Holaaaa… aquí les traigo el segundo capi de este Ita-saku….

Pero antes de comenzar, quiero decirles que a parte de este fic, también tengo domas mas, publicados en esta pag.

El primero es un mini kaka-saku, titulado: MI MEJOR CUMPLEAÑOS

El segundo es un original llamado: PACTO VAMPIRO.

Seria muy agradable leer sus comentario en mis otros fics….

Bien, ahora los dejo para que lean, y no se les olvide comentar… .o….


Capitulo 2: Mascara

Dos jóvenes, una de cabello rubio y ojos turquesas, halo por la muñeca a una desconcentrada chica de cabello rosa y ojos jades, antes de chocar con una robusta mujer.

- Frentona… ten mas cuidado- le reprendió la rubia a su amiga- casi te atropella una mujer de 200 kilos.

- Si… lo se… solo me distraje un momento mientras veía los precios de aquellos vestidos- señalo una tienda que estaba del otro lado de la calle polvorienta.

- pues… al parecer no lo sabias tan bien… si no te halo a tiempo, tendría que recogerte con espátula.

- ya deja el drama… cerda!!- dijo la Haruno enfatizando la ultima palabra- mejor vamos a ver los vestidos, tu eras la que querías ir de compra… ¿no?.

- te salvo la vida y así me lo agradeces- bufo con disgusto la rubia- bien… vamos.

Ambas chicas entraron en la tienda, esta exhibía prendas muy juveniles, dejando encantadas a las dos jóvenes. Hacia un tiempo que Ino y Sakura no salían juntas de compras, podría decirse que la ultima vez que lo hicieron, fue para comprar sus vestidos de graduación hace un año atrás, luego que entraron en la facultad, apenas y tenían tiempo para ellas misma, sin contar que la Haruno tenia que invertir parte con Itachi, pero nunca se arrepintió por hacerlo, ya que cada minuto con su novio era realmente especial.

- ¿Qué te parece este vestido?- Ino le mostró una bonita pieza de color azul marino.

- Esta lindo… seguramente te quedara bien- Sakura miro un instante el vestido y se lo imagino en el cuerpo de su amiga- Si… sin duda… te quedara muy bien.

- Entonces me lo llevare, para estrenarlo esta noche, cuando nos veamos con los chicos.

- Es verdad… hoy nos veremos con Naruto y los demás- recordó Sakura.

- Mira que eres lenta para algunas cosas frentona- le acuso su amiga- hoy les dan permiso a Naruto y Sasuke para salir del cuartel o eso fue lo que me dijeron, aunque yo creo que mas bien los expulsaron- comento sin mucho importancia- por eso, nuestro amigo el hiperactivo se le ocurrió que todos deberíamos ir a celebrar- Ino comenzó a ojear otros vestidos mientras hablaba.

- ¿celebrar qué?- quiso saber la chica de cabello rosa.

- que mas da… puedes inventarte lo que quieras… celebrar que somos jóvenes o que pronto tal vez Gaara se te declare y por fin tengas un novio, no se…- la rubia seguía viendo las prendas.

- ¿Qué Gaara se me declare?- ahora Sakura no lograba atar cabos… ¿había escuchado bien?

La otra resoplo con fastidio y miro a su amiga.

- Sakura Haruno… a poco no te has dado cuenta como Gaara te mira, te habla, te trata- la chica de ojos turquesa inquirió con obviedad.

La Haruno solo ladeo la cabeza en negativa.

- Corrijo lo que dije antes, no eres lenta para algunas cosas, sino para MUCHAS cosas- a veces Sakura podía rebosar al extremo el margen de ingenuidad- frentona!!!... ¿en qué mundo vives?, sabemos muy bien que Gaara no es un chico el cual valla regalando caras de dulzura, pero cuando se trata de ti, su expresión se muestra diferente- la joven de ojos jades seguía incrédula- en definitiva, tu le gustas, espero que cuando el chico del desierto se te declare, por favor… dile que SI- la Yamanaka unió sus manos en gesto de suplica- mira que no estas para dejar pasar a ningún partido… menos uno tan cotizado como Gaara.

