja de decir esas cosas -dijo retándolo.

Mark – pero.

Susana – no lo regañe -dijo sonriendo de lado.

Terry – déjelo Katherine, dicen que los niños siempre expresan sus verdaderas emociones -dijo sonriendo sarcásticamente.

Susana – que estás diciendo –dijo frunciendo el ceño.

Mark – Terry –dijo sorprendido por lo dicho.

Terry – el viaje ha sido muy largo voy a mi habitación un momento, no quiero interrupciones, te veo luego campeón -dijo tocando de nuevo su cabeza.

Mark – está bien Terry.

Susana - Terry piensas dejarme afuera -dijo frunciendo el ceño.

Terry – porque no, el lugar es muy bonito -dijo levantando la ceja- Mark puedes ayudarla a entrar por favor.

Mark – si -dijo sonriendo.

Susana – pero tú.

Richard – yo te ayudo -dijo tras ella colocando sus manos en los mangos de la silla de ruedas.

Terry – bueno voy a mi habitación -dijo caminando hacia el interior de la casa.

Susana – pero Terry yo creí que.

Richard – déjalo, yo hablare con Terrence -dijo mientras ingresaban al lugar.

Susana – está bien -dijo bajando la cabeza.

Richard – veras que pasaran una magnifica luna de miel en este lugar.

Susana – usted cree -dijo sonrojándose.

Richard – claro que sí, Terrence disfrutaba mucho el estar aquí, durante sus vacaciones era su lugar favorito.

Señora Katherine – mi lord esto es para usted -dijo entregándole un sobre.

Richard – gracias, puedo dejarte aquí un momento -dijo ingresando a la sala.

Susana – si gracias.

Señora Katherine – se le ofrece algo señora.

Susana – solo un vaso de agua gracias -dijo dirigiéndose hacia la ventana.

Señora Katherine – muy bien...con permiso -dijo saliendo del lugar.

Susana – hasta cuando Terry, hasta cuando -dijo tristemente.


Mientras que en otro lugar.

George – hemos llegado -dijo mientras se detenía el automóvil.

Albert – gracias.

Candy – que bien –dijo sonriendo ampliamente.

George – solo que aún no pueden entrar -dijo silenciosamente.

Albert – está bien...veré que hago.

Candy – de que hablan –dijo mirando a ambos.

Albert – de nada -dijo guiñándole el ojo.

Dorothy – ven bajemos –dijo cambiando de tema.

George – es que hay unos papeles que tiene que ver Albert.

Candy – van a hablar de trabajo ahora y aquí.

Albert – no mi amor no te preocupes.

Dorothy – anda Candy, vamos.

Candy – sí, no puedo creer que vuelva a este lugar -dijo sonriendo, mientras bajaba del automóvil.

Albert – ven -dijo ofreciéndole su mano.

Candy – si -dijo sonriendo- aaah que maravilla, todo está como lo recuerdo, es verano de nuevo... puedo ir a caminar por los alrededores -dijo sonriendo- así tu podrás hablar con George.

Albert – bueno.

Dorothy – yo iré con ella.

Albert – está bien princesa pero ten cuidado.

Candy – gracias Albert -dijo dándole un beso en la mejilla.

Albert – recuerda que te amo -dijo acariciando su rostro.

Candy – yo también -dijo guiñándole el ojo- te veo luego.

Albert – cuídate por favor.

Candy – no te preocupes estaré bien -dijo alejándose de ellos- recuerda que este es mi elemento...el campo -dijo sonriendo mientras corría- vamos Dorothy.

Dorothy – si –dijo tras ella.

Albert – el mío también -dijo sonriendo, para luego recordar cuando vagaba por todos estos lugares.

George – vaya viaje de bodas -dijo golpeando su hombro- el primer día ya sale de paseo sin ti -dijo sonriendo.

Albert – muy gracioso -dijo sonriendo de lado.

George – no crees que la consientes demasiado, ahora que se ha convertido en tu esposa debe ser más formal.

Albert – sabes que estoy dispuesto a darle todo lo que me pida...pero todo a su tiempo George...todo a su tiempo -dijo mientras veía alejarse a su amada, para luego observar el anillo de bodas en su mano.


Villa Grandchester.

