Los personajes pertenecen a Stephanie Meyer.

Capítulo 2. Forks

-Creo que es hora de irnos. Tenemos que empacar también-Dije poniéndome de pie torpemente. Edward suspiró y asintió.

-Buscaré a Jasper-Dijo comenzando a subir las escaleras.

-Y Bells… no hemos terminado-Agregó dejándome ver su deslumbrante sonrisa en la oscuridad.

-Si… como sea-Murmuré caminando hacia la sala de estudio. Renesme y Jacob estaban con las cabezas junta frente a la computadora.

-Que tanto hacen?-Pregunté haciéndolos saltar.

-Bellaa… me has asustado-Se quejó Ren.

-Lo siento. Y bien?-pregunté tratando de espiar.

-Estamos tratando de encontrar algo sobre Rose-Dijo Jacob. Ren lo miró asesinamente.

-Que ustedes qué?-Dije dos octavas más alto mientras usaba mi telequinesis para atraer la laptop a mis manos.

-Es la única forma de que no nos rastreen-Dijo Ren.

-Es estúpido. Los cazadores también tienen internet. Rosalie no dejaría que alguien la viera haciendo magia-Dije cerrando la laptop con fuerza.

-Solo queríamos hacer algo-Dijo Jacob en voz baja. Suspiré y me senté frente a ellos.

-Lo sé, sé que es difícil que no esté con nosotros, pero solo queda esperar que Rose sea lo suficientemente fuerte e inteligente para encontrarnos-Dije.

-Como lo hará Bells? Estamos bloqueando nuestra magia-Dijo Renesme. Mi mente rodó entre todos los libros de magia que he leído. No conocía ninguna forma.

-No lo sé. Solo sé que lo hará. Está bien?-Dije. Ellos asintieron al mismo tiempo. Bien, tanta hermandad entre esos dos me estaba asustando. Prácticamente vivían insultándose todo el día y ahora hasta Jacob se metía en peleas por Ren.

-Ustedes dos en serio me están dando escalofríos. Es hora de irnos Jake-Dije. Mi pequeño pero gigante primo, que prácticamente era como mi hermanito menor se puso de pie y alborotó el cabello de Renesme desbaratando su prolijo peinado de cabello rojizo.

-Imbécil-Dijo ella fulminando su espalda con la mirada mientras él se alejaba soltando una risita. Y ahí estaba, algo más normal.

-Adiós Ren, cuídate pequeña, nos vemos mañana -Dije besándola en la mejilla.

-Adiós Bella, te quiero-Dijo volviendo a meter su cabeza en la laptop. Sonreí mientras volvía a la sala donde Jasper nos estaba esperando.

-Nos vemos mañana en la mañana chicos. Recuerden, solo lo necesario-Dijo Jazz. Mi hermano era el que siempre se encargaba de planificar hacia dónde íbamos. Para mañana ya tendríamos nuevas identificaciones, nueva escuela y nueva casa.

-Claro, como si nuestras pertenencias fueran lo único que llaman la atención-Dijo Edward rodando los ojos.

En eso tenía razón, por una parte las brujas y hechiceros siempre tenían un efecto extraño en la gente, era algo así como si un reflector nos apuntara a dónde íbamos, ellos nos veían atractivos y misteriosos, lo cual incrementaba la atención.

Por otro lado, de lo único que no nos podíamos separar era de nuestros autos. Los Cullen tenían un Volvo plateado propiedad de Edward, un jeep Rubicon negro propiedad de Emmett y un Porshe amarillo propiedad de Alice. Yo odiaba conducir así que no tenía auto, pero mi hermano Jazz tenía una Jaguar negro y Jacob usaba un Camaro vino tinto. Nada prudente.