Dicho esto la rubia retomo su ojeada a las prendas, dejando a una muy perpleja Sakura, ¿Gaara estaba enamorado de ella?, pero ¿Cómo?, ¿Cuándo?, si el chico pelirrojo a su criterio, nunca había hecho insinuación alguna sobre algún sentimiento mas allá que la amistad entre ellos; ¿o no?... si rebobinaba, el joven la había invitado un par de veces a beber algo, pero eso en su mundo hasta ahora se llamaba, "amabilidad". Colocarse con ella en el laboratorio para hacer las practicas, iba en el mismo saco de "amabilidad". Ofrecerse a acompañarla a su casa, simple "cortesía". Guárdale el puesto todo los días que veían clases, a su lado, ¿con que termino podía calificar ese gesto?. Ofrecerse para ayudarla a pagar los costosos libros, cuando el escaso dinero que ella siempre llevaba no le alcanzaba, ¿entra en amabilidad o cortesía?, ya no estaba tan segura.

Tal vez Ino tenia razón, pero, ¿Cómo no se había percatado antes?, las señales estaban ahí, como fuegos artificiales, tal vez, nunca pensó que Gaara sintiera algo hacia ella, porque ella misma no concebía un aprecio mas allá que la amistad, debido a que toda su atención se fijaba en un hombre y ese era Itachi Uchiha.

- Oye frentona, regresa del mas allá y pruébate este vestido- le dijo la rubia mostrándole una prenda de color negro.

- ¿ah?... si…ya voy cerda- saliendo de su abstracción, tomo la prenda y fue al vestidor.

****

El día estaba soleado, habían muchas personas en la calle, tal vez porque era sábado, caminar desde la jefatura hasta su casa no resulto ser una buena idea, pero comenzar a saltar por los tejados con el sol que había, lo agotaba de solo pensarlo. El hombre de cabello negro y largo, atado en una coleta baja, con el uniforme de la policía, que iba en un chaleco verde, sobre una sudadera de mangas largas azul marino haciendo juego con los pantalones del mismo color, unas vendas rodeaban sus tobillos seguido por las calzas, miro que a tan solo media calle de distancia, dos jóvenes salían con algunas bolsas en sus manos.

La chica de cabellos rubio, vio a Itachi, pero no le presto mucha importancia, sabia muy bien que él era el hermano mayor de Sasuke, pero como siempre fue una persona reservada, el trato que había podría ser de un "hola" nada mas.

Sakura se inmuto apenas, cuando se percato que el Uchiha venia hacia ellas. En anteriores ocasiones, por mera casualidad, ambos se habían encontrado mientras caminaban por la aldea, pero como era costumbre, siempre y cuando estuvieran acompañados, la mascara de indiferencia debía adornar sus rostros, doloroso, incomodo y amargamente inevitable, ambos tenían que fingir.

- mira Sakura- le susurro la Yamanaka- es el hermano mayor de Sasuke.

La Haruno no dijo nada, solo se limito a mirarla y luego miro al Uchiha. Ino iba caminando por el lado derecho de Sakura, mientras que Itachi pensaba pasarle por el lado izquierdo; cuando el Uchiha camino con la vista fija al frente, rozó con deliberación los dedos de la pelo rosado, un toque nada extravagante, simplemente un gesto que podría pasar ante los ojos de cualquiera como "un mero accidenten". Nadie se percato de dicho acto, solo el pelinegro y Sakura sintieron la piel del otro, el contacto de sus dedos y dorso.

El Uchiha continúo caminando, mientras que en su rostro se curveaba, muy ligeramente, algo que podría llamarse una sonrisa. Sakura también sonrió para si misma, después de todo, salir de compras si valió la pena.

- oye, el hermano de Sasuke se ve mucho mas serio, ni siquiera se molesto en decir "hola"- comento la Yamanaka, echando un vistazo hacia atrás- hey!! Frentona…¿me escuchas?- miro a su acompañante- y ahora… ¿tú de que te ríes?

- ¿ah?... deja de decir tonterías y mejor sigamos- la Haruno borro todo rastro de aquella sutil sonrisa y halo a su amiga.

- ¿y a ti que mosco te pico?- inquirió la Yamanaka mientras era halada.

Al final, caminar por la aldea mientras iba a casa, fue mejor que saltar por los tejados. Ese simple rocé levanto sus ánimos, sobre todo por lo que le esperaba en casa; que no daría por evitar llegar a su "hogar", aquel lugar al cual había sido confinado a vivir, mientras aun era un hombre soltero. Claro!, soltero ante los ojos de sus padres.

