Hola, pues me tardé un siglo, pero al fin les traigo el segundo cap. Estoy tan feliz por el número de revs. Nunca había recibido tantos por un solo cap. Y considerando el número de cumplidos y amenazas que recibí, pues aquí me tienen al fin. Gracias por los revs a:
Claudel Kurayami
Lacrimosa Illuminati
Ginny –Flor de Cerezo-
Príncipe de la Dulce pena
The Life is a Dream
Ishida Rio
MAX (Rubia)
Kaei Kon
AsukaHao
Nekot
Nadryl
Alexa Hiwatari
Akire777
Hio Ivanov
Ayacrawford Rei Diethel
Okami Reiko
Chesire Cat 92
Nadeshda Vyacheslav
Yumi Hiwatari
Usabichivi
Muchas gracias por las porras. La verdad con todo el trabajo que tengo sus ánimos me vienen de maravilla. Ojalá que la espera haya valido la pena.
Parejas:
KaiXRei (porque los amo, son lo mejor XD)
BryanXYuriy (porque sin ellos, esto no sería divertido)
TysonXMax (créanme cuando les juro que fue necesario n.nU)
HitoshiXBrooklyn (con la esperanza de que otros se enamoren de esta bella pareja y porque sé que a Nekot le agrada XD )
Disclamer:
Beyblade ni ninguno de sus personajes me pertenece, yo sólo los empleo con la intención de hacerles pasar un buen rato.
Dedicatoria:
Ya saben que este es el regalo de Nekot, aunque a este paso cumplirá otro año sin que yo termine esto XD.
------------------------------------------------------------------------------------------------
Perspectivas
Por Addanight
-------------------------------------------------
La vida siempre buscará reírse.
Tú decides si ríes con ella,
o permites que se ría de ti.
Todo es cuestión de perspectivas.
Addanight
-------------------------------------------------
Capítulo 2: Celos
"Ahora sí te lo buscaste idiota lavandita" sentenció Hiwatari mirando a su víctima. Sus ojos brillaban como si del mismo demonio se tratase y sus manos se disponían a darle al chico una lección que jamás olvidaría.
Los puños del bicolor se dirigieron hacia Kuznetzov. La verdad era que el pelilavanda tenía las de perder contra Kai. Es decir, por más fuerte que fuese el primero, en nada se comparaba con la habilidad para las luchas que el bicolor poseía. Bryan se mantuvo firme. Después de todo, no podía huir. Prefería mil veces perder la vida que su dignidad, por más estúpido que esto fuese. Por unos segundos, el tiempo pareció detener su curso. Los sonidos cesaron y la atención de los presentes se fijó en lo prometía ser una futura desgracia. Pero aquellas poderosas manos no consiguieron impactarse con su víctima.
El asombroso oriental no sólo había detenido aquel golpe, sino que había mandado al bicolor al suelo en una poco cómoda posición. Poco tiempo pasó antes de que Kai levantara sus ojos. Las personas a su alrededor pusieron toda su atención en ellos a sabiendas de que aquello no podía terminar bien. Muchas cosas esperaban, pero ninguna sucedió.
Para asombro de los presentes, el ojirojo no devolvió la agresión al chino, sino que se limitó a mirarle. Poco sabían ellos de que el ruso-japonés esta embelezado. Hacía tanto que no veía ese salvaje y excitante lado de su chico. Era hermoso contemplar aquellas doradas orbes afilarse, aquél cabello mecerse con los movimientos de su dueño y aquella aura que el coraje despertaba dentro de su neko. Ese era el Rei del que se había enamorado.
Pero, ¿Cuánto tiempo hacía desde la última vez que le había visto así? Aquel movimiento había sido espectacular, pero le constaba que jamás lo había visto. ¿Cómo era eso posible si ellos entrenaban juntos? Quizá hacía un tiempo que él había cancelado sus entrenamientos con el oriental, pero ¿había pasado tanto? ¿Lo suficiente como para que ya no conociera del todo a su pareja? Claro que la diversión no era un lujo que ellos compartieran. Últimamente, se la habían pasado reclamándose y clamando por los viejos días. No cabe duda que uno sabe que el presente está mal cuando se anhela el pasado.
"Yo que tú me ponía algo en ese golpe Hiwatari." Sugirió el pelilavanda sonriendo.
Kuznetzov estaba realmente complacido de ver la gran persona que ahora tenía como pareja. Porque seguro que en aquel instante su amigo ansiaría los cuidados de su kot. Detalles que su pelirrojo jamás tendría para con él. Pero para su sorpresa y desdicha, el ojiazul se acercó a su caído 'esposo'. Y con una ternura increíble le ayudó a levantarse. Un beso, por parte de Ivanov, en el herido brazo bastó para que la sangre del ruso hirviera como nunca. Su ardiente chico no era así. Eso le quedaba claro. Al menos no desde que se habían casado. ¿Acaso el haberse casado con Kai le había cambiado? ¿Era posible que aquél inútil, a su parecer, hubiese conseguido hacer del ojiazul una mejor persona? Aparentemente sí.
