Capítulo 2.

Cuando Emily llegó al Jet, todos estaban ya sentados. Se inclinó sobre la mesita de servicio, y cogió un botellín de agua. De reojo comprobó que Derek estaba sentado al fondo frente a Reid, jugando con éste a las cartas. Hotch estaba sentado cerca de Derek, separados por el pasillo, y conversaba con Rossi, justo a su lado. J.J., que había optado por quedarse junto a la zona de la cabina, le sonrió haciéndole una inclinación con la cabeza para que se uniera a ella.

Emily resopló. Tenía una resaca de mil demonios por no decir que seguía sin recordar nada de su noche con Derek. Cuando había llegado a la puerta de su habitación, se había quedado dudando de dónde había dejado la tarjeta-llave de la misma. La encontró en su bolsillo trasero izquierdo, y fue al ver la pequeña grieta que la atravesaba cuando un destello de lo que había ocurrido la noche anterior, vino a su mente. No era demasiado, pero sí lo suficiente como para averiguar cómo había accedido a la habitación de Derek. Lo que había ocurrido después, seguía en blanco. La introdujo en la ranura. Por supuesto, a pesar de la grieta, funcionaba perfectamente.

J.J. la miró con expresión interrogante y Emily finalmente decidió sentarse junto a ella.

- ¿Mala noche?- Se burló la rubia.

Emily resopló nuevamente.

- No te lo puedes imaginar...- Farfulló mientras inclinaba hacia atrás su asiento. Estaba con los ojos cerrados, la luz le resultaba cegadora en aquel momento. Abrió la botella que aún tenía en la mano y bebió un sorbo de agua.

Oyó como J.J. se reía, sin ocultar que aquello le divertía muchísimo.

- ¿Cómo se llama él?- Le espetó sin ningún tipo de sutileza.

Emily se atragantó ruidosamente con el agua, y tosió durante un buen rato hasta que consiguió recuperar la respiración. Miró hacia el fondo, y vio como el resto del equipo, incluido Derek, la miraban entre curiosos y divertidos.

Abrió los ojos como pudo y le dirigió una mirada desconcertada a J.J. ¿Qué demonios? ¿Llevaba un cartel en la frente que pusiera "anoche tuve sexo"?.

- Cuando salía de mi habitación, te vi entrar en la tuya. Llevabas puesta la misma ropa que tenías anoche- Le explicó brevemente- Así que no me lo niegues.

¿Cómo se lo iba a negar? Estaba delante de una perfiladora, peor, estaba rodeada de perfiladores. Se alegró de que J.J. hubiera optado por sentarse lejos del resto. ¿O quizás lo había hecho a posta?. Sabía que si mentía, la descubriría enseguida, así que optó por la media verdad.

- Anoche no sabía muy bien qué hacía. Ya sabes... fue una de esas cosas que es mejor olvidar...- Le dijo, intentando parecer todo lo sincera que le era posible fingir con una resaca de por medio.

Notó como J.J. la observaba, calibrándola, hasta que finalmente pareció que se daba por satisfecha.

- Bueno... Cuando estaba en la Universidad, tuve alguna de esas noches- Le confesó con una sonrisa traviesa.- ¿Fue bueno al menos?

"Ojalá pudiera ser capaz de responder a esa pregunta", pensó para sí misma. Sofocó una risa histérica cuando se contuvo para decirle que le preguntara a Derek directamente. J.J. la miró confusa.

- Estaba demasiado borracha como para formarme una opinión coherente- Dijo al fin. No era una mentira total, al fin y al cabo.

Volvió a inclinar la cabeza hacia atrás. El Jet acababa de despegar y la presión en los oídos la estaba matando.

- Te dejaré para que descanses- Le susurró J.J. tomándola brevemente de la mano- Voy con el resto- Añadió al tiempo que se levantaba y se dirigía al fondo del pasillo.

Optó por sentarse frente a Hotch, mientras observaba divertida cómo Derek resoplaba frustrado porque Reid había vuelto a ganarle.