Para poner la cereza en el pastel, todos teníamos preferencia por el color negro y sus variaciones para vestir, era algo así como un código para nosotros, una regla implícita, lo cual concluía en que un grupo de chicos, visiblemente atractivos y con ropa oscura llamaba la atención, siempre. Últimamente a Alice le ha dado por organizar nuestro guardarropa, si tener un closet lleno de ropa negra se le podía llamar eso, pero era increíble lo que esa chica conseguía. Yo estaba acostumbrada a usar camisetas holgadas, jeans oscuros y vans, pero desde que conocí a esta chiquilla, mi guardarropa ahora tenía faldas cortas, pantalones de cuero, corsets, pantimedias de malla, pantimedias semitransparentes, chaquetas de cuero y otro montón de cosas que siempre se me obligaba a usar. Y por supuesto botas en todas las variaciones, de tacón kilométrico, hasta la rodilla, militares, hasta el tobillo, y además, nada de vans. Habían desaparecido.

Yo odiaba mostrar las piernas, mi color de piel contrastaba demasiado con el negro, era muy diferente a Rose que era una rubia despampanante y su cabello contrastaba a la perfección con la ropa, así como Ren que con sus rizos rojos fuego podía ponerse cualquier cosa y se veía letal, Alice siempre sabía que usar para verse como una pequeña hada del infierno, yo me veía como si el sol nunca me diera, en conclusión casi nunca usaba faldas y había elegido mi vestuario predilecto a lo más parecido a jeans, que eran pantalones de cuero, variaciones de todas las blusas y chaquetas de cuero.

Cuando llegamos a casa, a unos kilómetros de la mansión de los Cullen, me arroje a la cama mentalmente agotada. La razón por la que no vivíamos todos juntos, era porque era increíblemente difícil no generar cuestionamientos de porque 8 adolescentes vivían juntos sin tener ningún parentesco entre sí. Lo más fácil era actuar como si nos conociéramos de otra parte y evitar generar chismes. Algo extremadamente difícil.

-Bella?-Llamó Jazz.

-Hey. Tienes todo listo?-Pregunté incorporándome. Mi hermano asintió y arrojó un montón de papeles sobre la cama.

-Siguiente parada, Forks, Washington. Edward, Alice, Emmett, tú y yo estamos matriculados en último año de la secundaria Forks, Renesme y Jacob en primer año. No pude hacer que quedáramos en las mismas clases porque sería muy sospechoso, pero estamos por lo menos en una con alguno de los chicos-Dijo señalándome los horarios.

-Qué hay de la vivienda?-Pregunté.

-Escogí este lugar a propósito, encontré las escrituras de una casa que perteneció a nuestros padres. Está a las afueras del pueblo, no veo porque no podemos estar todos juntos-Dijo.

-No crees que es peligroso? No podrían buscarnos allí?-Pregunté.

-No lo creo. Nuestros padres nunca vivieron cerca de Washington, creo que la tuvieron como precaución y nunca la usaron. Y esta con el nombre de la abuela Swan, Dawyer-Dijo.

-Bien, a qué hora saldremos?-Pregunté.

-Al amanecer. Llegaremos en unas cuatro horas mientras dejamos rastros falsos-Dijo. Asentí.

-Eres el mejor Jazz. Debo pedirte algo. Pide un cupo en la escuela para Rose-Dije. Jazz me miró fijamente.

-Has sentido algo?-Preguntó.

-Solo un presentimiento-Dije.

-Debe estar cerca. Tú eres la única que puede sentir algo al ser líder del aquelarre-Dijo.

-Por lo menos trae algo bueno ser líder-Dije con pesadez.

-No prestes atención a Emmett, solo está herido. Estas haciendo un magnífico trabajo, estas volviéndote extremadamente poderosa Bella, no dejes que alguien te haga dudar de tu poder-Dijo.

-Vale, lo intentaré-Dije.

-Descansa. Partiremos a la salida del sol-Dijo.

-Gracias Jazz, te quiero-Dije adormilada. Sentí como rozo mi mejilla cuando me dio un beso y salió de la habitación.

-Deberían seriamente cambiar de autos-Dije cruzándome de brazos al ver los autos poco discretos alineados uno tras otro fuera de casa.

-Discutimos esto cada vez, debemos ser lo más normales que se pueda. Los chicos millonarios son extravagantes-Dijo Edward riéndose.