Terry – te odio -dijo quitándose el anillo tirándolo con fuerza golpeando la pared- ese anillo es como un trozo de carbón quemando mi mano, no mereces tener tu nombre grabado en el...se supone que sería el tuyo -dijo recordando al mismo tiempo que resbalada una lagrima por su mejilla, mientras caminaba acercándose a la ventana.- Candy...mi pecosa supongo que ya te habrás casado –dijo suspirando- si supieras cuanto te extraño y que aun te amo...soy un cobarde por haber dejado que te fueras que tonto fui -dijo agarrando fuertemente la cortina.

Richard - que hace esto aquí -dijo entrando a la habitación para luego levantar el anillo del suelo.

Terry – porque entras sin avisar, pedí que no me molestaran –dijo sin darle la cara.

Richard – lo siento pero no puedes comportarte así con tu esposa -dijo dándole el anillo.

Terry – esposa por obligación -dijo furiosamente- no lo volveré a usar; pensé que al aceptar tus disculpas me apoyarías a mí y no a ella.

Richard – ella salvo tu vida.

Terry – Candy salvo mi vida de muchas formas más importantes, de las que jamás tu comprenderías, no sé porque discuto esto contigo -dijo pasando su mano por su cabello.

Richard – tu madre dice lo mismo, pero lo único es que quiero que seas feliz -dijo acercándose a él.

Terry – pues entérate que de una vez por todas que con Susana no lo seré, la odio -dijo saliendo de la habitación furiosamente.


Mientras que en el bosque.

Candy – todo sigue igual, el campo, la brisa fresca -dijo mientras cerraba los ojos aspirando el aroma de las flores- y el lago -dijo sorprendida- el lago -dijo fijando su mirada- aún recuerdo ese día -dijo cerrando los ojos recordando, mientras seguía caminando por el lugar- que te pasa Candy ahora estas casada con Albert -dijo retándose a sí misma- no debes pensar en él, además ya debe haberse casado con Susana -dijo tristemente- fueron buenos momentos -dijo mientras seguía caminando, sin darse cuenta al lugar que había llegado- aquí es...este lugar de nuevo estoy aquí...ese día era tan cálido como hoy, el viento -dijo poniendo sus manos en su pecho- cierro los ojos y aun siento su cálidos labios y aunque haya sido solo un instante se impregno en mi como un tatuaje; pero ya todo eso quedo atrás -dijo sonriendo- ahora estoy casada con Albert -dijo admirando el precioso anillo en su dedo anular- es un amor tan real e incondicional lo que siento por él, tan diferente y hermoso a la vez -dijo mientras una lagrima caía por su rostro- me hace feliz en todos los sentidos de la palabra como nunca imagine serlo...ya deja de llorar Candy -dijo a si misma limpiando su rostro- mejor caminare un poco más -dijo mientras se adentraba en el bosque.

Dorothy – espera Candy –dijo corriendo tras ella, perdiéndole el paso.

Candy - pero si es la villa de Terry -dijo nerviosa- quien estará ahí -dijo escondiéndose detrás de un enorme árbol que se encontraba en el lugar- pero si es...el duque de Grandchester –dijo abriendo los ojos como platos al verlo- que estará haciendo el aquí...acaso Terry, no Candy olvídalo -dijo para sí misma- mejor regreso a la villa no debí dejar solo a Albert -dijo alejándose del lugar- debí haber perdido a Dorothy hace rato no me di cuenta, tengo que encontrarla.


Mientras que en otro lugar.

-Terry's POV-

De nuevo me encuentro en este lugar, al que tantas veces quise regresar deseando que tu fueras la que estaría a mi lado, recordando aquellos maravillosos días; el aroma a flores y el viento me hace escuchar tu sonrisa, tu voz pronunciar mi nombre como si fuera ayer...aun necesitaba decirte muchas cosas antes de irte, decidiste por mi sin dejarme elegir a mi lo que realmente quería hacer; te deje partir sin más que decir o hacer, te busque pero fue como que no te encontré, ya me habías olvidado...y supongo que ahora ya te habrás casado.

-Fin Terry's POV-


Susana – Terry -dijo acercándose a él.

Terry – Susana que haces aquí, como me encontraste -dijo levantando la ceja.

Susana – solo quería pasear contigo -dijo sonriendo.

Mark – hola Terry, siento haber.

Terry – no te preocupes está bien -dijo interrumpiéndolo- déjala yo la llevare de regreso.

Mark – está bien -dijo retirándose del lugar.

Terry – acaso no entendiste que quiero estar solo -dijo dándole la espalda.

