Hola chicos, bueno y aquí está el segundo capítulo jajaja espero de verdad que lo disfruten en leerlo cómo yo disfrute en hacerlo. Sólo para aclarar algunas cosas:
- en cursivas- pensamientos
- en normal- diálogo
- diálogo- lo que está entre diálogos, narración- diálogo
por último y es sólo para recalcar, yo no soy autora de la fantástica obra de Naruto, pero tome algunos de sus personajes para crear esta maravillosa historia... teniendo esto en cuenta ADELANTE! lean y sean felices :3, espero que les guste
Capítulo 2
Hinata sentía cómo los rayos del sol tocaban su cara, trató de abrir los ojos pero tenía una sensación de pesadez en sus párpados, no había podido dormir muy bien durante la noche por dos simples razones… la primera era por qué tenía que aprenderse todas las reglamentaciones y códigos de su clan, se había desvelado hasta las dos de la mañana sólo leyéndolas; la segunda y más importante, ese día era la operación de Naruto. No podía creer lo nerviosa que estaba, sabía perfectamente que él era más fuerte de lo que nadie pudo haber imaginado, pero hasta el shinobi más extraordinario tenía sus momentos de miedo y debilidad, ella lo sabía más que nadie.
Se levantó de su cama y vio en su reloj la hora – rayos… se me hizo tarde, son las 8:00 a.m.- Se dirigió a su baño y al verse en el espejo se dio cuenta que no tenía marcas oscuras bajo sus ojos a pesar de haberse desvelado- vaya, ¡qué suerte!- pensó. Se mojó la cara y salió a cambiarse. Decidió que ese día utilizaría una blusa sin mangas color blanco y una falda lila con unos zapatos abiertos, ya una vez lista tomó una decisión.
-tengo que verlo hoy, creo que… le daría ánimos saber que alguien lo apoya durante la operación- pensó para sí misma- espero que no se sorprenda mucho, digo… no nos hemos visto en tres meses, estoy nerviosa… ¡ya sé! Primero iré con Neji-ni, creo que eso me ayudará... -
Sin más, salió de su casa con una enorme sonrisa en su cara, ir a visitar a Neji siempre la animaba. Cada vez que iba al cementerio le llevaba flores y en esta ocasión no sería diferente, por lo que se dirigió a la florería de la familia Yamanaka.
- ¡Hinata! Buenos días ¿otra vez irás a visitar a Neji?-
- Hola Ino, si ¿qué flores crees que le gustarán? Le he llevado lirios, lilis, margaritas… no sé qué pueda ser en esta ocasión-
- Claro que te puedo ayudar, ya sé… me sería más fácil si me dices qué sentimientos quieres transmitirle… respóndeme Hinata ¿por qué lo apreciabas tanto? - Se quedó en silencio por unos segundos, al parecer no sabía cómo responder la pregunta, la mirada de Hinata se perdió en unas flores blancas que estaban sobre el estante localizado a su izquierda.
- Sabía perfectamente que en un principio Neji me tenía mucho rencor y odio por la cuestión de la familia principal y secundaria, pero después de su pelea con Naruto-kun… todo cambió, se convirtió en el hermano mayor que nunca tuve, lo quería mucho y fue mi ejemplo a seguir desde aquel entonces…-
Ino se sorprendió por su respuesta, podía ver emociones cómo tristeza y tranquilidad en sus ojos, sabía perfectamente qué tipo de flores podía llevar ese día.
- Espérame dos segundos, ya regreso - entonces fue rápidamente a la parte de atrás del local, regresó con 2 pequeños girasoles en su brazo – Estas son perfectas, déjame te las envuelvo -
- ¿Girasoles naranjas?-
- Si, pensé automáticamente en estas… ¿Sabes qué significan?-
- Ummm no…-
- Significan admiración Hinata, cómo un sol que da calidez a quienes rodea - Hinata se ruborizó al pensar que esas cualidades también las veía Naruto, aunque con él era algo todavía más complicado.
- Son perfectas Ino, muchísimas gracias…-
- No hay de qué, regresa cuando quieras-
Una hora después, Naruto se encontraba en su departamento preparándose un ramen instantáneo, a él no le importaba comerlo cómo desayuno, podría alimentarse de esto todos los días a todas horas y nunca cansarse de ello, pero a pesar de que prepararlo era relativamente fácil, nunca se imaginó que calentar el agua y ponerlo en el recipiente fuera difícil con sólo utilizar un brazo.
- ¡Auch! - se quemó la mano al agarrar mal la olla de agua hirviendo – ¡maldita sea! No puedo creer que ni preparar mi comida pueda hacer… - Se agachó para recoger lo que había tirado.
- No seas tan duro contigo mismo Naruto-
- Ya lo sé Kurama, no es que me moleste… es sólo que…-
- Estás nervioso por lo de hoy ¿no es así?-
- Si… ya me estaba acostumbrando a no tener un brazo y pensar que voy a tenerlo de vuelta es fantástico, pero aun así… tengo miedo…-
Terminó de limpiar el agua en el piso y empezó a buscar en su alacena otra cosa que desayunar, tenía ganas de comer ramen, pero ya no quería sentirse inútil de nuevo. Se sentó en la silla de su comedor y empezó a beber un yogurt que encontró por ahí, estaba perdido en sus pensamientos cuando de repente…
- Hey! ¿qué no escuchas? ¡Desde hace rato están tocando la puerta tarado! – Naruto se levantó de golpe y se dio cuenta que era cierto, alguien estaba fuera.