Siguió caminando, sin mucha pericia, simplemente un pie delante del otro, de la manera mas calmada posible, ya luego se las arreglaría inventando cualquier excusa por su tardanza.

Lamentablemente, llego a su destino, abrió la puerta y dejo su calzado en el recibidor, ya sabia muy bien donde lo esperaban, así que se dirigió al gran salón, donde se recibía a las visitas, antes de entrar comunico que estaba ahí, su madre deslizo la puerta y le indico que pasara, su padre le observo con una mirada dura. Estaba enojado, eso era seguro.

A un lado de su progenitor, pero a una distancia prudente, su hermano menor, Sasuke, en el momento que lo vio, recordó que por la mañana, mientras desayunaba, su madre le menciono que a Sasuke le darían permiso por tres días, algo a lo que Fugaku solo gruño con amargura, e Itachi sabia, por qué el mal humor de su progenitor.

Su hermanito, se las había apañado para que le regalaran "tres días de expulsión", debido a que era un cuartel militar donde estudiaba y entrenaba Sasuke, las sanciones no eran una opción, pero gracias a las influencias de su padre, su hermano pudo quedar bajo la supervisión del JEFE DE POLICIA, por ese periodo de tiempo, con la advertencia de solo permanecer en casa y salir cuando Fugaku lo creyera propicio.

- "veamos que hará esta vez mi tonto hermano menor"- pensó Itachi, mirándolo transitoriamente.

- Itachi… veo que aun te falta tomar carril- hablo una voz gruesa- Fugaku, debes ponerle mas mano dura a tus hijos, sino terminaran siendo una decepción.

- ¿Cómo esta Madara-sama?- saludo respetuosamente Itachi, haciendo gala de su tan maravilloso auto control.

Madara, el ser más huraño, arrogante, pedante, intransigente que puede haber en el clan Uchiha, pero lo peor de todo, era que ese anciano, de cabello largo pero respingado y ojos negros con abultaciones- por la edad- debajo de estos, era lamentablemente su abuelo.

- Itachi… debes recordar que dentro de poco, como el primogénito de Fugaku, tu deber es guiar a la familia Uchiha y la jefatura- dijo con voz al parecer tranquila, pero trasfondo se notaba la amarga inconformidad- sabes muy bien que como "genio" en este clan, una de las reglas es llagar puntual, así que has honor a ese calificativo que te han "dado"- en pocas palabras, quiso decir que NO se lo ha ganado- absteniéndote de retrasos para la próxima - entrecerró la mirada- los Uchiha somos reconocidos como un clan fuerte, decididos,…

Madara comenzó con la misma charada de siempre, el clan sobre todas las cosas, el clan, el clan, el clan… si en las posibilidades de Itachi estuviera, de levantarse y dejarlo hablando solo, lo haría!, pero lamentablemente no podía o más bien, no debía.

Espero a que su abuelo se hartara de adular al clan, para pedir permiso y así poder retirarse. Para su suerte, nadie se opuso y el joven Uchiha se dirigió a su habitación.

Que escozor dejaba cada visita que su abuelo hacia a la familia, no bastaba con los siempre desabridos recordatorios de su padre, recalcándole que como "primogénito" un calificativo que podía traducirse también en: "el único hijo que tengo", porque Sasuke, nunca entraba en la misma oración que Fugaku hiciese al momento de hablar sobre el futuro de la familia o el de la jefatura, debía ser quien llevara el tan "importante" deber de comandar todo lo que concerniese en los Uchiha.

Ahí paso parte de la tarde, ni siquiera se molesto en salir de su cuarto, mirar las paredes le parecía inmensamente mas reconfortante que toparse un solo segundo con su abuelo por la casa. Se desprendió del uniforme, para quedar en tan solo ropa intima. Tirado en la cama, mientras leía un libro, escucho a eso de las 7:30 p.m. que su madre Mikoto, lo llamaba desde el otro lado de la puerta.

- Itachi-kun, unos compañeros de trabajo vinieron a verte- le comunico su tranquila y afable madre.

El Uchiha, solo hecho la sabana cubriéndose la mitad del cuerpo, para luego retomar de nuevo su lectura.

- diles que pasen, madre- le contesto.

Al los pocos segundos tres hombres, dos de ellos discutiendo, y el otro con mirada inexpresiva, entraron a la habitación.