- Pierdes el tiempo con él, Derek- Se burló J.J.- La única persona capaz de ganar al poquer a Reid ahora mismo está recuperándose de la mayor resaca de su vida- Añadió haciendo un leve gesto con la cabeza en dirección a Emily- No sé ni cómo consiguió llegar hasta el avión esta mañana.

Reid la miró con curiosidad, y luego fijó su vista en Derek frunciendo el ceño

- Qué raro- Dijo mientras que ocupaba sus manos barajando las cartas- Juraría que la oí esta mañana en tu habitación.

Derek recordó que la habitación de Reid estaba justo al lado de la suya. Notó los ojos muy abiertos de J.J. clavados en él, y bajó la cabeza con expresión culpable. Aunque no sabía exactamente de qué se tenía que sentir culpable. J.J. se dio cuenta de que ocultaba algo, y abrió aún más los ojos.

- Subió a preguntarme si tenía aspirinas- Mintió descaradamente- Sabe que soy el único que preveo ese tipo de cosas...- Se dio cuenta de que J.J. no lo había creido ni por un momento.

- ¿Y por qué gritó?- Continúo el niño genio con su interrogatorio.

Derek tuvo que pensar rápido.

- Resulta que le tiene miedo a las cucarachas.

Rossi se volvió hacia él.

- ¿Cucarachas?- Le preguntó incrédulo. Ahora era él quien lo miraba con sumo interés- Qué curioso... - Añadió con una sonrisa.

Hotch lo miró de reojo, mientras que Reid comenzaba a repartir las cartas.

Por fortuna, éste recordó algún detalle sobre el número de habitantes de Atlantic City, y la conversación derivó hacia otros derroteros. Por fin Derek, suspiró aliviado.

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Una vez llegaron a las oficinas de Virginia, Hotch les dio el día libre para que descansaran. Todos estaban aún agotados y los informes podían esperar al día siguiente. En cuanto lo oyó, Emily se escabulló directamente hacia los garajes, cogió su coche y se dirigió hacia su apartamento.

Por la tarde, recibió un mensaje de Penélope recordándole que esa noche tenían noche de chicas. No recordaba que un par de días antes, habían quedado en hacer una de sus reuniones en casa de García. No había modo de que se pudiera escapar de ella, se lo estaría echando en cara durante semanas.

A las ocho de la noche, estaba tocando el timbre en casa de Penélope, con una botella de bourbon en la mano. En realidad, la había comprado para sus amigas. No tenía ninguna intención de probarla, aún le latía la cabeza cada vez que daba un paso. Se había tomado al menos seis aspirinas durante el día.

Una alegre García, le abrió la puerta y la invitó a pasar. J.J. ya estaba sentada en el cómodo sillón que tenía en la sala de estar. Levantó levemente un botellín de cerveza con la mano, a modo de saludo. Un momento después, estaban las tres reunidas, en torno a una pizza y alcohol en abundancia, y una botella de gaseosa que era lo único que pensaba beber Emily aquella noche.

- J.J. me dijo que tuviste una noche movida...- Le dijo García traviesamente.

Por fortuna, esta vez no tenía líquido alguno en la boca porque se habría vuelto a atragantar. Le dirigió una mirada de reproche a J.J. quien simplemente se encogió de hombros.

- No la mires a ella, señorita- La riñó García- Y más bien cuéntanos que tal es Derek Morgan en la cama- Añadió sin ningún tipo de pudor.

Emily abrió los ojos como platos, mientras que J.J., muerta de risa, le daba un pequeño golpecito a Penélope, recriminándole su poca sutileza. Notó como el calor subía por sus mejillas.

Miró hacia J.J. totalmente confusa.

- ¿Cómo demonios lo has sabido?- Preguntó alarmada, pensando en que todo el equipo se había enterado- ¡Oh, Dios mío!- Añadió compungida- ¿Lo saben todos?.

J.J. recuperó la compostura.

- Sólo García y yo- La tranquilizó- Reid dijo que te había escuchado esta mañana en la habitación de Derek...y Derek contó una historia sobre unas aspirinas y una cucharacha...

Emily resopló. ¿Realmente? ¿No podía haberse inventado algo más verosímil?.

- Entonces lo saben todos- Resopló con frustración.