Cada uno se había marchado de aquel lugar en cuanto Yuriy y Kai lo habían hecho. El pelilavanda deambulaba por los pasillos hasta que se topó con el dueño de Dranzer.
"Esto me pasa por desear a Yura." Comentó en voz baja el bicolor sin saber que le escuchaban. Por fortuna, el impacto no había sido fuerte, así que la única secuela era un intenso dolor que le molestaba.
Sin saber como, aquellas palabras le habían abierto los ojos al dueño del halcón. Aquello no era un sueño. Y de algún modo aquella sincera exclamación por parte del ojirojo le había mostrado el motivo por el que su realidad se había alterado. 'Como quisiera estar en su lugar' Recordó haber dicho el joven la noche anterior. Aparentemente, sus deseos le habían sido concedidos.
"Hiwatari. Debemos hablar… Todos." Agregó preocupado el ojilavanda mirando a Kai. Por fortuna, el impacto no había sido fuerte, así que la única secuela que el ojirojo tenía era un intenso dolor que le molestaba.
Y fue así como los cuatro semes se reunieron en una pequeña sala, aprovechando que sus respectivos esposos estaban ocupados. Menos de una hora bastó para que todos coincidieran en el hecho de haber deseado un esposo diferente. El silencio reinaba en el lugar mientras cada uno de aquellos hombres exploraba las posibilidades de su actual situación.
"Así que, en resumen, podemos decir que nuestros 'deseos' nos fueron concedidos. ¿Cierto?" Cuestionó el mayor de los Kinomiya a los presentes.
"Eso parece." Respondió un triste Kai.
"No sé. ¿Ustedes no creen que esto pueda ser una broma?" Preguntó Kuznetzov pensando en lo que, su vengativo esposo sería capaz de hacer; si hubiese escuchado la cruel exclamación en la que deseaba cambiarlo.
"¿Piensas que los cuatro lo planearon para darnos una lección?" Inquirió el bicolor coincidiendo en que eso era una posibilidad.
"Me parecería lógico, después de todo creo que coincidimos en el hecho de que hemos estado comparándolos estos últimos días." Agregó Hitoshi.
"Pues yo no sé qué clase de esposos malvados tengan, pero mi Maxie nunca me haría eso porque me ama demasiado." Respondió Takao.
"Lo sabemos Takao y aún no podemos creer que alguien sobre la faz de la tierra sea tan estúpido como para estar contigo." Exclamó el príncipe del hielo.
"Oye, Maxie no es estúpido." Fue lo único que el menor de los Kinomiya dijo.
"Cierto Hiwatari. Lo que pasa es que el amor lo cegó." Mencionó el pelilavanda; realizando la única acción, durante la cual le era posible no pelear con Kai: molestar a Takao Kinomiya.
"Pues a mí que lo dejó ciego y además trastornado, porque mira que casarse con esa cosa." Agregó divertido el dueño de Dranzer. Nada como molestar al tipo de la gorra para desatar el estrés que esta situación le estaba causando.
"Yo te apoyo. Ni siquiera quiero pensar en lo que el pobre rubio sufrirá a la hora del sexo." Continuó Boris siguiéndole el juego a su ruso aliado.
"¡Bryan! ¿Por qué dices cosas tan horribles? Ahora no podré dormir en meses." Le contestó el ojicarmín. Ahora no le cabía la menor duda. ¡No había nada mejor que molestar a Takao! Al menos nada que no incluyera a Rei. De nuevo, el ánimo del ruso decayó.
"¡Oigan dejen de insultarme!" Exigió el sujeto de la gorra.
"Déjenlo ya chicos, mejor pensemos en lo que haremos." Sugirió el entrenador tratando de salvar a su hermano.
"¿Y qué vamos a pensar?" Cuestionó el nipon menor.
"Pues en como vamos a manejar esto." Le respondió Kai, para su sorpresa, sin insultarle.
"Pero antes ¿No deberíamos asegurarnos de que esto no sea un truco?" Preguntó Takao.
"¿No eras tú el que decía que Maxie no era capaz?" Le reprochó el sádico ruso.
"Pues él no, pero seguro que sus esposos pueden ser muy persuasivos. En especial el raro de Brooklyn." Respondió el dueño de Dragoon.
"¡Retira lo que dijiste Takao! A menos que tu intención sea dejar al rubio viudo." Contestó con ira su hermano. Pocas eran las cosas que le hacían perdía la paciencia, pero el que hablaran mal de su pareja era una de ellas. Nadie tenía derecho a decir que era raro, por más cierto que esto fuera.
"Le harías un favor al mundo." Exclamó el dueño de Falborg.
"No vale la pena que vayas a la cárcel por él, Hitoshi. Además, Takao tiene razón. Antes de hacer cualquier cosa necesitamos estar seguros de lo que aquí sucede." Mencionó Hiwatari, sin pensar en lo que había dicho.
"¿Qué? ¿Por qué me miran así?" Cuestionó el ex capitán de los Blade Breakers al notar que sus oyentes le observaban como si fuera un bicho raro.