- te sugirió que preguntes de nuevo, esta vez me asegure de leer el periódico que Itachi dejo en la mesa de su escritorio- gesticulo un joven de cabello largo y rubio, que llevaba puesto una camisa roja, pantalón y saco negro- así que ve soltando el dinero- estiro su mano a su interlocutor.

- ¿Qué?!!... mierda… claro que no… no pudieron a ver perdido- reclamo un hombre de cabello plateado, peinado con exceso de gel hacia atrás, su vestimenta iba desde una camisa violeta, junto a unos jeam negros- estas mintiendo, Jashin-sama te castigara… la mentira es un gran pecado.

Mientras estos dos personajes discutían, quedando en un segundo plano, el tercer hombre, de mirada inexpresiva, detallo un instante a Itachi, que en ningún momento se molesto en mirar a sus visitantes.

- y… ¿a qué se debe que estén peleando esta vez?- inquirió el Uchiha al tercer hombre, sin apartar la vista del libro refiriéndose a los otros dos sujeto.

- al parecer Deidara aposto a que ayer ganaban los Hebi de la aldea del sonido, contra los Sambi de la niebla, en el partido de fútbol- explico el hombre sin mostrar el menor gesto alguno.

- ayer no jugaron esos equipos- Itachi miro de refilón al único de los tres que no discutía- ¿Qué hacen aquí Pain?- quiso saber.

- oye!! Itachi, dile a este desquiciado que ayer ganaron los Hebi, yo lo leí en el periódico que dejaste en tu escritorio hoy- grito el rubio.

- Kusooo!!... no creo que ese equipo le ganara a los Sambi- gruño el de cabello plateado.

- cállense- les dijo Itachi, sin levantar la voz, porque como un Uchiha que era, solo necesitaba decir una cosa con seriedad, para que todo a su alrededor quedara cubierto por el silencio- primero el periódico era de hace dos días, así que ayer no jugaron ninguno de esos equipos- termino explicándoles mientras dejaba el libro que leía a su lado.

- ¡¡¿Qué!!- dijeron los dos hombres, pero cuando el rubio iba a objetar algo el Uchiha volvió a hablar.

- ¿Qué hacen aquí?

- oye, oye!!... no nos trates así- se quejo Hidan- solo vinimos a sacarte de este encierro.

- es verdad… te la pasas todo el día trabajando… hombre es hora de que te diviertas un rato- hablo Deidara- mira que nos costo mucho convencer a este- señalo con el pulgar a Pain.

- Los demás ya nos están esperando en el bar- comunico Hidan.

Y a los "demás" se refería con Kakuzo, Sasori y Kisame, ¿Qué haría?, si se negaba, ese par de idiotas, es decir Hidan y Deidara le estarían fastidiando, hasta que su tan envidiada paciencia- que por causa de Madara, esa noche le quedaba muy poca- cavaría por explotar, sin embargo uno o dos tragos tampoco era una idea descabellada, si se llegaba a aburrir, solo tendría que dar media vuelta y salir por donde entro he irse a casa.

Pain, un hombre de cabello naranja y ojos grises, le miraba fijamente, Itachi no cavilo más y solo asintió levemente. El rubio junto al peliplata sonrieron triunfante, después de todo no fue tan complicado convérsenle, como se venían diciendo entre ellos camino a la casa del Uchiha.

- ya que aceptaste, podríamos aprovechar después de unos tragos, divertirnos en serio- Deidara embozó una sonrisa de medio lado muy pronunciada.

- JO!!... te apoyo, hace un rato que no me divierto- Hidan también sonrió- hoy la pasare en grande en nombre de Jashin-sama.

El pelinegro capto de inmediato a que se referían esos dos, en el vocabulario que había podido descifrar, mientras trabajaba con ellos, la palabra "diversión" significa: tirarse a la primera hembra dispuesta… si! Exactamente ese era el significado, no había la necesidad de cambiarle nada a la oración, para entender la jerga de Hidan y Deidara, no se necesitaba pensar como una persona decente y entrada en sus cabales, sino como un completo degenerado, "Bien" salido de sus cabales.

- Bien… mejor vístete Itachi… entre más temprano, mas tiempo tendremos para pasarla bien- de nuevo Deidara y sus glosas.

- Uhm- fue todo por parte de Itachi, que no tenía la más mínima intención de acostarse con la primera mujer que se le posara al frente. Solo iría por unos tragos, y ya.