-Todavía no entiendo como la gente no piensa que asesinamos a nuestros padres para robar su dinero-Dije. No era muy lejana la verdad, realmente al ser los únicos descendientes de una larga generación de brujas, digamos que se habían guardado algunos tesoros otorgados por favores a gente de la realeza. Los chicos se rieron.

-Ciertamente encajamos en el perfil, vestimos de negro, no hablamos con nadie fuera de nosotros y está además el aura de misterio que viene con toda la cosa de brujería-Dijo Jacob.

-Te olvidaste que somos los chicos malos-Dijo Renesme con cara malvada.

-Si Ren, bastante malos-Dijo Jacob poniendo su sonrisa buscaproblemas y chocando las manos con ella. Rodé los ojos.

-Muy terroríficos, vámonos-Dijo Alice transmitiendo mis pensamientos. Subimos a los coches, como siempre Emmett fue solo en su jeep, desde ayer estaba enfurruñado porque no tenía magia, Jacob y Renesme fueron en el Camaro, Jazz y Alice fueron en el Jaguar y Edward y yo en el Volvo, el Porsche de Alice lo enviamos aparte.

Lo que identificamos de inmediato al ver el letrero de bienvenida a Forks, fue que su número de habitantes era 4164… un pueblo muy pequeño. Tan pequeño que cuando cruzamos la autopista principal, toda persona que estaba en la calle volteaba a mirar la fila de autos llamativos pasando a toda velocidad. Eso es lo que yo llamo, una entrada triunfal. Demonios.

-Hogar dulce hogar-Dijo Jasper cuando estábamos de pie frente a la casa. Una casa muy… nosotros.

-En serio Jazz?-Pregunté al mirar la casa, parecía más una mansión embrujada que otra cosa.

-Es lo que hay-Dijo encogiéndose de hombros.

-Por favor podemos usar magia para cambiarla?-Preguntó Renesme mirando la casa como si la hubiera ofendido.

-No usar la magia en vanidades-Citó Alice una de las reglas del libro negro.

-Tenía que intentarlo. Ahora si creerán que somos asesinos en serie-Dijo cogiendo sus maletas y entrando a la casa.

-A mí me gusta-Dijo Jacob encogiéndose de hombros y siguiéndola.

-Gracias-Dijo Jasper rodando los ojos.

-Está bien cariño, no necesitamos una casa reluciente-Dijo Alice sonriéndole.

-Da igual, es solo una estúpida casa-Dijo Emmett mientras cogía sus maletas y entraba.

-Mientras tenga suficiente espacio…-Comentó Edward alzando las cejas.

-Cuanto positivismo-Dije mientras entrabamos todos.

En realidad la casa no era tan horrible. Su aspecto exterior daba la impresión de estar abandonada hace mucho tiempo ya que era de madera y aspecto desvaído. Por dentro era otra cosa. La casa estaba pintada de blanco por todos lados lo que le daba un aspecto luminoso y fresco, además la parte posterior tenía grandes ventanales, haciéndola un poco moderna.

-No está mal. Gracias Jazz-Dije subiendo las escaleras y escogiendo una habitación.

-De nada. Esta familia necesita aprender modales-Se quejó Jasper mientras desaparecía en la nueva habitación que compartiría con Alice. Esos dos iban muy en serio.

-Olvida el aspecto de mierda de fuera! Mi habitación es genial!-Gritó Renesme deteniéndose en mi habitación. Me reí.

-Esa es la actitud. Muéstramela-Dije. La chica me tomó por el brazo y me jalo como si fuera luchadora de sumo.

-Wow calma pequeño monstruo-Dije mientras abría su puerta de par en par. Era linda, espaciosa y tenía una vista genial. Además, la pared más grande era blanca y no tenía ni un adorno. Ya le veía el potencial.

-Vas a pintarla eh?-Dije sonriéndole. Ren era muy buena artista, creo que la única de los aquelarres que sabía hacer algo fuera de la magia. La chica estaba sonriendo como si se hubiera ganado la lotería.

-Haré un bosque con tonos oscuros y mucho, mucho negro-Dijo mostrando sus brillantes dientes.