Susana – estamos en nuestra luna de miel -dijo sonrojándose- pensé que tú.

Terry – ni me lo recuerdes...sabes perfectamente que no lo hare.

Susana – eso no estaba en el acuerdo, además acabamos de venir y te vas como si nada dejándome en compañía de la servidumbre.

Terry – si te refieres a Katherine y Mark quiero que sepas que ellos son mi segunda familia, así que agradeceré que no te refieras a ellos con ese término; además no tengo ánimos de hablar contigo ahora, te llevare de regreso; este es un lugar muy sagrado para mí, para que estés aquí.

Susana – que quieres decir.

Terry – dije que nos vamos -dijo mirándola fríamente.

Susana – hasta cuando Terry.

Terry – nunca...entiendes nunca -dijo furiosamente.

Susana – creí que al casarte conmigo tú.

Terry – tú sabes porque lo hice, como también sabes que no te amo como tú deseas.

Susana – Terry -dijo sollozando- por favor no me digas eso.


Mientras en otro lugar no muy lejos de ahi.

Candy – Albert -dijo corriendo hacia donde él se encontraba, abrazándolo por detrás.

Albert – todo bien princesa -dijo acariciando sus manos.

Candy – si -dijo refugiándose en él.

Albert – donde fuiste, Dorothy se preocupó por ti, así que vine a buscarte

Candy – lo siento, estaba por ahí caminando; y donde esta ella ahora.

Albert – en la villa, bueno a donde te gustaría ir -dijo parándose frente a ella.

Candy – mmm no lo sé, sorpréndeme -dijo sonriendo.

Albert – está bien -dijo dándole un beso.

George – disculpen que los interrumpa, pero tienes una llamada de la señora Elroy.

Albert – no puede ser, le pedí que no quisiera interrupciones.

George – lo siento pero.

Candy – ve a hablar con ella no te preocupes, te esperare aquí –dijo interrumpiéndolo.

Albert – está bien, te prometo que esta noche será solo nuestra.

Candy – estaré ansiosa a que llegue el momento -dijo dándole un beso.

Albert – en seguida vuelvo -dijo corriendo en dirección a la casa.

George – como te sientes regresar a este lugar.

Candy – feliz -dijo sonriendo.

George – que bueno me alegro por ti y por Albert.

Albert – ya regrese -dijo acercándose a ella.

Candy – tan pronto -dijo sorprendida.

George – necesitas algo más antes de marcharme.

Albert – no, ve a descansar -dijo golpeando su hombro.

Candy – como que te vas -dijo sorprendida.

George – así es, es su luna de miel y no quiero ser inoportuno.

Candy - George -dijo sonrojándose.

George – bueno si necesitas algo no dudes en llamarme, sabes donde localizarme.

Albert – está bien, no te preocupes...ve a disfrutar de tus vacaciones –dijo golpeando su hombro.

George - lo hare -dijo sonriendo- hasta pronto Candy.

Candy – pásala bien con Dorothy -dijo sonriendo.

George – si claro –dijo sonriendo.

Albert – que dices si hacemos un picnic en el bosque.

Candy – me encantaría -dijo poniendo sus manos en el pecho de él.

Albert – ya lo tenía listo -dijo enseñándole la canasta.

Candy – ya veo -dijo sonriendo- entonces nos vamos -dijo tomándolo de la mano.

Albert – como te sientes.

Candy – bien, porque lo preguntas.

Albert – es que te siento un tanto nerviosa.

Candy – debería estar no.

Albert – claro que no -dijo sonriéndole- recuerda que puedes confiar en mí y más porque te amo -dijo deteniendo su paso, quedando frente a ella, al mismo tiempo que dejaba caer la canasta atrayéndola hacia el dándole un beso muy apasionado, mientras ella se dejaba llevar por lo que la hacía sentir- si pudiera aquí mismo te tomaría sin reserva alguna.

Candy – Albert -dijo sintiendo sus mejillas encenderse.

Albert – no sabes cuánto te deseo, quiero que ya seas mía -dijo fijando su mirada en la de ella- te amo tanto no sé qué haría sin ti.

Candy – en verdad me deseas.

Albert – claro que si, como no te imaginas -dijo fijando su mirada en la de ella.

Candy – te gusto.

Albert – claro porque lo dices.

Candy – es que pensé que no era así, desde que salimos de América no hemos estado juntos una sola noche, hasta dormimos en camarotes separados.