****

Naruto esperaba en la entrada del barrio Uchiha, eran las 8:10 p.m, y habían quedado en verse con los demás a las 8:30 p.m, así que si Sasuke no se apuraba en aparecer pronto, llegarían tarde. ¿Qué le demoraba tanto?, después de todo lo único que debía hacer era salir por la ventana de su cuarto y saltar la pared del exterior, para ser un hombre libre, como lo era el Uzumaki en esos momentos.

Expulsados o no, de todas formas podían divertirse mientras tuvieran esas mini-vacaciones, al igual que a Sasuke, Naruto estaba "castigado", su abuelo Jiraija también le dejo terminantemente prohibido salir de la casa, pero como el viejo tenia el vicio de salir todas las noches, para divertirse en cualquier bar disponible las 24 horas, no se daría cuenta que el rubio se había escapado.

8:20 p.m, y Sasuke no daba señales de vida, esperaría 5 minutos mas, si no llegaba, él mismo iría a sacarlo de su casa. Una tras otros los segundos pasaban, hasta que el corto plazo que se impuso Naruto paso. Decidido, el rubio se adentro en el barrio, con cautela se escurrió entre las calles hasta dar con la mansión Uchiha.

Las paredes altas que rodeaban la casona, no permitía ver la fachada, Naruto en su mente se planteo saltar por el lado izquierdo; si mal no recordaba, la habitación de Sasuke estaba por esa zona, pero cuando iba a saltar, vio que la puerta principal se abría, se escondió en el recodo de la calle, así nadie le vería, cuatro hombres salieron de la casa, uno llevaba camisa naranja, haciendo juego con su cabello, dos de los sujetos parecían estar charlando de algo muy importante, sus brazos se movían de manera dinámica, haciendo curvas, por ultimo el cuarto hombre, que iba con camisa y pantalón negro, además de el cabello amarrado en una cola baja, se rezagó a tres pasos mas atrás que los demás.

- Itachi – susurro el Uzumaki para si mismo- por lo visto ellos también se van de fiesta- sonrió con ahínco.

Los cuatro sujetos se perdieron al cruzar una de las esquinas del barrio. El rubio camino hasta la entrada, pero en eso alguien le apareció por detrás.

- ¿Qué pretendes Naruto?- el aludido dio un brinquito, girándose luego.

- Sasuke… ¿por donde saliste?- fue lo único que llego a alcanzar a decir.

- por la puerta trasera, como siempre – respondió el pelinegro sin mucho apremio.

- ¿y tu padre?, ¿te vio?

- uhm… si me vio o no, eso me tiene sin cuidado- se encogió de hombros- mejor vamos- se giro, para echar a caminar por donde antes se había ido su hermano mayor y compañía.

Ambos salieron del barrio Uchiha, las calles aun seguían concurrida por personas, después de todo no era tan tarde, el bar a donde iría estaba al norte de la aldea, en este solo permitían la entrada a mayores de edad, ya que después de las nueve, las cosas en el lugar comenzaban a "calentarse".

-llegan 20 minutos tarde- les reclamo una muy enojada Ino, que esa noche lucia un vestido que dejaba sus hombros al desnudo, bastante corto, azul marino.

- ya déjalos - le tranquilizo su novio Sai, un joven de piel pálida y cabello negro, vestido con jeam y camisa ajustada en blanco.

- mejor entremos chicos- comento Sakura que esa noche lucia un vestido negro de tiras, este se ajustaba al cuerpo de la joven, el largo no llegaba a las rodillas, sino unos dedos mas arriba, su cabello largo iba suelto y al natural.

- wow Sakura-chan… te ves genial- le halago el rubio- al igual que tú Hinata-chan- miro a su acompañante, una chica de cabello negro-azulado y ojos albinos, que lucia una falda plisada y una bonita blusa de tiras.

- Na… Naruto-kun- se sonrojo la Hyuga.

- será mejor darnos prisa- hablo un pelirrojo, que iba con franela roja, junto a un saco y jeam negros- se esta comenzando hacer cola- señalo la entrada al lugar, las personas comenzaban a llegar, aglomerándose en la puerta.

- Gaara tiene razón- apoyo Ino, tomando la mano de Sai.

Los jóvenes lograron pasar, claro!, tuvieron quedar unos cuantos empujones aquí y allá, pero al fin podían comenzar la "celebración".