-Muero por verlo. Si necesitas pintura podemos ir al pueblo a buscarla-Dije devolviéndole la sonrisa.

-Gracias Bells, eres la mejor-Dijo saltando sobre su maleta de pintura.

-Te dejaré para desempacar-Dije saliendo de la habitación. Pase por la habitación de Jacob y lo vi instalando su equipo de ejercicios. Alice y Jasper habían tomado una habitación en el tercer piso al igual que Emmett. Supuse que en la última junto a la mía estaba Edward, quien había permanecido la mayor parte del viaje extrañamente en silencio. Me paré junto a su puerta y suspiré tocando con los nudillos.

La puerta hizo un chirrido al abrirse sola. Edward estaba sentado en la cama organizando sus libros.

-La telequinesis sí que ayuda eh?-Pregunté tratando de sonar entusiasta.

-Algo bueno tiene que traer todo esto-Murmuró sin levantar la vista.

-Oh. Lo siento, no quería importunarte-Dije dando un paso fuera de la habitación. Edward me miró a través de sus hermosos ojos esmeraldas.

-Siempre tengo tiempo para ti. Disculpa, estaba un poco abstraído-Dijo poniéndose de pie.

-No hay problema. Necesitas ayudas?-Pregunté.

-Ya casi terminé. Quieres ir al pueblo a buscar unas cosas?-Preguntó caminando fuera de la habitación.

-Seguro, voy por un abrigo-Dije mirando la lluvia caer fuera.

-Te espero abajo-Dijo poniéndose una chaqueta de cuero.

-Vale-Dije entrando a la habitación y tomando una gabardina larga con capucha.

Cuando pase por la habitación de Ren me reí. Ya había colocado su extraña decoración en la puerta. Un atrapa sueños de diseño intrincado en tonos verdes oscuros con algunos adornos que Ren fue adhiriendo en los extremos, como un pentagrama plateado y unas plumas en cobre envejecido.

-Ren ya ha marcado su habitación-Dije riéndome.

-Soy yo o mi hermana es más espeluznante que todos nosotros-Preguntó Edward.

-Es adolescente y es bruja Ed, es normal-Dije.

-Si tú lo dices. Las chicas son difíciles de entender-Dijo mientras nos subíamos al auto.

Cuando llegamos al único supermercado del pueblo un grupo de chicos nos miró con sorpresa. Realmente era normal, quiero decir, Edward, además de su habitual espectacular atractivo de modelo de portada, usaba jeans oscuros, una camiseta gris y una chaqueta de cuero negra con vans grises. Yo por otro lado, usaba unos pantalones de cuero, un top tank, botas militares y una gabardina larga con la capucha sobre la cabeza, todo en negro. Como demonios no se iban a fijar en nosotros? Quiero decir, prácticamente ni siquiera yo podía quitar la mirada de Edward.

-Raro-Escuché murmurar a uno de ellos. Lo ignoré y entré detrás de Edward a la tienda.

Compramos víveres y enseres de aseo para la casa. Decidí llevarle pinturas a Renesme por si acaso y algunas películas sangrientas a Jacob.

-Tienes todo?-Preguntó Ed dejando las cosas en el auto.

-Si señor-Dije sonriéndole. Mi sonrisa se borró cuando una chica se detuvo frente a nosotros. De repente fui consciente de mi aspecto de cementerio cuando le vi su ropa. Pantalones blancos, una blusa morada lindísima y tacones a juego.

-Hola. Soy Jessica Stanley-Dijo sonriéndole a Edward. Eso era normal, un poco más rápido que las otras veces, pero normal. Edward atraía chicas como polillas a la luz. Siempre. Él nunca les prestaba atención, y sin embargo no dejaba de pasar. En cada escuela se convertía en el atractivo e inalcanzable, pero reto para todas, Edward Cullen.

-Hola Jessica Stanley-Respondió Edward indiferente. Reprimí una sonrisa y miré a la chica que pareció momentáneamente descolocada.

-Uh... son nuevos en Forks?-Preguntó incluyéndome en la conversación, tal vez pensando que era la hermana de Edward o algo así y que tal vez podría echarle una mano.