- ¡Ya voy!- Caminó y abrió la puerta sin mirar quien estaba ahí parado- Lo siento mucho, es que estaba sentado y no me di cuenta hasta que…
Alzó su mirada y se encontró con esos ojos perlados tan característicos de los Hyuga, no se esperaba verse con Hinata afuera de su casa y sin pensarlo le dio un vistazo rápido de pies a cabeza, sin duda alguna había cambiado. Para empezar era un poco más alta, no era mucha la diferencia de hace tres meses, aunque era tan perceptivo en eso que noto ese pequeño detalle, también había adelgazado y la blusa que llevaba hacían que sus pechos resaltaran un poco más de lo normal, su piel era un poco más blanca y daba esa sensación de suavidad y por último, el cambio que más destacaba en ella eran sus ojos, en ellos se reflejaban mucha tranquilidad, pero también ya no había tanta alegría en ellos cómo antes.
- Niño, deja de mirarla cómo un idiota y di algo… creerá que eres un estúpido o peor aún… creerá que eres un pervertido por cómo la estás viendo- Naruto reaccionó por lo que dijo Kurama, ya después se las arreglaría con él por lo último que dijo.
- Amm Hinata, Hola… perdón, es que no esperaba que fueras tú… ¿te gustaría pasar?
- Cc claro Naruto-kun, me encantaría –
- Perfecto, pasa - Naruto abrió la puerta más
Cuando entró, Hinata agradeció a dios de que se pusiera toda roja después de haber pasado la puerta, de esta forma Naruto no se había dado cuenta de su estado. Respiró hondo y sintió como toda la sangre que estaba en su cara empezaba a circular por todo su cuerpo, no podía creer que era la primera vez que visitaba su casa… aunque tuvo que quitar esa idea de la cabeza porque si no se iba a poner roja de nuevo. Ambos se sentaron en los sillones que estaban a escasos metros de la puerta.
- ¿No quieres nada de tomar o de comer Hinata?
- Muchas gracias Naruto-kun, desayune muy bien hace rato… ¿tú ya... – En ese momento se escucha cómo el estómago de Naruto sonaba fuertemente –…comiste? – terminó de decir
- Justamente en eso estaba, pero me decidí por un yogurt… jeje-
- ¿Sabes? Conociéndote diría que estás mintiendo… pero – Se levantó y se dirigió a la cocina – Mejor te tomaré la palabra y me haré algo de comer, no sé por qué de repente me dio hambre… ¿Puedo calentar agua para hacer el ramen instantáneo que tienes en la mesa Naruto-kun? –
Agarró la olla que estaba en el lava platos y lo empezó a llenar con agua, Naruto sólo se le quedó mirando y se le formó una pequeña sonrisa en la comisura de sus labios, sabía que esa actitud suya nunca iba a cambiar, no dejaba de sorprenderlo.
- ¿Ya ves? Las cosas se resuelven fácil y tú que estabas de malas hace unos momentos…-
- Bueno Kurama, tienes razón… es cómo si Hinata me hubiera caído del cielo- pensó
Después de 10 minutos el ramen estaba listo y para que Naruto no se sintiera mal, Hinata también se había preparado uno para ella. Sabía que los hombres comían rápido, pero Naruto era el colmo, no habían pasado ni 5 minutos y él ya se había terminado toda su comida. Ella apenas y lo había probado, pero disfrutaba más ver la cara de felicidad que Naruto tenía al comer su comida favorita.
- Gracias Hinata, sin ti me hubiera ido sin nada en el estómago al hospital- De esta forma el rubio sacó de golpe a Hinata de sus pensamientos.
- No hay de qué Naruto-kun, de hecho vine ppara eso… qquería acompañarte al hospital… cclaro, si es que quieres – dijo mirando al piso al ver que Naruto se le quedaba mirando fijamente.
- Ooh… ¿enserio? Creí que ibas a acompañarme hasta después de mi operación… ¿estás segura?-
Hubo unos segundos de silencio, Naruto apreciaba mucho lo que estaba haciendo por él. Por un momento Hinata se perdió en sus ojos azules, no sabía por qué pero la tranquilizaban mucho y podría verlos por horas y horas y nunca cansarse de hacerlo… se dio cuenta de su ensoñación y supo que tenía que responderle.
- Por supuesto que sí, aunque si no quieres que lo haga no habrá ningún problema-
- No no, de verdad estaría encantado de que me acompañaras… de hecho ya tengo que salir para allá… ¿vienes?-
Ambos se pararon de la mesa, tiraron en la basura sus vasos desechables y levantaron las vajillas que usaron. Naruto tomó una mochila que ya había preparado con ropas y demás cosas que necesitaría para después de la operación y se marcharon de la casa. Naruto sentía cómo si le quitaran un gran peso de encima, ya no tenía tanto miedo con Hinata a su lado.
Bueno aquí termina, espero que el trama les esté gustando y ya saben, cualquier duda, reclamación sugerencia, etc. etc. etc... déjenme un review.
Nos vemos para la próxima... ciao ciao :D