Las dos rubias la miraron con cierta compasión durante un segundo, luego la curiosidad volvió a tomar las riendas.

- ¿Entonces?- Volvió a preguntar García.

- ¿Entonces qué?- Le repitió la pregunta confusa.

- ¿Mi trueno de chocolate es tan bueno en la cama como aparenta?- Completó la cuestión con picardía.

Emily abrió la boca para hablar y balbuceó durante unos segundos hasta que pudo concretar una respuesta.

- Créeme que a mí también me gustaría saberlo... Pero mi noche con él está en blanco...- Admitió encogiéndose de hombros.

Las dos rubias se miraron entre sí, perplejas y volvieron a fijar su vista en Emily.

- ¿No te acuerdas de nada?- Le preguntó incrédula J.J.

- Le pedí a un empleado del hotel que me abriera la puerta anoche. Pensé que la tarjeta se había estropeado, pero estaba demasiado intoxicada como para darme cuenta de que era la habitación de Derek. Luego desperté en su cama..con muy poca ropa.- Explicó en voz baja, obviando el hecho de que había amanecido totalmente desnuda.

- Espera..-Dijo García con la duda dibujada en su rostro- ¿Y cómo sabes que vosotros dos compartísteis algo más que la cama?.

- Aparentemente eso es lo que pasó...- Le replicó Emily- Para detalles tendrás que preguntarle a Derek- Añadió un poco ofuscada.

- Osea, que sólo recuerdas meterte en la habitación de Derek, y lo siguiente que recuerdas es despertarte en su cama...- J.J. recopiló brevemente toda la información que Emily tenía.

- Aja...- Afirmó Emily levemente con la cabeza.

J.J. y García cruzaron la mirada, pareciendo llegar a la misma conclusión. Ambas miraron sorprendidas en dirección a Emily, que les devolvió una expresión confusa.

- ¿Qué?- Preguntó sin comprender por qué de repente sonreían.

- ¡Oh, mi querida niña inocente!- Exclamó García fingiendo afectación- Es básicamente imposible que hayas tenido sexo con ese Adonis musculado y no te acuerdes.

Emily abrió la boca para replicarle, pero J.J. se adelantó dándole un golpe con la mano en el hombro a García, al tiempo que le dirigía una mirada de advertencia.

- ¡No se trata de eso, Pen!- Le recriminó, mientras que ésta se frotaba el brazo fingiendo que le había dolido.

J.J. la ignoró por completo, y se volvió hacia Emily.

- Emily- Le dijo suavemente J.J.- Si realmente estabas tan ebria anoche, no hay modo de que pueda creer que Derek se aprovechara de la situación y permitiera que pasara algo entre vosotros- Hizo una pausa para observar el efecto que sus palabras habían hecho en Emily- Pensé que lo conocías más...Te respeta demasiado como para hacerte algo así...- Añadió frunciendo el ceño.

Emily se quedó en silencio, boquiabierta, mientras asimilaba lo que J.J le acababa de decir. ¿Realmente? ¿Podría habérselo inventado todo?.

- ¿Crees que me quiso gastar una broma?- Le preguntó totalmente confundida.

J.J. y García se miraron entre sí.

- ¿Tal y como es vuestra relación?- Le señaló J.J.- Absolutamente.

- Y por lo visto, se lo pusiste en bandeja, querida- Añadió García guiñándole un ojo.

Emily pasó de sorprendida a enojada en dos segundos. No podía creer que hubiera sido capaz de hacerle algo así, pero puestos a creer era más factible esa explicación que la que Derek le había dado por la mañana. Con razón no podía parar de reír, el muy cretino. Juró y perjuró en varios idiomas, ante las risas incontroladas de sus amigas, hasta que, finalmente, con la furia dibujada en su cara, se dirigió a ellas.

- No le digáis que lo sé- Les advirtió enojada- ¡Me las va a pagar!- Añadió totalmente airada.

J.J. y García pararon en seco durante unos segundos hasta que volvieron a mirarse, y de nuevo estallaron en carcajadas.

Con la complicidad de las rubias, Emily decidió esperar al momento adecuado para urdir su plan. Derek Morgan no sabía con quién estaba jugando.