-Sí. Acabamos de llegar-Dije señalando las compras.

-Oh eso es genial. Cómo te llamas?-Preguntó sonriente.

-Bella Swan. Él es Edward Cullen-Dije. Su sonrisa decayó al saber que no éramos familia.

-Oh. Bueno, es un placer. Espero verlos mañana en la escuela-Dijo mirando a Edward ante esto último. Obviamente Edward estaba leyendo su mente, desde que la miraba con algo de aprehensión. No sé qué estaría pensando esta chica, que Edward decidió agarrar mi mano de la nada.

-Seguro nos veras. Es la única escuela-Dijo con tono plano. Jessica lo miró, miro nuestras manos y luego me miró como si me hubiera convertido automáticamente en su nueva enemiga.

-Jessica! Vamos!-Llamó una chica que estaba en el grupo de antes.

-Esa soy yo. Adiós Edward-Dijo sacudiendo su cadera al alejarse.

-Y eso porque fue?-Dije mirando nuestras manos sin soltarme.

-No quiero que se hagan ideas estúpidas en esta escuela también. Ya va siendo hora que sepan que te quiero-Dijo.

-Ed… ya hablamos de esto-Dije acercándome y quedando frente a él.

-No lo hablamos Bells, tu solo dijiste cualquier cosa para no aceptar que podemos estar juntos-Dijo mirándome seriamente.

-No cualquier cosa Ed… me da miedo perderte-Dije soltando lo que tenía entre dientes desde siempre. La mirada de Edward se suavizó y tomo mi cara entre sus manos.

-Y a mí me da miedo perderte. Pero es algo que viene con lo que somos. Solo por eso no puedes dejar de vivir-Dijo. Lo miré fijamente dándome cuenta que era todo cierto, y que él era todo mío desde que acepte mis sentimientos.

-Desearía leer tu mente-Dijo con frustración.

-Solo pienso que siento mucho por ti. Y que tienes razón-Dije.

-Se mi novia-Pidió pasando sus brazos por mi cintura y acercándome a él.

-Si-Dije sonriendo. Y nos besamos en el medio del aparcamiento, frente a un grupo de chicos que nos veían como la nueva comidilla para la escuela.

-per salem-murmuró contra mis labios. Me reí.

-Acabas de decir "gracias a Salem" en latín?-Pregunté.

-Si señora-Respondió. Volví a reír.

-Tonto. Tengo una condición-Dije.

-Dímela-Pidió.

-No diremos nada hasta que Rosalie vuelva-Dije.

-Porque? Que tiene de malo que los chicos sepan?-Preguntó confuso.

-No quiero que Emmett tenga otro motivo para odiarme. Si estamos juntos mientras él no pueda estar con su novia encontrara algo por lo que estar en guerra conmigo. Cuando Rose vuelva-Dije firme.

-La has sentido no es cierto?-Preguntó.

-No es eso. Tengo esta sensación… es como si tuviera algo en la punta de la lengua pero no recordara que es-Dije.

-Ya llegará. Y está bien, acepto tu condición-Dijo apretándome hacia él.

-Creo que no tendremos que esconderlo mucho tiempo. Cuando entré hoy a la casa se hizo más fuerte-Dije.

-Volvamos entonces, la magia opera de formas extrañas-Dijo mientras subíamos al auto.

-Espero no estar volviéndome loca-Dije lo suficientemente alto para que mi ahora novio lo escuchara.

-Claro que no Bella, eres la líder del aquelarre y además prima de Rose. Solo sigue tu instinto-Dije.

-Mi instinto hizo que nos separáramos-Dije entre dientes.

-No hagas esto hermosa. Auto castigarte no te hará ningún bien, y además ya te he dicho que actuaste bien, tienes que confiar más en ti misma como yo lo hago en ti-Dijo dándome un apretón fuerte en la mano.

-Estamos en casa-Grité cuando llegamos.

-Dime que trajiste comida-Dijo Jacob saliendo de la cocina.

-Las bolsas están en el auto. Te traje unas películas para tu colección-Dije dejándome caer en el mueble.

