- Arthur… ¡Arthur! – escuchaba aquella voz. Volteaba para confirmar a quien pertenecía.
Observo esos ojos azules que tanto le hacían sentir, esbozo una sonrisa y se dirigió hacia donde estaba su amor… Solo él y aquel rubio ojiazul de lentes, uno frente a otro, bailando al compás de la música que estaba de fondo.
- Me alegra que hayas venido, te estaba esperando – le terminaba de decir el americano – no sabes cuanta falta me haces.
- ¿Qué? Tu me extrañas… después de lo que te hice aun así… - Iggy estaba confundido, no podía ser cierto lo que escuchaba, por eso solo se quedó mirando el semblante de aquel chico que lo miraba con una sonrisa en los labios.
- Si – fue lo único que dijo.
En ese momento acortó la distancia poco a poco, ambos iban acercándose lentamente el uno al otro, sabían que era lo que pasaría en cuanto se acortara su distancia y aun así no se detenían seguían su mismo rumbo sin detenerse ni un momento…
De pronto se vio tirado en el piso de una habitación que reconocía muy bien, se froto lo ojos y con mucho esfuerzo se puso de pie. Ni en sus sueños lo podía dejar, ni siquiera allí estaba la paz ni la tranquilidad que deseaba, el quería solo olvidar lo visto. Corrió hasta el pequeño cuarto de a lado, abrió la puerta y pronto sus jugos gástricos estaban en un excusado, se enjuago la boca con agua limpia del grifo y jaló la cadena del retrete; se refrescó la cara, se miró en el espejo e involuntariamente pensó "y la culpa la tengo yo, por pensar que habría un posiblemente".
Salió del cuarto sin mucho ánimo, ese sueño había sido tan real que se repetía una y otra vez que no podía seguir así. Recorrió la que había sido su habitación de pequeño miró su taburete lleno de papeles y fotos con algunos de sus artistas favoritos, miro su primer foto con Scott, en realidad era una imagen muy bizarra pues estaba él, un niño con una sonrisa resplandeciente e inocente, y estaba su hermano con el rostro serio y el cigarrillo en la mano, en un museo; al final le gusto a pesar de haber batallado mucho con su hermano para tomársela.
Vio sus libreros llenos de libros de fantasía de todos tamaños, colores y texturas, algunos ya muy viejos por el uso y otros casi nuevos e intactos… observo uno a uno sus títulos "los tres mosqueteros" "Romeo y Julieta", "el Mago de Oz", "Pinocho", "Hancel y Gretel", "Trece Runas" y varios libros de historias nórdicas e inglesas; tomó su primer libro "Labyrinth" le fascinaba tanto que incluso ahora que ya era adulto se sabía la historia con todo y diálogos… se le cayó de las manos y se abrió en la parte en que la protagonista se encuentra con una oruga azul y le dice: "solo se puede caminar y caminar recto, no hay curvas o entradas; y la oruga le responde: "aquí nada es lo que parece".
Miró detenidamente esa última frase… nada es lo que parece.
-Como si esto fuera real y pudiera ayudarme ahora – se burló de si mismo y colocó el libro en su lugar. Continuo observando partes de su niñez y adolescencia en ese cuarto, miró peluches y varios álbumes de fotografías o recortes que el mismo había hecho… Sonrió al encontrar su primer recorte con un disfraz de pirata, de momia, con el traje tradicional de Escocia, entre muchos otros.
Siguió inspeccionando, pronto se colocó en toda una torre de CD y acetatos que contenían todo tipo de música y videos; uno llamó su atención estaba en la fila algo salido de entre los demás… Observo su tapa casi intacta y nueva, estaba autografiado por un tal David Bowie*, sonrió con mas ganas cuando leyó lo que decía el autógrafo "Para mi buen amigo Arthur con quien he pasado los mejores días de mi vida hasta hoy, que tengas suerte y disfrutes de este pequeño obsequio por honor a tu cumpleaños, tu amigo David" no tardó mucho en sacar el disco y ponerlo en la grabadora más próxima que encontró, inmediatamente inició a reproducir el CD y emocionado por escuchar algo tan placentero se sentó en la cama hasta que comprendió la letra completamente de la canción que sonaba
Nadie puede culparte por marcharte
Demasiada protección
Ninguna inyección de amor
¿Era eso cierto? Por eso no había amado a nadie como estaba amando a Alfred, por eso no se atrevía a decirle lo que sentía… ¿por miedo? Miedo a ser rechazado, a que las cosas cambiaran pero las cosas ya habían cambiado ¿no?