Albert – si lo sé, y te pido disculpas si te hice sentir lo contrario; es que deseaba tanto que nuestra primera vez fuera especial y única, siendo una nueva experiencia para ti…y que más que en este lugar, en el que podremos pasar tú y yo solos.

Candy – comprendo y no tienes por qué pedirme disculpas, estoy segura que me quieres tanto como yo a ti -dijo abrazándolo fuertemente.

Albert – así es princesa -dijo dándole un beso en la frente- creo que este será el lugar perfecto para nuestro picnic -dijo señalando.

Candy – está bien -dijo tomándolo nuevamente de la mano caminando hacia el lugar.

Albert – que maravillosa vista -dijo mientras se introducían por el bosque llegando a un hermoso lugar donde se podía observar todo el pueblo rodeado por un hermoso lago- te gusta.

Candy – si...mucho -dijo sonriendo.

Albert – sentemos debajo de este árbol -dijo colocando la canasta- te pasa algo.

Candy – no nada, solo recordaba cuando...cuando venía aquí con los chicos -dijo parándose en la orilla de la colina.

Albert – veras que pasaremos unos días estupendos, podemos venir todos los días...solo tú y yo -dijo abrazándola por detrás, mientras que alguien los sacaba del momento.

Terry – Albert -dijo sorprendido- Candy -dijo fijando su mirada en la pareja que se encontraba ahí- eres tú.

Candy – Terry -dijo sorprendida, sin poder pronunciar más palabras quedándose inmóvil al ver la presencia de quien fue su gran amor.

Albert – Terry que tal amigo, no esperamos verte por aquí -dijo deshaciendo el abrazo- como has estado.

Terry – bien -dijo sin dejar de mirar a Candy, mientras le daba la mano a su amigo.

Susana – ejem...ejem -dijo para llamar la atención.

Terry – ooh lo siento, ella es Susana...te presento a mi gran amigo Albert Andrey.

Susana – mucho gusto, soy la esposa de Terry -dijo sonriendo.

Albert – mucho gusto, supongo que recordaras a Candy -dijo volteando su rostro hacia ella- princesa estas bien -dijo al ver el semblante de su esposa.

Candy – eehh -dijo tartamudeando- sí.

Albert -ven – dijo ofreciéndole su mano.

Susana – claro que la recuerdo -dijo levantando la ceja- como olvidarla –dijo así misma.

Candy – hola Terry -dijo sintiendo que el aire le faltaba.

Terry – hola Candy -dijo suspirando sintiendo su pulso acelerarse.

Candy – hola Susana.

Susana – Candy –dijo moviendo la cabeza.

Albert – que haces aquí.

Susana – estamos en nuestra luna de miel, verdad querido -dijo tomando la mano de Terry.

Terry – no imaginaba encontrarlos aquí –dijo sin dejar la sorpresa.

Albert – que casualidad, también estamos de luna de miel, no es así princesa -dijo tomando el dorso de la mano de ella para besarla.

Candy – si -dijo sonriendo nerviosamente.

Susana – pues muchas felicidades Candy.

Candy – gracias.

Terry – felicidades amigo -dijo dándole mano.

Albert – gracias...felicidades a ti también.

Terry – ya lo creo...bueno nos vamos, Susana tiene que descansar.

Susana – pero.

Terry – he dicho que nos vamos, hasta luego -dijo despidiéndose.

Albert – adiós amigo -dijo dándole la mano.

Candy – adiós Terry -dijo nerviosamente.

Terry – hasta pronto -dijo fijando su mirada en la de ella.

Susana – adiós y de nuevo muchas felicidades Candy.

Candy – gracias Susana, que te sientas mejor –dijo al verlos partir.

Albert – vaya sorpresa, no crees.

Candy – si -dijo nerviosamente.

Albert – que te parece si comemos -dijo acercándose al árbol.

Candy – si -dijo siguiéndolo.

Albert – a ver...veamos que hay aquí -dijo abriendo la cesta de comida- ooh casi lo olvidaba -dijo sonriendo al mismo momento que ponía el mantel sobre la yerba- sin esto no sería un picnic -dijo mirando el semblante de su esposa- pasa algo princesa.

Candy – no nada -dijo sonriendo- y bien que trajiste de comer tengo mucha hambre.

Albert – veamos -dijo abriendo la canasta de picnic.

Continuara…