-Eres genial Bells-Dijo desapareciendo por la puerta.

-Aquí están. La próxima vez dejen una nota-Dijo Jasper bajando las escaleras con Alice sobre su espalda.

-Solo salimos al pueblo-Dije.

-No está en discusión-Dijo Jasper.

-No iba a dejar que le pasara nada Jazz-Dijo Edward seriamente.

-Lo sé. Me preocupo por los dos, hermano-Dijo Jazz. Edward le dio una palmada de esas varoniles en la espalda y se sentó a mi lado.

-Bien. Dejaremos la nota en otra ocasión-Dije.

-Ya hicieron amigos no?-Preguntó Alice sonriendo maléficamente. Oh mierda, Alice debía habernos visto en sus visiones. Miré a Edward en busca de ayuda, al parecer él tampoco había pensado en su pequeña hermana duende.

-Amigos? De que hablas Al?-Preguntó Jazz.

-Una chica que se acercó a nosotros en el estacionamiento. Solo quería saludar-Dijo Edward.

-Quería más que saludarte Ed-Dijo Alice riéndose y mirándome puntualmente.

-Eres un imán para las chicas Edward, cuando vas a dejar que alguna sea tu novia?-Dijo Jacob incluyéndose en la conversación.

-No estoy interesado Jacob. Podemos cambiar de tema?-Preguntó Edward. Jasper nos miraba detenidamente. No sabía si se había dado cuenta de algo, por lo menos no creía, ya que si había sentimientos de por medio, los había desde hacía tiempo. Mi hermano no se perdía de nada, pero esta vez se quedaría con la intriga.

-Por supuesto. Bella tengo algo que decirte, he vuelto a ver a Rose-Dijo Alice sonriente. Mi corazón se aceleró.

-Qué?-Preguntó Emmett saliendo de la nada.

-He visto a Rose-Repitió Alice seria. Todavía seguía enojada con él.

-Porque demonios no me habías dicho nada?-Preguntó acercándose como un toro enojado.

-Porque no quería ilusionarte Emmett, solo fue un destello-Dijo Alice en tono neutro.

-Eso es una estupidez. Que fue lo que viste?-Preguntó ignorándonos a todos. Alice se puso de pie.

-Emmett, te lo voy a decir una vez y no lo volveré a repetir, estas causando que me de migraña y tú no quieres eso-Dijo enojada. Alice tenía una forma de verse escalofriante si lo quería, y esa era hablar lento y en voz baja. Justo como lo había hecho.

-Podrías por favor contarme de que se trata la visión?-Preguntó Emmett nuevamente apretando los dientes y tragándose la mala leche.

-Solo la vi, es lo que dije. Creo que la vi aquí-Dijo Alice señalando alrededor.

-Eso es bueno-Dijo Jacob.

-Es más que bueno. Alice puedes ayudarme a hacer conjuramento?-Pregunté.

-Claro, que quieres hacer?-Pregunté.

-Creo que hay algo en esta casa que nos puede ayudar. Desde que llegamos siento algo-Dije.

-Podemos ayudar?-Preguntó Edward.

-Puedes traer a Ren?-Pregunté. Edward asintió y subió las escaleras.

-Vas a hacer un hechizo grupal?-Preguntó Jasper adivinando. Los hechizos grupales funcionaban mejor si se hacían entre brujas o hechiceros de un solo sexo. Se debía a la compatibilidad entre géneros o algo así. Cosas de brujas.

-Emm?-Llamé ya que se había quedado mirando un punto sin mover un musculo. Me miró como un perro apaleado. El corazón se me estrujó. Adoraba a Emmet y me dolía que nuestra relación hubiera cambiado tanto desde que Rose desapareció. Si había una oportunidad de encontrarla haría lo que fuera necesario.

-Si?-Preguntó en voz baja.

-Tienes algo que hayas compartido con Rose? Algo muy personal?-Pregunté.

-No lo sé, tengo su ropa y libros-Dijo apesumbrado.

Gracias a Damy Cullen, Alexa Swan de Cullen, Nicholas Dreamer y Natalie. por seguir esta historia!