La vida puede ser fácil
No siempre las cosas salen bien
No me digas que la verdad duele
Porque duele horrores
Porque duele horrores
Si dolía como no se lo imaginaba y por supuesto que no era fácil llegar cada día a esa sala y verlo sentado allí frente a él, callado succionando su vaso con gran estruendo o comiendo esas cosas que podían engordarlo… pero ahora su vida era un tormento porque se había enamorado de un chico…
Pero bajo tierra
Encontrarás a alguien sincero
Bajo tierra
Verás un mundo sereno
Una luna cristalina
-Como si alguien que este debajo de mí o en otro mundo me fuera salvar de todo esto – dijo sarcásticamente en voz alta, no cabía duda alguna de porque era un digno familiar Kirkland aunque no dejara salir ese lado jamás. Pero entonces pensó en sus seres mágicos… ellos no eran realmente "normales" sino al contrario eran sus amigos pero no solo la magia la llevan las criaturas o seres extraordinarios... también las personas, aun más en aquellas que no creen que la magia y/o fantasía exista
Solo es para siempre
Es poco tiempo
Perdido y solo
Hasta ahora no se había detenido a pensar en ello, pero cuando resultaba que caía en gran depresión o estaba seguro de estar completamente solo aparecía de la nada aquel chico estrambótico succionador de vasos con gaseosas que terminaba sacándole, sin que se diera cuenta nadie mejor dicho si hacerlo notar, una gran sonrisa.
Solo para siempre
Así es estar bajo tierra
Bajo tierra
No dejo que la canción terminara puso pausa y apagó el aparato, se recostó en su antigua cama, sin quererlo dejo que algunas lágrimas se escaparan, sentía una enorme fuerza dentro de su pecho justo donde se encuentra el corazón; decidido se levantó de la cama, tomo algunas cosas de aseo personal, se metió al baño y se dio una gran ducha durante la cual tarareo infinidad de canciones que desde hacía tiempo no escuchaba y por alguna extraña razón tenía un buen ánimo y presentimiento, claro aun teniendo una cruda, que se quito de encima con un remedio casero.
Se vistió de una manera algo extraña para ser él mismo, pero le agradaba unos jeans obscuros, tenis, una camiseta negra de manga corta, reloj de pulso; el cabello algo alborotado pero aun así le sentaban muy bien. Tomó sus cosas sucias y las hecho en un sesto, tomó su celular y marcó, hacía dos meses no marcaba hacía ese número y ahora… ahora él estaba listo.
Claro que Iggy no se imaginaba que bajo el suelo que pisaba algo o más bien alguien esperaba que la tierra se lo tragara…
- De pronto te haz quedado muy callado Alfred – una ceja pelirroja se alzo, miró al aludido con seño sarcástico – acaso ¿te ha comido la lengua el ratón?
- En realidad no hay mucho que contar Scott – dijo en voz baja el mencionado.
- ¿enserio? Yo opino lo contrario, no crees tú ¿Francis? – se dirigió al francés que ahora le ponía demasiado atención a su kilt. Tratando de descubrir un y mil formas para que accidentalmente ese traje tradicional dejara de estar en su lugar.
- Em! Oh si sí, mon ami tienes razón, mucha razón – respondiendo lo primero que se le vino a la mente, desviando la mirada del kilt y mirando de frente a Escocia que lo miraba con desprecio pero lo que más capto su atención fueron las botellas de Whisky vacías y el cenicero lleno de filtros y colillas de cigarro – si me permites preguntar y si no de todas formas lo hago recalcar, ¿estás estresado? o algo por el estilo porque veo muchos filtros de cigarrillos y varias botellas vacías, además de un debido desorden en algunos sitios. A caso a habido alguna fiesta…
Alfred no se había percatado de ello hasta ahora, observaba con detenimiento la escena y en realidad se veía que alguien había tomado demasiado, alguien ajeno al dueño de la casa. Sintió una pequeña punzada en el estómago y esas ansias por querer huir desaparecieron, como si algo lo mantuviera ahí… Abrió los ojos e inhalo profundamente.
-Si no fuiste tú entonces ¿quién? Porque no pareces ni ebrio y no hueles ni a cigarro ni alcohol mon amour – se atrevió a indagar Francis pero el americano lo interrumpió
-¿Porqué nos mandaste llamar aquí precisamente? Porque pudiste habernos citado en otro lugar, en otro horario, otro día, o simplemente llamarnos y ya; pero no lo hiciste ¿porqué?
Francia se quedó estupefacto ante semejante hipótesis de aquel chico que estaba sentado a su lado, porque después de todo era lo que él desde un principio pensaba; contuvo una sonrisa nerviosa y se quedo mirando fijo a Scott, esperando su respuesta.
En ese momento se escuchó un sordo golpe de la parte de arriba, Scott solo negó con la cabeza y llamó al pequeño Peter que vestía de marinero de pies a cabeza, le indicó algo y después salió.