"Es que no podemos creer que le hayas dado la razón a Takao. ¡Dios! No puede ser. Algo debe estar muy mal en el mundo para que el gordo esté en lo correcto." Argumentó Bryan con una mezcla de diversión y verdadera preocupación.
"Ya déjenme en paz. Esto no es divertido." Mencionó el tres veces campeón mundial. (adda: ¿A quién engaña? Todos sabemos que no merecía ganar.)
"En fin. ¿Qué proponen?" Preguntó el ojilavanda.
"Simple. Cada uno de nosotros se comunicará con alguien del exterior. Por ejemplo, yo llamaré a Spencer." Empezó a decir el joven de ojos carmín.
"¿Y eso de qué servirá?" Interrogó el pelilavanda.
"Verán, haremos las llamadas y preguntaremos con quien nos casamos. Así de fácil." Terminó de decir el ruso-japonés.
"Me parece bien." Dijeron al unísono los presentes.
Y así los cuatro jóvenes se separaron para hacer tan importantes llamadas. Una hora después, los traumatizados chicos se encontraban de nuevo en la sala. Todos parecían saber el resultado de las llamadas, pero necesitaban estar seguros.
"¿Y bien?" Inquirió Hitoshi teniendo el valor de romper aquel silencio.
"Hillary me dijo que me casé con Brooklyn. Y que jamás estuve realmente interesado en Maxie, aunque si salí con él algunas ocasiones. Según ella, comencé a salir con Masefield hace como dos años. Tenemos muy poco casados." Respondió un muy confundido Takao.
"¿Hitoshi?" Dijo el pelilavanda dándole la palabra al mencionado.
"Según Mystel, Maxie estaba muy deprimido porque Takao no le hacía caso. Y no sé porque motivo, yo terminé consolándolo. Después de eso, no paso mucho antes de que comenzáramos a vernos de un modo más formal." Respondió el mayor de los Kinomiya.
"¿Y de Brooklyn no te dijo nada?" Preguntó Bryan notando que el peliazul se había abstenido de mencionarle.
"Que hace algunos años tuvo una recaída, aparentemente fue mi culpa. Después de eso. Empezó a salir con mi hermano." Contestó el dueño de Cyber Drigger.
¿"Recaída?" cuestionó el bicolor curioso de saber si aquella palabra se refería a lo que él creía.
"Sí, parece que el torneo de BEGA no fue la única ocasión en que él perdió el control." Aclaró el entrenador sin querer dar más detalles. Una segunda recaída. ¿Cómo lo había permitido? Él era su esposo y su entrenador, no podía haber nadie en el mundo que le cuidara más. Eso sencillamente, no tenía sentido. ¿Qué le habría llevado a aquella situación?
"Ian me dijo que Yura y yo salimos durante mucho tiempo, pero que un día simplemente terminamos. No está muy seguro del motivo." Agregó el ruso tomando la palabra. La duda no dejaba de molestarle. Si él y su pelirrojo, que obviamente habían nacido para estar juntos, se habían conocido, como era posible que no terminasen juntos. ¿Acaso habría sido su culpa?
"¿Kai? ¿Kai? ¡Kai!" gritó el dueño de Dragoon tratando de obtener la atención del chico.
"Lo siento no te escuché. Spencer me contó que Ivanov me pidió matrimonio luego de un varios años de noviazgo." Contestó dejando de lado las palabras, que más le habían sorprendido de su conversación con el ruso:
----- Flashback -----
'Tú y Rei no tenían una relación sana. Es más, me atrevo a decir que ustedes nunca fueron felices.' le había dicho el rubio.
'Deberías estar agradecido. No sé que habría sido de ti si él no te hubiera rescatado.´ continuó diciendo, mientras el otro le escuchaba.
'¿Qué quieres decir con eso?' Preguntó sorprendido y un tanto asustado de lo que aquello podía significar.
´Por Dios Kai tú sabes de lo que hablo. Me refiero a su pelea. Casi te mata.´ Respondió Spencer.
'¿Qué?' Dijo Hiwatari.
'Ya no finjas demencia. Te aseguro que negarlo, no cambiará el hecho de que sucedió.' Comentó el otro.
'No puedo creerlo.' Fue lo único que el bicolor pudo decir.
'Te confieso que cuando me lo dijeron no lo podía creer.' Empezó a decirle el chico al ojirrojo, haciendo una pausa antes de continuar.
'Supongo que un corazón roto, hace que uno se olvide de la moral, de los sentimientos y hasta de él mismo; pero jamás borra el rostro que le lastimó. Lástima que haya sido el tuyo Kai.'dijo por último Spencer, dejando impactado al ruso-japonés.
----- Fin del Flashback -----
------------------------------------------------------------------------------------------------
Notas de la Autora:
Pues antes que nada permítanme decirles que 'Viva yo'. Este capítulo estuvo espectacular. Y sé que está mal que yo lo diga, pero está estupendo. Claro que no se merecían nada que no fuese impactante luego de tanta espera. Espero que aprecien el hecho de que haya actualizado, porque miren que falté a mi servicio por darles el gusto. Como ven, no tenía muchas ganas de ir en realidad. jajaja Déjenme sus opiniones ¿Sí?
Cuídense
Addanight