Con el seño fruncido y muy a su pesar respondió – Bueno al menos ahora sé que tienes cerebro y una pequeña pizca de inteligencia, no eres tan idiota como sospechaba. – se mofó.
-¿Discúlpame? ¡No soy un idiota! – Le respondió el chico molesto y con un dedo arriba señalándose con el seño fruncido – ¡mi cerebro simplemente trabaja de una forma que la mayoría no comprende!
Tanto Francia como Escocia rodaron los ojos, todo lo antes dicho por Scott ahora se había ido al caño y se arrepentía de haberlo dicho con semejante comentario de aquel yanqui.
- Bueno eso no importa por ahora, tu cerebro aquí no es el caso a discutir – se sentó en la silla que estaba detrás del escritorio – en realidad el caso aquí es mi hermano.
- Iggy – dijo casi en un susurro más para si que para los demás.
- Sin tus comentarios ilógicos y absurdos puedo ser totalmente franco con ambos – no le paso por alto que Francia aun lo miraba lujuriosamente – mientras me encuentro atendiendo asuntos de mi casa no tengo mucha oportunidad de estar con mis hermanos, si acaso el pequeño Peter aun siendo un mocoso ya esta aprendiendo que ser una nación es algo de tiempo completo apartándonos de todo y de todos… Ahora bien, quiero saber que demonios pasó entre tú y Arthur para que se comporte de esa forma.
- Yo, - suspiro - no lo se. Supongo que se hartó de estar cerca de the hero y ser el ayudante, como Francia, China y Rusia.
Francis se desconcentro del kilt por un momento y le frunció el seño a América.
-Mon amour yo no soy ayudante de nadie, si acaso y si quieres – se insinuó, olvidándose por completo de que no era casa suya, de que Escocia estaba frente a ellos – yo puedo ser algo más para ti – saco una rosa roja, de quien sabe donde y se la acerco al americano que ahora estaba en shock ante semejante proposición.
-¡FRANCIA! Deja tus indecorosidades para otra ocasión, estas en mi casa y la respetarás – le regañó el escoces.
Se hizo un silencio incómodo en la habitación, pero fue interrumpida por el pequeño Peter, que se acercó a Scott llevando en las manos una bandeja con té y algunos bocadillos. El pelirrojo le dio una sonrisa ladina al chiquillo, "una forma de darle las gracias" pensaron Francis y Alfred.
-El idiota de Inglaterra, ya ha despertado – le indicó Sealand con voz solo audible a su nii-chan.
-De acuerdo, avísame cuando baje, no lo dejes entrar a esta habitación por ningún motivo.
El niño asintió con una mueca perversa y se fue, "todo un kirkland sin duda" se dijo mentalmente, orgulloso de ese niño, porque él lo había criado.
- Muy bien, ¿quieren algo de té? – dijo el dueño de la casa con una taza de té sirviéndose.
- Oh! Que amable mon amour –dijo Francis con una sonrisa pícara.
- ¿No tienes un refresco o café? – preguntó América, mirando mal a la tetera.
Una vena palpitante se creó en la cien del ojiverde, que miro de manera fugaz y aterradora al ojiazul.
-Tomar el té a la hora, es una tradición en mi país; aquí solo hay té, agua, whisky y raras las veces café – le sermoneo Scott y le acercó una taza de té.
Apenado Alfred tomó la taza y solo se acurrucó en la silla donde estaba sentado, se dio cuenta que ese lugar olía a alcohol y cigarro; se sonrojo acaso podría ser que…
En ese momento se escuchó "…hay una especie de joya pálida en tus ojos, abierta y cerrada, en tus ojos colocaré la luna dentro de tus ojos…"era su tono de celular. . . hacía dos meses no escuchaba esa canción por lo cual se volvió mas torpe por la emoción contenida.
*David Bowie es un canta/autor inglés, las canciones que puse aquí son: "underground [bajo tierra]" y "as the world falls down [mientras tu mundo cae]" es algo así como una ironía. Por favor quien no lo haya captado mande un MP o en un review hágamelo saber [Selene necesita algo de compañía en su solitario espacio de fanfiction].
He regresado! :3
Con un gran retraso de una semana…
Bueno espero lo hayan disfrutado, yo lo hice al escribirlo, en verdad no les ha pasado que tienen un lindo sueño con ese "alguien" especial y están por besarlo y se caen o los despiertan… es tan frustrante.
Gracias por sus reconfortantes palabras de aliento en los review's, sus alertas para esta pobre historia que ya habría muerto de no ser por ustedes yo se que hay más chicos y chicas leyendo esto así que por favor díganme que les parece, todo tipo de comentario es bien recibido...
